Sabemos que los fabricantas trabajan en desarrollar los asientos del coche. Desde asientos que reconocen quién se sienta a butacas capaces de monitorizar los latidos del corazón. Incluso asientos inteligentes que se pueden adaptar al pasajero con el móvil.  Imagina que pasas la punta del dedo a lo largo del asiento y sube el volumen de la radio. O que quieres impresionar a tus pasajeros y enciendes la luz interior con un pequeño toque en el apoyabrazos. Pues este tipo de ideas no están lejos de convertirse en realidad. La clave está en un tejido inteligente que puede comportarse como la pantalla táctil en un teléfono móvil. ¿Otro punto a su favor? Se puede limpiar, así que este material podría usarse a diario.

“En esencia, estamos tratando de reproducir la experiencia con teléfonos inteligentes en forma de fibras textiles”, dice el investigador Maksim Skorobogatiy de la Escuela Politécnica de Montreal, Canadá. “Estamos buscando aplicaciones sobre telas, con controles no invasivos y evitando bloques de botones.”

El desarrollo de estas telas es un tanto complejo, pero intentaremos explicarlo: Primero crean una base de polímeros de fibra, que tiene propiedades eléctricas que cambian en función de donde se toca. El equipo porsigue colocando conductores y películas aislantes de polímeros en torno a un hilo de cobre para crear un condensador cilíndrico de dos centímetros de ancho. Luego se calienta el cilindro a 200 º C y se extiende hacia afuera hasta que es una fibra suave y elástica sólo 0,9 milímetros de diámetro.

“Las fibras resultantes son fáciles de utilizar en los procesos convencionales de tejidos”, dice Skorobogatiy. Para demostrarlo, tejieron las fibras en una pieza de 10 x 15 cm de material. Com unos simples toques de dedo o golpes se modifican las capacidades de la tela cuando pasaron una corriente alterna  a través de las fibras. A continuación el equipo escribió software para determinar exactamente dónde se había tocado el teclado. Así, los movimientos de los dedos, como golpes y toques pueden ser registrados y se utilizan para controlar el aire acondicionado, por ejemplo, o el volumen de la radio.

Una ventaja es que la fibra es fácil de limpiar, cualidad imprescindible para cualquier material utilizado en coches o casas. Es un punto más crucial que la mayoría de las telas inteligentes hasta la fecha no han llegado a desarollarse debido a este obstáculo.

¿Y por qué os contamos esto en coches.com? Pues porque BMW ya tiene planes para instalar estas telas táctiles en futuros modelos. “Superficies sensibles al tacto son una tecnología muy interesante para las operaciones de control en un coche”, asegura un portavoz de BMW. De hecho, ya lo ha mostrado en reciente prototipo presentado en Ginebra, en el que la calefacción y la música podían ser controlados por gestos del conductor a través de una superficie sensible al tacto. Este concept car era el Vision Connected Drive, un prototipo tan avanzado capaz de ayudar a un ladrón en un robo de joyas.

Pero el tejido puede tener otras aplicaciones como en prendas que pudiesen dirigir los smartphones o ropa cama que nos permite controlar nuestros sistemas de entretenimiento. Las posibilidades parecen infinitas.

Vía: New Scienstist

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