El principio del siglo XXI será recordado, automovilísticamente hablando, por el auge imparable del segmento SUV en todo el mundo. Este tipo de coches ya destacaba en EE.UU. pero en Europa fue el Nissan Qashqai el que acabó por popularizarlos.

La primera generación, el Qashqai 2007, demostró que los tradicionales compactos podían transformarse y seguir encandilando a los compradores europeos. Un poco más de altura, una posición de conducción más erguida… y un estilo mucho más aventurero. Sin destacar en nada (no era un todoterreno, no consumía poco, no era amplísimo por dentro), sí aportaba cosas (podía enfrentarse a caminos sencillos sin problemas, su arquitectura de tipo turismo no disparaba el gasto y se accedía a él más cómodamente).

Nissan había dado en el clavo. Allí donde sus compactos no acababan de calar (el Almera pasó sin pena ni gloria por el mercado), dio con un filón con este SUV, cuyo nombre muchos seguían deletreando y escribiendo mal. La segunda generación, lanzada en 2014, siguió encaramada como el más vendido de su categoría, año tras año, a pesar de que el resto de las marcas habían movido ficha.

El Nissan Qashqai 2017 supuso la actualización del modelo, ya con casi la totalidad de los fabricantes con un SUV compacto en su catálogo. Desde el lanzamiento de la primera generación del Qashqai, las marcas representadas en el segmento han pasado de 9 a 35. ¿Qué hace que este vehículo continúe siendo el más vendido de la categoría y que nadie se le acerque? Hemos pasado una semana con él para descubrirlo.

Exterior

La actualización ha mejorado mucho el aspecto de un coche que ya encajaba mucho con los cánones estéticos del mercado. En la parte frontal destaca la adopción de la parrilla V-Motion, que sobresale además con el paragolpes que ahora apuesta con dar mayor protagonismo a las zonas con el color de la carrocería.

Son pequeñas modificaciones que apenas alteran las medidas del coche. Crece 17 mm de longitud, hasta los 4.394 mm, mientras que conserva los 1.806 mm de anchura y 1.595 mm de altura del Qashqai 2014. Apenas cuenta con 170 mm de altura libre al suelo, lo que denota que está totalmente enfocado a moverse por el asfalto, si bien los 280 mm de recorrido de las suspensiones ayudarán a circular por caminos en buen estado sin temores.

Detalles que nos gustaron son las nuevas ópticas delanteras. En este nivel de acabado, el superior, cuenta con fatos full LED adaptativos, con la característica luz diurna LED en forma de flecha. En la parte baja se integran los faros antiniebla y el característico contorno plástico propio de los SUV.La nueva protección de bajos carena todo el frontal, optimizando con ello el flujo aerodinámico en la parte baja del vehículo, al tiempo que hace disminuir los ruidos aerodinámicos.  Si nos fijamos en la parte más alta, nos encontreamos el enorme techo panorámico de cristal, que no se abre.

En el lateral (no varía la distancia entre ejes de 2.626 mm) nos encontramos con detalles como los cristales traseros tintados, los raíles sobre el techo cromados, a juego con los marcos de las ventanillas. Mantiene una ligera caída del techo que no perjudica en exceso la altura interior en las plazas traseras, pero que unido a un pilar C bastante prominente afecta ligeramente a la visibilidad hacia atrás.

Las llantas de 19 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Sport en medidas 225/45 son sin duda lo más llamativo de este acabado. Los pasos de rueda y el contorno iunferior se rematan en plástico negro, algo habitual en los SUV.

En la zaga destacar la antena tipo aleta de tiburón que se añadió en la actualziación del modelo. No hay muchas más novedades en esa zona, con un portón del maletero que divide las ópticas LED (que varían su diseño)  y que en su parte superior integra un pequeño alerón. Los catadióptricos se integran ahora en el paragolpes trasero, que forma un continuo de plástico negro en la parte baja, con protectores metálicos y una salida de escape oculta.

El coche puede elegirse en once colores diferentes. Entre ellos, este Azul Vivid, nuevo en la gama junto con el Bronce Chestnut.

Interior

También el interior ha tenido un importante lavado de cara. En esta unidad probada (del acabado más alto), además, a la mejora de plásticos y ajustes se suma la tapicería de piel, con costuras en contraste. Este material se lleva también a las puertas, por lo que sube muchos enteros la calidad visual de conjunto.

A las plazas delanteras se accede de manera cómoda y de manera muy natural, gracias a la altura algo más elevada propia de los crossover. Los asientos son cómodos para viajar y se agradece mucho ese acolchado extra cuando toca pasar un rato largo en ellos. Tienen memoria y estan calefactados en este nivel de terminación superior, pero no sujetan demasiado el cuerpo si se circula a velocidad alta en zona de curvas (tampoco es el espíritu del coche, por otra parte).

Una novedad que la marca destacaba muyucho es en nuevo volante. Su aro es menor que en el modelo precedente y su tacto, muy agradable. Como mandan las últimas modas, ahora se ha achatado en la base, una solución pensada originalmente para facilitar la entrada y salida de algunos deportivos… y que ya se extiende hasta los SUV generalistas. Cuenta con controles para el sistema de infoentretenimiento, el ordenador de a bordo o el control de velocidad.

Tras el volante el conductor tiene un par de relojes analógicos con el cuenta revoluciones (izquierda) y velocímetro (derecha). Entre ambos, la pantalla a color de 5 pulgadas del ordenador de a bordo Advanced Drive-Assist, en el que se muestra la información de manera ordenada, bien estructurada y clara.

En general, todo es interior es muy funcional, como puedes apreciar en la imagen general del salpicadero. Son características que ya definían al modelo desde su génesis, ahora con materiales más modernos, como el negro piano que domina la parte central, bajo los aireadores del aire acondicionado.

Sin ser de nuestra devoción por su gran facilidad con que atrapa el polvo, en él, esa pieza tiene una forma que parece querer imitar el diseño en V del frontal del coche. En ella se aloja la pantalla de 7 pulgadas del sistema de infoentretenimiento, que conserva algunos botones de acceso rápido a las funciones principales. Está, en calidad y respuesta a las órdenes táctiles, bastante por detrás de la mayoría de rivales del segemento. Cuando lo probamos no era todavía compatible con Android Auto (esta funcionalidad llega durante 2018).

El Qashqai presenta bastantes huecos portaobjetos. Además de la guantera delantera y las bolsas de las puertas, cuenta con un cofre entre los asientos muy generoso, con una doble altura. Ante él tenemos dos posavasos, justo antes de encontrarnos con la palanca de cambios. el freno de estacionamiento eléctrico deja bastante espacio en esa zona.

Las plazas traseras, a pesar de que nuestra unidad contaba con el techo de cristal panorámico, tiene una buena altura disponible y se accede a las mismas sin demasiados problemas. Los remates son muy buenos y es posible acomodar a tres personas sin demasiados agobios, si bien el ocupante de la plaza central tendrá un asiento algo menos mullido (su respaldo es el apoyabrazos, con dos reposabebidas) y el túnel de transmisión ocupa parte del lugar donde acomoda los pies.

¿Alguna pega más? Sí. No hay aireadores del aire acondicionado en esas plazas. El lugar que suele ocupar (en la trasera del túnel de transmisión) hay un hueco. Un dato a tener en cuenta.

Maletero

Si eres de los que cargan hasta el infinito el coche, los 430 litros de capacidad del maletero del Qashqai no te parecerán muchos. De hecho, si te mueves con niños pequeños o un bebé con su arsenal de carro, cuna de viaje, hamaca…) te resultarán escaso. De hecho, pocos coches hay con cofres tan pequeños. O bien son híbridos (como el Kia Niro o el Toyota C-HR), o tienen tracción total muy elaborada (como el Subaru XV) o su paltaforma es muy veterana (Mitsubishi ASX o Mercedes GLA). A su favor, las formas regulares.

Mantiene las dos alturas, con una tabla que hace de piso del maletero. Si se coloca en la posición más alta consigues que al abatir los asientos (en proporción 60:40) el espacio resultante sea totalmente plano. La capacidad si realizas esta operación es de 1.598 litros. Como hasta ahora, esta tabla puede usarse también para dividir el maletero longitudinalmente.

Nuestra unidad de pruebas contaba bajo el piso con un kit de reparación de pinchazos. Es posible contar con rueda de repuesto de emergencia… pero el espacio reservado para ella lo ocupaba parte del excelente equipo de sonido Bose.

