El uso del móvil al volante… ¿qué podemos decir de ello si ya estamos todos concienciados de lo que supone? Múltiples percances y accidentes ocurren por culpa de esta tentadora distracción; además de una pérdida de cuatro puntos. Contestar un WhatsApp, cambiar una canción, responder a una llamada o mirar el navegador “un momentín” hace que recorramos hasta 600 metros a ciegas a 120 km/h.

2.132 usuarios entre los 18 y los 65 años de edad y de 17 Comunidades Autónomas han sido encuestados por BP, Castrol y el RACE. Aproximadamente, 530.000 conductores reconocen haber sufrido un percance o accidente por culpa de una distracción. Y un 12% de ellos confiesa utilizar las redes sociales de forma habitual mientras conduce, un comportamiento que se eleva hasta un 17% entre los jóvenes de 18 a 24 años.

Así lo refleja el del VI Informe de distracciones de las tres compañías, recogido dentro de la campaña “Stop Distracciones”. Desde hace seis años pretenden concienciar a los españoles acerca del peligro de las distracciones al volante. En esta ocasión no solo los conductores están en el foco del mal uso de los teléfonos móviles, ya que el estudio se centra tanto en ellos como en los no conductores.

La culpa es de quien usa el móvil conduciendo, pero también de quién motiva esa llamada (61%) o ese mensaje (66%) a sabiendas que el receptor estará conduciendo. Este dato es todavía más preocupante si se le une el hecho de que 90% de las personas se han planteado que esa actitud puede provocar un accidente. Prácticamente el total de la encuesta (99%) entiende que usar el móvil al volante puede suponer un riesgo claro de accidente, al igual que siendo peatón también se puede correr la misma suerte (90%).

Pero resulta que también ocho de cada diez peatones también están con sus smartphones por la calle en situaciones de tráfico. Tres de cada cinco, además, emplean auriculares, aislados completamente del entorno. El 44% de ellas reconocen escuchar música a la par que están usando el teléfono móvil, mientras que el 28% para hacer o recibir llamadas. Consecuencia: el número de peatones atropellados se ha incrementado en un 28% en los últimos 10 años.

Volvamos a los que también manejan una máquina de más de una tonelada. El 96% de la muestra confiesa haber visto a alguien hablando por el móvil mientras conduce (80% de forma habitual) y el 76% (el 72% muchas y bastantes veces) usando el móvil sin hablar (manipulándolo o mirándolo). Además de las previamente mencionadas redes sociales, es una distracción que –por el momento– está detrás del GPS (25%), la mensajería instantánea (19%), las llamadas sin manos libres (14%) o la lectura de correos electrónicos (13%).

Haciendo un poco de retrospectiva y comparando estos datos con los del primer informe de 2014, encontramos un incremento muy patente. Hace cinco años, tan solo el 0,5% de los conductores confesaba consultar redes sociales (12% con asiduidad en 2019), apenas un 1% los usaban para hacer fotos y vídeos (12% 2019), y casi el 8% para visualizar el GPS (25% 2019). De forma más comedida, el 12% ya enviaban o recibían llamadas sin manos libres (14% 2019) y el 14,4% la mensajería instantánea (19% 2019).

Fuente: RACE

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