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Prueba
Mario Nogales

Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV, prueba a fondo

La primera vez que se escuchó que Ford iba a recuperar la mítica denominación «Puma», los entusiastas de la marca se emocionaron. Era normal, pues ese nombre había sido utilizado por un pequeño coupé deportivo durante la década de los 90, así que anticipaba que veríamos algo diferente. Cuando finalmente salió al mercado el nuevo Ford Puma algunos se sintieron algo decepcionados al ver que se trataba de un crossover, pero tras probarlo, creemos que es un movimiento con mucha lógica.

La tendencia SUV no conoce límites en la actualidad. Estos modelos no dejan de crecer en número y están disponibles en prácticamente todos los tamaños. El de los SUV pequeños probablemente es el segmento más disputado y Ford necesitaba un modelo con mucha personalidad para poder hacerse un hueco ante duros rivales. Este Ford Puma supone una respuesta idónea a las necesidades de la marca y, aunque no termine de gustar a los puristas, servirá para aumentar las ventas.

Queda en situado en la parte inferior de la gama SUV de Ford, justo entre medias del EcoSport y del Kuga. Aunque en este caso se apuesta por un diseño más atrevido y un carácter más dinámico que los anteriores. Además, se asienta sobre la plataforma B3 que tan buenos resultados le ha dado al Ford Fiesta. Con el utilitario compartirá la mayor parte de su tecnología y una gama mecánica novedosa con opciones electrificadas como la que hemos tenido la ocasión de probar.

Exterior

Aunque el Puma no sea el coupé de antaño, hay en un aspecto que sí quiere hacerle homenaje. El diseño es una de las partes más destacadas de este nuevo modelo, pretendiendo ofrecer una estética original y diferenciada respecto al resto de rivales. Toma del Puma original las formas suaves y redondeadas, con un frontal en el que destacan unos faros LED con forma de «canoa». Van montados en los extremos, prácticamente sobre los pasos de rueda, y en una disposición vertical que le distingue.

El otro elemento que sobresale en la parte delantera es la parrilla, que nos puede recordar a otros modelos de la marca como el Ford Focus. En este acabado cuenta con un llamativo entramado en color negro, igual que la rejilla inferior. En los laterales aparecen una moldura caprichosa para acoger los antiniebla. Ya si nos movemos hacia el perfil, la vista se posará en unas generosas llantas de 19 pulgadas, correspondientes al acabado ST Line X que lleva nuestra unidad de pruebas.

Aunque desde el lateral lo que más llama la atención, además de esas llantas, es la silueta crossover con cierto aires de coupé que tiene este Ford Puma. Eso otro de los guiños que hace el pasado y queda representada a través de una cintura alta y una caída del techo característica. Del techo parte un pequeño spoiler para darle un toque más deportivo. Porque la zaga también le dará carácter a este coche.

Por detrás destacan unos pilotos con un marco negro y entre ellos encontramos la inscripción con el nombre del modelo, justo en el centro del portón. En la parte baja el paragolpes se ensancha, recibe una moldura en contraste y una salida de escape cromada en uno de los laterales. Ya dijimos que era un SUV pequeño y cuenta con unas medidas de 4.207 mm de largo, 1.805 mm de ancho y 1.537 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.588 mm.

Interior

Tras ver la interesante revolución que suponía el Ford Puma a nivel estético por fuera, cuando pasamos al interior nos deja algo fríos. Eso se debe a que es prácticamente idéntico al del Fiesta. Se aprecia a la perfección que comparten plataforma y, aquí dentro, prácticamente todos los componentes. Eso no es una mala noticia, pues nivel tecnológico viene bastante completo gracias al sistema multimedia SYNC 3 de Ford, que se manifiesta a través de una pantalla táctil de 8 pulgadas.

No termina de convencernos su integración, al ir «flotando» sobre el salpicadero. Convencen más sus menús intuitivos y su tacto preciso, aunque en algunos casos los gráficos parecen algo anticuados. Esta pantalla también cuenta con algunos botones de acceso directo para facilitar su uso, además de incluir la conectividad con Apple CarPlay y Android Auto. Por debajo encontramos los controles de climatización analógicos típicos de la marca.

Delante del conductor nos encontramos un volante multifunción con un tacto muy bueno, que es el que nos va a permitir controlar la nueva instrumentación digital de 12,3 pulgadas. Esta pantalla es totalmente personalizable, pudiendo seleccionar la información que ver en cada momento y también ofreciendo un diseño distinto en cada modo de conducción. No termina de gustarnos cómo se muestran la velocidad y las revoluciones pues, en ocasiones, no son demasiado legibles.

