El motor rotativo de Mazda cumplió su 50 aniversario el pasado año, aunque no estuvo de cuerpo presente. Este tipo de mecánica tan alabada que debutó en el Mazda Cosmo Sport 110S fue evolucionando hasta que en 2012 desapareció con el Mazda RX-8 debido a la normativa de emisiones. Desde entonces se ha estado hablando mucho sobre la recuperación del rotativo y ahora la marca lo confirma, aunque no de la forma que todos querríamos.

El motor rotativo no volverá como lo conocimos hace unos años, moviendo las ruedas de algunos modelos y dando un comportamiento único. En el futuro se utilizará como extensor de autonomía en eléctricos, una solución similar a que emplea el BMW i3 REX. Esta tecnología estará lista para debutar en el año 2020, cuando serán presentados los dos primeros modelos eléctricos de Mazda, uno solamente con batería y otro con este pequeño rotativo para lograr una mayor autonomía.

La función de este pequeño motor rotativo Wankel es simplemente generar energía para alimentar las baterías y que el usuario pueda disfrutar del viaje sin tener que preocuparse tanto de buscar un punto de recarga. La estructura de esta mecánica (muy compacto y ligero) lo hacen ideal para este propósito y además presenta muchas ventajas como poder ser una fuente de electricidad en caso de emergencia o ser compatible con otros combustibles como el GLP.

Pero el motor rotativo de Mazda aplicado en eléctricos no es la única baza de la marca en el futuro. Ya están trabajando en el “Zoom-Zoom Sostenible 2030″, un plan estratégico con el que quieren reducir sus emisiones un 50 % para dicho año y un 90 % para 2050. La clave de este proyecto a corto plazo parece pasar por la mecánica Skyactiv-X con encendido por compresión. Mas a largo plazo se seguirá investigando otros combustibles alternativos (GNC, GLP, hidrógeno…) y conseguir una huella de carbono neutra para todos sus vehículos.

Fuente: Mazda

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