El Opel Mokka es uno de los modelos que más alegrías le ha dado a la marca alemana. Es un lanzamiento relativamente reciente, pues fue presentado allá en 2012. Pero en ese momento el segmento B-SUV al que pertenece estaba experimentando un auge importante, una tendencia que continua con fuerza actualmente. De hecho, en sus cinco años de vida se han vendido más de 600.000 unidades de este modelo, que se dice pronto.

Ante tal éxito, el pasado año 2016 Opel decidió renovar su SUV pequeño para mantener su atractivo en el mercado. Fue un lavado de cara, pero también vino acompañado de un cambio de nombre: Opel Mokka X. Y esa letra ‘X’ está siendo clave en la estrategia de la marca, pues los últimos SUV lanzados la llevan también. El Opel Crossland X compartirá espacio con el Mokka X en el segmento B y el Opel Grandland X llegará dentro de nada al segmento C.

Aunque comparta segmento con el Crossland X, tienen un enfoque muy distinto, ya que éste último busca una mayor versatilidad y el Mokka X que probamos es más un crossover y puede contar con tracción 4×4. Para más inri, tenemos que destacar la importancia que tiene este producto en nuestro país. El Opel Mokka X es un modelo ‘made in Spain’, ya que se fabrica en la planta de Figueruelas (Zaragoza) junto al Corsa y al Crossland X. Esta es nuestra opinión sobre sus prestaciones:

Exterior

Para empezar a hablar del Opel Mokka X tenemos que colocarlo por dimensiones. Con sus 4,27 metros de largo, 1,78 metros de ancho y 1,66 metros de alto; podríamos colocarlo como un C-SUV de dimensiones contenidas. Pero la llegada del Grandland X confirma que permanece entre los B-SUV, aunque como uno de los más grandes. Su distancia entre ejes de 2,55 metros no hace más que confirmarlo.

Tras el restyling, la imagen exterior Opel Mokka X adoptaba un aspecto renovado, manteniendo la esencia pero con unos cuantos detalles que cambian. En el frontal vemos que su personalidad se mantiene intacta, aunque ahora tiene más aplomo gracias a las marcadas líneas horizontales. En esta zona destaca la nueva parrilla delantera atravesada por una línea cromada o los estilizados faros AFL LED que lleva nuestra unidad. El paragolpes también ha sido rediseñado y recalca su musculatura.

Visto de perfil apenas hay cambios. El Opel Mokka X sigue teniendo esa imagen campera gracias a los plásticos negros que recubren los bajos de la carrocería y a unas barras del techo discretas. Nuestra unidad lleva unas llantas de 18 pulgadas que también son de nuevo diseño. Para enriquecer la personalización, la paleta de colores recibe nuevos tonos.

En la zaga también apreciamos cambios menores. Estrena unos nuevos pilotos traseros LED, pero sus formas son muy similares a los que llevaba el modelo pre-restyling. Siguen quedando por fuera del portón del maletero, que cuenta con un detalle cromado justo por debajo del logo del rayo. La parte inferior del paragolpes también está rematada en plástico negro y cuenta con una protección de aspecto metálico, al igual que en el frontal.

Interior

El lavado de cara del Opel Mokka X, aunque podía ser discreto por fuera, en el interior no pasa desapercibido. Hace unos años, los Opel estaban caracterizados por su exceso de botones, un hecho que cambió con la llegada de la nueva generación del Astra y que se ha extendido al resto de la gama. Ahora vemos como este modelo cuenta con un salpicadero mucho más limpio y minimalista, un acierto por parte de la marca.

Un buen número de funciones ahora se aglomeran en la pantalla táctil de 8 pulgadas que se sitúa en el centro del salpicadero. Cuenta con el sistema multimedia IntelliLink 4.0, que cuenta con un funcionamiento simple e intuitivo y que también ofrece conectividad con Apple CarPlay y Android Auto. Por debajo quedan los controles de la climatización, que siguen teniendo bastantes botones físicos, pero que es bastante fácil de utilizar.

Desde el asiento del conductor tenemos acceso al volante multifunción. Cabe destacar que las plazas delanteras pueden ser dos asientos ergonómicos AGR, que harán los viajes más cómodos y placenteros. Por detrás vemos la instrumentación, con una parte analógica con dos grades relojes y otros dos pequeños, y en el centro una pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas para mostrar la información del ordenador de a bordo.

En general hay que decir que el habitáculo del Opel Mokka X mejora considerablemente en términos de calidad percibida. Siguen predominando los plásticos como en cualquier generalista, pero su ajuste es notable y no hay crujidos ni grillos en marcha. Las zonas inferiores y las puertas reciben plásticos algo más duros, pero en la zona del salpicadero son más blandos y agradables al tacto. La tapicería de cuero que lleva nuestra unidad le da un toque de distinción.

Si hablamos de la habitabilidad del Opel Mokka X hay que decir que es más que correcta para su segmento. Sus dimensiones exteriores consigue un buen espacio para sus ocupantes, sobre todo en las plazas delanteras, dónde cuenta con unas cotas notables tanto para la cabeza como para las piernas.

En las plazas traseras encontramos más limitaciones, como es lógico. Las dos plazas laterales son buenas, con espacio suficiente para que gente de talla normal viaje sin apuros. sin embargo, la plaza central carece de forma, está más elevada y cuenta con túnel de transmisión, lo que supondrá una desventaja considerable e impedirá que viajen cinco adultos en trayectos largos.

Maletero

En el maletero tampoco hay cambios, por lo que sigue ofreciendo una capacidad de 356 litros. No es de los más grandes del segmento, de hecho es más pequeño que en el Crossland X y no cuenta con la ventaja de la banqueta corrediza. Aún así se beneficia de unas formas muy rectas y aprovechables para encajar cualquier tipo de objeto.

La boca de carga es muy amplia, aunque queda algo alta, siendo una desventaja para los objetos más pesados y voluminosos. Por debajo del piso hay un compartimento con varios huecos para distribuir la carga, aunque por desgracia no hay una rueda de repuesto, sino un kit antipinchazos.

Equipamiento

El Opel Mokka X en nuestro país se ofrece con varios niveles de equipamiento. Este modelo ya parte con el acabado Selective, lo que significa que de serie tendrá una dotación bastante conpleta que incluye llantas de 17 pulgadas, Opel OnStar o sistema IntelliLink 4.0 con pantalla táctil de 7 pulgadas. Nuestra unidad contaba con el acabado Excellence, que sumaba llantas de 18 pulgadas, climatizador bizona, sensores de luz y lluvia o cristales traseros oscurecidos.

Por encima quedan otros dos acabados superiores y novedosos. El Color Edition es una edición que tiene una decoración específica, mientras que el Ultimate es el más lujoso y exclusivo. Cuenta con el pack OPC exterior, los sistemas de seguridad Opel Eye, pantalla táctil de 8 pulgadas con navegador o la pantalla de 4,2 pulgadas en la instrumentación o sistema de sonido Bose.

La unidad de pruebas contaba con un buen número de elementos opcionales como es el caso de los faros AFL LED, pantalla táctil de 8 pulgadas con navegador y más cosas que corresponden a acabador superiores. Aunque el accesorio más llamativo era el sistema de carga FlexFix, que nos servirá para portar una bicicleta. Bastará con desplegarlo del paragolpes trasero y fijar la bici en apenas un par de minutos.

Motor

La gama de motores del Opel Mokka X no es de las más completas de la gama de Opel, pero es bastante equilibrada. En gasolina está disponible el motor 1.4T de 140 CV, disponible con cambio manual o automático, así como con tracción 4×2 o 4×4, incluso con una variante de GLP. La otra mecánica de gasolina es la tope de gama, el 1.4T de 152 CV que solo va con el cambio automático y la tracción 4×4.

En cuanto a los diésel la elección es sencilla, pues solamente se puede escoger el 1.6 CDTI de 136 CV. Si bien, se puede ligar a las dos transmisiones y a las dos tracciones. En nuestro caso, el cuatro cilindros turboalimentado de 1.6 litros va con un cambio manual de seis velocidades y con la tracción 4×4. Es una de las opciones más equilibradas por rendimiento y eficiencia, y también permitirá algunas ventajas con condiciones meteorológicas adversas o por caminos.

Este Opel Mokka X 1.6 CDTI 4×4 con 136 CV y 320 Nm de par entre las 2.000 y las 2.250 rpm es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 187 km/h. Del mismo modo homologa un consumo medio de 4,7 l/100km (con llanta de 18 pulgadas) y unas emisiones de CO2 de 124 g/km.

