Lexus está celebrando su 30 aniversario y, a pesar de tratarse de una marca relativamente joven, ha dejado algunos hitos importantes. También algunos modelos de renombre que llevan más de dos décadas entre nosotros. El Lexus RX 450h que hemos puesto a prueba ha estado en la gama de este fabricante durante más de dos tercios de su vida y supone un pilar importante. Se trata de una actualización de la que es ya su cuarta generación y viene cargada de detalles interesantes.

Aunque para ponernos en contexto, hay que decir que el Lexus RX es un precursor. Es uno de los primeros crossover premium, pues llegó al mercado en 1998. Aunque ya anteriormente existían algunos con un carácter más todoterreno como el Jeep Grand Cherokee, fue lanzado casi a la par que el Mercedes Clase M y un año antes que el BMW X5, dos de sus principales rivales. Bautizaron el concepto como SLV –Sport Luxury Vehicle– y la clave es que pudiera conducirse de forma similar a un turismo al tiempo que podía permitirse una conducción todoterreno.

Aunque comenzaron con una mecánica V6, que podía entregar su potencia tanto al eje delantero como a las cuatro ruedas, la siguiente generación recibió en 2005 la mecánica híbrida que ha definido a Lexus en los últimos años. El producto fue mejorando en la tercera generación y con la actual ya van más de tres millones de unidades vendidas. Incluso ha dado pie a que salga la versión de siete plazas, el Lexus RX L. Pero gran poder conlleva una gran responsabilidad, por eso vamos a analizar las capacidades de este modelo.

Exterior

Se trata de una actualización ligera a nivel estético, por lo tanto no podemos esperar grandes cambios respecto a su antecesor. El nuevo Lexus RX mantiene esas líneas tan angulosas y llamativas, al igual que sus dimensiones imponentes. Tiene una longitud de 4.890 mm (el RX L llega hasta los 5.000 mm), una anchura de 1.895 mm y una altura de 1.685 mm . La distancia entre ejes se queda en 2.790 mm, por lo que estamos hablando de un representante de los SUV premium en toda regla.

Y volviendo al tema de diseño, vemos que los paragolpes han sido remozados de tal forma que no se pierde su esencia. En el frontal lo que más llama la atención sigue siendo esa enorme parrilla de doble punta de flecha que recuerda a las formas de un reloj de arena. Ahora recibe un nuevo marco cromado, que se oscurece en el acabado deportivo. Los faros delanteros ahora son más afilados y cuentan con una nueva tecnología de la que hablaremos en el apartado del equipamiento.

En la parte inferior del frontal se aprecia como las luces antiniebla han sido reubicadas y que presentan un diseño horizontal más acorde al resto, al tiempo que aparecen unas nuevas tomas de aire. La vista lateral apenas cambia, se mantienen las discretas barras del techo o el peculiar acabado del pilar C que da la impresión de techo flotante. Lo que sí que cambia son los diseños de llantas, que van desde las 18 hasta las 20 pulgadas, como es el caso de nuestra unidad de pruebas.

La zaga es probablemente la zona que menos cambia. Mantiene ese pequeño spoiler de techo y también las formas trapezoidales que apuntan a la parte superior del portón, dejando el protagonismo en esa zona. Los pilotos traseros mantienen la forma, pero la firma lumínica ha cambiado y adopta la forma de una L tumbada. Entre ambos hay un listón cromado, un elemento que se repite en la parte inferior del paragolpes, que también sufre un ligero rediseño.

Interior

El interior del Lexus RX también se mantiene prácticamente inalterado respecto al modelo pre-restyling (que ya probamos en su momento). Presenta la misma disposición de los mandos con una novedad que llama la atención desde el primer momento. Hablamos de la pantalla principal de 12,3 pulgadas que ahora se puede controlar también de forma táctil, además de introducir ese característico touchpad en la consola central. Sustituye al anterior con forma de ‘ratón’ y va en consonancia a lo que hemos visto en otros lanzamiento recientes de la marca.

Aunque huelga decir que el sistema multimedia se mantiene, los menús son los mismos y echamos en falta un poco de renovación en este aspecto. Porque, aunque funciona de forma fluida, sigue sin ser un sistema del todo intuitivo y requiere de cierto periodo de aprendizaje. Se nota principalmente en el área de la navegación, que puede resultar algo arcaica comparada con la de algunos de sus rivales directos. Por suerte, mejora mucho su conectividad y ahora ya cuenta con Apple CarPlay y Android Auto.

Si seguimos descendiendo por la parte central, vemos que bajo la pantalla se mantiene el reloj analógico, un detalle que hace un guiño al pasado. A diferencia de otros que han optado por soluciones más minimalistas, en el Lexus RX seguimos viendo bastantes botones para controlar el sonido y la climatización, incluso una botonera adicional para los asientos calefactables/refrigerados en la zona inferior. En la consola central, además del touchpad, también hay una ruleta para los modos de conducción.

Desde el puesto del conductor se puede observar el volante multifunción, desde el que se controlan varias funciones, incluyendo la instrumentación. Ésta es mixta, pues combina dos grandes esferas analógicas para la velocidad y las revoluciones (aunque no en número, sino en los regímenes Charge, Eco y Power) con una pantalla TFT de 4,2 pulgadas que hace las veces de ordenador de a bordo. Lo cierto es que resulta algo simple para el tipo de vehículo que tenemos entre manos, ya que se pueden encontrar desde hace años en otros modelos incluso de Toyota.

Un apartado en el que no podemos poner muchas pegas a este Lexus RX es en el de la calidad percibida. En este aspecto bebe de la filosofía ‘omotenashi’, que hace que te encuentres como en casa en este habitáculo. Parte de la culpa la tienen también esos acabados hechos a mano por los maestros Takumi. Destaca la tapicería de cuero con costuras en contraste, presente en asientos o puertas, también la moldura metálica que surca el salpicadero o la de madera de la consola central. Hay detalles como el recubrimiento del techo o el grosor de las alfombrillas, e incluso los pocos plásticos no tienen un tacto desagradable.

En términos de habitabilidad tampoco nos llevamos sorpresas, siendo otro aspecto destacado del Lexus RX. En las plazas delanteras, lógicamente son más que capaces, con mucho espacio en cualquiera de las cotas (destacando la altura libre al techo). Estos asientos son realmente cómodos, con calefacción, refrigeración y con un mullido que hace que no pesen los kilómetros. También destaca la facilidad para encontrar la posición de conducción gracias a los ajustes eléctricos.

En las plazas traseras sucede algo similar en las plazas laterales. Buen espacio para la cabeza y también para las rodillas, incluso para los que sobrepasen el 1,80. Si bien, es mejor que viajen cuatro adultos debido a que la plaza central está más elevada y surcada por el túnel de transmisión. Un par de detalles agradables en esta segunda fila son los asientos calefactados y la posibilidad de abatirlos eléctricamente desde un botón en su parte lateral.

Maletero

El maletero del Lexus RX se sitúa algo por debajo de la media del segmento. Tiene 539 litros de capacidad, una cifra que no está nada mal pero que es algo escasa teniendo en cuenta sus dimensiones exteriores. Sin embargo, cuenta con algunas ventajas significativas como esas formas regulares y algunos detalles como los ganchos o las luces de cortesía. Bajo el piso encontramos varios huecos para dejar algunos objetos y el kit antipinchazos.

Aunque más importante es la comodidad que aporta el portón eléctrico o los botones situados en el lateral de este maletero. Sirven para abatir eléctricamente la segunda fila de asientos en dos partes (60:40) desde atrás, sin tener que movernos para realizar la maniobra. Una vez abatidos, queda una superficie casi lisa que ofrece un volumen de carga de hasta 1.612 litros.

Equipamiento

El Lexus RX mantiene su equipamiento dividido en los habituales niveles de acabado. Sin embargo, hay una tecnología que destaca y que ha sido estrenada en esta actualización. Hablamos del sistema de iluminación BladeScan, una nueva forma de sacar un mayor rendimiento a sus faros LED. Con apenas diez módulos por faro y unos espejos que giran a gran velocidad, se va dirigiendo el haz de luz hacia las zonas necesarias de la carretera con gran precisión. Si viene un vehículo de frente deja justo esa zona sin alumbrar como harían unos matriciales convencionales pero de forma más eficiente. Nos quedamos con las ganas de conducirlo de noche para comprobarlo de primera mano.

