Tras muchos años siendo líder en tecnología híbrida, la suposición lógica era que Toyota se lanzase al desarrollo de motores eléctricos y baterías. Para empezar esta nueva etapa, la compañía japonesa apuesta por vehículo de pequeño tamaño, ideado para satisfacer las necesidades de las personas que, regularmente, cogen el coche para cortas distancias. Este es el Toyota Ultra-Compact BEV.

Aún en forma de prototipo (será lanzado a finales de 2020 en Japón), el ultracompacto de Toyota mide solo 2.490 milímetros de largo, 1.290 mm de ancho y 1.550 mm de altura; es como una versión empequeñecida de un Smart EQ Fortwo. Lógicamente, el habitáculo tan solo tiene espacio para dos pasajeros. La autonomía aproximada es de 100 kilómetros con una sola carga, mientras que la velocidad máxima es de 60 km/h.

Dadas las especificaciones, no sorprende que Toyota planee posicionar el vehículo en compradores en áreas urbanas, donde un círculo de giro extremadamente corto también debería ser de gran ayuda. Cargar el Toyota Ultra-Compact del 0 al 100% necesita cinco horas con un cargador de 200 voltios y, por el momento, no hay capacidad de carga rápida especificada.

“Queremos crear una solución de movilidad adaptada a la sociedad envejecida japonesa, que ofrezca libertad de movimiento a las personas en todas las etapas de su vida”, ha declarado Akihiro Yanaka, responsable de Desarrollo de Toyota. “Con este BEV compacto, tenemos el placer de ofrecer a los clientes un vehículo que no solo les aporta una mayor autonomía, sino que también ocupa menos espacio, genera menos ruido y limita el impacto medioambiental”.

Toyota Ultra-Compact versión Business
Toyota Ultra-Compact versión Business

Toyota también está desarrollando una versión comercial dirigida a empresas y organizaciones gubernamentales que buscan soluciones de transporte ecológicas y compactas para la ciudad. Dicha vertiente, bautizada como Ultra-Compact versión Business, tendrá un interior que se podrá configurar de distintas formas para adaptarse a diversas necesidades, con una mesa plegable que puede convertir el vehículo en una especie de oficina móvil.

Al principio parecía que Toyota apostaría por los vehículos completamente electrificados mucho antes, concretamente cuando en 2010 formó una asociación con Tesla y, dos años más tarde, la estructura japonesa lanzase al mercado el RAV4 EV. Pero, poco después del lanzamiento del SUV eléctrico, Toyota sorprendió a muchos al decidir que las celdas de combustible eran una mejor apuesta. Cortó sus lazos con Tesla y comenzó a trabajar en el Mirai, del que ya hemos podido ver su segunda generación.

Fuente: Toyota

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