El auge de los SUV del segmento B es imparable. Y una prueba es el Kia Stonic.  En los primeros nueve meses de este año está peleando por ser el segundo modelo más vendido de la marca en nuestro país junto al Kia Ceed (habrá que ver cuando está a pleno rendimiento las ventas de la tercera generación del compacto), solamente se le resiste el Kia Sportage.

En parte resulta hasta lógico este aumento de las ventas de todos los modelos. Los SUV compactos han crecido mucho de tamaño, buscando ser vehículos destinados a las familias. Estos SUV pequeños son más amplios que un utilitario y ofrecen un maletero que cuenta con una mejor capacidad… además de la imagen aventurera tan demandada y esa carrocería elevada que lo hace más cómodo.

Si en su presentación nos pusimos al volante de una mecánica diésel, ahora hemos elegido para nuestra prueba en profundidad la que es, a nuestro juicio más adecuada, el 1.0 TGDI de gasolina con 120 CV.

Y es que por tamaño y por uso, en los que los viajes largos serán puntuales, pero que es capaz de realizarlos, el motor de gasolina parece más acorde con este tipo de vehículo. Es hora de comprobarlo conduciendo el coche durante una semana.

Exterior

A pesar de que el Kia Stonic deriva del Kia Rio (en Kia no ha empleado una plataforma exclusiva como sus primos con el Hyundai Kona) la marca ha sabido diferenciar ambos modelos con bastante acierto.

El Kia Stonic mide 4.140 mm de longitud (el Rio se queda en 4.065 mm), por 1.760 de ancho (ligeramente más que el utilitario) y 1.520 mm de alto (el Rio se queda en 1.450 mm). Comparten la distancia entre ejes de 2.580 mm, cosas de compartir plataforma, si bien la altura libre al suelo del Stonic es mayor, de 183 mm, si bien tampoco es una cifra que anime a adentrarse por caminos demasiado complicados.

Cuenta con rasgos habituales en los crossover, como las protecciones de plástico en la parte baja de la carrocería y los pasos de rueda, o las barras de techo metálicas. La superficie acristalada es bastante generosa para lo que acostumbramos a ver, algo de agradecer ya que sin duda mejora la visibilidad. Los cromados de la parte inferior de las ventanillas da un buen resultado y las llantas de 17 pulgadas (con neumáticos 205/55) y acabado bicolor rematan un conjunto muy elegante.

Puede que en el color de esta unidad el resultado resulte un poco sobrio. Si los deseas, puedes optar por una carrocería en dos colores, con el techo en contraste (puede ser negro, verde, rojo, naranja o blanco). Algunas combinaciones son realmente acertadas y el resultado no parece forzado.

Es llamativo también el frontal, con una parrilla superior que no es tal, ya que se encuentra totalmente carenada con un plástico negro y la refrigeración del motor corre a cargo de la situada en la parte inferior. Esa zona más baja del paragolpes se ha protegido con una moldura a juego con los bordes de la parrilla superior y las barras. Nos gusta especialmente el capó, muy abultado, y la forma en que se integran los faros antiniebla en los laterales del parachoques.

En la zaga, las líneas horizontales para conseguir que el coche parezca más ancho de lo que es son una constante (no es el único modelo de la marca que apuesta por ello). Se juega también con el diseño de los pilotos, de manera que se integren con las formas del portón trasero. En la parte más baja se opta por una protección gris, que integra una salida de escape cromada, ubicada en el lado derecho.

Interior

Si bien las diferencias por fuera son bien palpables entre el Kia Stonic y su “hermano” el Kia Rio, por dentro no hay tantas. El esquema de ubicación de los mandos (muy ergonómico, todo está donde lo esperas, se nota que ha sido pensado en Alemania) es prácticamente idéntico.

Los materiales no son lujosos, pues se emplean plásticos duros, pero el ajuste entre piezas es extraordinario. No hay crujidos al pasar por lugares con el piso roto o apretar en las esquinas de las piezas grandes, ni observamos desajustes, por lo que la sensación es muy buena.

Aunque la tapicería es oscura, como corresponde al nivel de terminación, tienen detalles claros en los laterales y unas notas de color, que se replican en algunas partes del salpicadero y la consola o los pespuntes del volante, algo que es exclusivo del acabado Tech, que también presume de pedales con un recubrimiento que imita al aluminio.

