Si hablamos de la historia de la furgoneta hay una que nos viene automáticamente a la cabeza. Quizá sea porque lleva casi siete décadas en el mercado de manera ininterrumpida. Efectivamente, hablamos del mítico Volkswagen Transporter, un modelo que ya va por su sexta generación y que se ha convertido en un icono para muchas generaciones. Una de sus claves principales ha sido el número de versiones que se han realizado sobre su plataforma, adaptándose a todo tipo de usos y de necesidades.

Precisamente hoy vamos a analizar la Volkswagen Multivan, una variante de la furgoneta más enfocada para el transporte de pasajeros. En el caso de la serie Outdoor que tenemos entre manos, también hay que hablar de cierta vocación aventurera. Todavía faltan meses para la llegada de su actualización, la próxima Multivan 2020, que ya ha sido presentada. Aún así, nosotros no hemos querido dejar pasar la oportunidad de probar el modelo saliente y ver lo es capaz de ofrecernos.

Por lo tanto tenemos un modelo basado en el Volkswagen Transporter 2015, un ejemplar capaz de cambiar de piel como un camaleón. Si se busca su carácter comercial se puede optar por sus versiones Furgón, Plataforma, Doble Cabina y Kombi. Si se pretende hacer un uso de monovolumen están nuestra Multivan (hasta siete plazas) y la Caravelle (hasta nueve plazas). Y para adentrarse en la filosofía camper siempre se puede optar por la California.

Exterior

Tras posicionar a la Volkswagen Multivan dentro de ese pequeño mundo de las Transporter vamos a centrarnos en su exterior. Tiene el tamaño intermedio con una longitud de 5.006 mm, una anchura de 1.904 mm y una altura de 1.970 mm. La distancia entre ejes en este caso es de 3.000 mm. En otras versiones se podía escoger con la batalla larga, de modo que su longitud crecía hasta casi los 5,3 metros.

La Volkswagen Multivan Outdoor es fácilmente reconocible desde cualquier ángulo. Tiene las formas características de cualquier furgoneta y al mismo tiempo esa filosofía tan propia que ha ido pasando por todas las generaciones de la Transporter. En el frontal comienza con mucha personalidad y horizontalidad gracias a esas dos rejillas. La superior es la que lleva el logotipo de la marca y la inferior aporta mayormente a nivel visual.

La superior va surcada por un listón cromado, que también hace de nexo entre los dos faros delanteros, de la misma anchura que la parrilla. En la parte inferior también hay una pequeña rejilla en negro y a ambos lados están los antinieblas. El perfil de este modelo podría ser algo aburrido de no ser por las llantas de 17 pulgadas que vienen en esta versión y de los gráficos Outdoor que aparecen en la parte inferior en color negro haciendo contraste.

La zaga de la Volkswagen Multivan es como en el resto de versiones, muy cuadrada para aprovechar sus formas. Hay una lunetas de generosas dimensiones en la parte superior, mientras que en la zona media están el logotipo y las credenciales de la versión. Los pilotos traseros LED quedan por fuera del portón cuando se abre, para lo que hay que tirar de esa maneta en color negro. La parte inferior queda rematada en el color de la carrocería con unos catadióptricos a los laterales.

Interior

En el interior de la Volkswagen Multivan no hay demasiadas sorpresas. En un modelo de su índole no tendrían sentido los grandes alardes tecnológicos, así que todo está centrado en la pantalla táctil de 6,33 pulgadas. Está situada en el centro del salpicadero y su tacto no es tan preciso como en otras pantallas más actuales. Sin embargo, destaca su buena funcionalidad y lo intuitiva que es, gracias a unos menús simples y fluidos.

Por debajo de la pantalla quedan los controles de la climatización, con las tradicionales ruletas y otros botones. En esa consola central elevada queda la palanca de cambios y un hueco portaobjetos. Desde el puesto del conductor queda a mano un volante multifunción y una instrumentación mixta. Está compuesta de dos grandes esferas analógicas muy claras y de una pequeña pantalla monocroma que hace las veces de ordenador de a bordo.

Estamos con la Multivan Outdoor, que es precisamente la que busca una imagen más aventurera y menos sibarita (para eso habría que elegir el acabado Premium). Eso se traduce en una calidad correcta pero sin alardes. La tela de los asientos tiene buen tacto y parece duradera. Los plásticos están presentes en un buen porcentaje del habitáculo, siendo un poco más blandos los superiores y más duros los inferiores. Hay una moldura haciendo contraste en gris surcándolo en la parte intermedia.

