Corría el año 1996 cuando se presentó la primera generación del Citroën Berlingo, junto al Partner de Peugeot. Se trataba en síntesis de un coche de trabajo que podía utilizarse sin problema alguno como coche familiar durante los fines de semana o vacaciones. La idea se denominó Ludospace… y funcionó.

Ahora, más de dos décadas después, el concepto ha evolucionado todavía más. El Berlingo, fabricado en la planta que PSA tiene en Vigo, mantiene las versiones comerciales… y se ha dado un giro a las del ocio, más cercanas que nunca a la idea de un monovolumen, si bien conserva las capacidades para transportar objetos grandes propias de las furgonetas.

No hace mucho desde Citroën confirmaban que el C4 SpaceTourer deja de fabricarse. ¿Puede el Berlingo ocupar el lugar de este exitoso monovolumen compacto? Con cinco plazas individuales en esta versión Talla M y una buena capacidad de maletero, en principio, nada indica que no…

¿Pero están los acabados interiores a la altura de lo que espera una familia? ¿Es versátil y práctico el habitáculo? ¿Encontraremos vestigios de su origen comercial que puedan hacer que algunos compradores no les interese algo así? ¿Y su tacto de conducción recuerda al de una furgoneta o tiene más a lo que esperamos de un turismo o un SUV? Nada mejor que pasar una semana con una unidad para intentar solventar estas dudas.

Exterior

Imagina una reunión con un diseñador al que le encargan que diseñe una furgoneta. Primer requerimiento: Ha de tener unas dimensiones similares a las de un coche compacto. El Berlingo mide 4.403 mm de longitud en esta talla M, un Peugeot 308 se queda en 4.253, para que te hagas una idea.

En ese espacio han de maximizar el espacio de carga. Y cuando hablamos de maximizar… eso significa al máximo. De ahí que estos vehículos sean altos (el Berlingo llega a 1.800 mm) y, sobre todo la parte trasera, tenga zonas muy cuadradas que ayudan a cumplir ese cometido.

¿Qué le queda entonces al diseñador? Pues echarse a llorar o asumir que su arte se apreciará sobre todo en el frontal. Es ahí precisamente donde más se diferencia de los otros productos gemelos, el Opel Combo, Peugeot Rifter y, próximamente, el Toyota ProAce City Verso.

En la parte delantera se juega con la disposición de faros que la marca presentó hace ya años en el prototipo Technospace, sobre el que se fraguó el C4 Picasso (luego llamado C4 Spacetourer). Se ubican en tres niveles: luces diurnas, ópticas principales y faros antiniebla. Y eso le da una imagen más original que al resto de modelos hermanos. El capó está muy elevado y la anchura del modelo es también bastante grande, de 1.848 mm.

Si lo vemos de lateral vemos algunos detalles estéticos del nivel de acabado que tenemos entre manos (luego desglosamos), como los Airbumps, ventanillas oscurecidas o barras del techo. Las llantas de 17 pulgadas no parece que tengan el tamaño que anuncian debido a que hay mucha cantidad de chapa. Destacable la distancia entre ejes de 2.785 mm… y las ventanillas convencionales en las puertas laterales correderas, algo que los más pequeños agradecen, créeme.

La zaga no cuenta con demasiados elementos diferenciadores. Un gran portón que abre desde abajo y unas ópticas colocadas en vertical en los laterales, que al encenderse originan un efecto tridimensional. La parte baja tiene una protección plástica negra.

Interior

Desde luego, el interior de esta unidad que tenemos entre manos recuerda más bien poco al de una furgoneta, pues es bastante acogedor. Bueno, tan sólo en una cosa, la enorme amplitud que hay.

No hay pero alguno en las plazas delanteras, con espacio a raudales y que permite moverse de una plaza a otra o incluso a las plazas traseras, al no existir consola entre los asientos (puede contar con ella, es opcional).

Los elementos que van habitualmente entre los asientos, como la palanca de cambios, van en posición elevada en el salpicadero. Las versiones con cambio automático tienen una ruleta igual que la que vimos en nuestra prueba del Peugeot Traveller. Quizá los más altos pueden golpear sus piernas contra el saliente donde va colocada. Yo, que mido, 1,80, no tuve ese problema, pero si eres alto compruébalo antes de comprarla.

Por lo demás, los asientos son cómodos, aunque no esperes que te abracen y sujeten el cuerpo bien en las curvas. La posición de conducción es algo erguida, pero tampoco muy “furgonetil”. La ergonomía es correcta, salvo en algunos detalles. La mayoría de los mandos se han ubicado donde esperas.

La instrumentación recae en dos esferas analógicas con una pantalla central, el volante tiene unos mandos justos y se apuesta por ubicar el control de crucero en un mando satélite, solución clásica en PSA. El asiento del copiloto puede abatirse, por lo que su regulación no es muy convencional.

En el centro del salpicadero el protagonismo recae en una pantalla multimedia que conserva una ruleta y botones (no físicos) de acceso rápido a las funciones principales en los laterales. Bajo ella los mandos de la climatización. Un detalle que no nos gustó (por extraño) es la ubicación de la toma de corriente, prácticamente a los pies del copiloto. La toma de 12 V está también casi en el suelo, muy poco accesible, pero esta vez en el centro (bajo la palanca).

Por lo demás, los materiales no son en absoluto lujosos, pero los superiores son agradables al tacto y la calidad de realización es más que aceptable, a la altura de un turismo de su nivel de precios. Las formas son más modernas que muchos coches y hay detalles muy prácticos, como los huecos para dejar las bebidas en la parte superior (hay otro detrás de la pantalla… pero esta prácticamente lo inutiliza).

En el lado derecho encontramos una doble guantera. Una superior, con una pequeña repisa exterior, y una en una posición más baja, de manera convencional. Son uno de los múltiples huecos para dejar objetos con los que cuenta esta unidad. Otro es un plafón que recorre el techo panorámico de delante hasta atrás. No me convence, ya que es fácil que se acumule ahí la suciedad. No puedes tampoco cargar cosas muy grandes o pesadas y los objetos van moviéndose, sin sujeción.

En la parte trasera hay otro cajón (similar a donde se mete el equipaje de mano en un avión). Denominado Modutop, este cofre opcional ofrece 92 litros más de los 186 que pueden llegar a sumar todos los huecos. Puede accederse a él desde las plazas traseras o desde el maletero… y se ofrece con el techo solar.

Esas plazas traseras las conforman tres asientos individuales del mismo tamaño, en los que pueden viajar cómodamente tres adultos o tres niños en sus sillas (todos cuentan con Isofix, oculto con cremalleras, un detalle muy práctico. El acceso a ellas es muy cómodo gracias a las puertas correderas.

A diferencia de los monovolúmenes y algunos SUV, esta fila de asientos no se puede desplazar longitudinalmente, sino que es fija. Tampoco pueden retirarse del coche. Sí es posible regular los respaldos de manera independiente. Es posible montar una tercera fila de asientos (para ello recomendaríamos la carrocería más larga XL) que sí pueden sacarse del coche y moverse longitudinalmente.

El espacio en estas fila de asientos es también muy bueno. Y hay detalles que mejoran la comodidad en esa zona, como las bandejas tras los asientos delanteros, o las cortinillas en las ventanillas. Un pero es que no cuentan con salida de climatización para esa zona, lo que en un coche con un habitáculo tan grande puede ser un hándicap.

Maletero

Si eres de los que valoran la capacidad de carga de tu vehículo, el Berlingo destaca sobremanera en este apartado. Con cinco asientos, el Berlingo M anuncia nada menos que 775 litros hasta la bandeja. Si empleas el espacio hasta el techo contarás con 1.355 litros de capacidad. Para ello, se ofrece una red vertical de protección (con el fin de separar espacio de carga de habitáculo, con la que no contaba nuestra unidad).

Ojo, que si abastes los respaldos de los asientos traseros consigues nada menos que 3.000 litros de capacidad (1.414 hasta la altura de la bandeja). Puedes también prescindir del asiento del copiloto, abatiendo el respaldo (es opcional), para cargar sin problema objetos de más de dos metros de longitud.

El acceso a este enorme espacio de carga hay que elevar el portón trasero. Es enorme, ya que va desde el techo hasta muy abajo, con lo que el plano de carga queda a poca altura, lo que permite cargarlo con facilidad. El problema surge cuando quieres acceder a ese espacio en ciudad, ya que necesitas mucho espacio. ¿La solución? La luneta practicable. Abres solamente la parte acristalada y puedes acceder a la zona.

Es posible colocar la bandeja en dos alturas y hay cuatro argollas para sujetar la carga. Poco parece dadas las posibilidades de ese espacio. Porque pocas cosas hay más, aparte de una luz en el lado izquierdo y una tomas de 12 V en la derecha, junto a un reposabebidas de la tercera fila. Bueno, sí, hay una rueda de repuesto, pero no se accede a ella desde el piso del maletero, sino desde la parte inferior del coche.

Equipamiento

Si piensas en una furgoneta para un uso lúdico, conviene que apuestes por un nivel de dotación completo. El de nuestra unidad de pruebas se denomina Shine y con él dispones de elementos que mejoran el aspecto exterior como las llantas de aleación de 16 pulgadas, lunas traseras oscurecidas, espejos retrovisores abatibles o barras de techo. Pero sobre todo confort, como el sensor de lluvia, climatizador bizona, freno de mano eléctrico, elevalunas eléctricos en todas puertas, bandejas tipo avión, apoyabrazos central delantero, asientos con ajuste lumbar, asientos abatibles individuales…

Ojo, que no es que el Berlingo vaya mal servido de serie. La terminación más sencilla Live ofrece ya los habituales ABS, EBD, TCS, ESP, TPMS, varios airbags, asistente al arranque en pendiente, elevalunas eléctricos delanteros, espejos térmicos, encendido automático de luces, detector de fatiga…

También ayudas a la conducción como la alerta de cambio de carril involuntario, lector de señales de tráfico, control y limitador de velocidad, alerta por colisión, frenada automática en ciudad. Y comodidades como el aire acondicionado, sistema de sonido con dos altavoces, Bluetooth, USB… pero puertas deslizantes con ventanillas fijas.

Entre ambos encontramos el Feel, que dispone de llantas de chapa en 16 pulgadas, luces diurnas de LED, sensores de aparcamiento traseros, Airbumps, luces antiniebla, puertas deslizantes con ventanillas convencionales... y dentro la bandeja cubreequipajes, y el sistema Citroën Connect con pantalla de 8 pulgadas y cuatro altavoces, compatible con Apple CarPlay y Android Auto, además de contar con dos tomas USB.

Lo mejor es que hay además un montón de equipamiento opcional, a un precio en absoluto desorbitado. Nuestra unidad contaba con bastantes elementos. Para empezar, el Pack XTR, que por 468 euros suma los Airbump laterales en la parte baja de las puertas con inserciones en naranja, parte inferior del paragolpes en color de la carrocería, las inserciones en naranja en el contorno de los faros antiniebla, retrovisores exteriores en negro, las llantas de aleación de 17 pulgadas o la tapicería de tela diferenciada.

También contaba con algunos detalles prácticos como el Techo Modutop, que por 883 € sumas el espacio guarda objetos con cofre de techo trasero, el techo panorámico y el retrovisor interior electrocrómico. Y el Pack niños, que suma el retrovisor interior de vigilancia de niños y las cortinillas en las ventanillas de la segunda fila por 208 €

Otros extras tecnológicos con los que contábamos son el Navegador 3D Citroën Connect Nav con Citroën Connect Box (llamada de emergencia y asistencia localizada por GPS), por 831 € o la recarga inalámbrica para Smartphone, por 104 €. Disponía también de Head-Up Display a color (416 €).

Por 676 € contábamos con un interesante paquete de ayudas, que suma el aparcamiento asistido con cámara de 180 grados Top Rear Vision, vigilancia del ángulo muerto y park Assist. Y el Pack Safety Plus (104 €), con conmutación automática de las luces de carretera y reconocimiento ampliado de señales de tráfico.

El precio de partida (sin opcionales) de este Berlingo Talla M Shine, asociado al motor de gasolina Puretech de 110 CV es de 23.695 euros. Sin descuentos y, creénos es posible encontrar excelentes ofertas de Citroën Berlingo en nuestra sección de coches nuevos, en la que concesionarios oficiales de la marca de toda España publican sus ofertas. El descuento es mucho mayor que los 3.316 euros en extras que llevaba esta unidad.

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Motor

Generalmente asociamos las furgonetas a motores diésel. Profesionales que recorren miles de kilómetros al mes, con cargas, demandan mecánicas de este tipo. La firma de PSA reserva tres variantes del 1.5 BlueHDI para este modelo, con 75, 100 y 130 CV. Se asocian a una cambio manual de seis relaciones aunque también puede elegirse de manera opcional la automática.

Una variante tan orientada al particular como esta es sencillo que quiera buscarse en gasolina. Para ello está disponible el motor 1.2 Puretech de 110 CV, que es el que monta precisamente esta unidad.

Ligado al cambio manual de manera exclusiva, esta mecánica sobrealimentada de tres cilindros colocada en posición delantera transversal entrega sus 110 CV (81 kW) a 5.500 rpm. El par máximo de 205 Nm lo ofrece a 1.750 rpm.

Sus prestaciones no son apabullantes, pero sí suficientes para la filosofía del vehículo. Alcanza 170 km/h de velocidad máxima y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 11,5 segundos. Y todo ello con un gasto bastante contenido, pues homologa 5,5 l/100 km de gasto medio de carburante, con unas emisiones de CO2 de 125 g/km, por lo que no está exento del pago del Impuesto de Matriculación.

Se espera que la gama de gasolina se complete con la versión de 130 CV (variente de este mismo propulsor) y que también lleguen a lo largo de este año versiones más limpias, una de GLP y otra 100% eléctrica.

Comportamiento

Por esos azares de la agenda me vi conduciendo muchos kilómetros en ciudad, más de lo que acostumbro en las pruebas de coches. Me sorprendió lo bien que se mueve este vehículo en estos entornos. A pesar de sus dimensiones, sobre todo anchura, su radio de giro es bueno y no tienes problemas a la hora de entrar en aparcamientos o zonas angostas.

Destacable también en zona urbana su buena visibilidad. Por posición de conducción y también por la gran cantidad de superficie acristalada. Si la dirección acompaña, también lo hacen las suspensiones, que absorben de manera eficaz las imperfecciones, badenes… evitando que se filtren al habitáculo.

El motor PureTech de 110 CV con cambio manual es también muy confortable. Hace poco ruido y transmite pocas vibraciones al interior. Lo posición de la palanca resulta cómoda y el escalonamiento de las marchas está muy bien logrado.

En carretera sale a relucir que no se trata de un coche industrial. El Berlingo utiliza la plataforma EMP2, la misma que emplean modelos tan dispares como el Peugeot 308 o el DS7 Crossback. Obviamente, su modo de conducción es bastante similar. Tiene un centro de gravedad más alto que una berlina, pero su mayor anchura de vías le confiere un buen aplomo.

Esto que decimos lo percibirás sobre todo en autovía. Las curvas rápidas las toma con confianza y se muestra muy aplomado. Solamente el viento mengua el confort y la seguridad, pero los asistentes a la conducción están prestos a echar una mano. Esa gran superficie lateral no puede esconderse ante las rachas de aire.

Cuando te adentras por carreteras secundarias, el coche ves que se comporta de manera predecible y segura. Resulta sorprendentemente ágil, el motor mueve bien al conjunto, si bien no se trata de un vehículo que busca sorprender en tramo. Obviamente, es subvirador, pero es posible tomar curvas con confianza.

El propulsor me parece adecuado para un coche pensado para moverse como hemos hecho nosotros: por todo tipo de vías, con varios pasajeros y bastante equipaje. Precisamente para eso está pensado el Berlingo. Y todo ello, siendo comedidos con el pie derecho, con consumos más que aceptables, pues tras la prueba el gasto se quedó en 6,5 l/100 km.

Opinión coches.com

Quienes conocimos la C15 y otras furgonetas de la época nos sorprendemos ante la estética original y divertida de la nueva propuesta de Citroën. Atrevida de por sí, el Pask XTR la dota de más garra. En el interior te encuentras con equipamiento que no esperas en un coche así, caso de la cámara de visión trasera o el Head-Up Display, en un entorno amplio y bien rematado, con detalles prácticos por doquier.

Si a eso le sumas un motor muy acorde con el coche y que se mueve en ciudad a las mil maravillas, además de ser notablemente estable en carretera gracias a su ancho de vías… y a la plataforma de turismo sobre la que se ha construido.

¿Alternativa a un monovolumen? Desde luego. Les bate en habitabilidad interior, con más anchura y altura y no hay problema alguno cuando tienen que viajar tres personas atrás. Resulta más práctico (y sobre todo, barato) que un SUV…  y es posible contar con el el sistema Grip Control, que ayuda a defenderse en situaciones de baja adherencia.

Por todas estas razones, el Citroen Berlingo es una compra muy inteligente para quien necesite un coche práctico y espacioso… y sus ventas no hacen más que decir que la idea va calando en un público sin complejos.

Citroën Berlingo PureTech 110 S&S Shine
7.8 Nota
Lo mejor
  • Confort de marcha, alejado de un vehículo industrial
  • Posibilidades de equipamiento
  • Capacidad de carga
Lo peor
  • Espacio de carga poco trabajado
  • Climatización en plazas traseras
  • Segunda fila de asientos fija
Diseño7
Habitabilidad9
Acabados6.5
Maletero8
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento7.5
Calidad Precio8.5

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