El segmento F siempre ha estado ligado al lujo que ofrecen las berlinas de representación que lo componen. No se trata de un tipo de vehículo cualquiera, normalmente suelen ser los buques insignias de las marcas más prestigiosas y donde se muestra todo el potencial de un fabricante. En definitiva, se trata de una cuestión de orgullo que se mantiene en el tiempo a pesar de que el número de ventas en nuestro país sea insignificante en comparación a otros segmentos más accesibles.

Obviamente, todas estas empresas tienen un motivo por el cual fabrican estos coches y todos ellos deben generar un retorno de la inversión (ya sea directo, reflejado en el número de ventas, o indirecto, por la imagen proyectada en el mercado, que les puede hacer ganar nuevos adeptos en segmentos inferiores).

Hay algunos coches que se disfrutan tanto conduciéndolos como cuando te llevan, este es el caso de la quinta generación del Lexus LS, que se renueva bajo la denominación 500h para volver con fuerza a este nicho de mercado, y la verdad que poco o nada tiene que envidiar a sus competidores premium más populares de origen alemán (véase el BMW Serie 7 o los Audi A8 L y Mercedes Clase S que probamos).

A priori, es difícil decantarse por uno, todos se pueden definir como coches de ensueño cuyo precio parte desde los 100.000 €. Se dice poco. Eso sí, cada fabricante le da su toque para diferenciarse de la competencia, por ejemplo, BMW destaca por una conducción más ágil y dinámica, mientras que en Lexus tienen como prioridad absoluta el confort. Cuestión de gustos.

En el modelo japonés se nota el alto nivel de esfuerzo adicional que Lexus hace para complacer a sus clientes, siguiendo una filosofía que se anticipa a las necesidades del conductor. Todo está pensado por y para el bienestar de los ocupantes.

Probablemente, sin el LS, Lexus no sería la marca prestigiosa que hoy en día es, ya que se trata del primer modelo desarrollado por la marca de lujo de Toyota. El Lexus LS 400 llegó al mercado en diciembre de 1989 tras siete años de planificación del proyecto llamado F1. No estaba basado en ningún modelo Toyota y para su desarrollo se destinaron más de 60 diseñadores, 3.000 técnicos y 1.400 ingenieros, y es que la idea era clara desde un primer momento: crear el mejor coche del mundo a un precio inferior al de la competencia.

En un principio el objetivo parecía ambicioso: que una marca nacida de la nada destronase a las emblemáticas y asentadas berlinas estadounidenses y europeas en aspectos muy importantes como la aerodinámica, la insonorización del habitáculo, velocidad punta y la eficiencia del consumo. Y vaya si lo hizo, al poco tiempo de su lanzamiento, el número de ventas del Lexus LS 400 ya era superior a las cosechadas por el Mercedes Clase S, Jaguar XJ y BMW Serie 7. Desde aquel momento, la reputación de Lexus no ha dejado de crecer. No es para menos.

Exterior

La quinta entrega del LS está construida sobre la nueva plataforma GA-L que le permite tener un centro de gravedad más bajo y un peso en báscula inferior. Al contrario que en generaciones anteriores, donde se podía escoger entre una carrocería de 5 metros y otra de 5,21 metros, ahora solo está disponible una única versión que es más grande incluso que el antiguo de batalla extendida.

Si lo comparamos con las versiones de batalla corta de sus rivales, es 9 cm más largo que un Mercedes Clase S, 6 cm más que un Audi A8 y 11 cm más que el nuevo BMW Serie 7. En conclusión, el Lexus LS 500h impresiona por su tamaño e impone como ningún otro.

El diseño exterior del Lexus LS 500h es pura elegancia. Su diseñador jefe, Koichi Suga, puede estar bien orgulloso del producto creado. Con este nuevo LS se da puerta al convencionalismo que ha definido a este tipo de vehículos premium.

Su llamativa carrocería de 5.235 mm de longitud, 1.900 mm de ancho y 1.460 mm presenta unas líneas muy marcadas y una forma muy afilada, especialmente el frontal. Este por cierto, diseñado con tecnología 3D para conseguir ese diseño tan portentoso, tan Lexus. Respecto a sus rivales, presenta un diseño mucho más atrevido y menos aburrido, un concepto distinto de berlina tradicional.

