Cambiar y seguir siendo el mismo. No hablamos de alguien que se ha echado novia, que podría ser el caso, sino del nuevo Subaru Forester Eco Hybrid, el primer coche híbrido de la marca. Presentado en el pasado Salón de Ginebra (también pudimos verlo y tocarlo en el Salón de Barcelona) ahora comienza su andadura comercial y ya lo hemos conducido

Se trata de la quinta generación de, posiblemente, el SUV con auténticas capacidades todoterreno. Desde la marca insisten que ese carácter indómito no se ha perdido con el nuevo sistema de propulsión, pero es algo que hay que comprobar. Y en ello estamos.

Desde luego, se mantiene el esquema de motor bóxer (19,6 millones de esta mecánica de cilindros opuestos por parte de Fuji Heavy Industries, desde 2017 Subaru Corporation). Y 18,5 millones de coches con tracción total. Con el monte, pero también la seguridad, entre ceja y ceja a la hora de diseñar todos sus modelos, que ya es el principal motivo de compra de cualquier subarista, junto a la diversión y la fiabilidad.

El Subaru Forester Eco Hybrid inicia la aventura de la marca hacia la electrificación. El segundo peldaño de este paso será el XV Hybrid, que estará en el mercado a principios de 2020. Imaginamos que el futuro Outback, que ya ha sido presentado en Estados Unidos se sumará al club, antes de que conozcamos al primer eléctrico, que será un SUV compacto con 4×4 permanente, desarrollado junto a Toyota. Pero no nos adelantemos y veamos si el primer plato está a la altura.

Exterior

Sí, estás ante un coche totalmente nuevo. Se basa en una nueva plataforma modular (la que emplean XV e Impreza) y no se conserva ni uno solo de los paneles de la carrocería. Y sigue pareciendo el de siempre. El Forester siempre ha buscado transmitir robustez (basado en la filosofía Dynamic x Solid) y como los diseñadores de Subaru son poco amigos de saltos bruscos o de huidas hacia delante, el diseño recuerda bastante al del Forester 2013.

Eso sí, respecto a la generación anterior, el nuevo Forester Eco Hybrid crece en todas sus dimensiones. Ahora mide 4.625 mm (+15) de longitud, por 1.815 mm (+20) de anchura y una altura de 1.730 mm (+5). También la batalla crece en 30 mm hasta los 2.670.

En el lateral, destacar las líneas de cintura que rodean el coche para enfatizar su altura y fortaleza. O los prominentes pasos de rueda resaltan la funcionalidad del sistema de tracción integral permanente y sus capacidades fuera del asfalto, como los rieles de techo de aluminio extruido o el anterior pack Outdoor, que ahora se incluye de serie.

Como quien busque un Forester pensará también en detalles como los 220 milímetros de distancia al suelo o los buenos ángulos de ataque (20,2º), ventral (21º) y de salida (25,9º), determinantes a la hora de

Por lo demás, en el frontal conserva su parrilla hexagonal y estrena las ópticas delanteras Full LED, con una luz diurna con diseño bóxer o los faros antiniebla con tecnología LED.

En la zaga, posiblemente la zona del coche más diferente, ahora el portón integra un pequeño alerón. Las ópticas traseras cuentan con luces de freno LED, que siguen las mismas líneas del frontal. Por lo demás, pueden elegirse hasta ocho colores de carrocería, cuatro de ellos nuevos (verde, gris, azul y rojo).

Interior

Abres la puerta y ya te sorprendes antes incluso de mirar dentro. Y es que abren mucho, prácticamente 90 grados, lo que facilita entrar y salir del coche sin agobios. Un detalle que puede parecer nimio… pero cuando eres de talla norteamericana, eso ayuda. Quizá por detalles como este venden tanto en Estados Unidos (amén de los rigurosos inviernos).

El espacio era grande antes y ahora continúa siéndolo. Tanto en las plazas delanteras como en las traseras, en todas las cotas. Resulta complicado encontrar un rival tan espacioso entre los SUV familiares, si bien en el Forester no hay opción a contar con siete plazas. Sin duda, las formas de la carrocería ayudan a tener este habitáculo tan grande.

La disposición de los elementos conserva la doble pantalla (una para el sistema de infoentretenimiento, sin navegador –toca usar el del móvil-, y otra superior, con información sobre viaje, el vehículo). En un primer momento puede costar habituarse y encontrar lo que buscas, pero si has conducido otros Subaru, sigue el mismo patrón.

No ha habido muchos cambios en el cuadro de instrumentos, con dos indicadores de agujas que flanquean una pantalla a color pero con los gráficos algo anticuados.

El volante a través del que lo vemos integra muchos mandos, pero bien organizados: sistema de infoentretenimiento a la izquierda (y el teléfono), los de seguridad a la derecha (junto a los modos de conducción) y un pequeño mando satélite para el ordenador de a bordo. Está forrado en cuero y tiene un grosor adecuado, con levas tras él, por cierto.

Lo asientos resultan cómodos y no sujetan especialmente bien el cuerpo, pero la marca destaca que mejoran la ergonomía. Sí me ha gustado mucho la buena visibilidad que ofrece el coche. Es vital para la seguridad. Se debe a la gran superficie acristalada, por un lado y a detalles para aumentarla todavía más. Uno de ellos, colocar los retrovisores en las puertas, lo que permite un espacio más de cristal en la esquina.

Como siempre, los materiales empleados son superiores a la media, si bien en ocasiones (algo habitual en coches nipones) se usa una enorme variedad de materiales de recubrimiento, muy diversos entre sí. Aunque no se ha abusado del negro piano, sí se emplea en una zona bastante delicada, el entorno de la consola central.

Maletero

El Subaru Forester cuenta con un maletero de 509 litros de capacidad, lo que significa que gana respecto al Forester de la generación anterior. No está mal, habida cuenta de que bajo el piso se ubica la batería, en el lado más cercano a los asientos. Se conserva un hueco en el lado del portón, pero no puede llevar rueda de repuesto, ni siquiera temporal. Hay que conformarse con un kit reparapinchazos.

Destacar que cuenta, por primera vez, con apertura y cierre eléctricos y que encontramos bajo la cortinilla ganchos para colgar bolsas, una toma de corriente y dos palancas, una a cada lado, para abatir los respaldos de los asientos de la fila trasera, que están divididos en dos partes, en proporción 60/40, para lograr un espacio de 1.071 litros.

Equipamiento

Desde luego, el Subaru Forester es un modelo muy bien equipado. Lo más destacable es que desde el nivel de equipamiento más sencillo, denominado Sport Plus, apuesta por la seguridad. Incluye el paquete de equipamiento Subaru Eyesight, al igual que el resto de la gama.

Esto supone contar con frenada per-colisión, control de crucero adaptativo, aviso y ayuda al mantenimiento de carril, aviso de avance del coche delantero, detección de vehículo trasero o el sistema e-Call de llamada de emergencia.

También de serie se incluyen elementos como el control de descenso de pendientes, llantas de 17 pulgadas, la pantalla del sistema de infoentretenimiento compatible con Apple CarPlay y Android Auto y que integra la cámara de visión trasera, cuatro puertos USB, faros direccionales LED con lavafaros y de encendido automático…

Por encima nos encontramos el acabado Executive, que fue el que probamos. Suma dos novedades de dotación de seguridad que pudimos probar:

  • Driver Monitoring System (DMS): Es un sistema de detección de fatiga, que realiza un reconocimiento facial que detecta distracciones o cansancio en el conductor. Si cierras los ojos o desvías mucho la vista, te avisa con un alarma acústica.
  • Reverse Automatic Braking (RAB): Frenada preventiva trasera, que detiene automáticamente el vehículo en caso de detectar un posible al circular marcha atrás.

Además suma el asistente de luces de carretera, los cristales traseros oscurecidos, acceso sin llave, asientos delanteros con ajustes eléctricos con memoria para el conductor, limpiaparabrisas con detector de lluvia…

El acabado más completo, que se llama Executive Plus, añade techo panorámico doble, tapicería de cuero y el acceso con código PIN (te da la posibilidad de abrir el coche sin llave, con una clave).

