
¿Qué pasó con las insignias en el capó de los coches? De seña de distinción a desaparición casi absoluta
Hubo una época, hace no tanto, en la que conducir un coche con la insignia en el capó era un signo de distinción. No nos referimos a un logotipo enrasado en la parte superior del frontal, hablamos de aquellas figuritas que sobresalían y que servían para distinguir a las marcas. Fueron realmente populares, sobre todo en algunas marcas de lujo, pero nos encontramos con una situación muy distinta en la actualidad. Han pasado a desaparecer casi por completo, formando apenas un recuerdo lejano y nostálgico en carreteras y aparcamientos.
Si investigamos un poco en la historia automotriz, vemos que estos elaborados adornos nacieron en la década de los 20 del siglo pasado respondiendo a una razón funcional. En los primeros automóviles, el tapón del radiador sobresalía en el frontal para que el conductor pudiera vigilar la temperatura del agua. Se trataba de una pieza con ningún atractivo y eso causó que los fabricantes empezaran a embellecerla diseñando figuras decorativas a su alrededor. Aunque los indicadores de temperatura después se integrarían en el habitáculo, las insignias perduraron en el tiempo.

Con el paso de los años se asentaron como una poderosa y distintiva seña de identidad visual, más propia de marcas premium y con un especial auge en Estados Unidos. Sin embargo, según fue avanzando la seguridad vial, las autoridades se dieron cuenta de que este elemento empeoraba las cosas en caso de accidente. Llevar una pieza de metal rígida y puntiaguda sobre el capó podía causar estragos en caso de atropello, así que en los años 60 salieron las primeras normativas de protección a los peatones.
Se tuvieron que adaptar a las leyes y muchos fabricantes no apostaron por adaptar sus insignias, simplemente las quitaron. Los que decidieron mantenerlas se tuvieron que enfrentar a un nuevo revés con la llegada del siglo XXI. La Unión Europea endureció sus leyes, exigiendo que cualquier elemento frontal fuera totalmente retráctil, se doblara o se desprendiera al recibir un impacto. Este revés ya causó una espantada generalizada, que estuvo apoyada por otros motivos de peso.

Con el cambio de era, la aerodinámica y la eficiencia energética se pusieron en un lugar más visible. Los ingenieros no tuvieron que hacer mucha investigación para darse cuenta que una protuberancia en el capó generaba demasiada resistencia al viento. Para mejorar el coeficiente aerodinámico lo más lógico era eliminar esta figura, al tiempo que se apostaba por carrocerías más lisas y perfiladas, con elementos activos en muchos casos. Por no hablar de otro tema que no hemos tratado y que también hay que tener en cuenta.
Las insignias en el capó de los coches eran objeto de robos callejeros y vandalismo. Muchos propietarios no podían dejar su vehículo en cualquier sitio con garantías, pues se la jugaban a volver y ver como su estrella o su jaguar en pleno salto habían desaparecido. Hubo una corriente en la escena musical de la época en la que los chavales llevaban algunas insignias como colgante haciendo gala de su «rebeldía». El caso es que fue otro motivo para que los fabricantes dejaran de montarlas, en favor de emblemas planos incrustados en la parrilla o en el propio capó.

En la actualidad, tan solo un puñado de fabricantes (normalmente de ultralujo), como Rolls-Royce, Bentley o Mercedes-Maybach, logran mantener viva esta mítica tradición. Para poder cumplir con las estrictas normativas vigentes y esquivar de paso a los ladrones, estas exclusivas marcas han desarrollado sofisticados mecanismos electrónicos. Gracias a ellos, figuras legendarias como el Espíritu del Éxtasis se ocultan automáticamente bajo la chapa en menos de un segundo ante cualquier impacto o al apagar el coche, preservando así el romanticismo clásico sin comprometer la seguridad.
Las insignias más conocidas
- Rolls-Royce – Espíritu del Éxtasis
- Mercedes – Estrella de tres puntas
- Jaguar – Jaguar a en pleno ataque
- Bentley – B alada
- Cadillac – Corona floral con escudo
- RAM – Carnero cargando
- Lincoln – Estrella de cuatro puntas
- Packard – Diosa de la velocidad
- Buick – Bombsight
- Mach – Bulldog
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