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MARIO NOGALES

2 Agosto, 2026

Leyat Hélica: el avión sin alas que sorprendió hace un siglo

Hace un siglo, cuando la automoción estaba en pañales, surgían ideas que estaban justo en esa difusa frontera entre la genialidad y la absoluta temeridad. En una época de experimentación y mucho ensayo/error, no es de extrañar que salieran ejemplares como el Leyat Hélica. Se trató de un auténtico avión al que nunca le pusieron alas que estaba preparado para circular por carretera abierta. Su creador, Marcel Leyat, era un especialista en biplanos y buscaba eliminar la ineficiencia mecánica de los coches tradicionales.

El diseñador de origen francés era de la opinión de que elementos como las transmisiones, los embragues o los diferenciales desperdiciaban mucha energía al vehículo. Así que su propuesta fue acoplar una gran hélice de madera directamente al cigüeñal de un motor bicilíndrico de origen Harley-Davidson, que rondaba los 18 CV de potencia. Lo que se conseguía era una mayor ligereza, sumado a una carrocería hecha en madera contrachapada que se inspiraba en el fuselaje de las aeronaves de la época.

Leyat Helica 6 700x394

Aunque el motor no fuera demasiado potente, era más que suficiente para mover con soltura el Leyat Hélica. Sobre todo si tenemos en cuenta que pesaba apenas 250 kg y que su aerodinámica estaba muy trabajada. Tanto es así que en 1927, durante unas pruebas de velocidad en el circuito de Montlhéry consiguió alcanzar 171 km/h, una velocidad que era increíble en esos años. De hecho, podría ser considerado una temeridad tremenda, pues la seguridad era nula en esa cabina de contrachapado.

La visibilidad era muy limitada debido a la hélice del frontal, que también suponía un riesgo añadido para los peatones. Aunque más tarde terminarían instalando una malla metálica protectora, no terminó de convencer. Además, para girar utilizaba un sistema de cables conectados al eje trasero, lo que provocaba una inestabilidad tremenda y un manejo deficiente. El vehículo ni siquiera contaba con marcha atrás, por lo que requería ser empujado a mano para poder retroceder en los aparcamientos.

Leyat Helica 5 700x394

Hace un siglo no había tantos requerimientos ni normativas de seguridad pero, a pesar de ello, el Leyat Hélica no consiguió pasar la nota de corte para llegar a producción. Despertaría mucho interés durante el Salón de París de 1921 y se llegarían a hacer alrededor de 30 unidades que estuvieron siendo probadas en la década posterior, pero no llegó al mercado. Este peculiar cruce entre la aviación y el automovilismo pasaría a la historia como una curiosa anécdota, como prueba de la innovación de la época.

Leyat Hélica: el avión sin alas que sorprendió hace un siglo. Galería de fotos

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