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Holden Monaro GTS – 9
Mario Nogales

Holden Monaro GTS: el rival australiano del Mustang que quizá no conocías

En la década de los 60 se vivió una época dorada del automóvil en muchos sentidos. En esos años es cuando se asistió al auge de los muscle cars en Estados Unidos, siendo todavía recordados todavía en la actualidad y con sus modelos estando mejor valorados que los de años posteriores. Por aquel entonces nacían ejemplares tan míticos como el Ford Mustang o el Chevrolet Camaro, aunque también otros menos conocidos como el Holden Monaro GTS del que vamos a hablar a continuación.

Hay que comenzar diciendo que Holden era la división de General Motors en Australia y que estuvo operando hasta el año pasado. Lógicamente, en los años 60 tenían muy presente el éxito de los muscle cars americanos y buscaban un golpe de efecto a nivel nacional. Buscaron hacer un coupé con motor V8 y las características que habían triunfado en América, pero con una personalidad propia. El tiempo les dio la razón y el Monaro terminaría convirtiéndose en vehículo nacional más querido y deseado en Australia.

Durante la fase de desarrollo del vehículo se tuvieron en cuenta cientos de nombres. Cuando parecía que iba a ser llamado Holden Torana, Noel Bedford, del equipo de diseño de la marca, tuvo una revelación. Durante un viaje por Cooma en Nueva Gales del Sur (Australia), leyó un cartel perteneciente al condado de Monaro y pensó que sería el nombre perfecto. Le recordaba al anuncio de Marlboro Country y al Camaro, dos iconos que también podrían encajar en lo que buscaban.

En 1968 llegaría el Holden Monaro en su serie HK, la primera de todas, con una estética arrebatadora gracias a esa silueta alargada de coupé. Destacaba el frontal con una parrilla rectangular que ocupaba todo el ancho del vehículo e integraba unas defensas cromadas acorde a lo que se llevaba en la época. La parte trasera también era similar gracias a los pequeños pilotos traseros en una posición intermedia y la protección cromada rematando el paragolpes.

Aunque inicialmente se comercializó con un motor de seis cilindros en línea, también se lanzaron versiones con mecánicas de ocho cilindros para rivalizar con el Mustang. El primero fue un V8 atmosférico de 5.0 litros tomado prestado de Chevrolet, que luego crecería hasta los 5.3 litros para ganar carácter. Pero luego se esforzaron en tener su propio motor, desarrollado 100 % por Holden. Fue un V8 de 5.0 litros de 16 válvulas que salió en 1969 en el Holden Monaro GTS y que se convertiría en toda una institución.

De hecho, ese V8 se estuvo utilizando, con modificaciones, prácticamente hasta el año 2000. Era más pequeño y ligero que el de Chevrolet, y desarrollaba 210 CV y 407 Nm de par en esta primera generación del modelo. Gracias a ello, conseguía unas buenas prestaciones al mismo tiempo que se erigía como un modelo nacional con motor nacional, el orgullo de Australia. Iba ligado a una transmisión manual Saginaw de cuatro velocidades y ya de serie tenía un equipamiento destacado con aire acondicionado o dirección asistida.

En los primeros años no solo triunfó entre el público, sino que el Holden Monaro también fue partícipe de muchas competiciones, demostrando lo que era capaz de hacer en la pista. Ganó algunas como el Hardie-Ferodo 500 en dos ocasiones o el Campeonato de Australia de Turismos de 1970. Durante esos primeros años se concatenaron las series HK, HT y HG; antes de dar paso a una segunda generación que mantendría carácter. Curiosamente el modelo desaparecería en 1977 y sería devuelto a la vida en 2001 con un enfoque distinto, pero igual de personal.

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