Reino Unido está en pleno proceso de cambio y adaptación. La nación gobernada por el primer ministro, Boris Johnson, ya está fuera de la Unión Europea después de haber votado a favor del Brexit. Aunque ahora vamos a hablar de una decisión tomada a raíz de la presentación de la cumbre climática COP26, que se celebrará en Glasgow. La intención es prohibir todo coche que no sea eléctrico para 2035, una fecha que adelantaría en cinco años la descarbonización total del país.

Ya se sabe desde hace tiempo que Reino Unido pretende tener la neutralidad de carbono para 2050 y que el plan incluía acabar con los vehículos que no son cero emisiones para 2040. Ahora anuncian el adelanto de la fecha y ya han entidades como la Sociedad de Fabricantes y Comerciantes de Motores (SMMT) que lo han calificado como algo “extremadamente preocupante”. A su juicio no hay un plan claro para lograr esa meta por parte del gobierno.

Está claro que los fabricantes están siguiendo ese camino y que hay una buena oferta de eléctricos, que seguirá creciendo año tras año. Sin embargo, la SMMT reclama que la tecnología todavía es cara y que las ventas no acompañan todo lo que deberían, por eso serían necesarios más recursos por parte del gobierno británico. También se quejaban de su infraestructura de recarga, todavía insuficiente a pesar de estar bastante más desarrollada que en España (por ejemplo).
También se mencionó un entorno comercial competitivo que incite a los fabricantes a producir allí. Con la situación del Brexit ya se ha visto como muchas marcas están preocupadas y planean sacar parte de su producción fuera del Reino Unido si hay aranceles con la Unión Europea. La prohibición total de coches de combustión para 2035 ahora incluye a los gasolina, diésel, gas, microhíbridos e híbridos enchufables; es decir, todo lo que no sea 100 % eléctrico o de pila de combustible (hidrógeno).

Esa situación haría que muchos usuarios pudieran no optar a un vehículo privado si no cambian cosas como su precio elevado. En todo caso, todavía queda mucho trabajo por hacer en Reino Unido para conseguir esa meta dentro de 15 años. Actualmente el porcentaje de coches eléctricos vendidos en este país alcanza apenas un 1,6 % del total, a pesar de un incremento del 144 % en 2019. Nada que ver con la cuota de mercado del 64,8 % de los gasolina o la del 25,2 % de los diésel. Por no hablar que dejar de vender híbridos no hará mucha gracia a esos fabricantes que han invertido mucho en la tecnología.

Fuente: Autocar

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