Los precios parten de los 34.450 euros, a los que habría que sumar 2.700 € en caso de elegir el siguiente nivel de dotación (1.500 euros más por el Executive Plus). Existe una promoción que rebaja 2.000 € todos los acabados.

Es posible rebajar algo más esta cantidad, como puedes ver si echas un vistazo a las ofertas del Subaru Forester hibrido, que los concesionarios oficiales de la marca publican en nuestra sección de coches nuevos. Estos precios puede incluir financiar el coche con la marca, recuérdalo al echar tus cuentas. Te ayduará también a ahorrar visitar nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Y llegamos a la gran novedad del modelo. El primer Subaru híbrido cuenta con un sistema que combina dos elementos. Por un lao tenemos un motor de gasolina de cuatro cilindros bóxer, de 1.995 cc alimentado por inyección directa que entrega 150 CV (110 kW) entre las 5.600 y 6.000 rpm, con 194 Nm de par máximo. Trabaja junto a un motor eléctrico de 12.3 kW (16,7 CV) y 66 Nm, que se nutre de una batería de 118 Voltios con 0,57 kWh de capacidad, ubicada bajo el piso del maletero.

La potencia se envía mediante un cambio Lineartronic de tipo variador continuo a las cuatro ruedas mediante la tracción total simétrica permanente habitual en la marca. El Forester tiene prestaciones suficientes, ya que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos y alcanzar los 188 km/h.

El consumo homologado en ciclo WLTP es correcto, ya que anuncia 8,1 l/100 km en el ciclo combinado, con unas emisiones de 185 g/km de CO2.

Comportamiento

Comenzamos la prueba conduciendo en carretera desde Madrid a Segovia. Si bien es uno de los todocaminos más capaces fuera del asfalto, no es torpe cuando lo pisa.  Está construido sobre la plataforma SGP (Subaru Global Platform), estrenada por el Subaru XV. Esta estructura, además de permitirle contar con versiones híbridas, ofrece mucho más.

Para empezar, más refinamiento de marcha y mucho más aplomo. Desde la marca nos cuentan que ahora es un 100% más rígido que antes y que se consigue reducir el balanceo un 50% respecto al Forester 2013. Se nota. Ayuda también en curva el ATV, un sistema de vectorización del par que frena las ruedas, mediante el ABS y el ESP, para que hile más fino en esas zonas.

No te confundas, tampoco es un SUV que busque enlazar curvas a alta velocidad, pero sí me ha parecido en este sentido mejor que el RAV4 (ver prueba) y tendría que probar en un entorno más adecuado el Honda CR-V Hybrid (con el que tuvimos un contacto en un recorrido nada exigente). En este punto ayuda que el centro de gravedad vaya más bajo, gracias al motor bóxer.

La mecánica mueve de manera suficiente al Forester. No es que sea un tiro, pero puedes mantener velocidades elevadas sin problema. Le gusta, como a todos los híbridos, la progresividad más que entregar de manera explosiva su potencia. Va ligado al cambio Lineatronic, un viejo conocido de otras pruebas que he realizado al Outback, pero con algunas variaciones debido al sistema híbrido.

Estas transmisiones, pensadas sobre todo para el ahorro y la fiabilidad, varían su relación del cambio únicamente en función de cómo aceleras, no hay marchas como tales. Subaru las ha imitado, de ahí la presencia de las levas, lo que ayuda a que puedas emplear el freno motor al bajar un puerto, por ejemplo, o cuando te acercas a una curva. No notas las marchas como en otros tipos de cambio, pero sí que bajan las revoluciones del coche en cada uno de esos saltos prefijados… y de ese modo cuando aceleras a fondo no hay tanto ruido del motor llenando el habitáculo.

