Quizá la versión más especial del BMW Serie 2 Active Tourer 2018 sea este BMW 225xe iPerformance, un híbrido enchufable que combina la deportividad propia de la marca con la seguridad de contar con tracción total y la posibilidad de realziar hasta 45 km en modo totalmente eléctrico, sin emisiones… y con el motor de combustión para no renunciar a viajes largos.

El modelo recibe los mismos cambios estéticos del resto de versiones, centrados en ganar anchura visualmente en la vista frontal y trasera. Hay ligeros cambios en la disposición de elementos y faldones y apenas se distingue exteriormente de otros con motores más convencionales, más allá de las láminas de la parrilla y algunos logotipos.

En el habitáculo ya observamos algunos cambios. Es diferente la palanca de cambios y los umbrales de las peurtas disponen de unos portectores con la inscripción eDrive. Varía ligeramente la instrumentación y hay menús específicos en el sistema de infoentretenimiento debido a la naturaleza híbrida del coche.

El espacio es muy similar a otras versiones. Delante no hay cambios, pero detrás se pierden tres centímetros de altura libre al techo debido a que bajo los asientos se ubican las baterías. Mantiene los tres asientos individuales detrás, pero el central es bastante estrecho… y no puede regularse longitudinalmente, por lo que es algo menos versátil que sus compañeros de gama.

El sistema de propulsión eléctrica está ubicado bajo el suelo del maletero y eso hace que se pierda algo de espacio. No en el cofre pincipal, pero el volumen de carga se reduce de 468 litros del resto del catálogo a los 400 litros debido a que el doble fondoes prácticamente inexistente.

 

BMW 225xe iPerformance 2018. Motor híbrido

No hay cambios en el sistema propulsor que ya montaba el anterior BMW 225xe 2015 y que combina un motor de combustión tricilíndrico de 1,5 litros que envía 136 CV (100 kW) a las ruedas delanteras, meriante un cambio Steptronic de seis velocidades; con un motor eléctrico de 88 CV (65 kW) con 4000 rpm y 165 Nm de par que mantiene constantes entre 0 y 3000 rpm que impulsa las ruedas traseras.

La potencia conjunta es de 224 CV (165 kW), lo que lo deja como el segundo modelo más potente de toda la gama, con un par máximo de hasta 385 Nm. Sus prestaciones son muy buenas, ya que acelera de de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos. También lo es su consumo homologado, de entre 2,3 y 2,5 l/100 km, si bien debemos recordar que el proceso de homologación beneficia sobremanera a estos vehículos y se incrementa sobremanera cuando no se dispone de carga de batería.

El motor eléctrico se nutre mediante una batería de iones de litio, bajo la banqueta trasera. Tiene una capacidad de 7,6 kWh (solamente se pueden utilizar 6,1 kWh, para alargar su vida). Puede recorrer con ella hasta 45 km en modo eléctrico. Con el mando Driving Experience control pueden encontrarse varios modos de conduccióm

Sport, Comfort y ECO Pro: los habituales en el resto de la gama

  • Auto eDrive: por defecto cada vez que se arranca el vehículo. El motor de combustión y el motor eléctrico trabajen juntos con la mayor efectividad. La velocidad máxima en el modo eléctrico es de 80 km/h.
  • Max eDrive: Permite alcanzar hasta 125 km/h en modo eléctrico.
  • Save Battery: Mantiene el nivel de carga de la batería y la recargar si cae por debajo del 50% (para moverse por zonas de exclusión de vehículos de combustión más adelante, por ejemplo).

La carga de la batería se realiza mediante la regeneración de la energía de frenado o, en un enchufe doméstico, en unas dos horas y media. Si necesitas más rapidez, el BMW i Wallbox permite cargarla batería en aproximadamente una hora y media.

Es un cargador caro, pero permite recargar en el momento económicamente más adecuado, integrarlo con el sistema fotovoltaico de la casa y controlarla mediante smartphone. Por otro lado, BMW ConnectedDrive y la aplicación ChargeNow ayudan a localizar puntos de carga públicos, mientras que la tarjeta ChargeNow permite pagar sin dinero en efectivo.

¿Qué equipamiento tiene el BMW 225xe iPerformance 2018?

Esta versión tan especial cuenta con un nivel de equipamiento exclusivo denominado Advantage, muy completo de serie. No faltan el limatizador de dos zonas, volante deportivo multifunción, sensores de lluvia y luz, paquete de compartimentos, retrovisores exteriores abatibles eléctricamente, accionamiento automático del portón trasero, radio BMW Professional, llantas de aleación de 17 pulgadas oy una pantalla de infoentretenimiento de 6,5 pulgadas.

Puede también contar con un sistema de navegación opcional, con pantalla central de alta resolución de 8,8 pulgadas táctil. Además del sistema iDrive de última generación de serie, puede emplearse el controlador táctil (Navigation Plus) o el control inteligente por voz. Con la ISM integrada en el coche, se puede acceder a todos los servicios de BMW ConnectedDrive sin necesidad de acoplar un smartphone.. o crear un acceso WIfi opcional. Es posible contar también con Apple CarPlay, para usar el iPhone dentro del vehículo con más comodidad.

Entre los sistemas de asistencia disponibles destacan dos paquetes opcionales:

  • Driving Assistant: incluye el aviso de salida de trayecto y la función de frenado en ciudad, que aplica los frenos de forma automática a velocidades de hasta 60 km/h.
  • Driving Assistant Plus: incluye control de crucero activo con función Stop & Go, hasta 140 km/h.

Fuente: BMW
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