Dentro de los tipos de enchufe de carga, CHAdeMO es el nombre comercial propuesto en 2010 para un protocolo de carga rápida para coches eléctricos como un estándar global de la industria formada por cinco grandes compañías japonesas: The Tokyo Electric Power Company, Nissan, Mitsubishi y Fuji Heavy Industries (ahora Subaru Corporation) y Toyota. Desde junio de 2018, permite hasta 400 kW de carga, aunque próximamente podría aumentar hasta los 500 kW gracias a la nueva especificación 3.0.

Los cargadores CHAdeMO sirven hasta el 44 % de los vehículos eléctricos globales con capacidad de carga rápida, aunque esto incluye los vehículos Tesla, que pueden emplearlos a través de un adaptador (cifras de 2018). Bajo el nuevo estándar 3.0 recién publicado, que usa el nombre de “ChaoJi” y ya está armonizado con el estándar GB/T de China, se admitirán tasas de carga de más de medio megavatio, con una corriente de hasta 600 amperios.

CHAdeMo 3.0 trae un diseño completamente nuevo: estrena puerto de entrada, tecnología de refrigeración líquida y la eliminación del mecanismo de bloqueo del conector al lado del vehículo para conseguir un peso mucho menor y un tamaño más reducido. Los enchufes y cables serán significativamente más delgados que las versiones actuales y, por otro lado, será compatible con las versiones anteriores de CHAdeMO, GB/T y, posiblemente, CCS, a través de un adaptador.

CHAdeMO y CCS son los dos estándares principales utilizados por los fabricantes de automóviles establecidos. Aunque las compañías japonesas y coreanas prefirieron optar más por el primero, los estadounidenses han optado la CCS. Y Europa, en los últimos años, se han introducido más de estos últimos. Tesla desarrolló su propio estándar Supercharger, pero sus modelos se pueden adaptarse a un enchufe CHAdeMO, y hacerlo de forma natural en el Model 3 y en el Model Y.

A diferencia de CCS, CHAdeMO fue diseñado para funcionar de forma bidireccional, permitiendo que los coches descarguen electricidad nuevamente a la red. Las versiones japonesas del Nissan Leaf y del Outlander PHEV lo tienen, por ejemplo. La carga bidireccional se ha discutido como una forma para que los coches eléctricos respalden de energía a edificios, o equilibren la red al absorber electricidad en momentos de baja demanda, y luego descargarla cuando sea necesario.

Haciendo un poco de números, con CHAdeMO 3.0 se podrán añadir cerca de 200 kilómetros de autonomía en un eléctrico promedio en solo cinco minutos, y cargar cualquier eléctrico actual a pleno pulmón en 10 minutos o menos. No obstante, aunque ya tengamos muchas decenas de coches electrificados circulando, este protocolo aún no será implantado. Está pendiente de homologación y los fabricantes tendrán que adaptar sus futuros vehículos, pero la idea es implantarlo en 2021.

Fuente: CHAdeMO

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