El perfilado frontal está presidido por una predominante y soberbia parrilla hexagonal de nido de abeja en tonos cromados que le confiere un aspecto lujoso a más no poder. Las espectaculares ópticas delanteras tipo LED en forma de Z son la principal seña de identidad de los modelos del fabricante nipón. Estas le otorgan una mirada muy agresiva que le aleja de los cánones de sobriedad del diseño que suelen presentar este tipo de vehículos. El parachoques cuenta con unas entradas de aire muy acentuadas en los laterales que van en consonancia con los trazos plasmados en el resto del conjunto.

 

La vista lateral es digna de ver. Su enorme carrocería con una batalla de 3,12 metros es un espectáculo a los ojos de cualquiera. Llama especialmente la atención el diseño de 6 ventanillas (inédito en un sedán de Lexus) con inserciones cromadas que consigue un efecto coupé que no limita el espacio y la altura de las plazas traseras. En la parte inferior también se ubica una línea cromada que hace muy buen contraste con el color de la carrocería. Junto a esta, hay sitio para la denominación Hybrid.

La zaga carece de personalidad en comparación al frontal, resulta algo más soso y simple. No obstante, no desentona en absoluto y queda perfectamente integrado en la carrocería sedán. El diseño de los pilotos traseros se funde con la línea lateral lo que aumenta la sensación de longitud, que de por si no es poca. Estos incorporan inserciones cromadas que denotan que estamos ante un coche distinto, un coche premium.

Mención aparte para los retrovisores que cuentan con un diseño muy perfilado y aerodinámico para favorecer al consumo. Nacen de la carrocería y resultan muy atractivos para ser los de una berlina de representación. Incorporan los intermitentes en una franja bastante sutil y discreta.

Durante la semana de prueba ha acaparado todo tipo de miradas, de todas las edades y géneros. Y es que, da igual si sabes o no de coches, de si te gustan o no, este coche te obliga a girar el cuello si o si.

Interior

Al acceder al interior del Lexus LS no tardamos ni un segundo en percatarnos de la exquisita calidad de los materiales empleados. Y es que como bien indica las siglas LS (Luxury Sedan), es todo lujo y una auténtica alegría para los ojos, no tanto para el bolsillo. Todo el conjunto está perfectamente rematado y pensado por y para sus ocupantes, especialmente para el ocupante de la plaza posterior derecha.

Al sentarnos en el puesto de conducción la sensación es la de estar sentado en el sofá de casa (incluso mejor). Los detalles de calidad están presentes en todo el habitáculo y cada vez que nos adentramos en el interior, se nos esboza una sonrisa en la cara y empezamos a descubrir alguna “pijotada” nueva, que son muchas.

Pese a que el diseño interior es bastante original, es algo menos atrevido que el diseño exterior y si lo comparamos con el de un Mercedes Clase S, quizás sea algo más conservador. No obstante, incorpora detalles de mucha personalidad como las finas líneas que recorren todo el salpicadero y que integran los aireadores que, aunque los regulemos, no alteran esas líneas horizontales tan características.

El salpicadero viene completamente forrado en un material biodegradable similar al cuero, está en predisposición horizontal y cuenta con un diseño a doble altura que integra la enorme pantalla de infoentretenimiento de 12,3 pulgadas donde podemos consultar toda la información necesaria (radio, navegador, climatizador, modo de conducción, proceso de regeneración y carga de la energía de la batería, ajustes de los asientos, cámara 360º etc).

Esta pantalla viene protegida por un cristal y no es táctil, para manejarla debemos hacerlo mediante un Touch Pad situado en la consola central. El funcionamiento de este panel táctil es bueno pero está demasiado lejos del alcance del acompañante, por lo que si este quiere manejarlo, deberá hacerlo con la mano izquierda y con el brazo bastante totalmente estirado. Asimismo, para un conductor zurdo puede resultar algo complejo de manejar. Una pantalla táctil o una ruleta giratoria para navegar entre los distintos menús haría que su manejo fuese más fluido y sencillo.