El Ford Puma nos ha sorprendido por tener una calidad percibida bastante alta. Si bien es cierto que tenemos ante nosotros el nivel de equipamiento superior de la gama, lo que ayuda a tener algunos materiales muy destacados. Hablamos de la tapicería mixta con costuras en contraste o las molduras plásticas que imitan la fibra de carbono, ambos elementos con un toque muy deportivo. Aunque en general la mayoría son plásticos, lo cierto es que sus acabados son buenos y no dan sensación de mala construcción.

En las plazas delanteras el espacio es más que suficiente, los usuarios de cualquier altura prácticamente podrán encontrar su posición de conducción ideal. Incluso en esta unidad con techo solar hay bastante altura libre al techo. Si bien es cierto que no es el habitáculo más habitable del segmento y que echamos en falta más generosidad en sus huecos portaobjetos.

La segunda fila de asientos la encontramos más justa aún. Se ve que en el Puma se ha primado la estética por encima de la practicidad. Aquí detrás hay poco espacio para la cabeza, los usuarios de 1,80 metros ya podrían dar con el techo, mientras que el disponible para las piernas tampoco va sobrado. No hay asideros en estas plazas y la central es más estrecha que el resto, además de tener el correspondiente túnel de transmisión.

Maletero

El maletero del Ford Puma consigue una capacidad de 456 litros en sus variantes convencionales. Pero estamos con el microhíbrido y la batería para el sistema de 48V hace que se reste algo de espacio. Se queda algo por debajo de la media del segmento con un total de 401 litros. La parte positiva es que cuenta con portón eléctrico, con una boca de carga amplia y con unas formas regulares bastante aprovechables.

Aunque, sin duda, el elemento diferencial de este maletero es la MegaBox. Bajo el piso del maletero encontramos un gran espacio cúbico de 80 litros que es único en la industria. Decir esto porque este arcón cuenta con un desagüe que da al exterior y permite que sea limpiado con agua a presión, ya que esta superficie es de plástico. Sin embargo, no podemos contar con rueda de repuesto en este Puma. Cuando necesitemos más espacio bastará con abatir los asientos traseros en dos partes (60:40) para obtener 1.161 litros de capacidad.

Equipamiento

El Ford Puma se puede escoger en algunos de los niveles de equipamiento típicos en la gama. Aunque lo cierto es que vemos los acabados superiores, teniendo como partida el Titanium. Eso significa que ya de serie este ejemplar contará con llantas de 17 pulgadas, espejos térmicos y plegables, asientos deportivos, aire acondicionado, pantalla de 8 pulgadas con navegación y conectividad; además de ayudas a la conducción como el control de crucero y el mantenimiento de carril.

Por encima queda el ST Line, con un toque extra de deportividad gracias a paragolpes y molduras especñificos, inserciones metálicas, tapicería con costuras en rojo, instrumentación digital, arranque por botón o suspensión deportiva. Más completo aún es el ST Line X, el que lleva nuestra unidad. Cuenta con llantas de 18 pulgadas, cristales tintados, climatizador automático, sistema de sonido B&O con subwoofer y 10 altavoces, tapicería mixta y sensores de luz y lluvia.

El tope de gama es el acabado Vignale, que cuenta que es el más lujoso, con una imagen propia, tapicería de cuero Windsor y muchas ayudas a la conducción. También se puede ir completando este modelo recurriendo a la lista de opcionales. Aparecen algunos paquetes interesantes como el Tech o el de Invierno, además de otros elementos como el portón automático o el techo panorámico.

Motor

El Ford Puma, al ser una completa novedad, estaba obligado a introducir una gama de motores que estuviera a la altura de las circunstancias. De esta forma introduce la electrificación a través de la tecnología Mild Hybrid de 48V aplicada en el viejo conocido motor 1.0 EcoBoost de tres cilindros. Hay disponibles dos versiones con la etiqueta ECO de la DGT en el Puma, el 1.0 EboBoost MHEV de 125 CV y el 1.0 EboBoost MHEV de 155 CV, ambos con la caja de cambios manual de seis velocidades.

Para los que no quieran la microhibridación tienen también una opción de gasolina convencional, el 1.0 EcoBoost de 125 CV, que solamente puede ir con la transmisión automática de siete velocidades. Es la única con este tipo de cambio en la gama. Dentro de poco llegará el Ford Puma ST, que será el tope de gama con el 1.5 EcoBoost de 200 CV en manual. Para los que recorran muchos kilómetros al año también aparece un diésel 1.5 EcoBlue de 120 CV con cambio manual.

La unidad que nosotros probamos es un Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV con 155 CV y 220 Nm de par, ligado al cambio manual y con tracción delantera (como todos). Si echamos un vistazo a la ficha técnica vemos que tiene una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,0 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. También un consumo homologado de 5,6 l/100km y unas emisiones de CO2 de entre 125 y 135 g/km. Ahora vamos a ver cómo es en la práctica.

Comportamiento

Siempre hay ciertas sombras acechando a los motores de tres cilindros, a pesar de lo extendidos que están ya en el mercado. Muchas veces se les critica por su elevada sonoridad, algo que no vemos en el 1.0 EcoBoost de la marca del óvalo. Nos ha gustado mucho el refinamiento que ofrece esta versión, sin que apenas se filtren ruidos ni vibraciones al habitáculo. También destaca que la electrificación haya llegado al modelo, ya que contribuye en este ámbito.

Decir que, como el resto de modelos con hibridación ligera, el pequeño motor/alternador eléctrico no mueve las ruedas. Sirve como apoyo al de gasolina en fases de aceleración y también para extender el funcionamiento del Start&Stop. También contribuye a reducir las emisiones y los consumos. Si hablamos de potencia, hay que decir que con este nivel va sobrado para mover al SUV pequeño. Sus 155 CV y 220 Nm se traducen en contundencia y alegría.

Ese apoyo eléctrico ayuda a que la entrega sea muy lineal y que apenas haya lag, consiguiendo una respuesta bastante inmediata. Aunque destaca en la zona media del cuentarevoluciones, lo cierto es que no es perezoso en bajas, es muy aprovechable en general. El cambio manual de seis velocidades es la única opción con esta mecánica y nos parece una buena decisión.  Tiene un tacto agradable, que invita a ser utilizado, con un guiado bastante preciso. No se nos pasaría por la cabeza elegir este coche en automático a no ser que se tenga la necesidad imperiosa.

Decir que el Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV cuenta con varios modos de conducción para adaptar su comportamiento. No veremos un cambio radical en su carácter, solo algunos ligeros retoques en apartados como el tacto de la dirección y la entrega de potencia. Se puede elegir entre Eco, Normal, Sport, Resbaladizo y Pista; llamando la atención ese último, pues no se trata de un coche con el que sea muy recomendable salir fuera del asfalto por su reducida altura libre al suelo.

De hecho, en lo que a chasis respecta destaca por tener una conducción más similar a un turismo de lo que podríamos esperar de un crossover. Destaca ese centro de gravedad bajo que le ayuda a conseguir un aplomo interesante en la mayoría de situaciones, como por ejemplo un viaje largo por autopista. En ciudad destacaría su agilidad, es un coche que pesa 1.280 kg y que tiene unas dimensiones óptimas para maniobrar sin encontrarse problemas.

Tampoco se va a llevar mal con las tramos de curvas. La suspensión es el elemento que consigue darle esa rigidez que lo diferencia de otros modelos de estas características. No nos queremos imaginar cómo irá el futuro Ford Puma ST. Como decíamos, en carreteras secundarias conseguirá un tacto preciso, aunque podría resultar algo seca con badenes e imperfecciones del asfalto. También hay que contar que la unidad de prueba llevaba llantas de 19 pulgadas.

La dirección también contribuye a conseguir esa sensación. Es bastante directa, pero peca de tener demasiada asistencia, lo habitual en el segmento. También detectamos leves imprecisiones en las salidas de las curvas que nos obligan a corregir un poco la dirección. La parte positiva es que es fácil maniobrar con ella y que es un coche que presenta un radio de giro bastante reducido.

Terminamos la prueba con este Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV hablando de consumos. Después de una semana y con un viaje largo a sus espaldas, marcamos una media de 6,6 litros. Se queda un poco alejado de lo homologado, pero lo consideramos una cifra buena para tratarse de un SUV (pequeño) de gasolina y un nivel de potencia considerable. Se nota en el resultado la aportación del sistema microhíbrido.

Opinión coches.com

Aunque el nuevo Ford Puma no haya sido los que muchos esperaban al recuperar una denominación mítica, lo cierto es que la firma del óvalo ha sido inteligente con su lanzamiento. Cubre un hueco en la gama que no tenían ocupado, pues es un SUV pequeño con un enfoque más dinámico y un diseño mucho más atrevido que en el resto. Consigue llamar mucho la atención por fuera, casi tanto como pasar desapercibido por dentro.

El habitáculo es clavado al del Fiesta, lo que no es una mala noticia teniendo en cuenta su tecnología avanzada y una calidad más que aceptable. Se queda algo justo en habitabilidad, pero el maletero ofrece un factor diferencial como es la MagaBox. Con la mecánica microhíbrida más potente muestra un comportamiento notable y unos consumos contenidos. El precio también estará ligeramente por encima de la media.

Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV
7.8Nota
Lo mejor
  • Diseño atractivo y diferenciado
  • Maletero con MegaBox
  • Comportamiento dinámico
Lo peor
  • Plazas traseras justas
  • Suspensión algo seca
  • Precio por encima de la media
Diseño8.5
Habitabilidad7
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento7.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7

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