Siempre que hablamos de Nissan solemos posicionarla como una de las marcas que supieron vaticinar el auge de los SUV. El Nissan Qashqai, que ya va por su segunda generación, vio la luz en el año 2007 y desde entonces se ha convertido en un producto de vital importancia (solo hay que ver sus cifras de ventas en nuestro país). Pero en 2010 salió otro SUV con un concepto algo diferente, era más pequeño y tenía un diseño mucho más personal. Hablamos del Nissan Juke, un modelo cuyo éxito no se queda atrás y del que acaba de salir la segunda generación.

El Juke nunca ha dejado a nadie indiferente, es una de sus principales cualidades. Y a pesar de algunas críticas por una parte del público, la primera generación fue un acierto total. Las cifras le avalan y consiguió vender más de un millón de unidades en los pasados nueve años. Ahora afronta el cambio de década con una fórmula renovada que quiere mantener el carisma que ya tuvo su antecesor y, al mismo tiempo, avanzar en algunos aspectos para seguir siendo un triunfador en el segmento B-SUV.

Juke quiere decir bailar o cambiar de dirección mostrando agilidad. Eso mismo ha parecido pensar la marca nipona con el desarrollo de esta segunda generación, pues ha optimizado la plataforma CMF sobre la que se asienta el modelo. Eso quiere decir que ahora es más ligera y también más capaz que hasta ahora. Destacará por un mayor espacio interior, por la mejora a nivel tecnológico o por una nueva gama mecánica. Te contamos todos los detalles del Nissan Juke 1.0 DIG-T 117 CV que hemos puesto a prueba recientemente.

Exterior

Como ya introducíamos, la plataforma CMF que es la base del Juke, se optimiza con algunos cambios considerables. El más evidente a nivel exterior es el aumento de dimensiones que experimenta. Tenemos un crossover con una longitud de 4.210 mm, una anchura de 1.827 mm y una altura de 1.595 mm. Esto significa que ha crecido 75 mm en el largo, de 35 mm en el ancho y 30 mm en el alto. Por otro lado, la distancia entre ejes se extiende hasta los 2.636 mm, lo que se traducirá en un interior más habitable y un maletero más grande.

Si seguimos analizando este modelo por fuera, tenemos que hablar de un nuevo lenguaje de diseño. Lo que han intentado en la marca ha sido reducir a la mínima esencia esos elementos que más destacaban en el anterior Juke y comenzar a construir a partir de ellos esta novedosa apariencia. Probablemente la parte que más destaca es el frontal, en el que se ha querido mantener las ópticas divididas en tres partes, una tendencia que se ha ido extendiendo en otros fabricantes como una especie de moda.

La luz diurna es la más estrecha y va en la zona superior, quedando integrada a la perfección con la parrilla. Porque no podía faltar esa parrilla V-Motion que es seña de identidad en Nissan desde hace tiempo. Como decíamos, el marco de la «V» van cromados y de forma consecutiva a las luces diurnas, mientras que el logotipo queda justo en su parte central. A ambos lados están los faros principales, de forma ovalada y con una llamativa forma de Y en su interior. Más abajo quedará sitio para unos pequeños antinieblas y un paragolpes con una forma afilada y llamativa.

La vista lateral del Nissan Juke también tiene bastante carácter. Sigue esa filosofía de crossover al contar con todos los bajos de la carrocería terminados en plástico negro. Llaman la atención unas enormes llantas de 19 pulgadas en sus pasos de rueda (tamaño máximo de la gama y las que montaba nuestra unidad). Tampoco pasan desapercibido los frenos de tambor traseros en las versiones de acceso (la nuestra tenía discos). En el perfil también hay unas líneas de tensión que serán muy reconocibles y el pilar C inclinado, que integra los tiradores de las puertas, cobra más protagonismo con la carrocería bitono.

Llegamos a la zaga del Juke, en la que aparece un pequeño spoiler de techo en la parte superior. La luneta es de pequeñas dimensiones y queda rematada en un portón bastante picudo que enfatiza su carácter. Los pilotos recuerdan irremediablemente a los del Micra por sus formas y horizontalidad. Se observa que las formas van a favorecer el acceso al maletero. En la zona inferior se repite la fórmula de montar plástico negro y la salida de escape va parcialmente escondida.

Interior

Si en el exterior del Nissan Juke hablábamos de evolución, en el interior casi que podemos hablar de revolución. Lo cierto es que si vemos el habitáculo de otros modelos como Qashqai ya se va notando el paso del tiempo y ahora el de Juke su posiciona como el más avanzado y, probablemente, mejor resuelto de todos. Se suma a la tendencia generalizada y monta una pantalla de 8 pulgadas en posición central, flotando sobre el salpicadero en vez de estar integrada como hasta ahora.

Inicialmente no termina de convencer por la calidad de los gráficos, que se quedan un poco atrás o por la definición de la cámara trasera. Aunque si que hay que alabar la rápida respuesta de esta superficie táctil o lo intuitivos que son sus menús, por no hablar de su conectividad. Gracias al nuevo sistema multimedia Nissan Connect acepta Apple CarPlay y Android Auto, navegación con tráfico en tiempo real con TomTom e incluso Wi-Fi para sus ocupantes a partir del mes de febrero.

En este apartado se llega a una nueva dimensión gracias a la aplicación Nissan Connected Services. Permitirá tener una completa información acerca del estado del vehículo a través del móvil y llevar a cabo algunas opciones. También tiene el honor de colocarse como el primer coche que incluye la integración con Google Home. Con los comandos por voz se podrá conocer la ubicación del coche, encender sus luces o tocar el cláxon para localizarlo o enviar una ruta para que se cargue en el navegador.

Si seguimos hablando de detalles en su interior, vemos que el Nissan Juke puede equipar una pantalla de 7 pulgadas en la instrumentación para mejorar el visionado de la información en esta zona. Se controla a través del volante multifunción, donde también hay algunos mandos para activar la tecnología ProPilot, que ayuda a que el vehículo se conduzca prácticamente solo en autopista. También llaman la atención unas salidas del aire con un diseño circular al estilo turbina o los asientos deportivos con los altavoces UltraNearfield del sistema de sonido Bose Personal Plus integrados en los reposacabezas.

Porque otro de los ámbitos donde el Juke ha dado un salto importante es a nivel cualitativo. Se nota una gran evolución a nivel de materiales y acabados, dejando atrás las dudas que dejaba su antecesor y colocándose como uno de los mejores del segmento. Al menos en la unidad que probamos nosotros, una de las más altas de gama que contaba con tapicería de piel y otros detalles como las molduras imitando la fibra de carbono. En las puertas, salpicadero y consola central sigue habiendo plástico, pero no tiene mal tacto.

Y llegamos a la habitabilidad, uno de los aspectos donde el Nissan Juke salía peor parado. El uso de esta plataforma y el aumento en las dimensiones hacen posible una mejora notable del espacio en el interior. Tanto es así, que se habla de un incremento total del 20 % respecto a su predecesor. En las plazas delanteras no hay demasiada diferencia, se mantienen con cotas más que correctas tanto para piernas como para cabeza y la posición de conducción es bastante agradable. Eso sí, no hay regulación eléctrica en los asientos ni como opción.

Las plazas traseras son las que más beneficiadas salen en esta generación. Si hablamos en cifras tenemos 5,8 cm adicionales para las piernas y 1,1 cm más para las cabezas. Esto hace posible que puedan entrar ocupantes de hasta 1,90 metros (algo antes impensable). Por otro lado, hay que decir que la plaza central sigue careciendo de forma, que la anchura es algo justa ahí atrás y que hay un túnel de transmisión prominente. Como siempre en este segmento, mejor que viajen cuatro y no cinco.

Maletero

El maletero del anterior Juke, con 354 litros, era una materia a mejorar. Con este cambio generacional consigue llegar hasta los 422 litros de capacidad, una cifra muy destacada que está por encima de la media del segmento y que se acerca peligrosamente a los 430 litros que tiene su hermano mayor, el Qashqai. Además del cuánto, también interesa el cómo crece. La boca de carga es ahora más ancha y va colocada en una posición más baja, por lo que se facilita la carga de los objetos más pesados y voluminosos.