Equipamiento

Existen nada menos que cinco niveles de acabado para el Nissan Qashqai 2017 en España. Desde los más sencillos Visia o Acenta, incluyen de serie seis airbags, controles de tracción y estabilidad, ABS, EBD, TPMS, elevalunas eléctricos en todas las puertas, cierre centralizado con mando, luces diurnas por LED, retrovisores eléctricos, volante ajustable en altura y profundidad, limitador de velocidad, encendido automático de luces…

Posiblemente el más recomendable (de hecho, es el más vendido en España por algo), sea el N-Connecta, que añade a la dotación elementos como acceso y arranque sin llave, asistente de cambio involuntario de carril, cámara de visión de 360º, aparcamiento asistido, asientos delanteros calefactables y con regulación eléctrica, lector de señales de tráfico, llantas de aleación de 18 pulgadas, cristales traseros oscurecidos o un sistema de navegación 3D con una pantalla multimedia de 7 pulgadas.

En el Nissan Qashqai 2017 se han mejorado algunos de los sistemas de seguridad respecto a su predecesor.  asistente de frenada de emergencia automática, ahora con detección de peatones; el aviso de tráfico trasero; o un control de ángulo muerto más preciso.

Por encima está el Tekna y el Tekna+, los tope de gama (este último, en la unidad probada a la que pertenecen estas imágenes). Luchan en otra categoría, por lo que incluyen y por los precios que manejan. Incluyen en su dotación las llantas de 19 pulgadas o los faros Full LED (que iluminan de fábula, todo sea dicho). Tambiénb elementos como el sistema de audio con ocho altavoces de la marca Bose, con dos altavoces de agudos en la parte delantera y dos en el maletero, uno de graves en cada puerta delantera, y uno de medio alcance en cada puerta trasera.

El Tekna +, novedad absoluta en el Nissan Qashqai 2017 incluye los asientos tapizados en piel de Nappa suave de gran calidad, y con un acabado acolchado en los paneles centrales, tanto en los asientos de delante como los traseros.

Desde luego, la dotación es completísima y con detalles muy lujosos en el coche que estamos probando. Eso sí, un Nissan Qashqai Tekna+ parte de los 30.250 euros (precisamente con la mecánica de gasolina de nuestra unidad). Es sencillo localizar ofertas de Nissan Qashqai nuevos con esta y otras combinaciones, en concesionarios de toda España, gracias a nuestro buscador. Te recomendamos también echar un ojo a nuestro comparador de seguros para localizar la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Antes de esta puesta al día el Qashai más demandado era, sin duda alguna, con el motor diésel de 110 CV (ver prueba). El gasolina apenas suponían un 10% de las ventas. Sin embargo, el mercado ha cambiado mucho en estos últimos cuatro años. El diésel se ha demonizado y mucha gente empieza a comprender que hay que realizar muchos kilómetros para amortizarlo y que, si se va a usar en entornos urbanos, puede dar problemas mecánicos y de contaminación.

En gasolina Nissan ofrece un motor de gasolina de 1.200 cc de cuatro cilindros, con inyección directa y turbo, que entrega 116 CV (85 kW) a 4.500 rpm y 190 Nm de par máximo a 2.000 rpm.

Se asocia a un cambio manual de seis velocidades, con el que el consumo homologado se queda en 5,6 l/100 km, con unas emisiones de 129 gramos de CO2 por km, de ahí que no esté exento del pago del Impuesto de Matriculación. En nuestras impresiones de conducción concretamos si el consumo se desvía mucho o no en función del tipo de conducción. Puedes elegirlo también con un cambio automático X-Tronic, de tipo variador continuo, homologa idénticos consumos y emisiones.

Si quieres algo en gasolina más potente has de optar por el 1.6 TGDI de 163 CV (que también probamos). Para los más ruteros, existen dos opciones diésel, el 1.5 dCi 110 CV (hay una diferencia de 1.600 euros a favor del gasolina a igualdad de equipamiento, para que eches cálculos) y el 1.6 dCI de 130 CV, que es la única opción disponible con tracción 4×4 (un diferencial Haldex que envía hasta el 50% si el eje delantero pierde motricidad, que puede bloquarse), pero sin porgrams de conducción fuera del asfalto o siquiera control de descensos.

Comportamiento

Lo primero que me llamó la atención del coche es el bajo nivel de sonoridad nada más arrancar. Es cada vez más habitual en coches de este nivel de potencia encontrarse con motores de tres cilindros. Desde luego, el nivel de vibraciones de los motores con un cilindro más es mucho menor.

Hasta las 2.000 rpm el empuje es muy bajo y no es hasta que llegas a las 3.000 rpm cuando empieza a demostrar de lo que es capaz, sobre todo en marchas cortas. Es capar de estirar hasta las 7.000 rpm, pero tampoco es un motor que te pida llevarlo tan arriba.

Desde Nissan nos cuentan que el chasis recibe un nuevo ajuste en la suspensión con el que se disminuye la dureza del conjunto muelle amortiguador, mientras se introduce una barra estabilizadora de mayor diámetro. Llevando esto a la carretera comprobarás que, si apuras demasiado, el tren delantero tiende a salirse de la trayectoria, pero el límite está más alto que antes y la carrocería no balancea en exceso al realizar un cambio de trayectoria.

Las primeras marchas son muy cortas y obligan a jugar bastante con el cambio. La quinta y sexta, sin embargo, son muy largas, sobre todo esta última, pensadas para ahorrar. Su uso queda reservado prácticamente a autovías y autopistas (en sexta puedes circular a 120 km/h a menos de 2.500 rpm)… En algún repecho, si pierdes velocidad (como por ejemplo tras un camión), tendrás que bajar relaciones, porque las recuperaciones en esas marcahas largas se hacen eternas.

A velocidades constantes en autovía el coche se muestra con aplomo suficiente, si bien has de tener en cuenta que no contarás con ese extra de potencia al que siempre hay que recurrir en ocasiones (un adelantamiento, una incorporación…) salvo que tires del cambio y bajes un par de marchas.

El consumo, eso sí, me pareció aceptable. Si eres consciente del coche que tienes entre manos (ojo, esto no significa tener que ir despacio) es posible marcar medias de 6,4 l/100 km, que fue lo que marcaba el ordenador de a bordo al rematar la prueba. En los entornos urbanos no se dispara gracias a Start & Stop y, solamente si exprimes el motor a lugares donde no se encuentra ya cómodo empieza a dispararse.

 

¿Lo elegiría antes que el dCi de 110 CV? Nissan ha establecido que todos los motores estén disponibles con todos los acabados. Por ese lado no existen limitaciones. A quienes realicen pocos kilómetros al año, sin viajes extremadamente largos, con el coche muy cargado, le compensa econónicamente, además de ser una mecánica mucho más refinada.

El Nissan Qashqai con motor 1.2 DGI-T es suficiente, pero hace que nos preguntemos pro qué el Renault Kadjar (de la misma alianza) disponga de un 1.2 con 130 CV… que le vendría de perlas a este coche sin que los consumos, al menos sobre el papel, se disparen (el Kadjar tiene un mayor tamaño y homologa lo mismo).

Otro punto a considerar son las llantas de 19 pulgadas. No cabe duda de que en las fotos lucen espectaculares, pero si piensas circular a menudo por caminos o, no tan siquiera por carreteras algo bacheadas, se pierde bastant confort en el interior. Quizá las de 17 pulgadas sean más adecuadas para este todocamino.

 

 

Opinión coches.com

Desde luego, en Nissan han dado con lo que busca la gente… un SUV con motor de gasolina con consumos ajustados y de funcionamiento agradable para el día a día, sin ruidos ni vibraciones. No es la combinación más adecuada si piensas en viajes largos muy cargado, con puertos de montaña de por medio, pues peca de recuperaciones agonizantes en marchas largas.

El caso es que sin un motor de gasolina estrella (el de 163 CV no es lo que demanda la gran parte del público), un sistema de infoentretenimiento también algo rezagado tecnológicamente y carencias inexcusables como la falta de aireadores en las plazas traseras este coche sigue siendo el más vendido… de uno de los segmentos más demandados. Su línea, su equilbrio general, su dinámica mejorada y los mejores acabados tienen, seguro, mucho que ver en ello.

Nissan Qashqai 1.2 DIG-T
7.3 Nota
Lo mejor
  • Actualización de diseño atractiva
  • Asientos cómood
  • Relación calidad /precio (sobre todo al ver las ofertas en concesionario)
Lo peor
  • Poca respuesta del motor a bajas revoluciones y recuperaciones en marchas largas eternas
  • Sistema de infoentretenimiento por detrás de la competencia
  • Maletero de los más pequeños del segmento
Diseño7.5
Habitabilidad7
Acabados7.5
Maletero6.5
Equipamiento8
Motor7
Comportamiento7.5
Calidad Precio7.5

Galería de fotos:

Ver galeria (59 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta