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Prueba
Mario Nogales

Audi S5 Coupé TDI, prueba a fondo del deportivo defensor del diésel

Seguro que la mayoría recordaréis que hace una década el diésel era el combustible preferido en nuestro país. Era la primera opción de la mayoría y muchos ni si quiera se paraban a pensar si era lo que necesitaban. Sin embargo, la tendencia se ha revertido debido a escándalos como el Dieselgate y las emisiones de NOx de estos motores. Yo soy de la opinión de que ni antes era tan bueno, ni ahora es tan malo. Todavía debería tener presencia, pues podría seguir siendo una opción ideal para muchos usuarios.

Y toda esta charla es para introducir al Audi S5 TDI que probamos esta semana. Sí, habéis oído bien, este modelo lleva un motor diésel TDI a pesar de tratarse de una versión deportiva. Desde hace tiempo, la marca de los cuatro aros ha decidido que los modelos S se muevan con gasóleo y que la gasolina quede reservada para los radicales RS. ¿Tiene sentido? Precisamente esa pregunta es la que intentamos resolver con esta prueba a fondo.

Exterior

El Audi S5 se ofrece en la carrocería coupé y en la Sportback. Nosotros tenemos entre manos a la de dos puertas, que es la más adecuada para los que quieran reivindicar la belleza de los coupés sin importarles esa menor versatilidad que ofrecen. En este caso, tenemos un modelo de tamaño medio con una longitud de 4.705 mm, una anchura de 1.846 mm y una altura de 1.368 mm. La distancia entre ejes es de 2.765 mm.

Con solo verlo queda claro que la estética va a ser uno de los puntos más destacados de este Audi S5 Coupé. El frontal es similar al resto de versiones y también al de otros modelos de la marca. La parrilla Singleframe es la protagonista con ese entramado tan llamativo y el marco en negro. De hecho, esta unidad lleva el paquete de estilo negro para teñir de ese color otros detalles como las inserciones, retrovisores o marcos de las ventanillas. Los faros rasgados son LED y tienen tecnología láser opcionalmente, algo que puede incorporar por primera vez

Lo que enamora es la vista lateral, con esas formas tan características de coupé que ya apenas se ven. Dos grandes puertas, ese pilar C inclinado y esa caída del techo hacen que sea muy atractivo: el auténtico A5 por encima del Sportback. Cuenta con unos pasos de rueda generosos, ya que modelo trae de serie llantas de 19 pulgadas. Sin embargo, la unidad de pruebas monta unas de 20 pulgadas firmadas por Audi Sport que, junto a las pinzas de freno en rojo, le dan un toque interesante.

La zaga del Audi S5 Coupé también es llamativa, aunque tiene sus más y sus menos. Comienza formando un spoiler sobre la tapa del maletero para demostrar su deportividad. En la zona media aparecen unos pilotos traseros LED que han sido rediseñados y que cumplen su función a la perfección. La parte baja cuenta con una especie de difusor en negro que integra cuatro salidas de escape. Podría parece un detalle muy deportivo y agradable si no fuera porque las del lado derecho son totalmente falsas, incluso van tapadas por un plástico. Gran error desde mi punto de vista poner algo tan innecesario.

Interior

El interior del Audi S5 Coupé es esencialmente el mismo que hemos visto en los A4 y A5, aderezado con algunos detalles deportivos propios de esta versión. Si comienzo hablando de estos elementos específicos tendría que nombrar los asientos deportivos S, un volante achatado por la parte inferior, molduras de fibra de carbono y algunas superficies en Alcántara. Sobra decir que la calidad en este S5 es muy elevada, por todos es sabido el buen hacer de la marca en esta cuestión. Destacan los acabados y buen tacto de todos los materiales, incluso los mandos.

En cuanto a la tecnología, no se podía quedar atrás. Todo el infoentretenimiento se centra en la pantalla táctil de 10,1 pulgadas que sobresale en el salpicadero. Lleva el sistema MMI Navegación Plus de serie y eso significa en que cuenta con todo tipo de funcionalidades, además de una conectividad completa con Apple CarPlay y Android Auto. La parte negativa es que ya no tiene mando circular ni siquiera Touchpad en la consola central para controlarla. Solo se podrá hacer de forma táctil con lo que eso conlleva. Por suerte es muy precisa, tiene respuesta háptica y los menús son sencillos.

Y por suerte también, se mantienen los controles de la climatización analógicos, algo que siempre defendemos por no restar tanta atención de la carretera. En este caso tenemos dos ruletas y botones de alta calidad, con un tacto preciso y mucha facilidad de uso. Por debajo encontramos algunos botones más relativos a la conducción, mientras que la zona de la palanca de cambios queda más limpia, con apenas el control del volumen, del Start&Stop y del freno de mano eléctrico.

