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Victoria Fuentes

¿Son creíbles las previsiones chinas de coches eléctricos?

Haz coches eléctricos o muere. Es el mensaje que se ha lanzado desde Beijing a la industria del automóvil, según publica el Wall Street Journal: Para 2018 la fabricación de coches eléctricos deberá alcanzar el 8% de la producción, y a partir de ahí continuar en ascenso. Aunque según Forbes, el Journal se ha adelantado a declaraciones oficiales y la normativa está aún por ser aprobada, pero algunos medios chinos lo corroboran ¿Qué está ocurriendo? ¿Ha tocado techo el país más contaminante del mundo o se trata de una estrategia? ¿Son cifras realistas?

China está forzando la electrificación de la industria automovilística, afirmando que la nueva normativa en cuanto a VE no favorecerá a ningún país «ni siquiera a Alemania», tal y como ha declarado el ministro de Industria chino, Miao Yu. La revista económica china Caixin Online afirma que planean una regulación como la que tiene California de Vehículos Cero Emisiones, pero va a resultar un compromiso titánico, ya que lo único que tienen en común es la letra C del nombre.

Estos ratios serían del 8% en 2018 (2.3 millones de VE) y del 12% para 2020 (equivalente a cuatro millones). Debemos tener en cuenta que, aunque China no despunte en el sector del automóvil, cuenta con el fabricante de eléctricos BYD, uno de los que más VE vende en el mundo.

Mapa creado por la NASA que muestra la huella del ser humano en la calidad del aire. En la imagen se refleja el incremento de las emisiones de CO2 en China, que se concentran en Beijing.

Para que os hagáis una idea de lo que supondrá alcanzar ese porcentaje en la promoción de VE sobre los diésel y gasolina, os reproducimos el ejemplo que da el medio chino: BMW, pionero en VE bajo los estándares alemanes, va a pasar muchos apuros para llegar a la cifra. Sólo el 0,3% de los 379.000 coches vendidos en el tercer cuatrimestre de este año eran eléctricos. 0,3%, una cifra irrisoria si la comparamos con el 8% planeado.

En muchas ciudades de China, como Beijing, un coche eléctrico es la única opción si alguien quiere comprar un vehículo. La otra alternativa es entrar en una lotería de estrictos permisos para coches convencionales. Aunque la producción se ha duplicado este año, el gobierno chino quiere mucho más. ¿Qué harán los lobbies?

Sabemos que tras la desaparición de la política del hijo único, vigente durante 30 años, las ventas de los monovolúmenes pueden aumentar. Las incógnitas que surgen es de dónde saldrá toda la energía para mover esos coches, ya que la red generadora de energía eléctrica en China es muy sucia y se fundamenta en la combustión de carbón. Y si este plan es posible.

Vía: Forbes, Caixin

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