El Volkswagen ID.3 fue anunciado como el coche eléctrico del pueblo, el encargado de democratizar esta movilidad alternativa con unos precios que fueran asequibles. Aunque todavía no ha llegado al mercado, ya se está produciendo y las expectativas que genera son altas. La verdadera clave de este modelo es que está asentado sobre la plataforma MEB, la misma que será empleada en prácticamente todos los productos eléctricos de la marca en el futuro. Ya se habla de 27 modelos y 10 millones de unidades sobre esta arquitectura.

Aunque otra de las claves que vimos por encima cuando el Volkswagen ID.3 fue presentado era su motor eléctrico. Inicialmente no se dieron demasiados detalles, por eso queremos hacer un inciso sobre este bloque, conocido como APP 310, que tiene mucho que decir. Es producido por Volkswagen Group Components en sus instalaciones de Kassel y destaca por ser mucho menos complejo que un motor de gasolina o diésel. También es muy compacto, de hecho, cabe en una bolsa de deporte como se puede ver en la imagen superior.

Y si nos ponemos un poco más técnicos hay que decir que este motor APP 310 de Volkswagen es un eléctrico síncrono de imanes permanentes sin escobillas. Eso quiere decir que en su interior alberga un estator hecho de bobinas de alambre de cobre a través del que fluye una corriente eléctrica para generar un campo magnético. En el interior del estator hay un rotor que gira debido a esa fuerza magnética. De ahí que recibe el nombre de síncrono, porque el gira en sincronía del campo magnético del estator. Hay otro caso de motores eléctricos asíncronos en la que la rotación va por detrás, aunque eso lo trataremos en otro artículo.

Si nos centramos en esta mecánica que aparece en el Volkswagen ID.3, tenemos que decir que ha sido optimizado para aumentar su eficiencia y su cantidad de par gracias a un proceso de producción que llena los espacios dentro del núcleo laminado del estator con bobinas de cobre preformadas planas. Eso permite que el par máximo esté disponible desde bien abajo y esa caja de cambios de una velocidad sea suficiente para cubrir todo el rango de velocidad de rotación.

Este conjunto de motor y transmisión, que cabe en una bolsa de deporte, pesa apenas 90 kg y puede llegar a ser realmente potente. En el Volkswagen ID.3 desarrolla 204 CV y llega hasta los 310 Nm de par (de ahí su nombre de APP 310). Aunque el rotor y el estator se producen en la planta de componentes en Salzgitter, se espera que la fábrica de Kassel sea la que centralice la producción de estos componentes eléctricos. Entre Kassel (Alemania) y Tianjin (China) esperan estar fabricando 1,4 millones de bloques eléctricos al año a partir de 2023.

Fuente: Volkswagen

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