Aunque por supuesto, lo que más valora el comprador de Volkswagen Multivan no es su tecnología o su calidad, sino su amplitud y practicidad. La furgoneta cuenta con dos plazas delanteras muy comfortables y en las que sobra espacio en todas las cotas. La posición de conducción puede llegar a ser algo peculiar por estar situada bastante alta, pero es fácil adaptarse y cuenta con bondades como los apoyabrazos o que son giratorios. Además, tenemos dos generosas guanteras en esta zona delantera para guardar todo tipo de objetos.

Y llega el colofón, la parte trasera de la Multivan, que puede contar con dos filas de asientos y capacidad para hasta 7 pasajeros. No es nuestro caso, pues la unidad que probamos solo contaba con la bandeja corrida de tres asientos que sería la tercera fila. Nos habría gustado que hubiera montado las dos butacas individuales opcionales que habrían ocupado la segunda fila y aumentado la habitabilidad gracias a esa condición de ser giratorios.

Pero bueno, lo cierto es que a pesar de tener una Volkswagen Multivan con cinco plazas nos hacemos a la idea del potencial que tiene. En otras versiones superiores también se mejoraría el acceso gracias a las puertas correderas eléctricas, aunque nuestra unidad solo tenía una y de apertura manual. Esa banqueta corrida de la tercera fila cuenta con un compartimento portaobjetos y es completamente desplazable con el sistema de raíles para adaptarse a las necesidades.

Maletero

Explicado lo anterior es fácil entender que la capacidad del maletero es completamente variable y difícil de medir. Cambiará en función de la posición que ocupen las diferentes plazas, en nuestro caso de la banqueta corrida. Si la tenemos posicionada cerca de las plazas delanteras (como en la imagen) nos deja con una superficie muy aprovechable y apta para cualquier mudanza. Incluso podríamos quitarla para tener una capacidad por encima de los 4.000 litros (4,3 metros cúbicos).

La posición de esa fila se puede modificar desde la puerta corredera, pero también desde el propio maletero gracias a una tira de tela escondida en el hueco inferior central. Si la posicionamos cerca del portón tendremos un espacio exagerado para los ocupantes pero el maletero se reducirá a la mínima expresión. En el maletero de la Multivan hay algunos espacios útiles en los laterales pero no hay hueco bajo el piso, aquí la rueda de repuesto va por fuera en los bajos del vehículo.

Equipamiento

La Volkswagen Multivan tiene su equipamiento estructurado en torno a cuatro acabados. El de acceso, bautizado como ‘The Original’, cuenta con llantas de 16 pulgadas, cinco asientos, tapicería de tela, pantalla de 6 pulgadas, aire acondicionado o un buen número de ayudas a la conducción. Le sigue el Outdoor, el que lleva nuestra unidad de pruebas, que tiene ese peculiar aspecto exterior que hemos mencionado, asientos delanteros giratorios, Park Pilot o sensores de luz y lluvia.

Si interesa ese acabado con marcado carácter campero, siempre se puede ir un poco más allá y escoger el Outdoor Panamericana. En esta exclusiva versión hay un equipamiento más completo y lujoso, aunque su precio también es considerablemente superior. En el otro lado está el Premium, que se centra en el lujo, con llantas de 17 pulgadas, puertas deslizantes con apertura eléctrica, Climatronic con zonas adicionales y tapicería mixta.

Ya centrados en la Volkswagen Multivan Outdoor que tenemos entre manos hay que decir que, aunque pueda parecer un poco espartana, puede completarse muy considerablemente gracias a la extensa lista de equipamiento opcional. Lo más interesante en nuestro caso habrían sido los dos asientos para la segunda fila, pero también hay otros como la calefacción independiente programable que será interesante para hacer noche en el vehículo.

Si seguimos con otros elementos más mundanos encontramos los faros LED, un climatizador con más zonas, la puerta corrediza eléctrica, el Discover Media con navegación (por suerte lo teníamos) y algunas ayudas a la conducción como el control de crucero adaptativo con Front Assist, los sensores de aparcamiento delanteros y traseros, además de la cámara de marcha atrás. A nivel de comportamiento hay disponible una suspensión adaptativa y un tren de rodaje dinámico.

Motor

La gama de motores de la Volkswagen Multivan está limitada a versiones diésel de cuatro cilindros en diferentes niveles de potencia. El popular 2.0 TDI es el principal protagonista y arranca con 114 CV de potencia con tracción delantera y cambio manual de cinco velocidades. El nivel intermedio es el 2.0 TDI de 150 CV con opción a elegir entre el cambio manual de seis velocidades y el automático DSG de siete, además de optar por la tracción delantera o la total 4Motion.

En algunas versiones también está disponible el 2.0 TDI biturbo que llega hasta los 198 CV y que solamente puede ir con la transmisión automática DSG (siendo elegible la tracción). En nuestro caso, estamos probando una Volkswagen Multivan Outdoor con el motor 2.0 TDI de 150 CV y 340 Nm de par (nivel intermedio de potencia), ligada al cambio automático DSG de doble embrague y la tracción a las cuatro ruedas 4Motion. Una configuración que va bastante acorde a esa filosofía “Outdoor”.

