Parece que se va viendo la luz al final del túnel a la crisis del coronavirus, con muchas actividades profesionales siendo retomadas y comenzando la desescalada a nivel social. Sin embargo, será un proceso lento y hará falta tiempo para volver a la vida que teníamos antes de que comenzará la pandemia. Habrá que seguir las normas y mantener el distanciamiento para evitar repuntes en los contagios. Y el coche podría tener mucho que decir en este aspecto.

La mayoría de los grandes eventos de ocio han sido cancelados. Conciertos, festivales, partidos de fútbol y otros acontecimientos que unen a miles de personas son un claro foco de infección. Pero, ¿y sí se pudieran vivir desde dentro del vehículo particular y manteniendo el distanciamiento necesario? El ejemplo más claro que tenemos para ilustrar esto es el de los autocines, esos cines al aire libre en la que los usuarios acceden con su coche a un gran aparcamiento y siguen la película desde el interior.

Ya se está planteando que los autocines puedan abrir antes que las salas convencionales debido a esa facilidad para mantener el distanciamiento. Bastaría con limitar el número de coches, el número de personas por vehículo y acercando los servicios a los usuarios para que no tengan que salir. De hecho, en otros países como Alemania o Corea del Sur los autocines han seguido abiertos y se han posicionado como una alternativa muy interesante en esta situación en la que la oferta de ocio es muy limitada.

Esta idea podía ser extrapolada a otros eventos. No hay duda de que el fútbol es el deporte rey en nuestro país y muchos usuarios lo echan de menos. Como alternativa a llenar el estadio de personas expuestas al contagio, también se plantea que los usuarios puedan acudir al estadio y seguir el partido (que sería a puerta cerrada) desde el coche mediante pantallas gigantes. El Oviedo presentó un proyecto para habilitar una especie de autocine en el aparcamiento de su estadio, el Carlos Tartiere.

Aunque LaLiga se ha opuesto a esta idea, lo cierto es que podría ser atrayente de cara al aficionado. De hecho, el FC Midtjylland de la Superliga danesa parece que podrá llevarla a cabo, limitando el aforo a los 2.000 coches que caben en el aparcamiento de su estadio. El caso es que este concepto de autocine también se podría emplear en otros eventos como conciertos o funciones de teatro, sirviendo de cierto alivio para el sector.

En España no tenemos demasiada cultura «drive-in», algo que en Estados Unidos está a la orden del día. Allí podría ser más fácil aplicar estas medidas, pues ya hemos visto que pueden hacer prácticamente cualquier cosa desde el coche. Hay cosas tan curiosas como que más religiosos pueden ir a misa sin bajarse del vehículo… Aplicando este patrón en diferentes ámbitos se podría contribuir a salir de la situación con seguridad, ya hemos visto que por necesidad se han ido potenciando algunas acciones como hacer la compra desde el coche.

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