Otra ventaja que es fácil de apreciar en el maletero del Juke son las formas rectas que adopta, con unas paredes laterales sin apenas curvas. Como era de esperar en un vehículo de este segmento, bajo el piso del maletero no hay hueco para una rueda de repuesto. Este elemento ni siquiera aparece en la lista de opcionales, así que tendremos que conformarnos con el kit antipinchazos en cualquier caso. Para lograr su máxima capacidad de 1.189 litros basta con abatir los asientos traseros en dos partes (60:40).

Equipamiento

El equipamiento del Nissan Juke está muy bien definido en torno a seis niveles de acabado bastante cerrados, como en toda marca japonesa. De serie arranca con el Visia, que cuenta con llanas de acero, luces LED, aire acondicionado, asientos delanteros deportivos, Chassis Control y algunas ayudas a la conducción. Aunque será más interesante el Acenta, porque ya suma las llantas de aleación de 17 pulgadas, pantalla multimedia de 8 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto, sistema de reconocimiento de voz, cámara de visión trasera o sensores de aparcamiento traseros.

La opción que será más demandada por el público será el acabado N-Connecta, que suma a lo anterior los frenos traseros de disco, faros Full LED, freno de mano eléctrico, climatizador automático, Nissan Connected Services, apertura y arranque sin llave, modos de conducción o la instrumentación digital de 7 pulgadas. El Tekna es uno de los más altos de gama gracias a que incluye llantas de 19 pulgadas, tapicería mixta, cámara de 360 grados, sensores de aparcamiento delanteros y traseros o el sistema ProPilot (incluye asistente de mantenimiento de carril, control de crucero inteligente o asistente de atasco).

Por encima también llegan dos acabados para los que se preocupen más por el diseño. Tienen un equipamiento realmente completo y añaden una configuración muy llamativa a nivel estético sobre la carrocería bitono. Por un lado, está el N-Design Active, cuyo interior se viste con una tapicería de piel en negro y detalles en piel sintética Naranja Active, además de los paneles de las puertas en el mismo tono naranja. Por el otro lado, el N-Design Chic cuenta con una tapicería de piel en negro y los paneles de las puertas van en Alcántara. A esto hay que sumar una edición especial de lanzamiento, Premiere Edition, limitada a 500 unidades (60 para España) que lleva prácticamente todo lo que puede llegar a montar un Juke.

Motor

Llama bastante la atención la gama mecánica del Nissan Juke, pues apenas cuenta con una opción donde elegir. Suponemos que próximamente llegarán más alternativas, si bien con lo que hay cubren el 80 % de la demanda del segmento. Hablamos de que solo cuentan con un motor de gasolina de tres cilindros, el popular 1.0 DIG-T que ya habíamos visto en otros modelos de la gama. El tricilíndrico turboalimentado cuenta con 117 CV, misma potencia que cuando lo probamos en el Micra. Esto nos deja con que lo único que se puede elegir es entre la caja de cambios manual y una nueva transmisión automática de doble embrague con siete velocidades.

Como es la opción que más se demandará, nos ponemos al volante del Nissan Juke 1.0 DIG-T con cambio manual. Con sus 117 CV y 200 Nm de par podemos esperar unas prestaciones bastante discretas, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h. Por otra parte, si miramos su consumo y sus emisiones, vemos que homologa 6,2 l/100km en ciclo mixto y 141 g/km de CO2. Aunque será más interesante comprobar cómo se comporta dinámicamente por la zona de la Empordá y alrededores del Cabo de Creus, por donde tuvo lugar nuestra toma de contacto.

Comportamiento

Montar a bordo del nuevo Nissan Juke ya se percibe como una cosa muy distinta a lo que acostumbrábamos. En primer lugar destaca que, a pesar de llevar un tres cilindros, no resulta demasiado ruidoso. Se suma que el interior está bien aislado y que el pequeño bloque de un litro es bastante refinado para tratarse de este tipo de mecánica. Si bien es cierto que en parado se filtra su rumorosidad, no hay apenas vibraciones que puedan molestarnos.

Llama la atención como se desenvuelve el 1.0 DIG-T de 117 CV. Es un motor bastante pobre en bajas, puede resultar perezoso en la parte baja del cuentarevoluciones. Aunque los 200 Nm de par se den entre las 1.750 y las 3.750 rpm, es recomendable llevarlo más bien alto de vueltas para sacar todo su jugo. Buscando ese régimen óptimo será un coche agradecido y en el que no achacamos ninguna falta de potencia.

