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Toyota Origin (1)
Luis Blázquez

Toyota Origin, una extraña berlina retro con “puertas suicidas” y motor de Supra

El Toyota Origin es una berlina de cuatro puertas y estilo retro francamente extraño construido entre el 2000 y el 2001. La firma nipona le dio vida como una oda al “Toyopet” Crown, también conocido como el primer automóvil japonés que se vendió en los Estados Unidos. Es por eso que este coche de curiosas proporciones se ve de la manera que lo hace. El Crown original se parecía al clásico sedán estadounidense, pero de tamaño reducido, y el Origin siguió su ejemplo.

La denominación “Crown” es la placa de identificación más antigua del fabricante. Tanto histórica como comercialmente, es uno de los modelos más importantes de Toyota. El impacto y el legado de su éxito en el mercado interno se ve fácilmente a través del uso generalizado de los nombres derivados de la corona en toda la alineación (por ejemplo, Corona, Corolla, Camry) que significan o están relacionados con la palabra “corona”. Claramente, la historia del modelo puede abarcar una serie de publicaciones, pero aquí solo nos interesa la primera (1955-1962).

Toyopet Crown Deluxe (1955)

En la década de los 50, Toyota ya había producido dos plataformas: AA y sus sedanes derivados, y la SA, con sus berlinas y camiones correspondientes. Durante esta época de rápido crecimiento industrial y económico de Japón, los turismos eran cada vez más frecuentes. Para satisfacer esta demanda, la próxima oleada de vehículos de Toyota iban a ser diseñados desde cero en lugar de usar un chasis y unas transmisiones de talla única. El desarrollo comenzó en 1952, y como tal, el Crown llegó en 1955 con el objetivo de ser tan lujoso y agradable de llevar.

El diseño estaba en línea con los estándares contemporáneos en los EE. UU. y Europa, pero con un toque interesante: las puertas posteriores eran de estilo “suicida”. A diferencia de la mayoría de vehículos vendidos en Japón en esa época, a menudo importados como kits y ensamblados en plantas locales, el Crown fue desarrollado en el País del Sol Naciente íntegramente, con una adaptación perfecta a lo que se demandaba allí. De hecho, Toyota no solo quería que fuese un coche cómodo y eficiente, también fiable y tan sofisticado como un modelo europeo.

Toyota subió la apuesta para todos los demás. Como producto premium, el Crown fue adoptado por personas adineradas, así como por empresas y los cargos gubernamentales, convirtiéndose efectivamente en un símbolo aspiracional para el público amante de los coches. Además, con la vista puesta en el mercado estadounidense,Toyota eligió el Crown como producto inaugural en 1957. Desafortunadamente, no estaba preparado para las amplias y pavimentadas carreteras al otro lado del charco, por lo que se retiró a 1960 dejando “huérfano” al Land Cruiser.

Aún así, el Crown siempre ha sido una de las columnas vertebrales de Toyota, sirviendo de todo, desde taxi hasta el transporte de ejecutivos de gestión media con comodidad y lujo discreto. En reconocimiento a su importancia, Toyota creó el Origin en el 2000 para celebrar una producción acumulada de 100 millones de vehículos. Basado en el modelo Progrès, fue creado para ser una interpretación moderna del Crown original, tal y como se puede apreciar viendo la parte frontal y la zaga, las puertas de apertura “suicida” o en la curiosa forma de la luneta posterior.

El interior también hacía sus guiñitos al Crown, proporcionando algunas características de lujo sorprendentes para su época, como un purificador de aire activo con cuatro configuraciones diferentes, o tecnología como un climatizador bizona o un sistema multimedia emergente que venía con navegación DVD. Apropiadamente, estaba propulsado por el bloque de seis cilindros en línea y 3.0 litros que servía como caballo de batalla para los sedanes y coupés de Toyota, el famoso “2JZ”, aunque en su versión atmosférica (GE) con 212 CV y 283 Nm.

Como un diseño totalmente retro, el Toyota Origin puede provocar reacciones polarizadoras no muy diferentes a las que causaba el Jaguar S-Type. Sin embargo, este fue un modelo conmemorativo de bajo volumen que fue esencialmente un regalo que Toyota se dio a sí misma y a aquellos que entienden y aprecian la importancia del Crown original. La empresa nipona solo construyó 1.073 unidades, todos comercializados en la isla, razón por la que es un auténtico rara avis y, con casi total seguridad, un completo desconocido fuera del territorio japonés.

Fuente: Toyota

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