Maserati ha lanzado un plan de producto ampliamente detallado, prometiendo una gran cantidad de nuevos modelos electrificados. Como parte del programa de inversión de 5.000 millones de euros, la subsidiaria más estilosa del grupo Fiat Chrysler Automobiles (FCA), mejorará ampliamente sus instalaciones de producción, pero todo continuará construyéndose Italia.

El primer nuevo modelo en llegar será la nueva generación del Ghibli, que se presentará el próximo año. Contará con el primer tren motriz híbrido de la marca, el cual se espera que esté conformado por un sistema eléctrico asociado a motor de gasolina en forma de híbrido enchufable. El próximo rival del Porsche Panamera también contará con capacidad de conducción autónoma de Nivel 2, progresando a un Nivel 3 en un futuro cercano.

El próximo será el primer Maserati completamente nuevo desde 2015, un vehículo deportivo que se espera que tome el nombre Alfieri del coche conceptual de 2014. Se producirá en Módena, donde habrá “mejoras importantes en la línea de producción para acomodar su tren motriz eléctrico”. Sin embargo, junto con la potente variante eléctrica de la batería, también habrá opciones de gasolina convencionales para los más tradicionales. La marca ya dijo que no daría la espalda al motor de combustión.

En 2021, se lanzará un nuevo SUV para posicionarse por debajo del Levante. Se dice que desempeñará “un papel de liderazgo para la marca gracias a sus tecnologías innovadoras”. Requerirá una inversión de alrededor de 800 millones de euros para la construcción de una nueva línea de producción que se abrirá la próxima primavera. Los primeros ejemplares pre-serie llegarán a principios de 2021, junto con la versión descapotable del Alfieri.

La versiones de combustión interna del próximo Maserati Alfieri aún serán desarrollados y suministrados por Ferrari

Después de eso, los GranTurismo y GranCabrio regresarán de nuevo en una segunda generación que “anuncia la era de la electrificación completa para Maserati”. Sin embargo, un portavoz de la compañía confirmó a Autocar que estos coupés también estarán disponibles con motores de gasolina. La nueva pareja necesitará de una inversión adicional de otros 800 millones de euros en el centro de producción de Maserati en Turín.

Aunque los últimos lanzamientos no han sido aún confirmados, todo parece apuntar a que veremos a los sustitutos de los actuales Levante y Quattroporte en 2023. La construcción de un nuevo taller de pintura “equipado con tecnologías innovadoras y de bajo impacto ambiental” ya ha comenzado. Esto incluso permitirá a los clientes de Maserati ver cómo su vehículo pasa por el proceso de pintura. Otro desarrollo adicional es un departamento de personalización.

Por último pero no menos importante, los motores diésel serán eliminados de la gama de productos de la casa italiana y reemplazados por la oferta “Maserati Blue”, una sub-marca electrificada que abarcará los próximos híbridos de la marca y eléctricos puros mencionados anteriormente.

Fuente: Automotive News

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