Y volviendo a los distintos acabados disponibles en el SUV, hay que decir que la dotación es muy completa incluso de serie. Parte con el Business, el que será elegido aproximadamente en el 30 % de los casos. Ya cuenta con faros Multi-LED, llantas de 18 pulgadas, cristales traseros oscurecidos, retrovisores plegables y calefactables, climatizador bizona, asientos delanteros con ajuste eléctrico, pantalla táctil de 8 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto, pantalla de 4,2 pulgadas para la instrumentación, cámara de marcha atrás y las ayudas a la conducción del Lexus Safety System+.

A este respecto decir que el Lexus Safety System+ ya va por su segunda generación y que es más completo que nunca. Cuenta con sistemas avanzados como sistema precolisión, control de crucero adaptativo, sistema de mantenimiento de carril, alerta de fatiga, reconocimiento de señales de tráfico o sistema adaptativo de luces de carretera. El LSS+ ya lo habíamos visto (y probado) previamente en los Lexus ES 300h y Lexus UX 250h.

Si seguimos repasando su gama nos encontramos con el Executive, que será el preferido del público con un 50 % de los casos y que completa a lo anterior con asientos delanteros ventilados y calefactados, tapicería de cuero, techo solar, sistema de navegación premium o Heap-Up Display. Por encima está el Luxury, el más lujoso de todos y el que lleva la unidad de color gris que hemos estado probando. Suma las llantas de 20 pulgadas, volante de cuero y madera calefactado, tapicería de cuero semi-anilina o asientos traseros calefactados. [Puede que algunos equipamientos no correspondan con las imágenes, pues condujimos vehículos alemanes].

Como ya viene siendo habitual en Lexus, se reservan el acabado F-Sport para dar un plus de deportividad en sus vehículos sin que cambie en el apartado mecánico. Lo hace en el exterior con unos paragolpes específicos, con detalles en negro metalizado o con esas llantas de 20 pulgadas. También integra las luces BladeScan y en el interior algunos aspectos como el volante y los pedales deportivos, el revestimiento del techo en negro, la suspensión variable adaptativa o el sistema de sonido Mark Levinson.

Motor

Lo que no cambia ni un ápice en el nuevo Lexus RX es la gama mecánica. En nuestro país hay protagonismo total para la versión híbrida, pues será la única opción a elegir. Se denomina Lexus 450h y está formada por una mecánica V6 de 3.5 litros (262 CV) y por dos pequeńos motores eléctricos, situados uno en cada eje (167 CV el delantero y 68 CV el trasero). En conjunto, se desarrollan 313 CV y 335 Nm de par a 4.600 rpm, cifras que son las mismas que antes de la actualización.

Con esos dos propulsores eléctricos se consigue la tracción total, al tiempo que se mantiene la transmisión CVT como opción predilecta en la marca. A esto hay que sumar una pequeña batería de níquel-metal hidruro (NiMH) que van alojadas en el piso del vehículo para no restar espacio al maletero. Nos mencionan que no han optado por las baterías de litio como el resto de marcas debido a su fiabilidad y a su bajo coste. En todo caso, este sistema híbrido se gana la etiqueta ECO de la DGT.

Las prestaciones no están mal para tratarse de un SUV de sus dimensiones y características. En la ficha técnica nos encontramos con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. Por otro lado, destaca en el apartado de consumos y emisiones. Declara un consumo medio de entre 7,6 y 7,9 l/100km (depende del tamaño de llanta) y unas emisiones de CO2 de entre XX y XX g/km. Pero vamos a analizar las sensaciones al volante que es lo que de verdad importa.

Comportamiento

Una de las mayores bendiciones de este Lexus RX 450h es el momento del arranque. Como se hace en modo eléctrico nos obliga a mirar a la instrumentación para comprobar si ya podemos meter marcha y salir. Los primeros metros se hacen con suavidad y en completo silencio, siempre que la batería tenga carga suficiente y que seamos cautelosos con el pedal derecho. Cuando le exigimos un poco más al acelerador entra en funcionamiento el bloque de gasolina. El modo eléctrico volverá cuando haya pocas demanda y a bajas velocidades, a partir de los 70 km/h será imposible de ver.

