La primera generación del Tucson llegó en 2005. Ese nombre de la ciudad de Arizona situaba a este SUV por debajo de Santa Fe. Con la segunda generación, lanzada en 2010 cambió de nombre, salvo en Estados Unidos. Aquí pasó a llamarse ix35, pero las ventas no se resintieron. Tras una puesta al día en 2013, en 2015 la marca decidió volver al nombre original. Diseño moderno, interiores cuidados y una buena dotación tecnológica eran sus armas… y de ahí que triunfe en el mercado.

Hace unos meses arrancó la comercialización del nuevo Hyundai Tucson 2019. La mayor novedad, que ahora cuenta con la etiqueta ECO. Sus beneficios varían en función de dónde vivas, pero te ahorras un pico en el impuesto de vehículos de tracción mecánica, no pagas impuesto de matriculación, puedes circular en BUS VAO y acceder a la ciudad en restricciones de tráfico, pagas la mitad por aparcar en la calle…

¿Qué coches la tienen? Pues cada vez más. Cuando establecieron las categoría entraron los coches híbridos en esta etiqueta ECO y de repente entraron en escena los Mild Hybrid o microhíbridos. ¿Qué quiere decir eso? ¿Son más caros que un coche con motor normal? Vamos a descubrirlo con la versión más alta de gama del Hyundai Tucson, movido por una de estas mecánicas semihíbridas. Pero ojo, que el Tucson es interesante también por otras cosas. Por eso vende tanto.

Exterior

El Hyundai Tucson es, desde su lanzamiento, el más vendido de la marca. Con diferencia. Y eso que compite en un segmento, el de los SUV compactos, que es posiblemente el más duro del mercado en estos momentos.

¿Cómo diferenciar un Tucson 2015 de uno de 2019? Echa un ojo a la parte delantera. Aquí tenemos la parrilla en cascada de forma hexagonal, que verás en los últimos lanzamientos de la marca. También cuenta con ópticas delanteras Full LED con una forma muy alargada. Y se revisan paragolpes, que tienen en sus esquinas estos recovecos que ocultan las luces antiniebla y la iluminación diurna LED, con formas diferentes a las que tenía antes. En la parte baja no podían faltar las protecciones tan habituales en los SUV.

Si nos vamos a verlo de perfil nos ha gustado mucho la estampación en la chapa con una línea ascendente que le da un aire más dinámico, al tiempo que el techo desciende ligeramente hacia la zaga. Vemos también que el morro es bastante largo y que combina detalles de SUV, como las protecciones plásticas negras en pasos de rueda (llantas de 19 pulgadas en esta unidad) y bajos con otros  más elegantes, como las manillas cromadas, a juego con los marcos de las ventanillas.

El coche mide 4.475 mm de largo, por metros de longitud, 1.850 mm de ancho y 1.645 mm de alto (1,65 metros con barras longitudinales de techo). La distancia entre ejes es de 2,67 metros. Anuncia un coeficiente aerodinámico de 0,33 Cx, nada mal para una carrocería SUV.

No sé si lo elegiría en blanco. ¿Por qué? Pues porque se pierde un poco el juego de luces y las líneas afiladas pierden intensidad. De todos modos, cuentas con otros 10 tonos entre los que elegir.

Y detrás… Pues no está nada mal, la verdad. Mucha línea horizontal, que enfatizan la anchura y el último restyling también se aporvechó para renovar el portón. En él se integran estos pilotos, muy estilizados y con tecnología LED. Otros detalles: Aquí en el paragolpes se ocultan los sensores de aparcamiento, a los que ayuda está cámara… y tenemos una doble salida de escape.

Interior

El Hyundai Tucson 2019 tiene en su habitáculo uno de sus puntos fuertes. Lo que destacaría es sobre todo su solidez de construcción y el esmero que se ha puesto en su terminación. Encontramos plásticos blandos en las partes más visibles, caso del salpicadero, pero también los hay algo más duros en zonas más bajas o en las puertas.

La disposición de los elementos es muy similar al anterior. La mayor novedad es esta pantalla flotante para el sistema de infoentretenimiento, tipo flotante, y que es táctil. Compatible con Apple Carplay y Android Auto, destacaría lo fácil que es moverse por sus menús y su rapidez de respuesta. Al estar elevada no es muy necesario desviar la vista para verla.

Justo debajo tenemos los aireadores (en el Tucson 2015 estaban a los lados de la pantalla) y todos los mandos de la climatización. Quizá de diseño algo sobrio y con un tacto que no se corresponde con el precio de esta unidad alta de gama, pero son funcionales. Y algo más abajo, toma de 12V, de USB y incluso un cargador para el móvil.

Estos asientos son cómodos, tapizados en piel en esta terminación, llamada Style. Vas en posición elevada y sentado de manera muy natural, que es algo por lo que la gente adora los SUV. Tienen regulación eléctrica, puedes variar la altura, la inclinación del respaldo y cuentan con apoyo lumbar.

Si lo sumas a las regulaciones en altura y profundidad del volante, muy generosas, es difícil no dar con la posición idónea. Y puede que no lo percibas en las imágenes, pero este es uno de los habitáculos más amplios del segmento.

La orientación del salpicadero es hacia el conductor. Yo le doy una gran importancia al volante. Es redondo (sí, hay que señalarlo) e integra mandos del teléfono, equipo multimedia o el control de crucero. Tras él contamos con un cuadro de instrumentos que combina dos relojes clásicos, velocímetro y cuentarevoluciones y una pantalla entre ellos para el ordenador de a bordo en color.

En el apartado práctico, aquí delante tenemos, al lado de la palanca de cambios y los botones del control de velocidad de descenso, sensores de aparcamiento y el sistema Start/Stop, un apoyabrazos central que oculta un cofre de buen tamaño, que se une a la guantera y a las bolsas de las puertas, también muy generosas.

Pasemos ahora a las plazas traseras. El espacio para entrar es bueno, ya que la puerta deja bastante espacio. Aquí tienes espacio suficiente para que dos personas vayan cómodas, con espacio más que suficiente para las piernas y para la cabeza, y eso que en esta unidad contamos con un techo solar doble que siempre roba algunos centímetros.

Un tercer ocupante podría ir, pero tiene que lidiar con un túnel de transmisión, si bien no es muy intrusivo y emplear este cinturón que sale del techo… y es incómodo porque pasa al lado del cuello.

Se ha pensado en el confort de los ocupantes. Tenemos dos salidas de aire en la consola central y también, en los acabados más altos como este, un sistema de calefacción que se controla desde un botón, al lado del elevalunas. La banqueta está dividida en dos, podemos reclinar los asientos… y también abatirlos, para ganar espacio en el maletero que vamos a ver ahora.

Maletero

Si echas un vistazo a las ficha técnica del Tucson verás que anuncia 488 litros de capacidad. No está mal. Pero ojo. Que esta versión es 4×4… y además híbrida. Eso reduce el espacio disponible hasta los 459 litros. Se debe a que el espacio bajo el piso lo ocupa en buena parte la batería. Esto también impide poder poner el piso a dos alturas y contar con una rueda de repuesto de emergencia que sí verás en otras versiones: te toca usar el kit de pinchazos.

Más allá de la cifra oficial, nos importa más que sus formas sean regulares, que sus  y que cuente con un umbral de carga totalmente plano que ayuda a cargarlo. Eso sí, cuidado cuando aparques cuesta abajo, que al abrir el portón pueden caerse las cosas.

Si eliges la versión más equipada puedes contar con el portón de accionamiento sin manos. Pasas el pie por debajo del paragolpes y se abre, con lo que puedes ir cargado sin necesidad de dejar lo que llevas en las manos. Y si necesitas cargar enseres grandes, siempre puedes abatir los respaldos de los asientos traseros para lograr un espacio de carga enorme, de 1.503 litros, casi totalmente plano.

Equipamiento

El nuevo Tucson tiene una gama estructurada en cuatro niveles de acabado. Desde el más sencillo, denominado Essence, ofrece llantas de aleación de 16 pulgadas, luces dirunas LED, aire acondicionado, elevalunas eléctricos, cierre con mando, ordenador de a bordo, sensores de parking traseros, control y limitador de velocidad, sistema de sonido con Bluetooth y puerto USB,  volante multifunción en piel, encendido automático de luces…

A continuación contamos con el acabado Klass, ya llantas de aleación de 17 pulgadas, faros antiniebla con iluminación en curvas, pilotos traseros LED, barras de techo cromadas, climatizador bizona, dirección asistida Flex Steer…

Uno de los más inyteresantes puede que sea el Tecno, que ya dispone del paquete cromado, llantas de aleación de 18 pulgadas, acceso y arranque sin llave, asientos delanteros térmicos, sistema de navegación integrado con pantalla de 8 pulgadas con cámara de visión trasera, portón trasero automático, sensores de aparcamiento delanteros y de lluvia o ayudas a la conducción como el lector de señales de tráfico, o la alerta de cambio de carril.

Nuestra unidad contaba con el acabado Style. Ofrece llantas de aleación de 19 pulgadas, tapizado en piel y el sistema SmartSense, formado por frenada de emergencia, aviso por cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales, detector de fatiga, visión 360°, faros full LED, sistema activo de luces largas y sistema de parada y arranque automático.

Este acabado puede completarse con el paquete Style Red (hay otros para otros acabados). Y no debemos olvidar que existen la versión N-Line, con un toque deportivo e incluso el Hyundai Tucson Edición Especial.

No es el más barato de los SUV de su categoría. Y una unidad como esta puede partir de un precio recomendado de 45.655 €. Pero ojo, que echando un vistazo a nuestras ofertas de Hyundai Tucson, publicadas por concesionarios oficiales de la marca en nuestra sección de coches nuevos, vemos que el precio se puede reducir muchísimo y deja a un precio muy competitivo a un coche que lo tiene todo.

Recuerda que estos precios pueden incluir financiar el coche con la marca. No olvides tampoco utilizar nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Con el rediseño el Hyundai Tucson renovó su gama mecánicas. Mantuvo los motores de gasolina, un 1.6 GDI de 132 CV y el 1.6 T-GDI con 177 CV y se centró en los diésel. Son dos bloques, el 1.6 CRDI con 116 y 136 CV o este 2.0 CRDI 185 CV con sistema micro-híbrido de 48V, que ya puedes tener también desde mediados de año en el menos potente. Abres el capó y ya te gusta cómo está todo el cableado organizado.

Vamos a intentar explicar un poco cómo funciona. Tenemos una red eléctrica convencional de 12V, que se encarga de suministrar energía a elevalunas, faros, el equipo de sonido)… y luego otra de 48 voltios que cuenta con una batería de litio (0,436 kWh de capacidad y una máquina eléctrica de 16,3 CV que sustituye a alternador y el motor de arranque. Esta máquina es la encargada de generar corriente eléctrica o bien de transformarla en movimiento. Tiene cuatro funciones:

  • Ayuda al arrancar: de modo que la salida sea más suave y el motor sufra menos.
  • Acelerar de modo más eficaz: Cuando pisas el acelerador entra en funcionamiento el sistema hasta que alcanzas la velocidad deseada, ahorrando hasta un 7% de combustible
  • Recuperar energía: En las frenadas y deceleraciones ese generador transforma esa energía en eléctrica y la envía a las baterías.
  • Mejorar el Start&Stop: A menos de 30 km/h podemos circular con el motor apagado para no gastar combustible. El embrague se desacopla y el motor va parado.

En definitiva: Se trata de ayudar al motor de combustión en esos momentos en los que es menos eficiente. ¿Pero es suficiente esa pequeña ayuda? Vamos a comprobarlo.

Comportamiento

Consigue una potencia de 185 CV (136 kW) a 4.000 rpm y 400 Nm de par motor entre las 1.750 y las 2.750 rpm. Lo cierto es que sus prestaciones no son abrumadoras. Obviamente es un motor más que capaz de mover al coche que no pesa poco, 1.727 kilos, y que acelera de 0 a 100 km/h en 9,5 segundos… pero no parece tanta la diferencia con el diésel de 136 CV, y te parece aún menor cuando ves la diferencia de precio entre ambos.