Comportamiento

A continuación vamos a analizar las sensaciones al volante del Opel Mokka X. Nada más arrancar la mecánica diésel de cuatro cilindros nos regala ese sonido característico de estas mecánicas. En los primeros kilómetros nos damos cuenta de que nos tendremos que acostumbrar a su entrega de potencia. El SUV con esta configuración se muestra algo perezoso en bajas, tendremos que esperar hasta las 2.000 revoluciones para que nos llegue la respuesta.

Esto quiere decir que tendremos que recurrir al cambio para llevarlo ‘vivo’. La caja manual de seis velocidades tiene un tacto correcto, aunque unos recorridos bastante largos. Uno de los factores principales que nos hacen acusar esa respuesta escueta es un peso por encima de los 1.500 kg, considerable teniendo en cuenta sus dimensiones. Aún así es razonable teniendo en cuenta que busca ser un SUV cómodo y no un deportivo.

Eso se puede apreciar también con su puesta a punto, que es busca ese confort sin perder equilibrio. De esta forma nos encontramos unas suspensiones tirando a blandas que resultan muy solventes para los resaltos en ciudad e imperfecciones del firme, pero que restan seguridad en curva. Cuando adoptamos ritmos algo más rápidos comienzan a aparecer ligeros balanceos en la carrocería y el aplomo es menor.

La dirección nos dice cosas muy similares, notaremos cierta falta de precisión, cuesta adivinar lo que pasa bajo las ruedas. Ese nivel de asistencia electrónica ha sido dispuesto para ayudar a las maniobras en la urbe, el lugar donde probablemente se encuentre más cómodo el Mokka X. Aunque no alcanza los niveles de un utilitario, se muestra bastante ágil en este entorno y la posición de conducción elevada supone una ventaja importante.

Durante nuestra prueba con el Opel Mokka X hicimos una escapada a la costa y descubrimos que el motor diésel es el aliado perfecto para viajar. Con ayuda de unos desarrollos del cambio largo, se consiguen hacer cruceros a bajas revoluciones y unos consumos bastante competitivos. Aunque al final de la prueba obtuvimos una media de 6,1 l/100km, hubo tramos que llegamos a acercarnos bastante a las cifras homologadas.

La única pega que se le podría sacar en autopista es que a 120 km/h la altura le penaliza y aparecen algunos ruidos aerodinámicos y el viento lateral podría afectar a la carrocería. Tampoco queríamos terminar la prueba sin comprobar si la inscripción 4×4 sirve de algo en este modelo. Lo cierto es que no podremos decir que es un todoterreno por las limitaciones de la carrocería y la escueta altura libre al suelo (15,8 cm). En este caso la tracción total, que puede repartir hasta un 50% a cada eje, servirá más bien para sacarnos de algún apuro que para rodar por lugares inhóspitos.

Opinión coches.com

En definitiva, el Opel Mokka X llega con un cambio de nombre y con argumentos renovados para seguir uno de los referentes en el segmento B-SUV. La actualización exterior, aunque leve, le sirve para acrecentar su personalidad. La del interior ha sido muy acertada y consigue ponerlo al día a nivel tecnológico con las últimas novedades de la marca. en términos de calidad percibida también progresa con materiales y ajustes mejorados.

En cuanto a habitabilidad no hay novedades, sigue sigue correcto, aunque su maletero esté un poco por debajo de la media. Lo hemos probado con el motor 1.6 CDTI de 136 CV, cambio manual de seis velocidades y tracción 4×4. Su comportamiento es bastante neutro y satisfactorio para el día a día, con una puesta a punto para que resulte un coche cómodo. No es un todoterreno, así que la tracción 4×4 será de ayuda en zonas con climatología más acusada, en caso contrario solo aumentará el peso y la factura.

Opel Mokka X 1.6 CDTI 136 CV 4x4
7.4 Nota
Lo mejor
  • Equipamiento completo de serie
  • Calidad interior mejorada
  • Consumos bastante contenidos
Lo peor
  • Maletero por debajo de la media
  • Potencia en bajas del 1.6 CDTI 136 CV
  • Gama de motores escasa
Diseño8
Habitabilidad7.5
Acabados7.5
Maletero7
Equipamiento8
Motor7
Comportamiento7
Calidad Precio7.5

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