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Jeep Compass 4xe prueba – 37.4
Prueba
Luis Ramos Penabad

Jeep Compass 4xe, a prueba: ¿qué tal le sienta la nueva tracción total?

Tras el Jeep Renegade 4xe que probamos el segundo SUV híbrido enchufable de la marca fue el Jeep Compass 4xe.  Se fabrica en Italia, junto a su hermano pequeño, una novedad que sea “europeo”.

Se trató de la innovación más importante del Compass 2020, una puesta al día del Compass 2017. Porque en lo estético y el interior, como te contamos más adelante, no hubo ninguna variación.

Cuando probamos el Compass con tracción total y motor de gasolina te indicamos que se trataba de una de las mejores alternativas de su categoría para moverse fuera del asfalto con solvencia. Ahora toca ver si también lo consigue con esta mecánica híbrida enchufable.

Exterior

Respecto a las versiones convencionales, el Jeep Compass 4xe apenas se diferencia porque en la aleta trasera izquierda se encuentra la tapa de carga eléctrica y por los bordes azules de las insignias Jeep, Compass y 4xe.

Por lo demás, no hay cambios respecto al coche que probamos en su día. Mide 4.394 mm de longitud, por 1.874 mm de ancho y 1.649 mm de alto. Así que, aparte de los detalles mencionados, no hay cambios.

Destacables las múltiples opciones de personalización exterior. Existen 22 combinaciones entre un color o dos tonos con techo negro. La gama de colores incluye los tonos Alpine White, Glacier, Granite Crystal, Jetset Blue, Blue Shade, Sting Grey, Colorado Red, Carbon Black y Solid Black , además de tres detalles específicos (Ivory Tristrato, Blue Italia y Techno Green ). También hay disponibles cuatro diseños de llantas.

Interior

Abrimos la puerta y quizá el ambiente sea algo sobrio, pero la verdad es que con el nivel de terminación de nuestra unidad de pruebas, la calidad percibida no está nada mal. Eso sí, se nota que ya lleva unos años en el mercado.

La posición de conducción es elevada y los asientos cómodos, si bien no sujetan demasiado bien el cuerpo. Frente a ti cuentas con un volante de aro grueso, más ancho de lo que acostumbras a encontrarte. Cuenta con diferentes mandos, incluso en la parte posterior.

Tras él contamos con un cuadro de instrumentos que combina una parte digital central con analógicas en los laterales. Es fácil moverse entre los menús y proporciona bastante información, pero cuesta un poco no perderse al principio ya que son amplísimos.

Hay otra pantalla dominando en salpicadero, integrada en él. Se encuentra en posición elevada y se ve bien, pero podría estar algo más orientada hacia el conductor. Además de la información del sistema de infoentretenimiento, muestra datos sobre cómo funciona el propulsor híbrido, navegación, aplicaciones y ajustes del coche.

Algo más abajo se encuentra una amalaga de botones y mandos para controlar ayudas a la conducción o de gestión de la energía, volumen y búsqueda de emisora, así como el climatizador automático bizona.

La consola central no está demasiado bien aprovechada. Es difícil encontrar un hueco para el móvil ante el selector del cambio (las tomas se encuentran cerca de él). Entre los asientos, un par de reposabebidas y un cofre no demasiado grande. Sí es de buen tamaño la guantera.

Las plazas traseras cuentan con una buena longitud para las piernas, pero son algo justas para la cabeza y no destacan en anchura. Contamos, eso sí, con salida independiente para el aire acondicionado y tomas de 220 V y USB.

Maletero

El maletero anuncia 420 litros de capacidad. Lejos de los referentes del mercado en su categoría, pero es de agradecer que apenas pierda 18 respecto de las versiones de combustión tradicionales.

El borde de carga queda algo alto, no es fácil de cargar. Eso sí, me ha gustado de él que, pese a sus dimensiones, sea bastante aprovechable y que esté bien rematado. Está bien rematado, pero seguimos con el problema de la bandeja que obliga a realizar maniobras para retirarla, como puedes ver en este vídeo.

No faltan ganchos para sujetar la carga y contamos con una toma de 12 V en el lateral izquierdo. Bajo el piso contamos con una rueda de repuesto de emergencia, un detalle interesante en una versión offroad. Puedes también ampliar el espacio abatiendo los respaldos de los asientos traseros. Divididos en dos partes asimétricas, cubica 1.230 litros de capacidad.

Equipamiento

El Jeep Compass 4xe puede elegirse en varios niveles de dotación. El más sencillo  es ya el completísimo Limited que tenemos entre manos. Cuenta con elementos como el climatizador bizona, cuadro de instrumentos con pantalla TFT de 7 pulgadas , llantas Style de 18 pulgadas, paquetes Visibility, Function y Parking o el retrovisor interior fotosensible.

