Estaba cantado que el nuevo BMW X1, el SUV compacto de la marca, tendría una versión híbrida enchufable, el nuevo BMW X1 xDrive25e. Las nuevas normas anticontaminación que limitan las emisiones de CO2 empujan a ello, ya que las marcas tendrán que vender (no sólo fabricar) coches con algún nivel de electrificación en sus sistemas de propulsión para no pagar multas millonarias.

El nuevo SUV híbrido enchufable combina un motor de gasolina de tres cilindros y 1,5 litros sobrealimentado con 92 kW (125 CV) de potencia y un par motor máximo de 220 Nm, que mueve las ruedas delanteras a través de una transmisión Steptronic de 6 velocidades con un motor eléctrico de 70 kW (95 CV) y un par motor de 165 Nm, que se transmite a las ruedas traseras por medio de una transmisión de una sola velocidad.

De este modo el nuevo BMW X1 xDrive25e cuenta con una potencia conjunta de 162 kW (220 CV) y un par máximo de 385 Nm y tracción total híbrida específica que mejora la agilidad y la seguridad, al tiempo que la ubicación del motor eléctrico sobre el eje trasero ayuda a la distribución de pesos, mejorando la estabilidad.

Las prestaciones que anuncia son buenas, ya que puede acelerar de 0 a 100 km/h en 7,0 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 192 km/h (135 km/h en modo 100% eléctrico). Pero donde destaca este modelo es en los consumos. El motor eléctrico se nutre de la energía almacenada en la batería de iones de litio con 9,7 kWh, por lo que puede moverse hasta 57 km en modo eléctrico, por lo que se ha ganado la etiqueta 0 de la DGT. Según el ciclo WLTP, gasta 1,8 l/100 km y 15 kWh/100 km, con unas emisiones de 40 g/km de CO2.

Desde la marca nos cuentan que la batería del BMW X1 xDrive25e puede recargarse en un enchufe doméstico convencional, pero para reducir las cinco horas necesarias conviene contar con un cargador BMW i Wallbox, que baja el tiempo de carga a 3,6 horas. La toma se sitúa en el lateral delantero izquierdo del coche y es de las pocas diferencias externas del coche, más allá de la denominación de la versión en la zaga.

En el interior nos encontramos con un cuadro de instrumentos diferentes y, al lado del selector del cambio, en la consola central, con el botón eDrive que cambia el funcionamiento del sistema de propulsión:

  • Auto eDrive: de manera automática se optimiza la interacción entre los dos sistemas de propulsión. Se usan los datos de navegación para mejorar la eficiencia (aprovechando bajadas para cargar, por ejemplo).
  • Max eDrive: Utiliza al máximo la energía eléctrica.
  • Save Battery: Conserva el estado de carga (o incluso la aumenta al  recuperar energía en frenadas y desaceleraciones.

Estos modos se combinan con los habituales Comfort, Sport y Eco Pro, que varían la reactividad de motor y caja de cambios, acelerador o la suspensión.

Un punto a destacar es que el maletero apenas se reduce, ya que la batería se ha ubicado bajo los asientos traseros. Anuncia 450 litros (por 505 de las versiones con motor de combustión), cifra que alcanza los 1.470 litros abatiendo los asientos traseros, cuyos respaldos están divididos en 40:20:40. La marca descaca que puede contar con una bola de remolque eléctrica y tiene 750 kg de capacidad máxima de remolque.

El nivel de equipamiento del BMW X1 xDrive25e es muy alto. Cuenta con aleación ligera de 17 pulgadas, climatizador automático bizona o aire acondicionado auxiliar, que permite preacondicionar a distancia el habitáculo desde la aplicación BMW Connected. Está disponible con los acabados Sport Line, xLine y M Sport y con casi todas las opciones del resto de versiones de la gama. Algo que no tiene estas es la protección acústica para peatones.  En conducción eléctrica y a velocidades de hasta 30 km/h, emite un sonido para alertar a los demás usuarios de la vía de que se aproxima.

Fuente: BMW
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