El protagonismo en la consola corresponde a la pantalla del sistema de infoentrenimiento. Mide 7 pulgadas, es táctil y además de contar con navegador, es compatible con los sistemas Apple CarPlay y Android Auto, además de proyectar la imagen de la cámara de visión trasera. Bajo ella encontramos los mandos de la climatización.

El cuadro de instrumentos es sencillo, con dos relojes de generoso tamaño y fácil lectura que flanquean una pantalla del ordenador de a bordo con la información más reseñable del viaje.

Los asientos me resultaron cómodos y es sencillo encontrar la postura ideal de conducción gracias a sus amplios reglajes. Se va sentado más alto que en el Rio, pero no se trata de un SUV para mirar desde o alto al resto del tráfico.

Hay espacio suficiente en esas plazas delanteras.. y detrás cuentas con más espacio del que podrías esperar de un coche de su tamaño. Dos adultos viajarán holgados detrás y es mejor dejar la plaza central para ocasiones puntuales, pues se queda algo estrecho. Cierto es que el túnel de transmisión apenas resta espacio para los pies, pero el resto de cotas son más que correctas para un vehículo de este tipo. No cuenta con salida de aire (pocos verás en el segmento con ellas), pero sí una toma de USB.

Maletero

El maletero del Kia Stonic cuenta con 332 litros de capacidad. No es una cifra demasiado elevada para lo que se maneja en el segmento, donde un Arona (por citar uno de los últimos que hemos probado), llega a los 400 litros. Sí es mayor que el del Kia Rio del que deriva (325 litros), pero tampoco demasiado si atendemos al mayor tamaño del coche.

A su favor, comentar que las formas que tiene hacen que aprovechar ese espacio sea realmente sencillo. Cuenta con algunos elementos prácticos, como ganchos para colgar bolsas o un hueco en el lado izquierdo donde podemos dejar algunos objetos.

Bajo el piso encontramos una rueda de repuesto temporal, una solución que cada vez menos marcas incorporan, sustituyéndolo por un kit antipinchazos. Como es habitual, pueden abatirse los respaldos de los asientos traseros para ganar espacio de carga. Están divididos en dos partes, en proporción 60/40, pero no queda una superficie totalmente plana, de 1.135 litros de capacidad. Hay marcas que logran esto con un doble piso en el maletero para enrasar con los asientos. En el Stonic no hay esa posibilidad.

Equipamiento

A la hora de elegir un Kia Stonic podemos elegir entre tres niveles de dotación. Desde el más básico Concept ya son bastante completas y presume de elementos como el aire condicionado, conexión bluetooth para el teléfono móvil, conexión auxiliar y USB y una pantalla de 7 pulgadas compatible con Apple Carplay y Google Android Auto.

Por encima encontramos en nivel de terminación Drive, que mejora el aspecto con las luces traseras LED, cristales traseros tintados, manecillas cromadas… Dentro encontrarás climatizador, navegador, toma USB y reposabrazos en las plazas traseras, sensores de lluvia y aparcamiento…

Nuestra unidad de pruebas corresponde al nivel de dotación más elevado. Denominado Tech, suma a lo anterior detalles como los pedales de aluminio, la red del maletero, retrovisor interior electrocrómico, arranque por botón, una tapicería más cuidada o el cuadro de instrumentos con pantalla digital de 3,5 pulgadas. Es el acabado que permite elegir el interior con detalles en color.

Destaca también por incluir un paquete de asistentes a la conducción que integra asistente de frenada de emergencia en ciudad, alerta por cambio involuntario de carril, detector de fatiga y conexión automática de las luces de carretera. Es opcional en otros acabados. No puede contar (al menos por el momento), con el detector de objetos en el ángulo muerto o faros de LED, que ya comienzan a ser muy habituales en bastantes rivales

El precio de un Kia Stonic con este nivel de dotación y la motorización es de 22.950 euros. Se trata del precio recomendado por la marca, sin descuentos. Puedes encontarlos muy rebajado (por debajo de los 16.000 euros, consulta condiciones), si echas un ojo a nuestras ofertas de Kia Stonic, donde concesionarios oficiales de la marca de toda España actualizan sus descuentos todos los meses. No está de más que visites también nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Si en diésel la marca ofrece exclusivamente el motor de 110 CV, la oferta de gasolina es bastante mayor. La oferta arranca con un propulsor muy modesto de 84 CV y por encima contamos con dos opciones del tricilíndrico de 998 cc. Desde el primer momento de la comercialización este de 120 CV y luego se añadió el de 100 CV (que pudimos probar en el Rio).

El 1.0 T-GDI es un motor de tres cilindros sobrealimentado con un turbo de geometría fija, que cuenta con inyección directa de combustible. Entrega sus 120 CV de potencia máxima a 6.000 rpm y un par motor de 172 Nm, disponible entre las 1.500 y 4.000 vueltas.

Asociado al cambio manual de seis relaciones, con este motor el Stonic anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 184 km/h. En cuanto a consumos, homologa 5 l/100 km en ciclo mixto, con unas emisiones de 120 gr/km de CO2. Todo esto sobre el papel. Es momento de ver cómo va en carretera.

Comportamiento

El motor de gasolina de tres cilindros vibra un poco al ralentí, pero en cuanto pasamos unos kilómetros con él vemos que supera en confort al diésel y el único ruido que se filtra en el habitáculo es aerodinámico. Da una respuesta bastante contundente en cualquier rango de revoluciones, lo que hace que, en una conducción normal, no estés obligado a usar el cambio continuamente para moverte con agilidad. Perfecto para circular en ciudad.

Cuando se aprovecha realmente toda la potencia es en la parte alta del cuentavueltas. Eso, unido a la configuración de sus suspensiones, que tiene poco que ver con el Rio, consigue que nos olvidemos a veces de que vamos en un SUV. Se trata de un suspensión dura, pero no tanto como las que probamos en el Ford EcoSport. Hay coches más cómodos en el segmento… pero que luego no responden tan bien y con tanta precisión a nuestras órdenes al volante.

En carreteras con curvas de todo tipo se desenvuelve de manera muy aplomada, sin apenas balanceos y realiza sin despeinarse cambios de apoyo o frenadas fuertes. Sin tratarse de un deportivo (tampoco pretende serlo), sorprende en este sentido. La anterior toma de contacto había sido en los alrededores de Berlín, una ciudad muy llana y sin curvas fuertes, pero no le hace ascos a vías de montaña más exigentes.

Hay dos puntos más que destacar. Por un lado la caja de cambios manual. Es precisa, tiene buen tacto y sus marchas están muy bien escalonadas. También la dirección. Si bien no informa al detalle al conductor de qué pasa entre las ruedas y el asfalto, algo de lo que adolecen todas las direcciones modernas, a bajas velocidades resulta cómoda para maniobrar y cuando pides dinamismo reduce la asistencia de manera conveniente.

¿Y los consumos? No es de esos coches con los que resulta sencillo acercarse a las cifras de homologación (recuerda, en este caso, de 5 l/100 km), por más que seas cuidadoso con el pedal derecho. Lo habitual es que los consumos se sitúen entre los 6,5 – 7 l/100 km, cifras notablemente mayores de lo que hemos logrado con coches de su segmento con mecánicas similares. Si te preocupa mucho este apartado, quizá te convenga más el motor diésel… o incluso el gasolina 1.0 con 100 CV, posiblemente más equilibrado para las necesidades del día a día.

Opinión coches.com

Si tras el contacto con motor diésel el Kia Stonic ya nos había dejado un buen sabor de boca, con el motor de gasolina esa sensación es todavía mejor. Su diseño ha sabido diferenciarse lo suficiente del Rio del que parte y, al mismo tiempo, de su competencia, sin ser un coche demasiado llamativo que pueda no gustar a algunos.

Nos gusta que el Stonic vaya de frente, que no apueste por versiones de tracción total (que luego apenas se venden) o un espíritu aventurero en un coche que, en la mayoría de los casos, siempre circulará sobre asfalto. Eso le permite emplear la plataforma del Rio sin disparar los costes… y que los ingenieros hayan podido centrar su desarrollo en mejorar su dinámica allí donde el coche va a moverse, sin otras distracciones que, al final, habrían encarecido el precio.

Kia Stonic 1.0 T-GDI 120 CV Tech
7.8 Nota
Lo mejor
  • Relación precio/equipamiento
  • Puesta a punto fabulosa
  • Diseño original sin estridencias
Lo peor
  • Maletero más pequeño que en competidores
  • Posibilidades de equipamiento limitadas
  • Consumos sensibles al tipo de uso
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados7.5
Maletero7
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio8.5

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