No son pocos los países que de vez en cuando hacen un alarde de sus coches de policía. En Dubái tenemos quizá el caso más sonado, con una amplia gama de superdeportivos que más de uno ya quisiéramos tener; aunque fuese una maqueta. Cada cierto tiempo, Lamborghini dona uno de sus V10 a la benemérita de su tierra. Incluso aquí en España, el cuerpo de la Policía Municipal de Madrid tiene una pareja de Renault Mégane RS, aunque actúen solo como escolta.

Minucias. Aunque puede sonar como la trama de una película, los policías que abordan una serie de carreras callejeras ilegales con los vehículos realmente rápidos no fue un sueño de derroche hollywoodense para Grecia. Durante más de una década, la policía del país mediterráneo tuvo un escuadrón especial, bautizado como Sigma Group, dedicada a perseguir delincuentes con los coches más rápidos que la recaudación de impuestos daba de sí, o los lotes confiscados podían proporcionar.

De acuerdo con un documento policial escaneado, el Sigma Group fue fundado el 1 de julio de 1995, y rápidamente puesto en forma por los hermanos Niora, dos oficiales que compitieron en el Campeonato Panhellenic del Rally de Grecia. La unidad se equipó con una mezcla de coches de alto rendimiento comprados nuevos y otros incautados de corredores nocturnos, resultando en una mezcla de vehículos policiales que podrían haber sido los garajes de ensueño de muchos entusiastas en la época (y de ahora).

A partir de las imágenes originales, podemos ver al precursor de la saga deportiva de Audi con el RS2, un BMW M3 de primera generación (E30), un M5 de segunda (E34), un Mercedes 190 E 2.3-16, un Lancia Thema 8.32 y un Delta HF Integrale, algunos Alfa Romeo 155 Q4 y 164 Turbo, coupés de Porsche como un 911 Turbo, Targa (930) y un 944, así como un Ford Sierra Cosworth. Todos de origen europeo salvo uno, un Mustang Foxbody, tal vez en una de sus vertientes con turbocompresor.

Los coches no estaban equipados con las tradicionales libreas y luces montadas en el techo, pero tampoco estaban sin marcar, ya que presentaban pegatinas en las puertas como prueba de su condición gubernamental. Los conductores del escuadrón recibieron capacitación especial para actividades de alta velocidad y, según los informes de la época, dejaron una huella considerable en la escena de las carreras callejeras griegas de la época. Con los años, la flota se expandió con otras berlinas rápidas como el Citroën Xantia Activa 2.0 Turbo.

Desafortunadamente, no hay mucha información oficial sobre la historia del Sigma Group hasta la disolución de la unidad a principios de la década del 2000, con informes no verificados que citan – oh, qué sorpresa– los elevados costes de mantenimiento como la razón principal. Para entonces, la mayoría de los vehículos de la flota policial griega quedaron relegados a un estado un tanto lamentable, sufriendo de un mantenimiento deficiente o de accidentes nunca reparados.

Y aunque sean glorias pasadas de lo que un día fue, la historia del “Sigma Group” puede que aún no haya terminado. Según Huffpost Grecia, las autoridades locales están considerando revivir el escuadrón mediante la adquisición de entre 30 y 60 coches de alto rendimiento y la capacitación de conductores para pilotarlos. Sin embargo, el remake estaría más centrado en interceptar el crimen organizado que los corredores callejeros, lo que inevitablemente me lleva a recordar a la trama de cierta saga de películas…

Vía: Autonoción
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