¿Y el sistema Eco-Hybrid? Pues Subaru ha buscado la sencillez de conducción. Que nada cambie. De ahí que sea el coche quien gestiona el funcionamiento de ambos motores y tú te enteras únicamente de lo que ocurre mirando la pantalla superior.

Con una batería de limitada capacidad, no puedes moverte en modo eléctrico mucha distancia (1,6 km)… ni a mucha velocidad (hasta 40 km/h). Está pensado para emitir poco en el ámbito urbano. Así, normalmente el motor eléctrico apoya al térmico… salvo que se haya agotado por completo la batería, claro. Eso sí, como los motores eléctricos entregan todo el par desde cero revoluciones, las salidas son más suaves y se gana en comodidad.

En frenadas y deceleraciones se recarga la baterí. También, si el nivel de carga es muy bajo, el sistema aprovecha el exceso de par del motor bóxer al circular, o en al estar parado (a costa de no usar el Start& Stop).

Puedes también emplear el mando S/I en el volante para variar la respuesta del motor. Con el modo Sport gana aceleración, y se nota el cambio respecto al Intelligent, donde la respuesta es más lineal y progresiva. Y es que el Sport aprovecha la potencia eléctrica extra en todo momento.

Me gusta esa filosofía de emplear la tecnología híbrida para reforzar la deportividad de la que siempre ha hecho gala la marca. Hace lo mismo con las legendarias capacidades todoterreno. El sistema X-Mode se aprovecha del par y actúa desde 0 km/h, mientras que antes no actuaba hasta los 4 km/h. De este modo es más fácil controlar la aceleración. Probamos el coche en campo y el Forester ni se despeinó. Por cierto, el sistema X-Mode estrena dos modos: Snow Dirt (nieve/grava) y Deep Snow Mud (nieve y barro profundos).

¿Y el consumo? No es un mechero. Es un coche grande, voluminoso y de tracción total permanente. Con un sistema híbrido que suma 100 kg al coche (se reducen otros 40 en otras partes, como el capó de aluminio, pero pesa más que antes). Por eso, no esperes bajar de los 8,5 l/100 km, que era la cifra que marcaba el ordenador de a bordo cuando dejé el coche (sin contar la ruta offroad)… a no ser que seas muy comedido con el pedal del acelerador. De todos modos, realizaremos mediciones más precisas en una prueba a fondo.

Opinión coches.com

Después de un recorrido en carretera y en campo lo más destacable es que el Forester sigue siendo igual que antes. No, mejor. Porque se adapta a la modernidad con la hibridación, sin perder la singularidad mecánica de la que siempre ha presumido: motor bóxer y tracción total permanente, así como las buenas cualidades camperas gracias a su buena altura libre al suelo y las excelentes ayudas electrónicas como el X-Mode.

Contar con la etiqueta ECO (ya disponía de ella la anterior generación, en las variantes de GLP) le beneficia a quienes, además de salir al campo o a la nieve, tengan que moverse por el coche en ciudad. Acceso en episodios de contaminación, precios más reducidos al aparcar…

El nivel de seguridad soberbio, los acabados por encima de la media, un interior muy amplio, el aplomo en carretera y las enormes capacidades fuera del asfalto hacen del Forester Eco Hybrid un todocamino muy completo, que ofrece todo esto a un precio más que razonable.

Puede que el gasto de combustible sea una de las principales preocupaciones de quien busca un coche híbrido. Este es un aspecto en el que el Forester no destaca sobremanera, debido a una batería de poca capacidad (mejor que un mild Hybrid, en todo caso) si bien tenemos que ver, en una prueba más en profundidad, si adecuando un poco la forma de conducción es posible lograr consumos más bajos.

Subaru Forester Eco Hybrid Executive
7.9 Nota
Lo mejor
  • Aplomo y capacidades todoterreno, seguridad
  • Interior amplio y bien rematado
  • Relación precio/equipamiento
Lo peor
  • Modo eléctrico muy limitado
  • Hibridación no ayuda mucho a reducir consumos
  • Diseño demasiado conservador
Diseño7.5
Habitabilidad9
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor7
Comportamiento8
Calidad Precio8

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