Esta pantalla muestra la información de manera un tanto pobre en comparación a cómo lo hacen sus rivales: el completísimo sistema de infoentretenimiento de Mercedes o el Virtual Cockpit de Audi son más espectaculares visualmente. No obstante, el Lexus tiene un “as bajo la manga” y es que cuenta con el Head-Up Display más completo del mercado que muestra toda la información a color. Ocupa prácticamente toda la parte inferior del parabrisas delante del conductor (60 cm) y muestra toda la información necesaria en cada momento. Para más inri, da igual si conduces a plena luz del día con el sol de cara, se ve perfecto. Mira que hemos probado coches que cuentan con esta tecnología, pero ninguno nos ha gustado tanto como el de este Lexus LS 500h.

A la derecha de la predominante pantalla, encontramos un elemento decorativo que le sienta genial. Se trata de un panel de cristal con unas líneas trazadas que se iluminan y que le dan un plus de elegancia y personalidad al habitáculo.

El sistema de climatización cuenta la tecnología S-Flow que controla de forma automática la climatización del interior según las condiciones ambientales, garantizando así un confort y un ahorro de combustible excepcionales. Puede detectar si los asientos están ocupados para regular la temperatura en consonancia. El innovador sistema Climate Concierge ajusta, de modo automático, la temperatura de los asientos y el volante.

El cuadro de instrumentos es bastante pequeño y presenta un diseño que bien podría ser el de un coche deportivo. Cuenta con un único indicador digital que varía su color y la información mostrada en función del modo de conducción seleccionado (Eco, Confort, Sport y Sport+). La temperatura del agua y la cantidad de combustible se muestra de manera analógica, en el lado izquierdo y derecho respectivamente.

El volante cuenta con un diseño de tres radios, está forrado en cuero y el de nuestra unidad de prueba viene con inserciones de manera. El tacto es exquisito y además es calefactable. Cuenta con los mandos necesarios para controlar el sonido, el teléfono, el display. Detrás de este se ubican las levas para subir y bajar de marcha en el modo manual.

El selector del modo de conducción se ubica justo detrás del volante (a los extremos del cuadro de instrumentos) para que el conductor puede concentrarse en la carretera. Está en un sitio muy visible y la mayoría de personas lo primero que te preguntan al acceder al habitáculo es: ¿para qué sirve esto?.

Los asientos son de lo mejor que hemos probado, los encajes son perfectos, no presentan holguras y su tacto es excepcional no, lo siguiente. Son el mejor ejemplo del más alto nivel de la artesanía japonesa Takumi. Cuentan con hasta 28 modos de ajustes eléctricos, masaje, calefacción y refrigeración. Por si fuera poco todo esto, cuando abrimos la puerta, los laterales de sujeción se abren y el cinturón se acerca para poder anclarlos con mayor comodidad. Dos detalles muy TOP.

A las plazas traseras le damos una Matrícula de Honor, cuentan con todo tipo de detalles poco vistos en otros modelos como los espejos en el techo para poder retocarse antes de asistir a una reunión o un evento, porque como intuimos, este coche está enfocado a clientes importantes. Está diseñado por y para los ocupantes traseros, especialmente para el derecho (probablemente, el dueño del vehículo). A pesar de ser un cinco plazas es más recomendable para cuatro pasajeros.

La plaza central trasera no es del todo cómoda y nuestra recomendación es no utilizarla salvo necesidad. Es mejor bajar el lujoso reposabrazos que lleva consigo una pantalla táctil con la que podemos manejar prácticamente todo (audio, climatizador, iluminación, masaje…) y una guantera que dispone de dos entradas USB, un HDMI y dos salidas de auriculares. Estas conexiones junto al lector de Blu-Ray, nos permiten ver una película en los dos monitores situados en los respaldos de los asientos delanteros. Vamos, como en el cine.

El acabado de nuestra unidad de prueba cuenta con los asientos Executive que son eléctricos y tienen reposapiés. Cuentan con hasta cinco niveles de masajes, dos de cuerpo entero de distinta intensidad y diferentes variantes para la zona lumbar y los hombros. La guinda del pastel es la posibilidad de adelantar al máximo el asiento del copiloto para convertir el asiento trasero derecho en una butaca en la que podemos estirarnos al máximo. Este último detalle, hace dudar a cualquier apasionado de la conducción a dejarse llevar por otro conductor.

En las plazas traseras también contamos con cortinillas eléctricas que protegen todo el habitáculo trasero de la luz solar. Los pasajeros pueden controlar la sombra deseada en las puertas, los laterales y la ventanilla trasera.

Otro punto a destacar de este Lexus es el sistema de sonido de la firma Mark Levinson. Los 23 altavoces (si, has leído bien) ofrecen la mejor experiencia de sonido a bordo que un vehículo puede tener. La calidad es sobresaliente y con el volumen ”a tope” no distorsiona nada. La sensación es la de estar en primera fila de un concierto.

En resumen, pocos son los aspectos que se le pueden reprochar a este Lexus LS, es difícil sacarle alguna pega. En términos de calidad y confort es un coche de diez. Lo único mejorable (por decir algo) sería el manejo de la pantalla de infoentretenimiento a través del panel táctil comentado anteriormente. También llama la atención la ausencia de un cargador inalámbrico de smartphones, pero según nos cuentan desde la marca, pretenden incorporar este detalle cuando sea 100% compatible con todos los smartphones del mercado con esta función. Por último, el interior no dispone de muchos huecos porta-objetos, a pesar de contar con un cofre central bastante grande.

Maletero

El gran tamaño de la carrocería nos hace pensar en una gran capacidad de maletero. Si una berlina del segmento D (de media unos 40 centímetros más corto) supera los 500 litros con facilidad, una del segmento F debería tener por lo menos esa capacidad, pero no es el caso.

El Lexus LS 500h cuenta con unos escasos 400 litros de capacidad, básicamente porque se trata de un coche híbrido que cuenta con unas baterías de litio de gran tamaño situadas en el fondo del maletero para impulsar al motor eléctrico. Esta capacidad bien podría ser la de un compacto del segmento C, por ejemplo, el maletero de un SEAT León tiene 380 litros, siendo aproximadamente un metro más pequeño.

Si lo comparamos con sus rivales en sus versiones de combustión, el Mercedes Clase S cuenta con 510 litros, el Audi A8 con 505 litros y el BMW Serie 7 con 515 litros. Las versiones híbridas del Mercedes y el BMW, cuentan con 410 y 420 litros respectivamente.

Debido a la configuración que presenta el habitáculo en las plazas posteriores, esta capacidad no se puede aumentar abatiendo los asientos, ya que son plazas fijas que no se conectan con el maletero.

Equipamiento

Lexus ha estructurado la gama del LS 500h en cuatro versiones: Business, Executive, F Sport y Luxury.

La versión de acceso cuenta con un completísimo equipamiento e incluye de serie elementos como las llantas de aleación de 19 pulgadas, la suspensión variable adaptativa (AVS), Lexus Safety System+, tapicería de cuero, sistema de sonido Pioneer de 12 altavoces, pantalla de infoentretenimiento de 12,3 pulgadas y navegador Connected

El acabado Executive añade al anterior las llantas de aleación de 20 pulgadas con diseño de múltiples radios, la suspensión neumátcia, tapicería de cuero semianilina, asientos delanteros con masaje y el volante de madera de tres radios, calefactado con mando integrados.

Si nos decantamos por el F Sport, este acabado luce un aspecto más radical gracias a la parrilla en doble punta de flecha con diseño de malla en “L”, tapicería de cuero y asientos F Sport, pedales deportivos y el volante calefactado y palanca de cambios de cuero F Sport.

El acabado Luxury de nuestra unidad está diseñado para todos aquellos que busquen el máximo nivel de confort y equipamiento. Se caracteriza por llevar de serie las llantas de aleación de 20 pulgadas con diseño de cinco radios dobles, tapicería de cuero semianilina Luxury, asientos delanteros y traseros con masaje, asiento Otomano trasero con reposapiés extensible, sistema de sonido Mark Levinson de 23 altavoces y sistema de entretenimiento trasero.

Además del equipamiento citado anteriormente, nuestro Lexus llevaba consigo el techo solar eléctrico, inclinable y deslizante que aporta sensación de libertad, amplitud y luminosidad al 500h. También cuenta con el portón trasero eléctrico con función kick power, un exclusivo sistema que ofrece la máxima comodidad, ya que permite la apertura y cierre automático del maletero cuando nuestras manos están ocupadas, basta con deslizar el pie por debajo del parachoques.

Nos gustaría destacar algunos sistemas de seguridad de nuestro Lexus LS 500h, uno de los coches más seguros del mundo que cuenta con la última tecnología del mercado. El Sistema Intelligent Clearance Sonar (IC) es un sistema de asistencia que evita pequeñas colisiones, llegando a frenar el vehículo en caso de colisión inminente. Asimismo, el paquete Lexus Safety System+A dota al vehículo de sistema de precolisión con detección de peatones (PC), control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril (LKA), reconocimiento de señales de tráfico, accionamiento automático de luces de carretera, asistencia de evasión de obstáculos (AEB) y el apoyo intuitivo en el cruce (IIS) que detecta vehículos y bicicletas que se aproximan (y que pueden quedar en ángulos muertos) para alertar al conductor.

Motor

La quinta generación del LS abandona la mecánica V8 para montar un nuevo motor V6 de 3.5 litros turbocompresor y 299 CV de potencia que junto al motor eléctrico de 179 CV, consigue una potencia combinada de 359 CV. Este híbrido es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos y alcanzar los 250 km/h.

Está asociado a una caja de cambios CVT de 4 relaciones en la que se han prefijado 10 marchas simuladas para mejorar las prestaciones y para que los cambios se efectúen de manera escalonada. Esta caja envía toda su potencia a las cuatro ruedas aunque en ocasiones su comportamiento se asimila más al de un tracción trasera.

El funcionamiento de este tipo de cambio es un tanto peculiar y no del agrado de todo el mundo. En ciudad ofrece una suavidad y comodidad digna de los mejores, pero cuando necesitamos acelerar con contundencia, el motor se revoluciona en exceso y el sonido no va acorde con la velocidad. En este apartado, creemos que un cambio automático de doble embrague le sentaría mejor ya que ofrece mejores sensaciones.

Para mejorar la sensación de conducción, cuenta con un modo manual para poder decidir nosotros mismos cuando subir y bajar de marcha a través de las levas situadas en el volante. Tienen una respuesta bastante inmediata y es la mejor opción cuando nos adentramos en trazados revirados.
Además del modo manual comentado anteriormente, contamos con cuatro más: Eco, Confort, Sport y Sport+. Todos ellos cuentan con un comportamiento distinto y varían distintos parámetros para adecuarse a nuestras necesidades.

El modo Eco es ideal para el típico atasco donde no necesitamos una respuesta inmediata. Capa bastante la respuesta del motor con el objetivo de reducir consumos.

El modo Confort es perfecto para realizar viajes en autopista. La suspensión algo más blanda, la dirección más suave y el cambio de marchas progresivo, hacen del LS un coche muy cómodo en este tipo de vías.

Para encarar puertos o carreteras de montaña lo más recomendable es utilizar los modos Sport y Sport+. Con estos modos activados notamos una respuesta al acelerador más inmediata, una gestión del cambio que apura las marchas al máximo y un sonido del motor más apreciable. El endurecimiento de las suspensiones y la dirección precisa le ayudan a desenvolverse mejor en este tipo de trazados. Obviamente no se trata de un coche deportivo pero tampoco nos da la sensación de conducir una berlina de más de 5 metros de longitud y 2,3 toneladas de peso. A pesar de su enorme envergadura, puede llegar a ser bastante divertido

El consumo homologado de esta unidad es de 7 litros, sin embargo no hemos sido capaces de lograr esa cifra. Durante la semana de prueba hemos realizado unos 600 kilómetros (30% ciudad, 70% carretera) y nos hemos sido capaces de bajar de los 8,7 litros circulando dentro de los límites de velocidad. No obstante, no creemos que el comprador de un coche de más de 100.000 € se preocupe en exceso por el consumo de combustible. Aún así, la cifra obtenida no es del todo mala si tenemos en cuenta su potencia, peso y tamaño.

Comportamiento

El Lexus LS 500h ofrece lo mejor de sí en autopistas y autovías. En este tipo de vías el confort y el tarado de suspensión blando, unido a un buen aplomo y a una gran estabilidad a alta velocidad, le hace ser el coche perfecto para devorar kilómetros en este tipo de carreteras.

La suspensión neumática con control electrónico, emplea una estructura de amortiguadores neumáticos para absorber con suavidad las irregularidades del asfalto, ofreciendo una conducción muy agradable en todo momento. Este sistema nos permite variar la altura de la carrocería para por ejemplo facilitar la salida de un garaje.

Si mantenemos una velocidad constante y somos cautos con el acelerador, tiene un rodar muy silencioso y suave. Eso sí, como hemos comentado en el apartado motor, si pisamos más de la cuenta el acelerador, todo esa tranquilidad presente en el habitáculo desaparece.

Este es el punto principal a mejorar de este Lexus y os ponemos un claro ejemplo de ello: durante nuestro viaje, el ocupante de la plaza posterior derecha iba dormido de manera placentera (tumbado y recibiendo un masaje relajante), sin embargo, en un momento tuvimos la necesidad de realizar una maniobra de adelantamiento y, al pisar el acelerador de manera contundente, el excesivo sonido que se filtra al interior le despertó de manera repentina. Una pena, ya que de no haber escuchado el sonido del motor, hubiera dormido hasta llegar a nuestro destino, porque repetimos, ir en este coche es como ir tumbado en el sofá de casa.

En ciudad es un coche poco práctico, sus 5.235mm de longitud hace que tengamos que pensar bien las maniobras. Si callejeamos por calles estrechas, debemos anticiparnos a los giros para calcular el ángulo de giro necesario. En este tipo de vías el cambio automático tiene un funcionamiento muy suave y no notamos las carencias del cambio CVT.

 

En carreteras de montaña cumple con nota. Las prestaciones del motor híbrido de 359 CV son más que suficientes para llevar un ritmo alegre en todo momento. El balanceo de la carrocería es bastante contenido sobre todo en los modos Sport y la sensación es la de conducir un coche bastante más pequeño. Aún así, no es su hábitat y por lo tanto, nuestra recomendación es (siempre que sea posible) evitar este tipo de vías siempre que podamos llegar al mismo destino por autopista.

A modo de resumen, esta generación pega un gran salto en el apartado dinámico respecto a la anterior y presume de unas prestaciones muy dignas. A nivel de confort poco más se le puede pedir a excepción del comportamiento del cambio CVT cuando le exigimos al máximo.

Opinión Coches.com

¿Qué decir de un coche de semejante calibre? estamos seguros que todo apasionado de los coches alguna vez ha soñado con conducir un coche como este. Como dijimos al principio de nuestra prueba, es un coche de ensueño al alcance de muy pocos afortunados y nosotros hemos tenido la suerte de probarlo (sí, a falta de poder comprarlo, nos conformamos con poder probarlo durante una semana).

Si bien es cierto que tiene como competidores muy fuertes dentro de este lujoso segmento F, este Lexus LS 500h cuenta con suficientes argumentos para poner las cosas muy difíciles a los alemanes de Mercedes, BMW y Audi. De primeras no nos atrevemos a decir cuál de todos es mejor, pero lo que sí podemos asegurar es que el nuevo LS 500h redefine el concepto de vehículo premium. Combina el espacio de una berlina de cuatro puertas con una irresistible silueta estilo coupé que llama la atención más que cualquier otro modelo competidor.

El confort que desprende el interior juega en otra categoría y vemos elementos inimaginables en un coche. Está diseñado para un tipo de cliente muy exigente que busca la excelencia en todo momento.

El único aspecto a pulir es el sistema de cambio de variador continuo que, aunque funciona de maravilla en la mayoría de situaciones, todavía tiene margen de mejora. Se hace raro porque aunque tenga 10 marchas simuladas el coche parece que va muy revolucionado. Aún así, nos atrevemos a decir que estamos ante uno de los mejores coches de la actualidad.

Lexus LS 500h Luxury
8.1 Nota
Lo mejor
  • Diseño exterior
  • Confort de marcha
  • Calidad de acabados y remates
Lo peor
  • Precio elevado
  • Comportamiento del cambio CVT
  • Capacidad del maletero
Diseño9.5
Habitabilidad8.5
Acabados9
Maletero5.5
Equipamiento9
Motor8
Comportamiento8
Calidad Precio7.5
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