
El mundo al revés: Volkswagen baraja producir en Alemania modelos diseñados para China
Volkswagen está considerando un giro estratégico sin precedentes en sus 87 años de historia: fabricar en plantas alemanas modelos desarrollados originalmente para el mercado chino. La propuesta, que cuenta con el respaldo del estado de Baja Sajonia —segundo mayor accionista del grupo—, forma parte de una de las reestructuraciones más profundas que ha emprendido la compañía.
El contexto: una crisis de múltiples frentes
La decisión responde a una tormenta perfecta de factores que han puesto al gigante alemán contra las cuerdas:
- Caída de beneficios: En el primer trimestre de 2026, Volkswagen registró un descenso del 14% en el beneficio operativo, hasta los 2.500 millones de euros, muy por debajo de lo esperado por los analistas. Los aranceles de importación en Estados Unidos le costarán a la compañía unos 4.000 millones de euros solo este año.
- Pérdida de dominio en China: El grupo ha perdido el dominio que ejerció durante décadas en el mercado chino, donde los fabricantes locales han ganado cuota de mercado rápidamente.
- Exceso de capacidad en Alemania: La red de fábricas alemanas opera muy por debajo de su capacidad tras una demanda de vehículos eléctricos más débil de lo esperado en Europa. Volkswagen ya ha reducido su capacidad en unos dos millones de vehículos y planea más recortes.
- Competencia china en casa: Los fabricantes chinos, con sus ofertas de vehículos eléctricos, están ganando terreno en el mercado europeo y especialmente en Alemania.
¿Qué modelos están sobre la mesa?
Los principales candidatos para la producción en Alemania pertenecen a la nueva línea ID Unyx, desarrollada en China en colaboración con Xpeng:
- ID Unyx 07: Un sedán de tracción trasera de 4.881 mm que compite directamente con el Tesla Model 3 en China. Fue el primer modelo de producción de Volkswagen en adoptar la nueva plataforma CEA (China Electrical Architecture).
- ID Unyx 08: Un SUV de 4.887 mm que, según ejecutivos de Volkswagen, apunta a ocupar el rol que tuvo el Touareg en la gama global de la marca.
- ID Unyx 09: Un sedán de lujo de 5.081 mm que se unirá a la gama china en octubre de 2026.

También se barajan modelos como el ID.Era 9X, un SUV de autonomía extendida desarrollado junto a SAIC, y un nuevo SUV basado en la plataforma CSP (China Scalable Platform), que Volkswagen controla íntegramente.
¿Dónde se fabricarían?
Las plantas de Zwickau (Sajonia) y Emden (Baja Sajonia) son las ubicaciones más mencionadas. Zwickau resulta especialmente significativa porque es una de las fábricas que se ha rumoreado podría estar en riesgo de cierre en la reestructuración más amplia del grupo.
¿Por qué ahora?
La respuesta rápida a que se baraje ahora esta medida: razones económicas. La desarrollamos un poco para que lo entiendas:
- I+D más barata y rápida en China. La investigación y desarrollo en China es aproximadamente un 40% más barata que en Europa, con ciclos de desarrollo más cortos. El centro de Volkswagen Anhui en Hefei se ha convertido en el segundo mayor centro de I+D del grupo después de Wolfsburgo.
- Ahorro de aranceles: Los actuales aranceles de la UE a los vehículos eléctricos fabricados en China —que varían desde el 8% para Tesla hasta el 35% para SAIC— hacen que producir estos modelos directamente en Europa sea una vía para evitarlos.
- Aprovechar capacidad ociosa: Producir estos modelos en plantas alemanas infrautilizadas permitiría aumentar los niveles de ocupación y preservar empleos.
El debate interno: oportunidad o «lobo con piel de cordero»
La propuesta ha generado división en el consejo de Volkswagen:
- A favor: El CEO Oliver Blume ha confirmado públicamente que el grupo está estudiando construir sus modelos específicos para China en plantas europeas. El ministro-presidente de Baja Sajonia, Olaf Lies, defiende la medida como una forma de estabilizar la ocupación de las fábricas y asegurar empleos en Alemania.
- En contra: El director financiero del grupo se muestra receloso ante la idea. El analista de Bank of America, Horst Schneider, advirtió en una conferencia con la dirección que la medida podría ser un «lobo con piel de cordero».
Implicaciones más amplias
De materializarse, este movimiento supondría una inversión radical del modelo de negocio que Volkswagen ha mantenido durante décadas: en lugar de exportar vehículos desarrollados en Alemania a China, se fabricarían en Alemania modelos diseñados en China para el mercado europeo.

Además, abre la puerta a una colaboración industrial más estrecha con Xpeng, que eventualmente podría ensamblar sus propios coches junto a los de Volkswagen en fábricas alemanas (actualmente Xpeng fabrica sus modelos G6 y G9 en Europa en la planta de Magna Steyr en Austria).
Lo que hace apenas unos años habría sido impensable —producir en el corazón industrial alemán coches diseñados en China— se ha convertido en una opción real para Volkswagen. La medida refleja hasta qué punto la presión competitiva, los costes de producción y la pérdida de cuota de mercado han trastocado los cimientos del antiguo gigante automovilístico. Aunque el estudio de viabilidad aún está en marcha y el proyecto podría no materializarse, el simple hecho de que se esté considerando marca un antes y un después en la estrategia global de Volkswagen.
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