Todo eso además de la pantalla táctil de 8,4 pulgadas con cámara de visión posterior (de calidad mejorable), cristales traseros oscurecidos… y elementos de seguridad como el aviso de salida de carril Plus, alerta de colisión frontal Plus, limitador de velocidad activo…

Existen también versiones especiales como el S si quieres una carrocería bitono y un enfoique más deportivo. Incluso el Trailhawk con un enfoque más orientado a salir fuera del asfalto.

El precio de partida no es barato, ya que la unidad que probamos parte de 43.200 euros. Eso sí, puedes encontrar ofertas del Jeep Compass 4xe en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por los concesionarios oficiales de la marca. Contamos también con herramientas para financiar el coche para pagarlo más cómodamente mes a mes.

Motor

El sistema propulsor es similar al que conocimos en la prueba del Jeep Renegade 4xe Trailhawk. Combina un motor 1.3 turbo gasolina de cuatro cilindros que entrega 130 CV que mueve las ruedas delanteras con uno eléctrico de 60 CV que actúa sobre las traseras para contar con tracción total.

Contamos, pues, con 190 CV de potencia total combinada (que alcanzan los 240 CV en las versiones más altas de gama) y 270 Nm de par. Se asocia a un cambio automático de 6 velocidades.

Las prestaciones no son malas, ya que acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h (130 km/h en modo eléctrico).

Del lado eléctrico se encarga una batería de 11,4 kWh ubicada en el piso del coche, para bajar el centro de gravedad. Anuncia una autonomía en modo eléctrico de 52 kilómetros y puede recargarse en un enchufe doméstico de 2,3 kW (en cinco horas) o bien usar una toma de 7,4 kW de potencia (el tiempo se reduce a una hora y tres cuartos). Eso sí, ese segundo cable es un opcional.

Comportamiento

Hay pocos cambios respecto a otros Jeep de combustión. Es un modelo que prefiere moverse en vías anchas que en carreteras secundarias de curvas lentas. Bien aplomado en las primeras, poco ágil en las segundas.

Le condiciona su peso y formas. En modo eléctrico se puede mover hasta 40 y pocos kilómetros (no conseguimos cifras mejores, ni intentándolo). Tiene suficiente par y el peso sobre el eje trasero para que no se active el motor de combustión. Puedes llegar así hasta a 130 km/h. 

Luego ya salta el modo Hybrid, que gestiona los diferentes motores en función de la carga. No destaca en eficiencia y es complicado bajar de cifras de 7 l/100 km una vez que se acaba la batería.

Pero Jeep no piensa en este modelo tanto en ser eficiente (si bien la etiqueta Cero convencerá a muchos por sus ventajas) sino por sus capacidades fuera del asfalto. Hay versiones más competentes, como la Trailhawk, pero es cierto que en caminos el Compass 4xe va mucho mejor que la media del segmento de los SUV con esta tecnología.

La electrónica es capaz de enviar par al eje trasero si se precisa. Eso hace que superes muchos obstáculos pequeños sin necesidad e activar el modo AWD (que mantiene el motor eléctrico siempre en funcionamiento). La batería conserva un mínimo de carga para poder ofrecer prestaciones todoterreno. Si se descarga, el motor eléctrico delantero la recarga para que este pueda funcionar.

Opinión coches.com

Ante la gran cantidad de SUV con una orientación 100% sobre asfalto, se trata de un coche versátil. Puede afrontar obstáculos mucho mejor que un turismo y que la totalidad de SUV de tracción delantera.

Contar con un motor eléctrico le permite moverse sin emisiones. No mucho, pero sí lo suficiente para contar con la etiqueta Cero y realizar los desplazamientos habituales del día a día sin contaminar y mucho más económicos que con gasolina. Eso obliga a tener un garaje con un enchufe en casa. Si no, el coche no compensa.

Porque su hándicap es el precio. Tener poca autonomía eléctrica complica amortizarlo a base de realizar muchos kilómetros, pero puede encajar a quien viva en ciudad y luego en ocasiones se mueva por caminos algo complicados. Desde luego, esta tecnología 4xe es mucho más sensata que tener un todoterreno al uso, que no resulta ni por asomo tan eficaz sobre asfalto.

Jeep Compass 4xe 190 CV Limited
7.4Nota
Lo mejor
  • Buenas aptitudes con su tracción total
  • Comodidad de marcha
  • Nivel de equipamiento completo
Lo peor
  • Precio de compra algo elevado
  • Consumos difíciles de contener
  • Pocas autonomía en modo eléctrico
Diseño8
Habitabilidad7.5
Acabados7.5
Maletero6.5
Equipamiento7.5
Motor7.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio7

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