Aunque sea relativamente desconocida, Tickford fue una compañía con bastante renombre en el mundo del automóvil. Y el Tickford Capri Turbo probablemente sería su obra cumbre. Aunque antes de adentrarnos en el modelo, hagamos un repaso a lo largo de la historia. El origen de Tickford se sitúa alrededor de 1820, cuando se estableció como constructor de carruajes para caballos. A finales del siglo, con la aparición del motor de combustión comenzó a prosperar como fabricante de automóviles.

Su especialidad era la producción de carrocerías y en la década de 1930 trabajaban para un buen número de marcas. En 1955, Tickford era adquirida por David Brown, que desde unos años antes poseía Aston Martin y Lagonda. De hecho, la producción de los automóviles británicos se trasladó a Tickford Street, en Newport Pagnell (Reino Unido), las míticas instalaciones a las que están volviendo en la actualidad.

Posteriormente, en la década de los 80, Tickford quedaría relegada como filial de servicios de ingeniería y se trasladó a Milton Keynes. Fue en ese momento cuando se les adjudicó la labor de hacer un Ford Capri más deportivo y capaz. Se utilizó la tercera generación de este modelo coupé que ya había separado sus caminos respecto a los del Ford Mustang. Aunque la producción del modelo tenía lugar en Alemania, los Tickford Capri Turbo fueron montados en Inglaterra.

Allí se llevaba a cabo un desmontaje y posterior montaje de forma totalmente artesanal. Para el exterior se instalaba un kit de carrocería más ancho y anguloso, que lo distingue a la perfección del modelo original. Llamaban la atención las llantas carenadas que montaron algunas unidades. Aún así, la aerodinámica salía perdiendo y su coeficiente pasaba de 0,36 a 0,37 Cx. En la parrilla de las primeras unidades estaba el logotipo ovalado de Ford, pero también salieron algunas con el logotipo alado de Tickford, muy parecido al de Aston Martin.

En el interior también se hicieron un buen número de modificaciones. Se podía agregar una tapicería de cuero y molduras de madera para mejorar la calidad. Aunque los mayores cambios que se hicieron en el Tickford Capri Turbo no se ven a simple vista. El modelo de serie montaba un motor V6 Cologne de 2.8 litros, al que se hicieron algunos cambios como el turbocompresor IHI. Gracias a ello se aumentó la potencia hasta los 205 CV.

El Tickford Capri Turbo era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 220 km/h. El comportamiento también mejoraba gracias a los frenos de disco traseros o a las modificaciones para la suspensión. Los cambios respecto al Capri de serie conllevaban unas 200 horas de trabajo por cada ejemplar.

Es por eso que de la producción prevista de 250 unidades, se redujo a 100 unidades y solamente se llegaron a completar alrededor de 85 (los otros 15 no se convirtieron aunque llevaban número de chasis de Tickford). La demanda inicialmente tampoco respondió demasiado bien al proyecto. Hay que decir que el Ford Sierra RS 500 Cosworth, también hecho por Tickford, era más rápido y asequible. A pesar de ello, el Tickford Capri Turbo sigue siendo un unicornio bastante valorado en la actualidad.

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