Todo el mundo lo sabe: los estadounidenses adoran los coches. Desde que Henry Ford inventó la producción en cadena, diseñada para fabricar el Model T, no han parado hasta llenar su país de coches y crear una cultura en torno al automóvil sin parangón en el mundo y es parte de la identidad e idiosincrasia estadounidense. Hasta la eclosión de China eran el primer mercado, con una importantey industria importadora y exportadora.

Pero ahora, según un nuevo informe sobre el uso del automóvil en todo el mundo de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, esto ha cambiado. De hecho los estadounidenses per cápita tasas de propiedad de automóviles son en realidad uno de los más bajos del mundo desarrollado.

Coches cada 1.000 habitantes en el mundo

Según el estudio, Los EE.UU. ocupa el puesto 25 en el mundo por número de turismos por persona, por encima de Irlanda y justo debajo de Bahrein. Dicen que hay 439 coches por cada 1.000 estadounidenses, es decir, poco más de dos personas por cada coche. La cifra es superior en casi toda Europa Occidental (Reino Unido, Alemania, Francia, España, Italia…) y en otros países como en Japón, Australia y Nueva Zelanda.

Los datos no concuerdan demasiado con los que se conocían hasta ahora (puedes verlo en el enlace al final del artículo, con datos del Banco Mundial), en los que solamente Monaco superaba a Estados Unidos en esta estadística. (también en estos datos, con 771 coches por cada mil ciudadanos, mientras los datos del Banco Mundial los coloca con 908 en 2009). Esta diferencia nos ha llevado a pensar que quizá los tipos vehículos que se analizan sean diferentes. Los datos de la fundación dicen incluir todos los “vehículos de pasajeros”, (automóviles, pick-ups , todoterrenos y minibuses), pero no incluye camiones comerciales de carga y autobuses con más de nueve asientos. Parece que no deberían cambiar mucho los resultados.

¿Pero qué tipo de coche se compra? En esta gráfica Estados Unidos parece un país más pobre cuando los coches por habitante se traza contra el consumo per cápita de cada hogar. El estudio de la Fundación Carnegie explica que son dos variables correlacionadas: En los países donde los hogares gastan más dinero, tienden a tener también más coches.

Ingresos por hogar y número de coches

Los países más a la izquierda de la línea son aquellos donde hay más vehículos propios más de lo esperado: (Italia e Islandia, por ejemplo). Los países a la derecha de la línea serían aquellos donde las personas poseen un menor número de coches del esperado. Así, vemos los países estado como Macao, Singapur y Hong Kong), donde la propiedad de automóviles está muy regulada para reducir el tráfico… y los Estados Unidos.

Esto me resultó realmente sorprendente. ¿Por qué? Pues bien, el informe de Carnegie explica que la propiedad de automóviles están estrechamente vinculadas con el tamaño de la clase media. De hecho, se miden las tasas de propiedad de automóviles precisamente para predecir el tamaño de clase media pues la comparación de la clase media es compleja, ya que la clase media en un país puede ser pobre o rico en otro.

¿Si los estadounidenses están comprando menos automóviles, es una señal del declive de la clase media norteamericano? Los estadounidenses son más ricos que los europeos (de media), pero la desigualdad de la renta es también mucho mayor. Según el documento de Carnegie, alrededor de 9,6% de los coches de los estadounidenses son los coches de lujo, (lo definen como Audi, BMW, Mercedes-Benz y Lexus, pero no Cadillac, ojo)… lo que hace que Alemania tenga un 26,6 % de “coches de lujo“. ¿Y si no es un problema de la clase media y es verdad que los jóvenes estadounidenses pasan del coche y gastan más su dinero en tecnología? Podría ser otra opción.

Pero pese a estos datos sorprendentes, algo no cambia enel informe. Los estadounidenses gastan mucha más energía por persona que esos europeos que tienen “tantísimos coches por habitante”. El uso de petróleo per cápita es aproximadamente el doble que en Europa occidenta.

Uso de energía per capita

Este dato nos lleva a tomar todos los anteriores datos con cautela. ¿O crees que Detroit, la tierra de Ford y Cadillac, cae ante el empuje de Frankfurt, con Volkswagen y BMW? ¿Debemos cambiar ya los estereotipos y considerar a Europa el centro de la cultura del automóvil?

Vía: The Atlantic
Fuentes: Fundación Carnegie, Banco Mundial

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