Lo cierto es que la transición se hace de una forma bastante suave, muy mejorada respecto a generaciones anteriores de este sistema híbrido. Se ha trabajado mucho en su refinamiento y también en la insonorización del vehículo, aunque se siguen notando las mismas sensaciones que siempre han acompañado a la transmisión e-CVT. Nos referimos a que las revoluciones no guardan relación con la velocidad a la que vamos y también a que dichas revoluciones se queden fijas en el mismo régimen cuando aceleramos a tope.

Son cosas que van implícitas en esta transmisión de engranaje planetario capaz de simular infinitas relaciones. Si bien es cierto que se nota la mejoría en el sistema y que es más agradable que llevar que antaño. Además, se suma la opción de utilizar las levas del volante, que no engranan marchas reales sino que son simuladas. En la práctica para lo que sirven es para modificar el nivel de retención del vehículo, algo muy útil cuando se esta bajando un puerto de montaña y no se quiere abusar de los frenos, por ejemplo.

En relación con lo anterior, también hay que decir que el Lexus RX 450h cuenta con varios modos de conducción para modificar su comportamiento. Además del Normal, que viene por defecto, hay un Eco para favorecer los bajos consumos. Siempre que se vaya despacio y sin exigirle se puede pulsar el botón del EV Mode para sugerirle que vaya en eléctrico todo lo que pueda. En el otro lado de la balanza están los modos Sport y Sport+, que hacen que sea un poco más reactivo aunque sin llegar a ser deportivo en ningún caso.

Porque si hay algo que nos queda claro tras haber compartido dos jornadas con este RX 450h es que se trata de un vehículo muy enfocado a la comodidad, sin concesiones a nada que tenga que ver con la palabra ‘deportivo’. Ofrece un gran confort en marcha, probablemente uno de sus puntos más destacados, sin apenas ruidos ni vibraciones. Y en lo que peca un poco es en aspectos más dinámicos como el paso por curva (algo impreciso y con balanceos) o en la agilidad. Al fin y al cabo estamos con un SUV que pesa casi 2.200 kg.

Y eso que con la actualización se estrenaban algunas novedades. Una era el sistema Active Cornering Assist (ACA), que sirve para mantener la trayectoria y reducir el subviraje en curva. La otra se trata de una suspensión con amortiguadores mejorados y unas barras estabilizadoras más capaces. En términos de rigidez estructural también progresaba gracias al uso de un nuevo adhesivo y un mayor número de puntos de soldadura.

Este SUV híbrido y comodón quiere destacar por eficiencia, aunque eso no hemos podido comprobarlo a fondo en esta primera toma de contacto. Obtenemos consumos bastante altos, en torno a los 9 litros, aunque no pueden ser tenidos demasiado en cuenta. Por otro lado, la gente de la marca nos mostró datos en los que se hablaba de que el Lexus RX 450h funcionó en modo eléctrico en el 32,2 % de la distancia que conformaba nuestra ruta y durante un 41,2 % del tiempo.

Opinión coches.com

Este Radiant Crossover (de ahí el nombre de RX) se trata de un ejemplar ya histórico en Lexus, que ha ido mejorando poco a poco con cada generación. Con este lavado de cara, el Lexus 450h mantiene su esencia con esa estética tan llamativa y personal que lo ayuda a diferenciarse de otros rivales más sobrios. En el interior también es distinto, aunque en este caso tiene algunas carencias en el infoentretenimiento. No tantas en cuanto a calidad y a sus acabados, pues son sobresalientes. Tampoco en habitabilidad, aunque el maletero está algo por debajo de la media.

El SUV viene muy equipado de serie, otro de los puntos fuertes que hemos destacado en multitud de ocasiones, aunque los acabados son cerrados, una tradición en la marca. En nuestro país solamente se ofrece en esta variante híbrida que hemos probado. El Lexus RX 450h mantiene el mismo sistema de propulsión con 313 CV que invita a hacer una conducción tranquila. A nivel de chasis destaca por la calidad de rodadura y una elevada comodidad en marcha.

Lexus RX 450h 2020
7.9 Nota
Lo mejor
  • Diseño exterior diferenciado
  • Calidad de materiales y acabados
  • Confort en marcha
Lo peor
  • Infoentretenimiento algo anticuado
  • Maletero pequeño para su tamaño
  • Precio de partida elevado
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor7.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio7

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