En las marcas de lujo es habitual ver configuraciones de todo tipo, incluso algunas peticiones especiales por parte de algunos usuarios. Casi todos estos fabricantes cuentan con divisiones que se encargan de hacer realidad las personalizaciones más peculiares. Después del polvo lunar en la pintura de un Aston Martin, lo siguiente que nos llega es la huella dactilar en un Porsche 911. No es broma, la marca podrá hacer como que el usuario ha puesto su dedo en el capó…

Es una de las últimas ideas de Exclusive Manufaktur, el departamento de personalización de Porsche en Zuffenhausen. Desde allí tienen claro que la individualización del vehículo es primordial (no hacen más de dos 911 idénticos al año) y ponen nuevas herramientas al servicio de los clientes. Ahora han desarrollado un método de impresión directa que abre nuevas puertas a la marca, permitiendo incluir elementos gráficos de alta calidad directamente sobre la carrocería.

Es una forma de integrar las nuevas tecnologías en el proceso de creación de un vehículo. Comenzó como un proyecto especial en el taller de pintura, donde se ubicó una «célula tecnológica» que dio cómo resultado este tipo de impresión directa. Los técnicos de Porsche tuvieron que trabajar duro para llegar a esta especie de impresora que cuenta con un cabezal, controlado por un robot, que va aplicando la pintura de forma precisa y sin rociado excesivo.

Para estrenarlo pensaron en algo tan especial como replicar la huella dactilar del usuario en el capó del Porsche 911. Hay que destacar que ese dato biométrico se procesa par que no pueda ser utilizado en propósitos no autorizados. El servicio se puede comenzar a solicitar a partir del mes de marzo y tiene un coste de 7.500 euros. Mientras todavía dudamos cuántos usuarios serán capaces de llevar esto a cabo, la marca ya anuncia que a medio plazo saldrán nuevos diseños específicos con esta tecnología.

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