Este motor diésel sigue resultando algo ruidoso desde el exterior del vehículo, pero sin embargo en el interior apenas percibes este sonido (salvo en la franja alta de las revoluciones) gracias a la mayor utilización de material aislante. La rodadura y el viento tampoco son molestos. suavidad de rodadura

Sí me gustó esta caja de cambios automática de ocho relaciones, que es la misma que estrenó el Santa Fe. Con ella el motor gana en elasticidad y su funcionamiento es muy suave y agradable. ¿Algo que cambiaría? Le pondría levas tras el volante. Creo que el coche las pide a gritos.

Para tratarse de un SUV, la verdad es que la suspensión contiene muy bien las inercias, gracias a la rigidez del chasis. A veces parece que estás conduciendo un coche más bajo, créeme. Y eso que en la última puesta al día se han reajustado para que sea un coche más confortable. La dirección es también algo más directa que antes y ha ganado algo de peso… pero tampoco es de esas que enamoren a los virtuosos de la conducción. Eso sí, es fabulosa para aparcar.

Y claro, tenemos que hablar, en un coche así, de si se nota realmente ese sistema Mild Hybrid. Contamos con un gráfico muy sencillo en el cuadro de instrumentos que nos dice cuando. Porque poco más. Sí se aprecia la casi inmediatez del Start& Stop, y que el motor se apaga mucho antes de lo habitual, en cuanto empiezas a rodar con algo de inercia. Y todo lo hace de manera muy suave.

Pero poco más. Porque uno espera en una aceleración percibir ese plus eléctrico… pero claro, es que el motor diésel es tan capaz que el eléctrico es imposible que se haga notar. ¿Y en consumos? Poco. O nada, diría. La teoría es muy buena y homologa 6,7 l/100 de consumo medio. Son muy difíciles de conseguir. Por no decir imposible. Y entre que no lo notas al conducir y no lo notas en el bolsillo, pues cuesta un poco apostar por él. Es más fácil moverse en torno a 8 l/100 km que acercarse a los 7.

En un SUV también medimos sus capacidades camperas. Cuenta con 172 mm de altura libre al suelo y el sistema de tracción total de Hyundai HTRAC, que equipa un diferencial bloqueable que distribuye el par al 50% entre el eje delantero y el trasero. Puede sacarte de un apuro en superficies deslizantes o en caminos de baja dificultad, pero con unos neumáticos orientados al asfalto y con el control de descenso de pendientes, no es de los mejores en este sentido.

Opinión

El Hyundai Tucson vende mucho. Y lo seguirá haciendo porque es un muy buen producto. Le han sentado muy bien los cambios estéticos y cumple como vehículo familiar, pues tiene un interior amplio, de calidad por encima de la media. En marcha, reacciones seguras en curva sin renunciar a la comodidad. Sin olvidar que cuenta con 5 años de garantía.

Eso sí. Quizá no lo eligiría con esta mecánica a no ser que la tracción total fuese algo imprescindible. Principalmente por consumos Si lo que quieres es la etiqueta Eco a toda costa y realizas muchos kilómetros al año, apuesta por los 1.6 Mild Hybrid. La diferencia de precio no es mucha comparado con los motores convencionales (entre 300 y 500 euros) y no te vas al precio tan elevado que anuncia esta unidad.

Hyundai Tucson 2.0 CRDi 4x4 Style
7.7 Nota
Lo mejor
  • Calidad del habitáculo (muy espacioso) por encima de la media
  • Comportamiento dinámico equilibrado, buen cambio automático
  • Buen equipamiento, incluso en versiones básicas
Lo peor
  • Acabados demasiado cerrados, sin apenas opcionales
  • Consumos elevados para tratarse de un híbrido
  • Falta de levas en el cambio automático
Diseño7.5
Habitabilidad8
Acabados8
Maletero7
Equipamiento8.5
Motor7
Comportamiento7.5
Calidad Precio8

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