Ayer a mediodía nos enterábamos que explotaba un taxi en Barcelona. Se trataba de un Toyota Prius y, viendo el resultado, podía haber provocado una tragedia. Viendo las imágenes que inundan las Redes Sociales, cuesta creer que solamente hubiese un herido leve, el conductor, con quemaduras leves.  La deflagración le pilló dentro del coche y provocó que el techo saliese disparado 40 metros y cayó en la terraza de un bar cercano. La onda expansiva rompió los cristales de un autobús y de los portales cercanos aunque, solamente dos jóvenes tuvieron que ser atendidos. Las imágenes que podemos ver en este vídeo son dantescas:

¿Pero tienen peligro de explotar los coches híbridos? Tranquilo. No se trataba de un Prius convencional, sino que estaba movido por Gas Licuado de Petróleo (GLP), que en un principio parecía tener una fuga.  Después de la explosión el gas continuaba saliendo, así que los bomberos tuvieron que extraerlo y evaporarlo para que no causara más daños, además de acordonar la zona para evitar daños adicionales.

Desde Toyota España consideran “técnicamente imposible” que un Prius de serie y sin modificaciones explote así. La modificación para poder funcioanr con GLP  había sido realizada por un tercero “completamente ajeno a Toyota o su red de Concesionarios”, según la marca, que también ha desplazado a un ingeniero que espera acceder al vehículo para emitir un dictamen técnico con sus conclusiones.

Un taxi híbrido ha explotado en #Barcelona http://t.co/QWP0OEyoEI pic.twitter.com/H3KjeBuPzu

— LaVanguardia.com (@LaVanguardia) November 6, 2013

Toyota desaprueba modificar sus vehículos -híbridos o no- mediante la instalación de GLP, ya que dichas instalaciones modifican sustancialmente las condiciones de funcionamiento y “no cumplen los requisitos que Toyota Motor Corporation exige para su aprobación técnica”.

¿Significa eso que el GLP es peligroso y que no se deben realizar modificaciones? En absoluto. Los depósitos están presurizados y aislados, de forma que incluso en un accidente muy grave no estallan y los conductos de gas se cierran automáticamente, del mismo modo que un coche de gasolina sella los conductos que canalizan el combustible hacia los inyectores.

No hay mayor riesgo del que pueda tener una instalación de gas en una vivienda. Pero deben hacerla los fabricantes o profesionales acreditados. Además, del mismo modo que anualmente se revisa la caldera de la calefación del hogar y el sistema de gas, las instalaciones de GLP requieren revisiones periódicas.

Fuente: La vanguardia, Toyota
Foto y vídeo: Instagram Chris Daniel Duil

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