Ya hemos visto en persona al Volkswagen ID 3 en España. Llega en junio y la marca ya lo define como sucesor de los míticos Beetle y Golf. Y ojo, que, como ellos, será la base de una completa gama ID. De hecho, ya hemos visto prototipos que los adelantan, como el ID Crozz (la carrocería SUV), el ID Vizzion (formato sedá) o el ID Buzz (un monovolumen). Pero este último, no será el primer vehículo de este tipo movido por electricidad.

Si bien el prototipo del Microbus ID Buzz que conocimos en 2017 tenía unas clara inspiración en la mítica Transporter T2 que bebía gasolina (desarrollada sobre el Beetle, por cierto), la idea de transportar personas sin emisiones no es nuevo. Ya allá por la década de los 70 del siglo pasado ya se experimentaba con varios prototipos eléctricos. La marca ha rescatado uno de aquellos primitivos modelos que construyó hace 48 años y la mostrará en marzo.

La investigación para electrificar al Beetle y al Bus corrió a cargo de una subdivisión del departamento de ingeniería de Volkwsagen. Debian desarrollar un tren motriz eléctrico que pudiese reemplazar adecuadamente el cuatro cilindros bóxer refrigerado por aire que alimentaba a esos modelos. Era más fácil decirlo que hacerlo, pues ninguno de los vehículos fue pensado para acarrear con una voluminosa batería. Por eso el espacioso Volkswagen Bus resultó más sencillo de convertir que el Beetle.

El primer prototipo se presentó en la Feria de Hannover de 1972, y justo después Volkswagen comenzó a construir unas pocas unidades para ponerlo en manos de los municipios y probarlo en condiciones reales.

En el caso de la que ves en las imágenes y que se ha unido ya a la colección patrimonial de la compañía se construyó en 1972, y se registró por primera vez en 1978 en la División de Drenajes de Berlín. Se creó incluso una estación de intercambio de baterías en el distrito de Tiergarten donde los mecánicos podrían retirar un paquete agotado y reemplazarlo con una unidad completamente cargada en unos cinco minutos (cómo nos recuerda esto a la idea de Better Place).

Poco tiene que ver las capacidades de este modelo con las del actual ID 3. Su batería de 21,6 KWh de capacidad tenía una autonomía de unos 85 km y alimentaba un modesto motor eléctrico desarrollado por Bosch de 43 CV y 160 Nm de par. Eso sí, contaba con cosas muy actuales, como un sistema de recuperación de energía cinética que se activaba cuando el conductor aplicaba los frenos.

El peso era su gran háncicap, pues pesaba casi 2.200 kg, casi una tonelada más que el modelo con motor de combustión. Por eso no alcanza más de 74 km/h, una cifra que Volkswagen señala como adecuada, ya que no estaba diseñada para uso en carretera.

A finales de marzo, en el Techno Classica de Essen (Alemania), un evento dedicado a los autos clásicos, podrá verse este midelo antes de unirse a la flota de modelos clásicos de Volkswagen, que también incluye un Bus similar equipado con una turbina de gas experimental de 75 CV. Para el ID Buzz tendremos que esperar un poco más, pues su producción no está prevista hasta 2022.

Fuente: Volkswagen
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