Cuando fue presentada la tercera generación del Volkswagen Touareg la expectación que generó fue muy elevada. Los motivos son varios, pero el principal es que se trata del modelo de representación dentro de la gama SUV de la marca alemana. Ahora que ya el Phaeton cayó en el olvido, el Touareg es el ejemplar más lujoso y el que se utilizaría como escaparate tecnológico para mostrar de lo que son capaces al resto del mundo. Por lo tanto, no podíamos esperar más para realizar una prueba a fondo.

El Volkswagen Touareg 3.0 TDI 286 CV que tenemos entre manos es la punta de lanza de los de Wolfsburgo. Pero ya no por lo que supone este cambio generacional, sino por el bagaje que arrastra como precursor en muchas cosas. La primera generación de este modelo vio la luz en 2002 y las sinergias del Grupo Volkswagen hicieron que tuviera dos hermanos mellizos: el Porsche Cayenne y el Audi Q7 (el único con opción a siete plazas originalmente).

En primera instancia se mostraba como un todoterreno capaz que equipaba mecánicas de esas que no tiene pinta que vayamos a volver a ver. El V10 diésel de 5.0 litros destacaba por su cifra de par (hasta 850 Nm), mientras que el W12 de 6.0 litros de gasolina se posicionaba como el tope de gama con sus 450 CV. La segunda generación mantuvo los V6 y un V8 al tiempo que se refinaba y que montaba una tecnología más actual.

Exterior

Lo primero que hay que decir es que el nuevo Volkswagen Touareg se asienta sobre la plataforma MLB del Grupo Volkswagen. Esto se traduce en un ligero crecimiento y coloca como el vehículo más grande de la marca gracias a su longitud de 4.878 mm, una anchura de 1.984 mm y una altura de 1.702 mm. La distancia entre ejes se mantiene en 2.904 mm, misma medida que su antecesor. Y a pesar de ser más grande también será más ligero, aunque eso lo trataremos más adelante.

Ahora vamos a analizar una estética que viene muy cambiada. Con la renovación se han perdido casi todas las superficies curvas, se apuesta por una carrocería afilada y repleta de aristas. En el frontal, colocado en una posición muy alta, se busca la máxima horizontalidad. Es fácil apreciarlo al ver esa enorme parrilla que se integra a la perfección con unos faros alargados que, por cierto, llevan la nueva tecnología IQ.Light (de la que hablaremos luego).

Llegados a este punto es de obligada mención que el aspecto exterior del Volkswagen Touareg cambiará sustancialmente en función de la línea de equipamiento elegida. Nuestra unidad de pruebas llevaba el acabado R-Line, que busca sacar su cara más deportiva y que ya analizaremos más adelante. Es por eso y por el paquete Black Style por lo que encontramos detalles en negro lacado a lo largo de la carrocería, destacando la propia parrilla, las tomas de aire, retrovisores o difusor trasero.

Si prestamos atención a la vista lateral, nuestros ojos van a parar irremediablemente a las llantas de 21 pulgadas, que son opcionales y que lucen poderosas en esos grandes pasos de rueda. En el perfil también destacan otros elementos como las barras de techo o los marcos de las ventanillas en negro, mientras que la placa que acredita el acabado que llevamos va en plateado cerca del paso de rueda delantero.

La zaga del Touareg también es bastante llamativa gracias al spoiler de techo que descansa sobre la luneta trasera. La parte media del portón se la reparten unos alargados pilotos y el nombre del modelo, que va justo entre ambos y por debajo del logotipo de la marca. La parte inferior recibe una especie de difusor en negro que integra las dos salidas de escape cromadas que, desafortunadamente, son falsas.

Interior

Entrar al interior del Volkswagen Touareg puede causar algo de conmoción inicial. El motivo es que ha cambiado por completo el concepto y muestra algo que no habíamos visto en la marca nunca antes. Todo el protagonismo recae en la enorme pantalla central de 15 pulgadas (mismas dimensiones que en un Tesla Model 3) correspondiente al Innovision Cockpit, que ocupa un porcentaje importante de salpicadero. Huelga decir que, a pesar de su tamaño, no queda mal integrada gracias a ese diseño de las salidas del aire acondicionado y la conjunción con la segunda pantalla.

Cuando empezamos a trastear con esta pantalla táctil, que es más grande que las tablets a las que acostumbramos, nos queda claro que tiene un funcionamiento agradable y preciso. La respuesta y la transición entre menús es rápida y los gráficos avanzados. Sin embargo, aglutina demasiadas funciones y a nuestro entender quita mucha atención de la carretera (a pesar de estar girada ligeramente hacia el conductor). Incluso para programar la climatización con este sistema serán necesarios más de tres toques en la gran pantalla.

Como la apuesta por la digitalización es total, justo delante del conductor aparece la segunda pantalla. No es otra que el Volkswagen Digital Cockpit, la instrumentación de 12,3 pulgadas totalmente personalizable que estrena algunos gráficos. Se controla mediante los botones que hay en el volante, que son de los pocos que encontraremos en este habitáculo. El resto estarán en la consola central, en la zona de la palanca de cambios, donde hay un par de ruletas para cambiar los modos de conducción.

En un buque insignia de este calibre sabemos que la calidad va a ser uno de los puntos fuertes. Lo cierto es que tiene un nivel notable en este apartado, aunque todavía se quedaría un poco por detrás de su hermano con cuatro aros, el Audi Q7. Destaca para bien la tapicería de cuero negro que viene ligada a este acabado e incluso la moldura que surca longitudinalmente el salpicadero. No nos gusta tanto que se siga utilizando el Piano Black en parte de la consola central y del salpicadero, así como algunos plásticos más duros en zonas inferiores.

Desde sus inicios, el Volkswagen Touareg solamente ha sido concebido como un vehículo de cinco plazas, ¡pero qué cinco plazas! Las delanteras son dos asientos amplios y confortables que cuentan con las facilidades de los reglajes eléctricos para encontrar la posición de conducción ideal y guardarla con su memoria. Tampoco pueden faltar la climatización y la ventilación en estas plazas de forma opcional. Pero las verdaderas ventajas aparecen en la parte de atrás.

La segunda fila de asientos está formada por tres plazas individuales. En su posición inicial tienen buenas cotas de espacio para la cabeza y para las piernas, incluso por anchura podrían viajar tres adultos con ciertas garantías. Aunque la verdadera ventaja es que los asientos se pueden desplazar longitudinalmente (hasta 16 cm) e inclinar sus respaldos en tres posiciones (hasta 21 º) de forma individual. No habrá espacio para siete, pero los cinco que viajen lo harán a cuerpo de rey.

Maletero

Esto significa que en función de la posición que adopten los asientos veremos un maletero más o menos capaz. Cuando se prioriza el espacio en la segunda fila para que sus ocupantes vayan cómodos vemos como el maletero se queda en 697 litros y podría crecer hasta los 810 litros si se ponen los asientos en su situación más adelantada y con el respaldo recto. También quedará la opción de abatir la segunda fila en tres partes (40:20:40) dejando una superficie plana con hasta 1.800 litros de capacidad.

Pero no solamente consiste en alabar las increíbles cifras logradas por el Volkswagen Touareg, sino otros detalles que pueden llegar a ser muy útiles. Con el portón eléctrico se facilita el acceso y nos deja al descubierto una enorme boca de carga. En el caso de llevar la suspensión neumática, dicha boca de carga puede bajarse con solo tocar un botón para que sea menos complicado cargar objetos pesados y voluminosos. Bajo el piso hay un hueco para algunos objetos pero no hay espacio para una rueda de repuesto.

Equipamiento

Hay tres niveles de equipamiento disponibles para el Volkswagen Touareg. Desde el inicio la dotación será bastante completa y con el Pure ya se beneficia de elementos como llantas de 18 pulgadas, faros LED, climatizador bizona, sistema de navegación Discover Pro, control de crucero adaptativo con Front Assist y frenada de emergencia en ciudad o asistente de mantenimiento de carril. Los otros dos acabados por encima servirán uno para completar la dotación y el otro dar un aura propia al modelo.

Para los que quieran completar lo anterior tendrán que elegir el Premium, que suma asientos ergoComfort con ajustes eléctricos, tapicería de cuero, portón eléctrico o selección de perfil de conducción. Los que prefieran reforzar su faceta deportiva, está disponible el acabado R-Line. En este caso se montan paragolpes específicos, llantas de 20 pulgadas, tubo de escape cromado, inserciones decorativas en aluminio, pedales en acero inoxidable o sistema de navegación Discover Premium.

Como ya mencionábamos previamente, nuestro Volkswagen Touareg de prueba contaba con el acabado R-Line y también con un buen número de elementos opcionales. A destacar el sistema IQ.Light, los nuevos faros Matrix LED de la marca que cuentan con 128 diodos por faro y hasta 12 funciones avanzadas. También habría que mencionar las llantas de 21 pulgadas, la suspensión neumática o la dirección a las cuatro ruedas.

Entre sus ayudas a la conducción nos gustó mucho el funcionamiento de la visión nocturna, que nos permite ver 300 metros por delante del vehículos gracias a la cámara de infrarrojos que muestra una imagen térmica. Y aún más útil nos parece el asistente para atascos, que mantiene el vehículo dentro del carril y mantiene la velocidad según la que lleven el resto de coches. Igual de sorprendente es el asistente para intersecciones, además de la facilidad para aparcar casi sus cinco metros con el Park Assist.

Motor

La gama mecánica del Volkswagen Touareg está formada por tres mecánicas de gran tamaño. Solamente queda un representante por la parte de la gasolina. Se trata del V6 TSI de 340 CV con sus 340 CV de potencia. Por la parte del diésel hay más opción. El V6 TDI se puede escoger con dos niveles de potencia: 231 y 286 CV. Además, entra en juego el V8 TDI de 421 CV, que se convierte en el tope de gama. En todas sus versiones el Touareg va ligado a la transmisión automática Tiptronic de ocho velocidades y a la tracción total 4MOTION.

La unidad que probamos sería la versión intermedia en diésel, la que lleva el bloque V6 TDI de 3.0 litros con su máxima potencia. Con esa potencia de 286 CV y 600 Nm de par nos parece la opción ideal para mover este SUV de alrededor de dos toneladas. Lo hace con cierta soltura, pues consigue una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 235 km/h. Por otro lado, declara un consumos mixto de 6,9 l/100km y unas emisiones de CO2 de 182 g/km.

Comportamiento

Aunque esos datos son lo de menos cuando nos ponemos al volante de este Volkswagen Touareg 3.0 TDI 286 CV. Intentamos poner los cinco sentidos para notar el comportamiento de ese bloque diésel de seis cilindros. Lo cierto es que es exactamente lo que esperábamos, con cierta tendencia tractoril y con el groso de su fuerza concentrado en la parte baja del cuentarevoluciones. Y lo cierto es que eso ayuda a mostrar contundencia en sus reacciones, a pesar de sus dimensiones y peso.

Todo eso con un refinamiento bastante notable, se nota que se ha hecho hincapié en la insonorización y que la mecánica está mejor conseguida que otras de cuatro cilindros. También hay delicadeza por parte de la transmisión automática Tiptronic de ocho relaciones. Al ser una caja de convertidor de par se aseguran unas transiciones suaves entre marchas. Si bien es cierto que los cambios serán un poco más lentos que en una de doble embrague, notándose por ejemplo en esa respuesta algo tardía al pisar el acelerador a fondo.

Pero lo cierto es que se puede considerar como un mal menor, pues nuestro Volkswagen Touareg incluía un sinfín de modos de conducción con los que jugar y adaptarnos a todo tipo de situaciones. Están los habituales Eco, Confort, Normal, Sport e Individual; con los que ahorrar combustible con el modo vela o sacar su máxima partida a nivel dinámico. Pero a ellos hay que sumar otros como los Offroad y Snow que vienen incluidos con el paquete off-road opcional.

Los modos de conducción hacen modificaciones a nivel de chasis, pero quizá lo más importante sea la repercusión que tienen en la suspensión neumática adaptativa. En función del modo elegido va cambiando la altura libre al suelo (hasta 11 cm de diferencia) y el tarado de la amortiguación. Ayuda bastante a que el Touareg pueda seguir siendo considerado como un todoterreno, aunque haya perdido la reductora. Cuenta con ángulos de ataque y de salida de 31º, un ángulo ventral de 25º y una profundidad de vadeo de 57 centímetros.

Aunque la realidad es que la mayoría de los usuarios no osarán salir del asfalto con este ejemplar. Y en carretera su comportamiento también es más que correcto. Ha perdido más de 100 kg con el cambio de plataforma y eso se nota. Lo cierto es que en ningún momento se le puede calificar como un coche ágil, pues en curvas cerradas salen a relucir esos 2.070 kg de peso. Pero sí que se puede destacar su equilibrio teniendo en cuenta esas mastodónticas dimensiones.

Además de la suspensión neumática, que consigue prácticamente eliminar los balanceos, otro elemento que ayuda a redondear su dinámica es la dirección a las cuatro ruedas. Con esa eje trasero móvil consigue una mayor soltura en carreteras secundarias y un mayor aplomo en autovías. A bajas velocidades (hasta 37 km/h) las ruedas traseras giran hasta 5º en la dirección contraria al eje delantero para favorecer las maniobras. A velocidades superiores, las ruedas traseras giran en la misma dirección que las delanteras para mejorar la estabilidad.

Y precisamente las vías rápidas son el territorio predilecto del Volkswagen Touareg. Se trata de un rodador nato con el que recorrer cientos de kilómetros sin que hagan mella. Gracias a toda esa tecnología y sistemas se consigue un confort en marcha a la altura de pocos. A este respecto hay que decir que la dirección tiene un grado de asistencia bastante elevado que consigue favorecer la comodidad pero eso hace que se pierda algo de comunicación con el vehículo.

Llegamos al final de la prueba bastante conformes con los consumos de este Touareg 3.0 TDI 286 CV. El ordenador de a bordo marca una media de 8,5 litros, nada descabellado si tenemos en cuenta su peso y sus dimensiones, habiendo frecuentados carreteras secundarias. Además, pudimos acercarnos a las cifras homologadas en trayectos favorables y practicando una conducción tranquila.

Opinión coches.com

La tercera generación del Volkswagen Touareg no defrauda y se posiciona como modelo de representación de la marca alemana. Es el Volkswagen más grande, el más lujoso y el más caro; además del más evolucionado a nivel tecnológico. Además de su nuevo y afilado diseño, lo que más sorprende son todos los sistemas de última generación que ha ido incorporando. Seguro que con el tiempo pasarán a otros modelos, pero de momento lo hacen único.

Aunque también hay que mencionar que algunos de esos opcionales hacen que su precio se encarezca considerablemente y se acerque a su hermano mellizo, el Audi Q7 (a pesar de estar algo por detrás en calidad percibida). El comportamiento del Touareg también es de lo más equilibrado gracias a la suspensión neumática entre otras cosas, mientras que ligado a la mecánica V6 TDI de 286 CV queda un conjunto bastante redondo.

Volkswagen Touareg 3.0 TDI 286 CV
8 Nota
Lo mejor
  • Tecnologías de vanguardia
  • Espacio interior y maletero
  • Comportamiento dinámico equilibrado
Lo peor
  • Todas las funciones en la gran pantalla
  • Algunos materiales del interior
  • Precio final sumando opcionales
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados7.5
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7

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