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Prueba
Mario Nogales

Audi Q5 45 TFSI quattro: prueba contacto con un SUV muy versátil

Ya hemos visto como los SUV están muy presentes en la industria y también en las carreteras, pues es el tipo de carrocería más demandada y parece que será así muchos años. El caso es que los hay de todos los tamaños y de todos los precios, para adaptarse a todos los tipos de usuario. Aquellos que busquen espacio y calidad a partes iguales, optarán por un SUV grande de una marca premium. En ese segmento hay pocas opciones tan equilibradas como el Audi Q5 45 TFSI quattro que probamos recientemente.

Se trata de la última actualización del Audi Q5, uno de los ejemplares más populares de estas características. Siempre ha tenido una dura rivalidad contra otros dos modelos alemanes, los BMW X3 y Mercedes GLC, habiendo pocos detalles que hagan sobresalir a unos por encima de otros. Ahora con el lavado de cara se posiciona como el renovado más recientemente y eso le hace incorporar novedades interesantes a nivel tecnológico. Vamos a ver si con eso consigue ser el referente del segmento.

Exterior

A nivel de diseño asistimos a una renovación continuista, que mantiene las líneas principales del modelo sin modificaciones. De hecho, las dimensiones exteriores apenas cambian unos milímetros por los nuevos paragolpes. Se queda en una longitud de 4.681 mm, una anchura de 1.893 mm y una altura de 1.662 mm; manteniéndose la distancia entre ejes en los 2.820 mm.

Lo que sí que se pueden apreciar son algunos retoques a nivel de diseño, con un frontal en el que sobresale laparrilla Singleframe octogonal ligeramente más ancha, con un entramado de panal de abeja y acabado en negro en nuestra unidad. Queda flanqueada por unos faros LED que estrenan firma lumínica, mientras que el paragolpes cambia sus formas y cuenta con unas tomas de aire laterales más altas.

El lateral es la parte que menos cambia, pues se mantienen las líneas principales. Lo que más va a llamar la atención son las llantas de 20 pulgadas de Audi Sport, que son un opcional bastante atractivo. De hecho, en el nuevo Q5 hay para elegir llantas de las 18 hasta las 21 pulgadas. Estas son las correspondientes al Black line, el acabado superior de la gama. Se le puede distinguir, entre otras cosas, por esas molduras en negro haciendo contraste. Incluye las barras de techo o las inserciones de las puertas.

Y en la trasera también observamos cambios menores. Empieza con un spoiler de techo que queda por encima de la luneta. La zona intermedia queda predominada por los pilotos traseros OLED, un opcional que es la primera vez que llega al modelo y que tiene funcionalidades interesantes. Cambia el diseño y se modifican cuando va en modo Dynamic, además de aumentar la intensidad cuando otro coche se acerca mucho. La zaga queda rematada por una especie de difusor con salidas de escape falsas, un detalle que lo afea un poco.

Interior

En el interior del Audi Q5 hay pocas modificaciones, pues la marca de los cuatro aros ya estaba a la vanguardia en este aspecto. La tecnología es muy completa, sobre todo cuando se cuenta con el sistema multimedia MMI Navegación plus y con la mayoría de extras. Uno de ellos es el Virtual Cockpit plus, la instrumentación digital de 12,3 pulgadas que destaca por unos gráficos muy precisos y avanzados. También por poder mostrar todo tipo de información y ser personalizada al gusto. Queda por detrás de un volante multifunción de corte deportivo.

En la parte central del salpicadero sobresale una pantalla táctil de 10,1 pulgadas cuya integración no convence del todo. Sin embargo, es indudable su buen funcionamiento por la precisión que tiene y lo intuitivos que son sus menús. Además de una navegación completa, cuenta con la conectividad con Apple CarPlay y Android Auto y otros servicios online gracias a Audi Connect. Lo cierto es que todo el manejo es igual al resto de modelos de la marca, como el Audi S5 TDI que probamos recientemente.

Otro detalle que nos gusta del Audi Q5 es que mantiene los controles de la climatización analógicos, algo que no ocurre en algunos de sus familiares mayores como el Audi Q7, donde es a través de una pantalla táctil. Destaca su facilidad de uso y también el buen tanto de sus botones y ruletas. En la parte de la consola central quedan algunos mandos más con funciones relativas a la conducción. Sobra decir que lacalidad es muy destacada en este ejemplar, pues todos sus materiales son agradables al tacto y está bien terminado. Bien por la tapicería o por las molduras de aluminio, mal por el Piano Black que sigue apareciendo en algunas zonas.

Como buen SUV grande, el Audi Q5 quiere destacar por habitabilidad y espacio interior. Lo consigue con creces en las plazas delanteras, donde hay centímetros de sobra en todas las cotas. Además, los pasajeros se benefician de unos asientos muy confortables que tienen reglajes eléctricos para encontrar la posición ideal de conducción con mayor facilidad. También vemos que en esta parte hay bastantes huecos portaobjetos, algo que siempre se valora positivamente.

Las plazas traseras del Audi Q5 también están por encima de la media del segmento gracias a que la banqueta puede desplazarse longitudinalmente hasta 15 centímetros para jugar con el espacio. Los respaldos son reclinables en varias posiciones y eso nos deja con que el hueco para las piernas es muy generoso cuando están en su posición muy retrasada. El espacio para las cabezas está bastante bien, aunque hay que decir que la plaza central carece de forma y es más incómoda debido al prominente túnel de transmisión. 

Maletero

El maletero es otro de los puntos fuertes del Audi Q5 al ofrecer 550 litros de capacidad. Se trata de una cifra destacada que además viene enfatizada por el hecho de que se pueda mover la segunda fila para ganar más espacio en esta superficie. Otra cosa que habría que mencionar es el portón eléctrico que deja unas formas muy regulares y aprovechables. Bajo el piso del maletero no tenemos rueda de repuesto porque está el subwoofer del sistema de sonido, así que hay que conformarse con el kit antipinchazos.

Hay que destacar que la boca de carga es ancha y no queda a una altura demasiado elevada. Las unidades que cuenten con la suspensión neumática podrán hacer que baje la altura del coche tocando un botón. También hay unos tiradores para poder abatir los asientos traseros desde esta posición. Se hace en tres partes (40:20:40) y nos deja una superficie completamente plana con una capacidad de hasta 1.550 litros

Equipamiento

El equipamiento del Audi Q5 está bien definido y tiene una oferta atractiva que puede encajar en las necesidades de la mayoría de clientes. Ya de serie, en el acabado Básico, la dotación es buena, pues incluye llantas de 18 pulgadas, faros y pilotos LED, climatizador automático, portón de maletero eléctrico, retrovisores calefactables, volante multifunción plus, Audi Connect, control de crucero o asistencia de aparcamiento.

Por encima queda el acabado Advanced, más completo gracias a elementos como unas llantas de 18 pulgadas específicas, marcos de las ventanas cromados, MMI Navegación Plus, Audi Virtual Cokcpit de 12,3 pulgadas, volante de cuero, climatizador de tres zonas, retrovisores calefactables abatibles eléctricamente antideslumbrantes, Audi smartphone interface o Audi phone box. 

Para lo que quieran un puntito más de deportividad a nivel estético pueden optar por el S line. Añade a lo anterior llantas de 19 pulgadas, faros Matrix LED, paragolpes diferenciados, tren de rodaje deportivo, revestimiento interior del techo en negro y asientos delanteros deportivos. El superior en este caso es el Black line, que suma llantas de 20 pulgadas Audi Sport, paquete S line interior, paquete de estilo negro, barras de techo en negro, cristales traseros oscurecidos y tapicería específica.

Motor

La gama mecánica del Audi Q5 es bastante lógica y tiene opciones en diésel, en gasolina y dos híbridos enchufables. Hay que destacar que todos son electrificados, pues los de combustión tradicional suman un sistema Mild Hybrid de 12 V para conseguir la etiqueta ECO de la DGT. El acceso a la gama es el diésel 35 TDI, que lleva una mecánica de cuatro cilindros y 2.0 litros con 163 CV que entrega la potencia al eje delantero. Con el mismo motor está el 40 TDI, que sube hasta los 204 CV y lleva la tracción total quattro. Ambos van ligados a la transmisión automática S tronic.

Por la parte de la gasolina, por el momento, solamente aparece el 45 TFSI. Se trata de la versión que hemos estado probando en la toma de contacto y lleva una mecánica de cuatro cilindros y 2.0 litros con una potencia de 265 CV y 370 Nm de par. En este caso también viene con la transmisión automática S tronic por defecto y solamente puede ir con la tracción total quattro. El tope de gama sería los híbridos enchufables, el 50 TFSIe con 299 CV y el 55 TFSIe de 367 CV, de los que ya hemos hablado en detalle.

Si entramos un poco más en detalle con el Audi Q5 45 TFSI quattro que hemos probado, hay que decir que sería la única opción para los que busquen gasolina y no quieran meterse en los híbridos enchufables. Con ese nivel de potencia consigue unas prestaciones bastante destacadas al acelerar de 0 a 100 km/h en 6,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 240 km/h. Por otro lado, homologa un consumo mixto de entre 8,7 y 9,2 l/100km y unas emisiones de CO2 de entre 198 y 209 g/km. 

Comportamiento

Cuando nos ponemos al volante del Audi Q5 45 TFSI quattro lo primero que destaca es el refinamiento de la mecánica de gasolina. Llega incluso a dar la sensación de que se trata de un seis cilindros por la suavidad con la que arranca y por la ausencia de vibraciones. El sistema microhíbrido también ayuda en algunos momentos como cuando entra en acción el Star&Stop. No es la única buena noticia del motor de cuatro cilindros y 2.0 litros, que también anda como si fuera más grande de lo que en realidad es.

Se han obtenido 265 CV de este bloque, una cifra destacada que sirve para mover con bastante soltura sus 1.835 kg de peso. En este sentido, lo que más llama la atención es la linealidad en la entrega de potencia y la alegría con la que sube de vueltas. Es un coche muy satisfactorio de conducir, aunque no puede ir ligado a una caja de cambios manual. El nuevo Q5 solamente está disponible con transmisiones automáticas, S tronic para los «normales» y tiptronic para el SQ5.

Esa caja automática de doble embrague y siete velocidades lo cierto es que es una buena opción para la mayoría de situaciones. Las transiciones entre marchas son casi imperceptibles, es un cambio muy rápido y bastante suave. Aunque tiene una puesta a punto que tiende a rodar en marchas largas para favorecer consumos, siempre se puede recurrir a las levas tras el volante o jugar con los modos de conducción. 

Hay muchos para elegir en este Audi Q5 45 TFSI quattro: All road, Off road, Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual. Cambian algunos parámetros como el propio cambio, la reactividad del acelerador, la dureza de la suspensión o el tacto de la dirección. Hay bastante diferencia entre unos y otros, destacando el más eficiente y sus cruceros «a vela» o la inmediatez en las aceleraciones con el más deportivo.

En todo caso, lo que más nos ha gustado de este Audi Q5 45 TFSI quattro es su equilibrio y su capacidad para hacer casi todo bien. Es un coche con el que poder realizar un viaje largo con garantías, pero también con el que poder lidiar una buena carretera de curvas o salir airoso en las grandes ciudades. Eso sí, el consumo variará en función de su uso. Aunque no pueda servir como referencia por la duración de la prueba, nosotros estuvimos en torno a los 10 litros en la toma de contacto. 

Que el Audi Q5 esté tan bien proporcionado es también gracias a la puesta a punto del chasis que se le ha realizado. Aunque de serie cuenta con suspensión multibrazo en ambos ejes y eso ya supone tener un comportamiento muy equilibrado, nuestra unidad montaba la suspensión neumática opcional. Se trata de un elemento muy recomendable y que cambia por completo la conducta del Audi Q5. Es mucho más estable y pone un extra de confort que le sienta muy bien.

También hace que tengamos un coche que no tiene miedo a salir fuera del asfalto. No se trata de un auténtico todoterreno, pero la tracción quattro y esa suspensión hacen que se desenvuelva bastante bien en caminos. De hecho, ya mencionamos un par de modos de conducción específicos para el uso off road. Por lo tanto, este Audi Q5 45 TFSI quattro se va a posicionar como un coche para todo.

Opinión coches.com

Tras probar la actualización del Audi Q5 queda claro que se trata de un auténtico referente del segmento y que ha adelantado a sus rivales en algunos aspectos. A nivel estético no hacía falta mucha evolución, pero hay cambios evidentes y la guinda de los novedosos pilotos traseros OLED. Lo mismo pasa por dentro, que viene con una tecnología muy respetable y con la habitabilidad característica de los coches de su tamaño.

Aunque probablemente lo que más destaque son las mejoras en el equipamiento y la puesta a punto, que hace que sea uno de los coches más equilibrados que recordamos. El Audi Q5 45 TFSI quattro que probamos va sobrado de potencia y refinamiento, mientras que con la suspensión neumática gana enteros. Si tenemos que sacarle una pega, probablemente fuera su elevado precio. Parte de 49.160 euros, aunque para tener una unidad como la que se ve en las imágenes, con la mecánica de gasolina y el nivel de equipamiento superior, habría que desembolsar 70.050 euros.

Audi Q5 45 TFSI quattro
8.3Nota
Lo mejor
  • Acabados interiores notables
  • Equipamiento mejorado
  • Comportamiento dinámico
Lo peor
  • Renovación continuista
  • Solo con cambio automático
  • Precio final con extras
Diseño8.5
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero8
Equipamiento8.5
Motor8.5
Comportamiento8.5
Calidad Precio7.5

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