Desde el puesto de conducción contamos con mucha información. El volante multifunción tiene un tacto sobresaliente, aunque lo preferiría sin la parte inferior achatada. A través de él podemos ver una instrumentación digital de 12,3 pulgadas, el Virtual Cockpit plus de la marca. Destaca por sus avanzados gráficos y por su capacidad de personalización para ver la información que queramos en cada momento. Hay un nuevo diseño un poco menos intuitivo, así que yo lo he configurado con las clásicas esferas. Opcionalmente también suma un Head-Up Display para mostrar algunos datos y que no haya ni que bajar la vista.

Y si ya hemos visto que el S5 destaca en el apartado tecnológico, vamos a ver que tiene las carencias en habitabilidad correspondientes a un coupé. No lo digo por las plazas delanteras, que tienen un espacio notable para las cotas gracias a ir sentado en una posición baja. Destaca que estos asientos deportivos cuentan con reglajes eléctricos, calefacción y función masaje o que el volante cuenta con ajustes en altura y profundidad; por lo que la posición de conducción ideal será fácil de encontrar.

Ya dijimos que en este tipo de coches prima la estética por encima de la funcionalidad. Tener dos puertas nos deja con un vehículo muy bonito, pero con un acceso complicado a la segunda fila de asientos. Las puertas son muy grandes y los asientos se echan hacia delante eléctricamente, pero aún así entrar puede ser complicado para ciertos usuarios. Una vez dentro el espacio para las piernas y para la cabeza es muy justo, por lo que adultos que ronden el 1,80 lo tendrán difícil para caber aquí. De la plaza central sale una consola en la que dejar objetos y bebidas.

Maletero

Cuando llegamos al maletero también vemos las desventajas de tener al coupé. La boca de carga que nos deja el portón es más estrecha y menos aprovechable que la gran puerta que tienen los Sportback al ascender toda la luneta. En todo caso, con 410 litros de capacidad no es excesivamente pequeño y es aprovechable por sus formas rectas o por sus ganchos y redes. Solo que llegan al fondo costará por la boca de carga que mencionamos.

Bajo el piso no hay espacio para una rueda de repuesto debido a que tenemos en esta zona la batería del sistema Mild Hybrid. Tendremos que conformarnos con el kit antipinchazos. Por suerte, se mantiene la opción de abatir los asientos traseros, algo que se hace en tres partes (40:20:40) a través de los tiradores en esta zona. De esta forma, queda una superficie plana que permite la carga de objetos largos como unos esquís.

Equipamiento

Lo bueno de estar ante una versión ya casi tope de gama, es que su equipamiento va a ser muy elevado incluso de serie. Este Audi S5 incorpora faros Matrix LED con intermitentes dinámicos, llantas de 19 pulgadas, kit estético deportivo exterior, marcos de las ventanillas cromados o frenos sobredimensionados por fuera. En nuestra unidad se suman opcionales como las llantas de 20 pulgadas o el paquete de estilo negro que suma algunas molduras y detalles en ese color.

En el interior vemos asientos deportivos en cuero y Alcántara, techo interior en negro, molduras específicas, apertura y arranque manos libres, Audi Virtual Cockpit plus, MMI Navegacion Plus con pantalla de 10,1 pulgadas, radio digital DAB y conectividad completa, climatizador trizona, sensores de aparcamiento, cámara de marcha atrás, los modos de conducción del Audi Drive Select, tren de rodaje deportivo S y algunas ayudas a la conducción.

Y como suele pasar en los coches premium, la lista de opcionales es muy extensa y permite personalizar el Audi S5 al máximo. Hay un paquete de asistencia en conducción muy interesante que suma un buen número de sistemas. También hay unos asientos deportivos S o un volante diferente, además de varios materiales para las tapicerías y molduras. Las de fibra de carbono de nuestra unidad dan un toque más racing al conjunto. En lo tecnológico se puede sumar el Head-Up Display,.

Motor

Llegamos a uno de los puntos más interesantes del Audi S5 Coupé, que no es otro que su mecánica diésel. Adopta el conocido motor V6 TDI de 3.0 litros, un bloque turboalimentado al que se le suma un sistema Mild Hybrid para conseguir la etiqueta ECO de la DGT. Solamente se ofrece con la transmisión automática tiptronic de ocho velocidades y con la tracción total quattro, otra seña de identidad de los modelos deportivos de Audi.

Este S5 TDI desarrolla una potencia de 341 CV y 700 Nm de par entre las 1.750 y las 3.250 rpm. Por lo tanto, tiene unas prestaciones bastante destacadas, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y una velocidad máxima limitada a 250 km/h. Por otro lado, el consumo no se dispara y homologa entre 7 y 7,3 l/100km, al tiempo que tiene unas emisiones de CO2 de entre 183 y 191 g /km.

Si nos ponemos un poco más técnicos hay que destacar que ese sistema eléctrico de 48 V que consigue reducir consumos con un uso extendido del Start&Stop y apoyo al motor de combustión, en este caso también alimenta a un compresor eléctrico. Se trata de una pequeña turbina que gira hasta 65.000 rpm para insuflar aire al turbocompresor y eliminar el conocido lag de estas mecánicas. Ahora sí, vamos a pasar a conducirlo y a ver qué nos ofrece.

Comportamiento

Cuando montas en un modelo de Audi con la letra S esperas contundencia y deportividad. De lo primero vamos sobrados, de lo segundo ya veremos más adelante que no tanto. El motor 3.0 TDI es una oda al diésel y quiere demostrar que este combustible todavía tiene mucho que decir. Yo era de los escépticos que no pensaban que un diésel pudiera tener sentido en una versión así, pero lo cierto es que me equivocaba.

Lo digo principalmente por la versatilidad que ofrece el V6 de 341 CV y 700 Nm de par. Esa última cifra es la que más destaca y nos deja pegados al asiento cuando aceleramos a fondo. Es un empuje muy lineal y desde abajo, y como buen diésel, no hace falta apurar las marchas ni subir demasiado de revoluciones. De hecho, llama la atención como en autopista podemos ir a 120 km/h en la última marcha muy por debajo de las 2.000 rpm.

La transmisión tiptronic de ocho velocidades de convertidor de par es la mejor para digerir esa cifra de par tan elevada. Tiene un funcionamiento muy suave, apenas se nota la transición entre marchas, aunque se nota más lenta que una caja de doble embrague. De hecho, notamos que a veces tarda reducir y nos de una mayor sensación de que le cuesta salir. Para una conducción más deportiva es mejor recurrir a las pequeñas levas tras el volante.

A eso o a los modos de conducción que tenemos con el Audi drive select. Podemos elegir entre efficiency, comfort, auto, dynamic o individual; cambiando el carácter del coche a través de parámetros como la reactividad del acelerador, el tacto de la dirección o el comportamiento del cambio. El primero es muy adecuado para hacer largos viajes sin que se dispare el consumo, mientras que el más deportivo es el que hemos llevado puesto casi todo el tiempo por sus mayores sensaciones.

Y es que el chasis del Audi S5 Coupé TDI es sobresaliente, está hecho a prueba de bombas y se adapta a cualquier tipo de terreno. La suspensión es la clave, pues consigue un punto intermedio entre comodidad y deportividad. Es un coche con el que lo puedes pasar bien en un tramo de curvas gracias a esa tracción quattro que ofrece reacciones nobles y un agarre notable. Solo tendremos que tener en cuenta que sus 1.860 kg de peso no lo hacen demasiado ágil.

Aunque su terreno predilecto serán los tramos en autopista a cruceros altos. Este S5 Coupé TDI es un coche de Autobahn con el que es un placer realizar viajes largos, además en esa tesitura los consumos son realmente bajos. Nosotros sacamos una media de 8 litros durante la semana de pruebas, pero si se viaja por autovía esa cifra baja considerablemente. No está mal para un coche de su tamaño y peso con tracción total y tantos caballos bajo el capó.

Opinión coches.com

Terminamos la prueba convencidos de dos cosas. Por un lado, de que el diésel es un combustible que todavía tiene recorrido. Aunque lo demonicen, todavía sentido para los que recorren más kilómetros por carretera y eso también ha hecho que Audi apueste por él en estas versiones deportivas de acceso. Por otro lado, nos deja claro que este Audi S5 hace tan bien las cosas que se convierte en un modelo algo neutro y al que le pediríamos más emociones al volante.

Es muy fácil ir rápido con él y las reacciones son muy predecibles, le falta ese puntito canalla para el que tendríamos que subir el nivel a los RS. Intachable a nivel dinámico, también por su calidad y por su tecnología, además de tener un diseño muy atractivo. Solamente sacaríamos de pegas la reducida habitabilidad de su interior y su elevado precio. El S5 Coupé TDI parte de 80.470 euros, aunque una unidad como esta cargada de elementos opcionales se dispara hasta la peligrosa cifra de los 100.000 euros.

Audi S5 Coupé TDI
7.8Nota
Lo mejor
  • Diseño coupé de la vieja escuela
  • Calidad y tecnología interior
  • Comportamiento y consumo equilibrados
Lo peor
  • Las salidas de escape falsas
  • Acceso y segunda fila de asientos
  • Precio final con extras
Diseño8.5
Habitabilidad6.5
Acabados8.5
Maletero7
Equipamiento8
Motor8.5
Comportamiento8.5
Calidad Precio7

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