No es necesario ser demasiado mayor para recordar los tiempos en que los coches diésel eran los reyes indiscutibles de Europa, especialmente en países como España. El mercado del Viejo Continente ya tenía suficientes quemadores de aceite, y parecía que se necesitaría un evento catastrófico para detener eso. Para eso llegó Volkswagen en 2015 y su escándalo de diesélgate. Desde entonces y junto con las nuevas y estrictas normas de emisiones, las ventas de los coches diésel ha caído estrepitosamente.

JATO (una empresa de investigación automotriz independiente) acaba de publicar las cifras de ventas de septiembre en el mercado europeo, y estamos ante un terremoto bíblico. Por primera vez en la historia registrada de la industria automotriz, el número de vehículos electrificados (eléctricos puros, híbridos e híbridos enchufables) matriculados durante el mes de septiembre de 2020 fue mayor que el número de matriculaciones de mecánicas diésel, aunque sí, estamos hablando de un margen muy estrecho.

Antes de entrar en más detalles, aquí hay una perspectiva: hace una década, los motores diésel representaban el 50 % de las matriculaciones, mientras que los vehículos eléctricos tenían una participación de mercado de menos del uno por ciento. Este septiembre, los primeros han tenido una cuota del 24,8 %, y casi la mitad (12 %) para los vehículos eléctricos puros en toda Europa. Integra en la ecuación a los coches PHEV y HEV, y obtendrás una participación de mercado total de los vehículos electrificados del 25 %.

De acuerdo con las cifras proporcionadas por JATO, el Grupo Volkswagen es el líder dentro del segmento eléctrico, seguido de Tesla. La marca de la uve doble en sí registró un crecimiento del 352 %, gracias en gran medida al lanzamiento del ID.3. El modelo como tal de baterías líder fue el Tesla Model 3, con 15.702 unidades vendidas en todo el continente, seguido del subcompacto Zoe de Renault con 11.023. A pesar del comienzo alentador, el ID.3 no alcanzó los cinco dígitos, con solo 7.897 ejemplares entregados.

Volkswagen en particular ha necesitado (y necesitará) varios años y varios miles de millones en compensación para dejar todo el caso atrás, pero la compañía también tuvo que mostrar una estrategia convincente sobre cómo planea reducir su dependencia del gasóleo ahora empañado. Como era de esperar, eso incluyó un fuerte impulso para los vehículos eléctricos y electrificados, y cinco años después, apenas estamos comenzando a ver los primeros resultados de esta nueva orientación en la forma de ID.3 y de ID.4.

En cuanto al segmento más apreciado por los clientes de los 27 mercados europeos a los que ha tenido acceso JATO, los SUV siguen liderando por un margen considerable, manteniendo cautivo el 41,3 % de la cuota de mercado, seguidos de los subcompactos (19 %) y los compactos (17,7 %). Todos los demás tienen cifras de un dígito. En comparación con 2019, la participación de mercado de todos los vehículos electrificados fue del 11 %, con un total de 327.800 unidades comercializadas durante septiembre.

Hay múltiples razones por las que los diésel están cayendo en desgracia en Europa, y es difícil decir cuál juega un papel más importante que el otro. Por un lado, las autoridades dejan muy claro que conducirlos en las principales ciudades del futuro no será una opción. Por otro lado, cada vez más personas comienzan a considerar el impacto ambiental de sus hábitos de conducir. Ahora que se sabe que la contaminación es más que solo dióxido de carbono, los diésel están expuestos a otras partículas nocivas.

Además, el desarrollo de la tecnología híbrida significa que la mayoría de las ventajas que aporta un motor diésel se pueden obtener utilizando una mezcla de electricidad y gasolina. Finalmente, el precio de los eléctricos ha ido bajando poco a poco y, en algunos casos, comprar uno puede ser incluso más conveniente que un diésel equivalente gracias a las ayudas gubernamentales. A más competencia y más desarrollo de nuevas tecnologías, los costes reales de fabricación y de venta disminuyen progresivamente.

Fuente: JATO

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2 COMENTARIOS

  1. A ver si dejamos de intentar engañar al personal.

    TODO LO QUE TIENE UN TUBO DE ESCAPE NO ES UN COCHE ELÉCTRICO. Eso de meter como «electrificados» coches sin el que un motor a combustión no son nada, como coche eléctrificado para hacer bulto, y no enseñar las ridículas ventas reales de los coches puramente electricos (sin tubo de escape) no son ni el 0.7 % de las ventas reales.

    Pero claro hay que enmascarar como sea ese auténtico fracaso en ventas, y que mejor que hacer un paripé metiendo en un mismo saco todos aquellos que tengan una batería algo más grande de lo normal. Pues para eso, que tambien hubiesen añadido los que tiene star&stop. Al fín y al cabo es una ayuda a la disminución de emisiones ¿no?.

    Nos toman por tontos.

  2. Poco habrá tenido que ver el «gatodisel» y mucho la normativa que desde todos los púlpitos políticos se ha impulsado. No se trata de ninguna tendencia sorpresiva, es a lo que la legislación nos lleva. Y allá vamos.

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