
Delage D8-120 S Aerodynamic Coupe by Pourtout: uno de los más bonitos (y desconocidos) de la historia
Aunque todo ha evolucionado, hay algunos que creen que el pináculo del diseño automotriz tuvo lugar hacer aproximadamente un siglo. Cuando variables como el rendimiento o la eficiencia no eran prioridad, los diseñadores tenían libertad absoluta para crear a su parecer. Y había fabricantes que nacían sin ningún tipo de complejo, únicamente con las ganas de hacer historia. En este marco podríamos encuadrar al Delage D8-120 S Aerodynamic Coupe by Pourtout, uno de los coches más bonitos, a la par que desconocidos, de toda la historia.
Delage fue una marca fundada en Francia a principios del siglo pasado. Tenía un claro enfoque a la deportividad y el lujo, algo que se pudo ver desde sus primeros modelos. Aunque desaparecería en 1953 y está en un proceso largo (y dudoso) de una posible vuelta, antes fue absorbida por la también histórica Delahaye. Y entre 1936 y 1937 crearían algo único y que consiguió embaucar incluso al propio fundador de la marca, Louis Delage. Tomando el modelo D8 como base, hicieron un chasis rebajado (de ahí la S de surbaissé) y empezaron a moldear.

La premisa era conseguir una aerodinámica muy trabajada, inspirada en aquellos modelos de competición de los años 20. Se le hizo el encargo al carrocero Marcel Pourtout, que supo aprovechar ese diseño que el joven Georges Paulin había perfeccionado en el túnel de viento. El resultado fue verdaderamente impresionante. Esos guardabarros esculpidos parecen irreales, las ventanillas sin marcos son de otra época y cómo se cubren las ruedas traseras para integrarse en la zaga es una obra de arte.
El Delage D8-120 S Aerodynamic Coupe by Pourtout montaba una mecánica de ocho cilindros en línea que desarrollaba algo más de 100 CV, mientras que iba ligado a una caja de cambios Cotal de cuatro marchas. Tiene una anécdota muy llamativa y es que quisieron presentarlo en sociedad en el Salón de París de 1937, pero no llegaron a tiempo. Entonces decidieron aparcarlo frente al Grand Palais, donde se robó todas las miradas y deslumbró a la prensa internacional. Después su historia siguió creciendo a todos los niveles.

Este ejemplar fue el coche personal del mismísimo Louis Delage, que lo conservó hasta la Segunda Guerra Mundial. En ese momento fue vendido y protegido del conflicto, hasta que en 1953 llegó a las manos del carrocero Saoutchik, antes de irse hacia los Estados Unidos. Allí estuvo en las manos de varios coleccionistas, hasta que llegó Sam Mann. Se enamoraría de él viendo apenas la silueta de su techo en un polvoriento taller y estuvo insistiendo para comprarlo durante casi una década hasta que le llegó el momento.
Con este coleccionista llegaría su renacer, pues le hizo una minuciosa e impecable restauración para después pasearlo por los eventos más exclusivos del mundo. El Delage D8-120 S Aerodynamic Coupe by Pourtout se ganó incluso el premio «Best of Show» de Pebble Beach en 2005. Y ahora busca una nueva casa y es ofrecido en subasta por RM Sotheby’s. Se estima que alcanzará un precio de entre 4,4 y 5,5 millones de euros, solo a la altura de una joya de tal calibre.
Delage D8-120 S Aerodynamic Coupe by Pourtout: uno de los más bonitos (y desconocidos) de la historia. Galería de fotos
Noticias relacionadas

El Renault 25: la última gran berlinesa francesa que buscó la excelencia para desafiar a los alemanes

Hispano-Suiza H6C Dubonnet Xenia by Saoutchik: el caza de combate sin alas que revolucionó los años 30

MCA Centenaire, la historia del superdeportivo de Mónaco con motor V12 de Lamborghini

El Cadillac más caro de la historia es este Elegante de 1953 con elementos bañados en oro
¿Te ha gustado esta prueba?
Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana























