En Europa los SUV están tomando el mercado. Allí donde antes veíamos utilitarios y compactos, hoy les roban terrenos a pasos agigantados SUV pequeños y SUV compactos. No es algo exclusivo de nuestor continente, de hecho la moda de coches grandes y altos llega de Norteamérica, donde tradicionalmente el combustible siempre ha sido más barato. Pero no hablemos ahora de costes de uso (para ello tenemos nuestros consejos para comprar SUV), sino de seguridad.

Una invetigación del Detroit Free Press y USA Today ha desvelado que el auge de las ventas de SUV es “la principal causa de la escalada de muertes de peatones en todo el país”. Sus datos son escalofriantes: en 2016 murieron 6.000 peatones en todas las carreteras del país, “casi tantos como soldados estadounidenses en combate en Irak y Afganistán desde 2002.

Los SUV, con su perfil frontal más alto, tienen al menos el doble de posibilidades de matar a peatones que golpean, pero el estudio indica que los organismos reguladores han han hecho poco para reducir las muertes o publicitar el peligro. Existió una propuesta federal para que se incluyese a los peatones en las clasificaciones de seguridad de los vehículos a lo que se opusieron varios fabricantes.

El estudio de Free Press y USA Today merece la pena. Además de docenas de testimonios personales (queriendo demostrar que tras las cifras hay historias reales muy crudas), se demuestra que las muertes de peatones en todo el país han aumentado un 46% desde 2009. SUV y pick-up suponen nada menos que un 60% del total de las ventas del país. Es tal su importancia que fabricantes como Ford ya han confirmado que solamente venderán este tipo de vehículos.

Resulta obvio que un vehículo de mayor tamaño pueda causar más daños, pero entran en juego otros factores en las 5.987 personas que fallecieron por esas causas en 2016, como las distracciones, el alcohol (en conductores y peatones), la oscuridad de la noche… pero todos estos factores no pueden explicar por sí solos el crecimiento… mientras que los SUV, más altos y con frontales chatos, son la variable que más se repite.

La participación de los SUV en atropellos mortales que involucraron a un solo vehículo creció un 81% de 2009 a 2016. Y si se analizan solamente los vehículos que golpearon y mataron a peatones en lugar de la cantidad de personas muertas, la participación de los SUV crece un 69%. La evaluación también mostró aumentos cada año en la proporción de pedes fatales.

Estándares de seguridad estancados

La NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera, en sus siglas en inglés), determinó ya en 2015 que los SUV eran más mortales para los peatones que los turimos. La probabilidad de que un atropello fuese fatal se multiplicaba por dos o por tres. Se les atribuía un 30% de los lesionados y un 40% de las muertes (es decir, sus golpes son más peligrosos). Con más SUV en circulación, el peligro crece aún más.

Se esperaba revisar el sistema de clasificación de seguridad para incluir puntuación de seguridad de peatones, con un nuevo programa para implementar en 2018. No se ha hecho.

Coches más potentes

Además del tamaño y la forma, también hay una tendencia a que los vehículos aumenten su potencia. Eso contribuye a circular a velocidades más altas… lo que puede contribuir a que los accidentes sean más dañinos. Sin duda alguna, el exceso de velocidad es el factor más determinante a la hora de quue un peatón fallezca en un choque.

Los peatones no ven en Estados Unidos las mejoras en seguridad. En 2016, año del estudio suponen un 16% de las muertes… creciendo de forma imparable en la última década.

Urbanismo

Poco tiene que ver el escenario americano con el europeo. Son comunes las carreteras con múltiples carriles y poco amables con el peatón. Las ciudades ya han empezado a “humanizar” las zonas urbanas, allí donde se producen más atropellos, reduciendo límites de velocidad y número de carriles, creando islas de refugio para peatones a mitad de camino…

Nueva York es el ejemplo a seguir. En 2017 logró el númeor de muertes por atropello más bajo ¡desde 1910!, cuando empezaron con sus estadísticas. El uso de radares tiene mucho que ver en ello.

Tecnología

Las características de seguridad del vehículo son cruciales para reducir las muertes de peatones. Hay estudios que indican que los sistemas de prevención / mitigación de atropellos y el frenado de emergencia automático podría reducir unos 5.000 choques y 810 accidentes mortales por año.

La mayoría de los fabricantes de automóviles se han comprometido voluntariamente a instalar sistemas automáticos de frenado de emergencia de baja velocidad para 2022. ¿Por qué no se obliga a que sean obligatorio, y no voluntario?

¿Y Europa?

Además de no contar con SUV tan gigantescos como los americanos, Euro NCAP ha alentado a los fabricantes de vehículos a considerar los impactos de los peatones en el diseño del vehículo. Eso se traduce en que haya un espacio bajo el capó y el motor que absorbe el impacto, evitando que entre en contacto con estructuras más duras. También en el paragolpes, evitando lesiones de rodilla. El airbag del capó es el culmen de estos avances.

Además, en EuroNCAP ya se prueban los sistemas de frenado de emergencia para cubrir ciclistas. La agencia, que no tuvo en sus inicios una historia fácil, se preocupa mucho de peatones, ciclistas y motoristas, ya que ellos suponen la mayor parte de los heridos en carretera.

Fuente: Death on foot

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