Si echamos un vistazo a su ficha técnica, nos dice que este ejemplar es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en torno a los 13 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 178 km/h. También hablamos de una capacidad de remolque de 750 kg sin freno o de 2.500 kg con él. En términos de consumos y emisiones, nuestra unidad de pruebas homologa un combinado de 8 l/100km y 209 g/km de CO2. Pasemos a la práctica.

Comportamiento

Nos encaramamos en el elevado asiento de nuestra Volkswagen Multivan Outdoor 2.0 TDI 150 CV DSG 4Motion y nos disponemos a emprender la marcha. Hay que decir que inicialmente sus dimensiones pueden imponer un poco, sobre todo en la ciudad con sus cruces y sus calles estrechas. Sin embargo, la ventaja es que dominamos el tráfico desde esa posición privilegiada, como el socorrista que vigila la piscina, y que la visibilidad del puesto de conducción es soberbia.

Cuando salimos de los entornos urbanos es cuando empiezan a relucir otras ventajas de esta furgoneta para el transporte de pasajeros. Hablamos de la respuesta del bloque diésel de cuatro cilindros, que con sus 150 CV tiene fuerza suficiente para mover sus casi dos toneladas y media de peso. Vale que no iremos sobrados, pero los 340 Nm de par se dejan notar desde las 1.500 vueltas ayudando a que salgamos airosos en adelantamientos e incorporaciones.

La transmisión automática DSG es sin duda la opción ideal para este modelo. No le podemos poner demasiadas pegas, pues las transiciones entre marchas son rápidas y suaves. Es probable achacar que tiene unos desarrollos algo largos en búsqueda de bajar los consumos, pero nada notable ni que vaya en contra de la filosofía del modelo. Lo que si nos habría gustado es que hubiera incorporado unas levas tras el volante para dar otra opción al conductor.

Es fácil descubrir a los pocos kilómetros que estamos ante un rodador nato, un vehículo con el que hacer largas distancias sin que la fatiga cause mella. La suspensión tiene un tarado muy cómodo en cualquier tipo de vía, absorbiendo a su paso cualquier tipo de imperfección. Con la dirección pasa lo mismo, es blandita y facilita las maniobras, pero al mismo tiempo la notamos demasiado asistida y no comunica todo lo que nos gustaría.

Volviendo a esa afirmación de que la Volkswagen Multivan está hecha para cualquier terreno, es imposible la tracción a las cuatro ruedas 4Motion. Es cierto que no se va a tratar de un auténtico todoterreno, pero esa tracción hace que podamos salir del asfalto sin preocuparnos en exceso y afrontar con solvencia las inclemencias meteorológicas. En este apartado nos sorprendió que nuestra unidad de pruebas montase unos neumáticos M+S que mejoraban nuestra confianza.

Finalizamos la prueba con nuestra Multivan Outdoor 2.0 TDI 150 CV DSG 4Motion en plena forma tras haber hecho un viaje de larga distancia. Que un buen porcentaje de la ruta haya sido por autopista y autovía hace que nuestro consumo medio ronde los 8 litros, una cifra bastante acercada a la homologada. Además, estamos seguros que quien opte por la versión de tracción delantera conseguirá bajar esas cifras.

Opinión coches.com

Concluimos rindiéndonos a la evidencia: la Volkswagen Multivan es una de las mejores opciones para los que necesiten mover a mucha gente con total comodidad. Esta furgoneta con aplicación de monovolumen puede ser algo sobria por fuera (demasiado parecida al resto de Transporter), pero lo suple con un interior sorprendente y modulable. Los siete asientos de los que no pudimos gozar deberían ser una opción obligatoria por la versatilidad y modularidad que aportan.

Puede que su tecnología no esté a la vanguardia o que su equipamiento de serie sea algo escaso, pero esos detalles se van olvidando en carretera a lo largo de los kilómetros. Otro aspecto destacado es su confort en marcha, convirtiéndose en el perfecto viajero. A los que les asuste conducir una furgoneta por primera vez que se quiten los prejuicios, en este caso la conducción es bastante similar a la de un turismo y los consumos no se disparan en exceso.

Volkswagen Multivan Outdoor 2.0 TDI 150 CV DSG 4Motion
7.7 Nota
Lo mejor
  • Interior amplio y práctico
  • Comodidad en marcha
  • Consumos contenidos
Lo peor
  • Precio final elevado
  • Equipamiento de serie justo
  • Tecnología desfasada
Diseño7
Habitabilidad8.5
Acabados7.5
Maletero8.5
Equipamiento7
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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