Uno de los coches que más veces he conducido desde que trabajo como periodista del motor es el Subaru Outback. Este crossover familiar lo ofrece todo para hacer un viaje de manera confortable y, sobre todo, segura. Por eso es uno de los candidatos favoritos cuendo tengo que realizar un viaje largo. Ahora ha estrenado una versión muy especial, el Subaru Outback Eco Bi-Fuel.

Fue con el Subaru Outback 2013 con el que realicé el primer viaje de fin de semana con mi hijo mayor. El viaje resultó un desastre, sólo se salvó el comportamiento del coche, asociado a un motor diésel (ver prueba). Un par de años después llegó el Outback 2015, la quinta generación del modelo y pude conducir el coche unos miles de km durante una semana de ciclogénesis explosiva (ver prueba), también con motor diésel… pero con muchos cambios.

El pasado año volcimos a ponernos al volante de este coche, ahora con motor de gasolina, recorriendo más de 1.800 km (ver prueba) para comprobar si era descabellado comparse un coche grande y con tracción total permanente con este combustible. Ya en 2019, la marca nipona ha decidido prescindir en España del motor diésel en el último ajuste de la gama. Pero no se han olvidado de quienes realizan muchos kilómetros al año, lanzando una versión adaptada a GLP.

La marca ha apostado mucho por este combustible, con versiones adaptadas también del Impreza, XV, Levorg y Forester. ¿Pero resulta tan económico el kilómetro como aseguran? ¿Se pierden prestaciones? Para comprobarlo, hemos cogido un Subaru Outback GLP y lo hemos enfrentado a la misma ruta que recorrimos hace 12 meses con la unidad con motor de gasolina. Y esto hemos descubierto.

Exterior

Obviamente, no hay cambios en sus dimensiones. El Outback GLP mide como el resto de la gama: 4.815 mm de longitud, de los que 2.745 corresponden a la distancia entre los ejes de las ruedas. Son 1.840 mm de ancho y 1.605 mm de altura. Basado en el Legacy Station Wagon, un coche que hace años que no se vende en España, tiene un tamaño propio de los coches familiares del segmento D, pero con algo más de altura al suelo y detalles que lo protegen cuando toca alejarse del asfalto. Porque este coche es muy capaz.

Habiéndolo desgranado varias veces, no tiene sentido hablar de todos sus rasgos de diseño, que ya hemos detallado antes. Sí vamos a hablar de las diferencias de esta versión especial, denominada Black Edition.

Hay numerosos detalles negros (como era de esperar dado su nombre). Lo vemos  en la parrilla, las carcasas de los retrovisores, las llantas, las barras de techo o las letras del portón trasero. Hay también algunos detalles en verde que contrastan con esos tonos oscuros. Además, suma algunos elementos para darle un aspecto más aventurero, como las molduras de los pasos de rueda.

Esta edición estará a la venta durante todo el año 2019. Delante conserva su parrilla hexagonal, en negro y con una tira verde que la recorre longitudinalmente a la altura del logotipo de la marca. Las ópticas siguen siendo de un tamaño bastante grande, alejadas de la tendencia actual de ser rasgadas y finas. En los laterales del paragolpes aparecen los faros antiniebla, redondos y de corte clásico y en la zona baja un protector de la carrocería en plata.

En el lateral vemos también unas llantas negras de 18 pulgadas, que le dan un aspecto más distinguido, a juego con las barras del techo. Destacar las inserciones en verde en el faldón lateral y que esta versión especial puede elegirse en cuatro colores para la carrocería. Además de este Crystal Black, están el Crystal White, Dark Blue y Magnetite Gray.

En la zaga, pocos cambios en las formas sobrias características del modelo. Destacan las letras en negro, que se confunden con la carrocería y aportan aún más discreción si eliges el coche en este color. Hay un amplio portón para dar acceso al espacio de carga, con un umbral bajo y en la parte más cercana al suelo, de nuevo el protector metálico para evitar golpes de piedra al ir por vías en mal estado.

Interior

También en este apartado nos centraremos en las diferencias. Sigue siendo el mismo coche ampio en las plazas delanteras, como corresponde a un vehículo de su tamaño. Con una buena accesibilidad gracias a que sus asientos están a una altura más elevada de un sedán convencional

Los materiales empleados también están por encima de la media de una marca generalista. Y los ajustes entre piezas. La calidad de fabricación de este (y otros) Subaru) siempre es muy buena.

La disposición de los elementos es adecuada y, salvo los botones a la izquierda del salpicadero, que no se ven demasiado bien cuando conduces, todos los mandos son ergonómicos y están donde esperas.

En el lado izquierdo se ha ubicado también el botón (único) para activar el GLP. No puedes ver la autonomía restante en el ordenador de a bordo entre los relojes del cuadro, hay que guiarse por las rayas luminosas para intuir cuándo queda. Por cierto, a medida que recorres km baja el nivel del depósito del combustible. Al principio pensé que no había activado bien el botón del GLP. Tranquilo. En cuanto apagas y enciendes el coche de nuevo vuelve a marcar bien el combustible restante.

Hay detalles diferenciadores en color verde en esta edición. Los encuentras en las costuras del tapizado de los asientos, por ejemplo, que combinan una tela (que tiene pinta de limpiarse muy bien, he de decir), con cuero en los laterales. También en salpicadero, reposabrazos, volante y palanca de cambios…  Un toque de color necesario en un interior con molduras interiores negras, en lugar de plateadas. La iluminación también ha olvidado el azul para pasar a ser blanca.

Maletero

Una de las pegas que se le suelen hacer a los coches de GLP es que el depósito de gas hace que merme el maletero. En Subaru han conseguido que no y se mantiene en los 512 litros de capacidad. ¿Cómo? Pues eliminando la rueda de repuesto, cuyo tamaño es igual a la del resto, y ubicando ahí el depósito. Cuenta con 76 litros de capacidad, pero no es como uno de gasolina, pues, como es habitual en estos vehículos, solamente permite llenarse hasta un 80%, por razones de seguridad. Para imprevistos queda solamente el kit reparapinchazos.

Decíamos hace un año que no sobresale demasiado por su tamaño, y que existen incluso familiares compactos que superan holgadamente esta cifra. El motivo hay que buscarlo en la tracción total permanente del coche, que hace que no sea tan profundo como otros.

Incluso en un viaje con dos adultos, un niño y un bebé (este es el que más ocupa, con carro, cuna y demás), el maletero se muestra suficiente gracias a sus formas bastante regulares. En el lado izquierdo contamos con un hueco para llevar objetos pequeños, espacio que en el derecho ocupa un altavoz. Y si el espacio no es suficiente, siempre puedes hacer uso de los tiradores laterales para abatir los respaldos de los asientos traseros. Divididos en dos partes, en proporción 40/60, cuando los abates consigues un espacio de 1.848 litros de capacidad, completamente plano y con el borde de carga casi a ras.

 

Le añadiría una red que permitiese separar el espacio de carga del habitáculo, para poder llenarlo hasta el techo con seguridad, pero por lo demás, cuenta con bastantes elementos prácticos. Desde perchas en los laterales, anclajes laterales que permiten fijar para la carga y un práctico piso de plástico que evita ensuciar el enmoquetado.

Cuando vas a la playa, como ha sido el caso, te deshaces de la arena en un santiamén. Si sueles cargar cosas mojadas o barro, es un extra casi obligatorio. Por cierto, el portón es eléctrico y permite que lo abras desde el mando a distancia. De este modo, cuando llegas al coche, ya puedes empezar a cargar (y evitas que los niños entren en barrena).

Equipamiento

Esta unidad que tenemos entre manos cuenta con un nivel de acabado extraordinario. Se trata de una serie especial, denominada Black Edition y que está a la venta durante 2019 como la versión más completa de la gama.

Se basa en el acabado Executive Plus S, el más alto de los que puedes elegir (por encima del Sport y el Executive). En este nuevo nivel de terminación tiene un enorme protagonismo del color negro (y verde), como hemos explicado al hablar de su aspecto exterior.

Dentro, además de las peculiaridades estéticas ya mencionadas, nos encontramos con todo lo que puedes esperar en un coche alto de gama. Además de cierre centralizado, elevalunas eléctricos, climatizador y múltiples airbags se presta como es habitual en la marca una especial atención por la seguridad.

De este modo contamos, gracias al sistema Eyesight, con alerta de cambio de carril y asistente de mantenimiento en el mismo, control de crucero adaptativo, frenada precolisión (hasta 50 km/h), asistente de punto ciego (con un indicador luminoso en el restrovisor…

En la pantalla encontramos un navegador Tom Tom (algo de lo que carece el Executive S), que dispone de conectividad wi-fi para actualizar los mapas y el software. Estas son las novedades de la última hornada del Outback, que además suma una nueva interfaz bastante más intuitiva. En la pantalla se integra la cámara de visión trasera. Como cuenta con una cámara extra bajo el retrovisor del lado derecho, vemos también qué ocurre en ese lado, muy útil en zonas estrachas. Destacable el equipo de sonido Harman/Kardon con 12 altavoces.

 

¿Cuál es el precio del Subaru Outback Black Edition? Pues el precio recomendado parte de 39.250 €, lo cual supone un sobrecoste no muy grande respecto al Executive Plus S, de apenas 500 €. Ojo, estamos hablando de los precios que la marca anuncia, sin tener en cuenta ninguna promoción o descuento. Cuando echas un vistazo a las ofertas de Subaru Outback, publicadas por los concesionarios oficiales de la marca en toda España en nuestra sección de coches nuevos, ves que esa cifra desciende de manera considerable.

Los precios que veras publicados puede que incluyan alguna condición adicional, como financiar el coche con la marca. Te recomendamos también analizar en nuestro comparador de seguros cuál es la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

Bajo el capó encontramos al mismo protagonista del coche probado hace justo un año. Se trata del motor de cuatro cilindros bóxer (están dispuestos de manera horizontal, enfrentados por parejas), con 2.498 cc de cubicaje, 16 válvulas y atmosférico. Entrega 175 CV (129 kW) y tiene un par motor de 235 Nm a 4.000 rpm.

Como es habitual en la marca (salvo el Subaru BRZ todos los modelos cuentan con ella), entrega la potencia a las cuatro ruedas de manera permanente. En este caso, mediante una transmisión automática de variador continuo que la marca denomina Lineartronic y que cada vez vemos más, ya que el buen funcionamiento de los sistemas de seguridad depende de ella.

Sus prestaciones no son fulgurantes, pero sí más que sobradas para mover el coche a buen ritmo. Puede alcanzar los 100 km/h desde parado en 10,2 segundos y alcanzar los 198 km/h de velocidad máxima.

El consumo combinado de gasolina es de 8,6 l/100 km según el ciclo de homologación WLTP. Las emisiones alcanzan los 193 g/km de CO2. Puede parecer mucho, pero estos consumos fueron los que conseguimos el año pasado viajando con él, en un recorrido no demasiado exigente, todo sea dicho, con el coche cargado hasta los topes durante la mitad del trayecto (la vuelta sólo con un pasajero y su equipaje).

Ahora contamos con la posibilidad de movernos con GLP. Nos cuenta la marca que, durante su combustión, “el gas licuado genera aproximadamente un 15% menos de emisiones de CO2 que la gasolina (68% en el caso de los nocivos óxidos de nitrógeno, NOx) y un 10% menos que el gasóleo”. Vale. ¿Pero interesa? Pongámonos en marcha para descubrirlo.

Comportamiento

Tras movernos unos 50 km por Madrid, con ambos combustibles, partimos e día siguiente hacia nuestro destino, en Chiclana de La Frontera (Cadiz). Son 685 km. El indicador del depósito de gas marca todavía que está lleno, pero no debe estarlo del todo ya que al poco de iniciar la ruta desaparece la primera de los indicadores.

No hay diferencias en el comportamiento del coche. Se trata de un vehículo fabuloso para viajes de este tipo. Bien fabricado, con una suspensión cómoda y con un interior fabulosamente insonorizado, cubres largas distancias sin problema. El motor es pura suavidad, no aprecias diferencias cuando trabaja con gasolina o con GLP. Se habla de un pérdida de prestaciones… pero este coche tampoco es que destacase en aceleración, la verdad. En gasolina la falta de par a bajas vueltas se nota bastante y, en gas igual, pero no más.

Puede cambiarse ligeramente el carácter del coche pulsando un botón en el volante, que varía entre un modo normal y otro algo más deportivo. Pero la falta de turbo hace que la entrega de potencia no varíe drásticamente. Sí, el acelerador responde de manera más rápida y se nota algo más de contundencia, pero eso no es el interruptor que convierte al Dr. Jekill en Mr Hyde.

Creemos que este propulsor casa mejor con la caja del variador continuo que el 1.6 que conocimos en nuestra prueba del Impreza. Se nota que cuentas con prácticamente un litro más de cubicaje. El régimen de revoluciones va variando a medida que se acelera de manera progresiva. La marca ha simulado, además, seis relaciones (este tipo de caja cuenta con infinitas marchas) y están bastante logradas.

Y no. No nos hemos olvidado del gas. La gran novedad entre los Outback que hemos conducido. Habíamos leído en bastantes pruebas que tenía una autonomía de unos 300 km. Aunque se diga que con GLP gasta algo más, con un depósito de 60 litros útiles, nos sale un consumo disparatado. La reserva se activó a los 389 km recorridos (una luz pasa a ser roja). Con 477 km recorridos, un ligero pitido avisó de que se había acabado el depósito y pasó automáticamente a gasolina.

No notas absolutamente nada. Ni un tirón leve. Nada. Puedes pasar cuando te plazca de gasolina a GLP, simplemente pulsando un botón al lado izquierdo de salpicadero, que integra mediante luces la cantidad de gas que te queda en el depósito. Pero, viendo que no afecta al comportamiento, creo que lo suyo es ir siempre en GLP y utilizar el depósito de gasolina de reserva.

Me propuse no desviarme de la ruta en ningún momento. Y créeme. Hay GLP en bastantes lugares. Ese motivo es el que, hoy por hoy, lo hace más interesante que los coches de GNC para viajes largos. En la ruta que me había marcado tenía una gasolinera trs 520 km (reitero, sin desvíos), sin tener en cuanta las de la primera parte del viaje.

En destino contaba con un surtidor de GLP. Da gusto cruzar España con un coche tan grande… y ver que te quedan 2/3 de depósito todavía. No era precisamente el lugar más barato, pero no había otro lugar. El litro costaba 0,73 €. Precios de hace muchos años. La gasolina 95, 1,379 €. Un 88% más. Reposté 55,42 litros. Te evito hacer el cálculo: 40,46 por un depósito lleno.

Con ese dinero recorrí 503,4 km… y no estaba el depósito gastado por completo, cuando reposté de nuevo en la provincia de Córdoba, ya en el viaje de vuelta. En esa estación de servicio el precio del GLP era algo más económico, 0,727 €. Desde luego, quien conecte en este coche por placer para que funcione con gasolina, está quemando dinero. La autonomía total del coche alcanza los 1.200 km a poco que seas cuidadoso con el acelerador y la orografía acompañe.

Dos últimos aspectos que no podemos dejar de mencionar. Por un lado, que es muy sencillo repostar GLP. Haremos un artículo más en detalle, pero basta con conectar la mangera (la boca está junto a la del depósito de gasolina, obliga a sacar el tapón de este último) y una vez conectado lo único que debes hacer es pulsar el botón. Se reposta de una vez, nada de hacer parones.

Por otro, el coche sigue siendo una delicia fuera de la carretera. Parece diseñado para circular por caminos, porque en ellos se muestra en su salsa, muy cómodo y capaz, incluso sin usar el botón X-Mode de la consola central, reservado para lides más complicadas. Claro que debes recordar que no tienes rueda de repuesto por si surge un contratiempo.

Opinión coches.com

Conducir en un viaje por cuarta vez el Subaru Outback nos ha reforzado lo que ya sabíamos. Se trata de un coche fiable, cómodo de conducir, en el que te sientes seguro y con gran aplomo en la carretera, con el plus de saber que cuentas con la tracción total permanente si en algun momento pierdes adherencia. Es un coche, eso sí, con un conjunto de motor y cambio que no busca agradarte con su empuje y reactividad. En absoluto. Lo suyo es la progresividad.

Esta edición especial es aconsejable. Porque no supone un sobrecoste excesivo, añade unos toques de diseño exclusivos y los materiales de su interior rayan a gran altura. Además de que suma navegador y un buen equipo de sonido a un equipamiento que ya era muy completo.

¿Y añadir la conversión a GLP? Cuesta 1.750 euros. Hemos hecho esta tabla para que veas cuántos km deberías realizar para amortizarla. Los datos se basan en los que obtuvimos en esta prueba, pueden variar datos de consumo (en trayectos con puertos de montaña) y los precios del GLP varían según la estación donde respostes y a lo largo del año.

GLP GASOLINA 95
Precio litro 0,730 € 1,379 €
Consumo 9,6 l/100 km 8,6 l/100 km
Coste 100 km 7,008 € 11,859 €

Sí, cada km recorrido te ahorras 0,048514 €, en torno a un 40% (redondeando), del precio de la gasolina. Según nuestros cálculos, en unos 36.000 km ya habrías amortizado la inversión a GLP. Muy rápido. Tanto, que compensa si no haces muchos kilómetros al año. Claro, eso siempre y cuando el GLP mantenga la diferencia de precios actuales, algo que depende de las decisiones del gobierno.

Subaru Outback ECO Bi-Fuel Black Edition
7.9 Nota
Lo mejor
  • Nivel de equipamiento muy completo, sobre todo de seguridad
  • Coste por kilómetro de esta versión
  • Confort de rodadura y tracción total muy eficaz
Lo peor
  • Diseño exterior demasiado conservador
  • Motor con poco par y poco reactivo en aceleraciones fuertes
  • Maletero por detrás de otros de segmento
Diseño7.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor7.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio8.5

Galería de fotos:

Ver galeria (89 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta