Apple, la conocida multinacional norteamericana, lo avisaba ya en 2012 pero parece que la noticia de que está trabajando para la producción de su propio coche autónomo ha sorprendido a todos tras el aparente secretismo que llevaban hasta la fecha. Sin conformarse con librar la batalla para ser el sistema operativo de las pantallas de coche, la empresa de la manzana mordisqueada ha puesto una de sus cartas sobre la mesa y ha confirmado que la producción de vehículos de conducción autónoma es su próxima meta bajo el nombre de Proyecto Titán.

Como hemos comentado, no es cosa de dos días que Apple se suba a la carrera de la conducción autónoma. De hecho es algo que lleva trabajando en secreto durante años. Un secreto a voces que se iba desvelando con movimientos de la empresa como cuando contrató a uno de los ingenieros de la empresa que lleva la cabeza en esta carrera por el coche autónomo y eléctrico, Tesla. 

Con la confirmación de Tim Hook, el consejero delegado de la marca, durante una entrevista audiovisual a la revista Bloomberg poco más se ha podido descubrir de lo que se lleva desarrollado hasta la fecha. No quieren descubrir sus novedades pero necesitan dar a conocer su proyecto para servir de efecto llamada a talentos interesados en el desarrollo del que podía ser el iCar.

¿Puede que estén perdidos?

La marca ha abogado por la compartición de datos para “minimizar errores”. Otra lectura que se le puede dar a ese enunciado es que necesitan más información de la que ya tienen y esta confirmación se traduzca en más bien un grito de ayuda. Cabe la posibilidad de que los creadores de teléfonos inteligentes estén viendo algo complicado el desarrollo de coches inteligentes y necesiten un pequeño empujón de la mano de los grandes. No se puede llegar a todos los sectores por igual.

No solo han dejado entrever sus debilidades sino que han apostado por el “robo” de talentos a sus competidores. Con mil empleados dedicados al Proyecto Titán, Apple no tiene suficiente y ha llegado a ofrecer una remuneración extra de 250.000 dólares y un salario un 60% más alto que el que tiene a los ingenieros de Tesla. Parece que les haya entrado la fiebre de la conducción autónoma pero en esta carrera, el tiempo es oro.

¿Y ahora qué?

Tras el anuncio, aún lejano a una visibilización material del producto, llegan los interrogantes. ¿Qué fabricante se dedicaría a la producción en cadena de estos vehículos? La fabricas en las que se desarrolla actualmente el iPhone 7 no están diseñadas para la producción de vehículos y Apple no cuenta todavía con un fabricante de la envergadura de las principales empresas automovilísticas

Si se llega a resolver ese dilema viene cómo se vendería ¿dónde se expondrían esos coches? Las más de 400 tiendas alrededor del mundo en las que se pueden probar los productos de Apple no están capacitadas a día de hoy para funcionar como concesionarios. Lo más probable es que se vendan en primer momento a demanda del cliente. Las preguntas se acumulan y el silencio de la marca nos mantiene expectantes hasta el próximo comunicado.

Fuente: Bloomberg, Gizmodo y El PAIS

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