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Subaru Outback Field prueba – 38.1
Prueba
Luis Ramos Penabad

Subaru Outback, a prueba: ¿va mejor en carretera o fuera de ella?

¿Es posible hacer un coche que vaya bien en carretera y fuera de ella? Para eso nacieron los SUV, en teoría, pero luego compruebas que la mayor parte no tienen tracción total y no pueden ir mucho más allá que cualquier otro turismo.

Y luego están los crossover familiares. Y este, el Subaru Outback, es posiblemente uno de los mejores exponentes. Lleva en el mercado desde 1995, años antes que el Audi Allroad (lanzado en 1999).

A los australianos se les ocurrió tomar un Subaru Legay familiar elevarlo un poco y añadirle protecciones. En Japón les hicieron caso y ya ha pasado un cuarto de siglo desde entonces.

El Subaru Outback 2021 es la quinta generación de un modelo que siempre ha destacado por ofrecer seguridad en cualquier terreno. Es un coche especializado, que no vas a ver mucho en la carreteras españolas, pero que puede ser excepcional para muchos compradores. ¿Para quienes? Eso lo vamos a analizar ahora a fondo:

Exterior

La fórmula del nuevo Outback es la de siempre: una carrocería familiar más elevada y con protecciones. Ese es el resumen, pero con la misma base ahora el Outback resulta más imponente, tomando rasgos más propios de los SUV sin perder el aire de familiar.

Respecto al Otutback 2015 crece 6 cm, se va a los 4.870 mm de longitud, es de esos coches que sobresalen un poco de mi plaza de garaje, que no ha crecido. Es también bastante ancho, pues mide 1.875 mm contando los retrovisores.

En el frontal vemos algunas novedades, como la parrilla que gana barras en negro o cromadas acompañando al logo. También hay paragolpes más prominentes que integran luces antiniebla LED en las esquinas con unos marcos que copian la firma lumínica de las ópticas Full-LED.

En la parte baja hay un protector metálico y todos cuentan con el pack outdoor que le da las protecciones plásticas que siguen por toda la parte baja de la carrocería. Hay tres acabados en España que varían elementos como las llantas. Esta unidad corresponde al Field, el más pensado para un uso off road y tiene llantas de 18 pulgadas en negro con neumáticos All-Season.

También incorpora railes en el techo para poner bacas más capaces, pues en otras terminaciones los propios railes se convierten en baca. Apreciamos aquí su altura, de 1.675 mm. Y es en parte gracias a sus 213 mm de altura libre  al suelo, una cifra que mejora los 200 mm anteriores. Puede elegirse en nueve colores, esta unidad es del nuevo Autumn Green.

Las cotas offroad son muy buenas, pues tiene 19,7 º de ángulo de ataque y 21º del ventral. Detrás ha ganado voladizo trasero y se queda en 22,6º, algo peor que el anterior. En la zaga destacan también las protecciones plásticas y, sobre todo, los pilotos con tecnología LED con un efecto 3D.

Interior

Espacio y calidad. Son posiblemente los dos mejore atributos del interior del Subaru Outback. La terminación Field, la mas pensada para un uso intensivo en el campo tiene una tapicería de piel sintética y pedales de aluminio para facilitar la limpieza. Y luego algo muy nipón, que es la profusión por emplear muchos materiales distintos. De todos modos, todos parecen de buena calidad y los ajustes son buenos.

Y aquí si se aprecian notables diferencias. Comenzando por la pantalla del sistema de infoentretenimiento. La verdad es que los japoneses se habían quedado detrás en este sentido y aquí sorprende lo bien que va todo. Es fluida y los menús están bastante bien organizados. Es compatible con Android Auto y Apple CarPlay solamente le podemos achacar los reflejos que se ven si le da el sol.

Integra amuchas funciones pero a diferencia de las tendencias actuales conserva algunos mandos físicos, como para el volumen o subir y bajar la temperatura.

El volante tiene buen tacto, va forrado en cuero y tiene bastantes botones, pero no cuesta mucho acostumbrarse, pues a la izquierda se controla teléfono y sistema de sonido y en los de la derecha control de velocidad y algún que otro asistente. Con los mandos inferiores ves la información en el ordenador de a bordo, que es una pantalla de 5 pulgadas ubicada entre dos relojes analógicos clásicos.

La consola central está bastante elevada, con la palanca del cambio en la parte delantera, cerca del volante. Hay antes un hueco para dejar algún objeto pequeño y un par de tomas USB y Aux, así como el freno de estacionamiento eléctrico.

¿Pega de esa zona? Pues que se haya empelado negro piano. Justo detrás, un par de reposabebidas y el reposabrazos, que oculta un cofre para guardar cosas. Quizá falta algún hueco para dejar objetos o carga inalámbrica.

Las plazas traseras son uno de los motivos principales por los que elegir este coche. Puede que no tenga tanto para las piernas como un Skoda Superb Scout (ver prueba), pero está muy cerca. Pero sí me ha parecido que tiene más altura libre al techo, que es fabulosa.

Y aunque quizá tres no van a ir muy cómodos, también es bastante ancho para un vehículo de este tipo. Tiene un respaldo algo menos mullido, ya que ahí se aloja el reposabrazos, que incluye portabebidas, pero a pesar de ser un coche con tracción total el túnel central no es muy voluminoso. Por cierto, los asientos laterales cuentan con calefacción y en la parte final de la consola no faltan tomas USB y de 12 V, así como salidas del sistema de climatización.

Maletero

Cuando sabes que un Skoda Scout, por ejemplo, que mide 17 cm menos de longitud tiene 640 litros de maletero puede que los 561 litros de capacidad del Subaru Otback parezcan pocos.

Eso sí, tiene portón eléctrico de serie que se abre en cuanto acercas el brazo al logotipo si llevas las llaves en el bolsillo. Deja una boca de carga más ancha, con una cortinilla que se eleva para ayudar a cargarlo sin retirarla.

El espacio tiene formas muy regulares. No faltan huecos con red en los laterales, perchas para colgar bolsas o anclajes para fijar la carga. Cuenta con unos tiradores en los laterales para abatir los respaldos de los asientos traseros. Al realizar esta operación queda un espacio de 1.306 litros de capacidad hasta el borde de las ventanillas, 1.822 contando hasta el techo.

Esos 561 litros que te indicábamos incluyen el espacio bajo el piso, que está ocupado por la rueda de repuesto y las herramientas para cambiarla, algo indispensable en un coche de estas características. Así que el espacio realmente aprovechable es de arriba es de 522 litros. ¿Dónde se pierde  el espacio? Devido a la tracción total, que ahora te explicamos.

Equipamiento

El Outback se ofrece con tres niveles de equipamiento, denominados Trek, Field y Touring. Los dos primeros cuentan con un nivel de dotación equivalente y solamente se diferencian en su aspec tienen una cantidad de equipamiento similar y se diferencian sobre todo en su aspecto y materiales del interior. Esta unidad es del Field, con una imagen más campestre.

De serie cuentan ya con elementos como el sistema multimedia con pantalla táctil de 11 pulgadas, asientos calefactados delanteros y traseros, el sistema de asistentes de seguridad Eysegiught portón de maletero con apertura y cierre automáticos y función manos libres o la tapicería de cuero.

Todo ello, por 39.500 euros, cifra que  incluya el descuento de la marca. Se eleva a los 43.900 con el acabado Touring, el más completo de la gama, que incluya elementos como el techo solar, cámara de visión periférica o los retrovisores con calefacción.

Son precios recomendados, pero siempre puedes encontrar ofertas de Subaru Outback en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por concesionarios oficiales de la marca. También te ayudamos a encontrar la mejor financiación del coche para pagarlo más cómodamente

Motor

La gama mecánica española se reduce a un motor. Se trata de un bloque de gasolina de 2.498 cc con cuatro cilindros en disposición bóxer (aquí puedes ver sus ventajas). Es un motor atmosférico que deriva del que equipaba el modelo precedente, pero donde se han rediseñado un 90% de las piezas.

Tiene una relación de compresión más alta y un sistema de inyección directa de combustible, así como diversas medidas, como el filtro de partículas o un sistema de recirculación de gases para ser más limpio que antes. Las emisiones de CO2, no obstante, son altas, pues alcanza los 193 g/km medidos con el nuevo ciclo WLTP. El consumo medio homologado es de 8,6 l/100 km, una cifra alta.

Las prestaciones son modestas, pues rinde 169 CV (6 menos que antes) a 5.000 rpm. Gana, eso sí, 17 Nm de par, hasta los 252 Nm que entrega a 3.800 rpm. Tenemos pues un vehículo que tarda 10,2 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado con una velocidad máxima de 193 km/h.

El conjunto se asocia a la caja de cambios Lineartronic. Es una caha automática de  tipo variador continuo que puede funcionar como una caja de cambios con ocho relaciones fijas en ocasiones. Y envía el par a las cuatro ruedas mediante la tracción total permanente simétrica (Symmetrical All Wheel Drive).                                                         

Comportamiento

Decíamos al principio que los crossover destaca por ofrecer un buen equilibrio en carretera y fuera de ella. El Outback es muy bueno en ese sentido. Sobre asfalto me ha gustado mucho la suspensión. Es muy confortable y al mismo tiempo mantiene al coche estable en todo momento. Apenas hay balanceos, mucho menos que muchos SUV que tienen el piso más cerca del suelo.

A ese confort de marcha ayuda la nueva plataforma modular glogal (SGP). Es más rígida que la anterior, más ligera y, sobre todo, reduce el nivel de ruidos o vibraciones que llegan al habitáculo.

Siempre eran pocas, ya que en eso destacan los motores de arquitectura bóxer, en su finura al trabajar y que además permiten ubicar el centro de gravedad del coche más bajo. Pero este propulsor tiene también algún problema. Son 169 CV de potencia, que son suficientes para mover un vehículo de 1.646 kg de peso, pero no le pidas reacciones inmediatas.

El motivo es el cambio. Va de cine cuando ganas velocidad de manera progresiva. Se demuestra suave, sin tirones. Es muy cómodo de usar en ciudad y a ritmos tranquilos, pero cuando le demandas una aceleración intensa, como en un adelantamiento, pues se demuestra más perezoso y hace ruido. Puedes accionar las levas del cambio, pero aunque es de los mejores del mercado simulando marchas, en el fondo son simuladas. Y la principal virtud de un cambio CVT es carecer de relaciones fijas. Si se las pones, es imposible que sea perfecto.

El motivo de usar esta transmisión es poder contar con el sistema sistema EyeSight 4.0, que engloba desde el programador de velocidad activo, sistema de mantenimiento de carril, el lector de señales de tráfico o el sistema de frenada de emergencia al circular marcha atrás. Tiene también un sistema que controla el sistema de atención del conductor en todo momento. Puede identificarte y ajustar asiento y retrovisores automáticamente a tu gusto.

Saber que tienes siempre par en todas las ruedas ayuda a tomar curvas. De manera pasmosa el coche tracciona, ayudado por una dirección de buen tacto y de nuevo las suspensiones, que hacen que el coche cambie de apoyo de manera ejemplar. Sin ser ágil en carreteras secundarias, sientes un coche seguro.

Y si va bien por aquí, cuando lo sacas del asfalto, sorprende aún más. La capacidad de tracción ayuda a avanzar en pistas a velocidades que no deberías, pero la sensación de control es tal que te da mucha confianza. Ayuda también en estas zonas saber que tienes muchas altura libre al suelo, la carrocería bien protegida en las partes más delicadas y los grandes recorridos de suspensión.

Y si la cosa se complica, te queda el X-Mode. Tiene dos modos de conducción específicos para circular fuera del asfalto: Snow Dirt (nieve y grava) y Deep Snow Mud (nieve y barro profundos). 

Claro, la tracción total no ayuda a los consumos. Con algo de tiento, no demasiado, consigues los consumos homologados, de unos 8,5 l/100 km o incluso menores. Pero si lo usas mucho en ciudad y, sobre todo, cuando sales del asfalto y haces un poco el cabra por caminos, que es lo que pide el coche, no te asustes si ves dos dígitos.

Opinión coches.com

He probado ya unos cuántos Subaru Outback. Con este siete, de tres generaciones diferentes y con distintos combustibles y transmisiones. Muchas veces me han preguntado si me gustaba, que siempre decía que sí. También si me lo compraría. Y suelo decir que, si viviese en Dakota del Norte, sería mi coche sin ningún tipo de duda.

Es un coche seguro, muy amplio, equipado hasta arriba desde un acabado “básico” como este, con una capacidad de agarre soberbia en circunstancias y terreno adversos, que te aporta la tracción integral simétrica ligada al motor bóxer. Una extraña pareja comparada con  las soluciones técnicas de la competencia. Pero que es solvente y que siempre se demostró fiable década tras década. 

¿Pegas? Muchos te dirán que el cambio automático. Es imprescindible para poder contar con el arsenal de sistemas de seguridad de este coche. Pero es cierto que sus rivales tienen transmisiones más sofisticadas. También motores diésel y turboalimentados que dan más prestaciones y gastan menos. El arma de Subaru aquí es la versión de GLP, que en la generación anterior ya significó el 65% de sus ventas. 

Y no es un coche caro, si tenemos en cuenta su tamaño, todo lo que incluye y la tracción total nadie ofrece tanto por su precio, de ahí que sea interesante.

Subaru Outback Field
8.1Nota
Lo mejor
  • Amplitud interior y maletero
  • Capacidades offroad sobresalientes y seguridad
  • Equipamiento de serie destacado
Lo peor
  • Sólo una opción mecánica hasta la llegada del GLP
  • Negro piano en la consola, en zona delicada
  • Consumos elevados
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio8

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