Si hay un coche que no necesita presentación ese es el Aston Martin DB5. Después de aparecer en la película Goldfinger de James Bond, en 1964, se catapultó a la fama hasta el punto de ser considerado el coche más famoso del mundo.

Pero no solamente hizo las delicias de personajes del cine. También del mundo de la música. Pudieron disfrutarlo Beatles como Paul McCartney y George Harrison, o, como esta unidad que ves en las imágenes, por Robert Plant, el líder de una de las bandas más importantes del rock and roll, Led Zepellin.

Este coche sale a la luz porque el sitio web Classic Driver vende el Aston Martin DB5 de 1965, con chasis número 1744 / R y propiedad de Plant, el antiguo vocalista de Led Zeppelin, que lo tuvo en su poder desde principios de la década de 1970 hasta 1986, cuando lo vendió a padres e hijos con base en Inglaterra.

Este Gran Turismo de cuatro plazas en un color burdeos llamado Dubonnet Rose, presenta 62.400 millas en su odómetro (unos 100.400 km) y un interior de piel tostado y, sin duda, muchas historias jamás contadas de los excesos de rock-and-roll (no tan conocidos como los vividos con Blue Lena, el célebre Bentley Continental Flying Spur de Keith Richards).

Bajo el capó del DB5, que siguió en la saga al DB4, tenía un motor de aluminio DOHC de seis cilindros en línea y 4.0 litros, que producía 285 CV y 380 Nm de par motor,  acoplados a una caja de cambios sincronizada ZF de cinco velocidades. Contaba también con tres carburadores SU, dos servofrenos hidráulicos, frenos de disco Girling y detalles de lujo (en aquel entonces), como las ventanas eléctricas en su cuidado interior de piel tostada.

Esta unidad de DB5 fue restaurado por los especialistas en Aston Martin de Chapman Spooner, poco después de que Plant lo vendiera en 1986, y el auto se inscribió en varios eventos del Aston Martin Owners Club durante los años 80. El propietario actual lo compró en 2008 a Nicholas Mee & Co. y lo usó muy poco. Sin duda, una vida bastante menos ajetreada que la que viviría en los años 70, si tenemos en cuenta la leyenda que rodeaba a Led Zeppelin en sus vertiginosos días de rock.

¿Superará los 1.529.237 euros por los que se vendió el Aston Martin DB5 de 1964 propiedad de Paul McCartney, que multiplicó por cuatro su valor en apenas cinco años? Al no tratarse de una subasta, serña dificil llegar a conocer su precio final, pero sin duda poner en marcha ese motor sonará casi tan bien como Stairway to Heaven.

 

 

Fuente: Nicholas Mee & Co Ltd
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