Para lograrlo hay que recurrir al cambio manual de seis velocidades, una opción que nos resulta más adecuada para este ejemplar que la transmisión automática DCT de nueva hornada. La palanca de cambios peca de tener unos recorridos algo largos, pero el tacto es bastante bueno y preciso, no resulta nada desagradable convivir con este cambio. Y los desarrollos parecen también adecuados, teniendo una segunda y una tercera muy aprovechables, mientras que la sexta queda para desahogo del motor en cruceros por autopista.

El Nissan Juke es un coche polivalente como pudimos comprobar por en la variada ruta. Si bien es cierto que la autovía no es su terreno natural, es un coche que puede ser aprovechado para hacer viajes. Eso sí, a altas velocidades la rumorosidad es alta, la insonorización en este modelo no está tan trabajada como en sus hermanos mayores. Tampoco es algo flagrante y además la vocación de este ejemplar es muy urbanita.

En la ciudad se mueve como pez en el agua, destacando principalmente esa agilidad que tiene. Este Nissan Juke 1.0 DIG-T 117 CV apenas pesa 1.182 kg, una cifra bastante destacada que le hace destacar frente a otros rivales. Gracias a ese aspecto se asegura unas maniobras fluidas y unos cambios de dirección rápidos y precisos. No es un coche para ir de tramo, pero puede llegar a ser bastante divertido en una carretera de curvas.

El chasis parece hecho para resistir mecánicas más capaces, aunque desde la marca ya nos confirman que no piensan en hacer una versión deportiva Nismo como sí que hubo en su antecesor. La suspensión tiene un tarado bastante rígido, ganando en estabilidad pero pudiendo llegar a ser algo incómodo ante badenes e imperfecciones del asfalto. La dirección, como suele ser habitual, tiene un nivel de asistencia elevado y no transmite tanto como nos gustaría.

Aunque también es cierto que una de las novedades del Nissan Juke es que introduce los modos de conducción que se cambian mediante el botón D-Mode en la zona de la palanca de cambios. Sirven para modificar parámetros como la propia dirección o el tacto del acelerador, pero en ningún caso podemos esperar una transformación radical entre ellos. Están disponibles el Eco para una conducción más eficiente, el Standard para situaciones cotidianas y el Sport para una respuesta algo más dinámica.

Durante la ruta establecida los consumos estuvieron bastante por encima de las cifras homologadas, aunque cabe destacar que la conducción fue alegre y en ningún momento se pensó en eficiencia. Para dar datos más precisos tendremos que realizar una prueba a fondo del vehículo.

Opinión coches.com

Hablar del Nissan Juke es hablar de todo un precusor en el segmento de los SUV pequeños, un modelo que asentó las bases con su originalidad y que consiguió triunfar con su peculiar fórmula. Pero desde eso ha pasado casi una década y el mercado también cambia, por lo que este modelo ha sufrido una evolución inteligente. Es un producto más maduro y eso lo demuestra con su diseño interior, no tan controvertido como el anterior, pero todavía con personalidad suficiente para atraer un buen número de miradas.

El interior era uno de los puntos más críticos y ahora se transforma para ofrecer una amplitud mucho mayor, además de una calidad que claramente ha dado un paso adelante. Por no hablar de que su equipamiento se ha completado y que la tecnología es la más avanzada de toda la gama de Nissan, superando incluso a sus hermanos mayores en este aspecto. La mecánica 1.0 DIG-T de 117 CV es la única opción de momento y es bastante acertada, pues con el gasolina de tres cilindros se mueve con soltura y demuestra que su chasis ha conseguido un equilibrio ejemplar.

Nissan Juke 1.0 DIG-T 117 CV
7.8 Nota
Lo mejor
  • Diseño exterior que sigue destacando
  • Mucho más amplio en interior y maletero
  • Comportamiento dinámico interesante
Lo peor
  • Solamente se puede elegir un motor
  • Materiales en versiones de acceso
  • Algo ruidoso a partir de 100 km/h
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados8
Maletero7
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

Galería de fotos:

Ver galeria (37 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta