Con el Lexus RX 2016 la firma de lujo del Grupo Toyota la marca tenía bastante bien resulta la papeleta en el segmento los SUV premium, con mecánicas híbridas, además, algo que no todos sus rivales ofrecen. Pero esta categoría cuenta con numerosos integrantes que ofrecen siete plazas, las cinco habituales y dos extra para un uso ocasional. Por ese motivo llegó al mercado el Lexus RX L en 2018, una variante que suma esos dos asientos.

No se trata de un cabezonería de Lexus el querer contar, por primera vez en Europa, con un vehículo de siete plazas. Porque la gente los demanda. Cuentan desde la marca que se prevé que cuatro de cada diez unidades del RX sea con esta carrocería L. Dese luego, no hay que tomárselo a broma. De hecho, a pesar de sus precios elevados, fue el segundo modelo de la marca más vendido en España em 2018.

De acuerdo, el Lexus RX es el SUV más grande que la marca vende en Europa, pero en Estados Unidos se venden otros todavía mayores, caso del GX o el LX. ¿Acierta la marca alargando esta carrocería o, debería haber apostado por traer estos otros vehículos? Desde luego, la concepción de ambos está más cercana a la de un todoterreno puro, ya que comparten la base con el Toyota Land Cruiser. Y la gente demandada coches con una orientación más de asfalto.

Habíamos podido probar en Lisboa, bastante a conciencia, el Lexus RX. ¿Irá tan bien esta versión más larga? Hemos podido conducir a lo largo de una semana (y realizarle casi 1.800 km al coche) un Lexus RX L. Y estas son nuestras impresiones de este SUV que se fabrica en la en la factoría japonesa de Kyusho, junto a otros modelos como el IS o el NX.

Exterior

¿Realmente es un RX L? Desde luego, los diseñadores del coche ha jugado a ser prestidigitadores. Porque no parece un coche exageradamente grande a simple vista. Y lo es. Mide nada menos que 5.000 mm de longitud, 110 más que un RX convencional.

Esos 11 cm se suman al coche hacia atrás, en el voladizo trasero (la parte tras las ruedas traseras). Pero de manera sorprendente sigue sin parecer un añadido a un coche ya grande. De hecho, consigue verse, desde el lateral, incluso las “liviano” que el convencional.

El truco visual consistió en emplear un ángulo más inclinado en la parte trasera, conservando una parte en negro, con la que se consigue esa sensación de techo flotante tan de moda. A pesar de que el pilar C es más voluminoso esa parte pintada en otro color consigue que el coche mantenga las líneas del modelo del que deriva. Destacar también las llantas de 20 pulgadas de diseño exclusivo, que calzan neumáticos 235/55 R20, separadas entre sus ejes por 2.790 mm de distancia.

Otras cotas son los 1.895 mm de anchura (exactamente igual que la versión corta)  o los 1.700 mm de alto (ligeramente más alto, 1,5 cm concretamente). También las formas son similares, repletas de aristas, siguiendo los patrones de los modelos lanzados de unso años a esta parte.

Mantiene inalterado el frontal, con la particular clásica de gran tamaño en forma de doble punta de flecha. La bordea un marco cromado y está flanqueada por los faros frontales LED con forma muy afilada.

En la zaga apenas hay diferencias respecto al modelo del que deriva. Es cierto que la luneta trasera está menos tendida, por lo que ese aspecto de coupé es menos acusado. Pero también es cierto que precisamente ese detalle hace que sea posible ocupar ese espacio trasero con asientos, ya que el interior promete ser más alto en esa zona trasera.

¿Pero son apenas 11 cm de más suficientes para colocar dos asientos más en un coche? Pasemos al habitáculo y recorrámoslo, de delante hacia atrás, para comprobarlo.

Interior

Nada más abrir las puertas nos recibe un interior muy cuidado, tanto por los materiales empleados como por el perfecto ajuste entre las piezas. Hay diferentes tipos de acabados entre los que elegir que cambian el aspecto de salpicadero y puertas, como en el RX convencional.

También la disposición de mandos es idéntica a la de la variante más pequeña. En el salpicadero el protagonismo recae en la pantalla de 12,3 pulgadas, que se maneja desde un mando tipo joystick en la consola, entre los dos asientos delanteros. Su funcionamiento no nos parece demasiado cómodo, por imprecisiones del mando, y tampoco nos parece que los gráficos de la misma estén a la altura de lo que se ofrece en el segmento. La resolución de la pantalla, sin embargo, sí es buena y puede usarse sin problema de reflejos.

Por lo demás, bajo esa pantalla encontramos los aireadores, flanqueando el clásico reloj analógico de la marca, mandos de acceso directo a algunas funciones del sistema de infoentretenimiento (y lector de CD, algo que ya es poco habitual ver), así como los mandos del climatizador, muy clásicos.

Enseguida nos encontramos con la consola, donde además del selector del cambio, una palanca de corte tradicional, está el freno de estacionamiento eléctrico, el freno de estacionamiento eléctrico y un par de reposabebidas. Tras ellos, el mando que controla el sistema de infoentretenimiento y una ruleta con el que seleccionar los modos de conducción. Todo muy a mano y precediendo un cofre de bastante capacidad que además cuenta con dos tomas USB y una de 12V.

El puesto de mando es muy bueno. El volante tiene un grosor delicioso e integra numerosos botones del sistema multimedia, teléfono, sistemas de ayuda a la conducción, ordenador de a bordo… el control de crucero va en un mando satélite,a la derecha.

El cuadro de mandos es similar a otros Toyota: dos esferas analógicas –potenciómetro a la izquierda y velocímetro a la derecha) y una pantalla entre ambas, que se antoja algo pequeña y poco ambiciosa sabiendo que ya encuentras incluso en el segmento B coches con cuadros de instrumentos totalmente digitales. Varía un poco el aspecto con los modos de conducción, pero poca cosa. Esta unidad disponía de Head-Up Displauy, que proyecta información (velocidad o navegación) en la luna.

Los asientos delanteros son, sencillamente, fabulosos. Da gusto hacer kilómetros y más kilómetros en ellos. No sujetan demasiado el cuerpo, pero el coche tampoco está pensado para tomar curvas a gran velocidad. Buscan el confort y damos fe de que lo consiguen. El espacio para piernas, en anchura y el altura es más que bueno en estas primeras plazas.

Abrimos las puertas traseras y nos recibe un entorno de idéntica calidad. El asiento se ha dividido claramente en tres partes, en proporción 40:20:40. Eso hará que dos personas vayan igual de cómodas que en las filas delanteras, las de los lados, pero el pasajero central tendrá un asiento más corto con un respaldo más duro (integra un reposabrazos en el que se pueden llevar dos bebidas).

Cuando, como nos tocó hacer, colocas dos sillas infantiles en los laterales, el espacio entre ambas es demasiado justo… Porque el resto de cotas es óptimo. A su favor, que el espacio para los pies no cuenta con un túnel de transmisión central que incomode ni la consola central (integra salidas de aire) no es intrusiva.

Nos gusta de este modelo también que la segunda fila de asientos puede desplazarse longitudinalmente, nada menos que 150 mm, y que los respaldos pueden reclinarse bastante.

Y llegamos (por fin) a esa nueva tercera fila de asientos, que se ofrecen de serie. Accionando una palanca la segunda fila se pliega hacia delante y se pone en la posición más adelantada, dejando un espacio que es algo justo para adultos poco ágiles. Estos asientos extra se ocultan formando el piso del maletero y surgen con un mecanismo eléctrico, tan sólo hay que pulsar un botón que se encuentra junto al paso de rueda en la segunda fila de asientos derecha o en la pared izquierda del maletero.

Desde Lexus nos cuentan que la segunda fila de asientos va más elevada para que los pasajeros de la tercera fila puedan colocar los pies bajo los asientos. Desde luego, en esas dos butacas adicionales se cuenta con muchas comodidades difíciles de encontrar en otros coches así: están tapizados en cuero, disponen de posavasos, sistema de control de la climatización independiente y sus propias salidas de aire acondicionado y calefacción

Tan sólo hay un problema y es que un adulto no tendrá demasiado espacio para la cabeza. Yo mido 1,80 y conseguí entrar, pero por suerte no en marcha, ya que seguro golpearía. Hasta 1,70 podría ser aceptable, ya que hay bastante anchura y sí es posible ubicar los pies (llevando un poco más adelantados los asientos de la segunda fila, que no es problema pues hay mucho espacio) aunque las rodillas seguirán yendo algo flexionadas. Para ser usadas por niños o, en un apuro, sí son adecuadas.

Maletero

Además de ganar un par de asientos, el Lexus RX L también ofrece 113 litros más de capacidad de carga. Con cinco plazas, nos encontramos con un cofre de 652 litros de cubicaje… una cifra correcta, pero lejos de lo que ofrecen, por ejemplo, el Audi Q7 (770 litros) o el Volvo XC90 (692). Supera, eso sí, los 575 litros del BMW X5 con siste plazas. Ojo, es el espacio mínimo pues si llevamos la segunda fila a su posición más adelantada con los asientos totalmente verticales la marca habla de 828 litros de capacidad.

De todos modos, más que la capacidad convence sus formas regulares y algunos detalles de calidad. Entre ellos, el lugar bajo el piso pensado para colocar la cortinilla  que lo cubre si no la usas, sus acabados excepcionales (da hasta cosa meter un carro infantil con las ruedas mojadas en un espacio tan cuidado), la buena iluminación, perchas para colgar bolsas, ganchos para sujetar la carga o la tomas de 12 V en el lateral izquierdo. Además, para más comodidad, el portón es de apertura eléctrica. Apenas colocando la mano cerca del logo del Lexus en el portón se abrirá (si tenemos la llave con nosotros, obviamente).

Si usamos las siete plazas, el espacio es muy reducido, de apenas 211 litros, lo que acaba de convencernos para no viajar siete personas con equipaje. Si precisas más espacio siempre es posible abatir los respaldos de la segunda fila de asientos, con lo que consigues 1.656 litros de capacidad, con un piso totalmente plano.

Equipamiento

Lexus estructura la gama del RX L en tres niveles de acabado. Desde el más económico se ofrece un equipamiento de serie más que abundante. Denominado Executive, cuenta con faros Led con accionamiento automático de luces de carretera, llantas de 20 pulgadas, asientos delanteros eléctricos calefactados y ventilados, cámara trasera, sistema de navegación, sistema multimedia con pantalla de 12,3 pulgadas, climatizador trizona, acceso y arranque sin llave, retrovisor interior electrocromático, tercera fila de asientos plegable eléctricamente, volante con ajuste eléctrico…

En el apartado de seguridad, además de 10 airbags (de apertura en dos fases y de doble cámara para conductor y pasajeros delanteros) o la frenada antibloqueo (ABS) con distribución electrónica de la fuerza de frenada (EBD), asistente de frenada (BA), control de la tracción (TRC), control de la estabilidad del vehículo (VSC) y control de asistencia en pendiente, unos cuantos sistemas de ayuda a la conducción.

Integrados en lo que la marca denomina Lexus Safety System+ encontramos el sistema precolisión (PCS), detector de cambio de carril (LKA) con asistencia de corrección de la dirección, activación automática de las luces de carretera (AHB) o el  control de crucero adaptable a todas las velocidades. También el sistema de detección por Tráfico Posterior (RCTA) o las cámaras de aparcamiento con visión 360º.

Nuestra unidad corresponde al acabado Executive Tecno, que suma entre otras cosas, techo solar panorámico con apertura eléctrica el sistema de detección de ángulo muerto (BSM) y el Head-Up Display.

Para equiparlo a tope puede elegir el Luxury, que suma por ejemplo el equipo de sonido Mark Levinson con 15 altavoces y 835 vatios de potencia diseñado en exclusiva, inserciones de madera Luxury y tapicería de cuero semi-anilina.

El precio de partida del acabado más “sencillo” es de 76.800 euros, lo que supone 2.000 euros más que un RX equivalente. Nuestra unidad tiene un precio de 83.600 euros.. pero es fácil encontrar ofertas de Lexus RX L en nuestra sección de coches nuevos, publicados por concesionarios oficiales de la marca en toda España, que rebajan bastante esa cantidad. Conviene también echar un ojo a nuestro comparador de seguros para dar con la póliza que mejor se ajuste a tus necesidades y presupuesto.

Motor

No hay novedad en el sistema de propulsión de este SUV híbrido de siete plazas, ya que es idéntico al del RX o al del Lexus LC 500h. Consiste en un motor V6 de gasolina de 3.456 cc  que entrega 262 CV a 6.000 rpm y un par de 335 Nm a 4.600 rpm.

A su lado trabaja un propulsor eléctrico de 167 CV con idéntico par motor en el eje delantero y, otro de 68 CV cuya única función es actuar sobre las ruedas traseras, por lo que el modelo cuenta con tracción total (que la marca denomina e-four). Gracias a este último motor se puede prescindir del eje de transferencia de adelante a atrás (liberando espacio en el interior).

Una transmisión automática de tipo CVT es la que gestiona la entrega de la potencia a las ruedas. Los motores eléctricos, por su parte, se nutren de la energía que proporciona una batería de níquel e hidruro metálico de 37 kW, que se carga gracias a que los mismos motores eléctricos actúan como generadores de energía por medio de la frenada regenerativa (no es necesario enchufarlo como ocurre en otros rivales, en su mayoría SUV híbridos enchufables).

La potencia total del sistema es de 313 CV (230 kW), con el que consigue unas prestaciones notables. Para empezar, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 8 segundos (por 7,7 el cinco plazas), mientras que la velocidad máxima (de ambos) asciende a 200 km/h. Cifra en absoluto nada malas para un vehículo de 2.275 kg (65 más que el RX convencional). ¿Y los consumos? Pues homologa apenas 6 l/100 km en ciclo combinado… pero vamos a tener ahora unos cuántos km por delante para ver si la realidad se separa mucho de estas cifras.

Comportamiento

Iniciar la marcha no es muy diferente a la de cualquier otro coche híbrido. Salvo que des un acelerón muy fuerte, el coche comienza moviéndose gracias a los motores eléctricos, con una suavidad impropia de un vehículo tan grande. Si somos comedidos con el acelerador, el motor de combustión entrará en marcha con suavidad. Como, además, el habitáculo está increíblemente insonorizado, el confort de marcha es máximo.

Realizamos unos cuántos kilómetros por ciudad antes de afrontar el viaje largo. A pesar de las dimensiones, no resulta dificultoso moverse entre el tráfico urbano con él. En las maniobras en parkings ayuda la cámara, si bien la imagen que envía a la pantalla podría tener algo más de resolución (es buena, pero no tanta como esperas en un coche de este precio).

En ciudad puedes forzar, con los modos de conducción, que se mueva solamente con los motores eléctricos en estos entornos, los más favorables para ello, (el modo EV). A lo sumo un par de kilómetros, siempre que no hundas el pie derecho … y tengas cargada la batería.

Los otros modos de conducción seleccionables desde la ruleta de la consola son los ECO, Normal y Sport. Modulan la respuesta del motor, del cambio y de la dirección, pero no esperes una diferencia radical de comportamiento. Es más sensible al acelerador en modo Sport y la dirección algo más recia… pero poco más.

Donde más aprecias poder moverte con este SUV es en viajes largos. Por el cuidadísimo interior…. Y porque viajas casi como si de un eléctrico se tratase, siempre que seas suave con el acelerador, porque entonces el cambio de variador continuo hará llegar algo de sonido al habitáculo. Ojo, se trata del sonido de un V6 y como son 313 CV tiene más que potencia de sobra para salir de muchas tesituras sin forzar demasiado la máquina. En este sentido, no se pierde tanto confort de marcha como con otros coches híbridos más “mundanos”.

Estar tan aislado del mundo hace que en ocasiones circules a velocidades altas, por encima de lo que estipula la ley, sin apenas percibirlo. Y hete aquí que con este coche recibí mi primera multa de velocidad en un coche de prueba, después de unos cuántos cientos. Gajes del oficio, supongo.

Desde luego, tampoco es que el coche invite a correr y a saltarse las leyes, pero es capaz. La suspensión es agradable y la dirección, si bien peca como la inmensa mayoría de las actuales de poco informativa, hace bien su trabajo. Eso en autovía. En carreteras más reviradas, como las que visitamos en Galicia, notarás las inercias que de manera inevitable esperas de un coche de sus dimensiones, formas y peso. Hay rivales que son más ágiles en este sentido (ahí está el Cayenne para ir contra las leyes de a física y vence) pero el Lexus RX juega a otra cosa.

Hemos de señalar que Lexus ha querido simular con su cambio CVT (de infinitas relaciones) simular seis marchas, que ayudan a mitigar los males de este tipo de transmisiones, pero como es habitual, se notan demasiado artificiales.

Por cierto, a pesar de tratarse de un SUV, no esperes un buen comportamiento fuera del asfalto. De acuerdo, cuenta con tracción total, pero la función del motor trasero es trabajar en fases de máximo rendimiento o estabilizar el vehículo en fases de escasa adherencia.

¿Y los consumos? En ciudad y vías secundarias hemos registrado valores sorprendentes para un vehículo de su tamaño, con registros de 6,5 l/100 km sin esforzarnos demasiado en ser eficientes. Otro cantar es cargarlo hasta los topes y ponerte en autovía a devorar kilómetros a altas velocidades, subiendo puertos de la misma manera. En esos entornos registramos 9,4 l/100 km, una cifra que tampoco nos parece una barbaridad para un coche tan grande.

Opinión coches.com

Hay SUV que prometen sensaciones y eficacia de deportivos en curva. Otros, un comportamiento sobresaliente fuera del asfalto, cercano a los de un todoterreno. Lexus no ha querido lidiar esas batallas con el RX L y nos ofrece un coche con un confort de marcha difícil de igualar.

A pesar del tamaño del vehículo las reacciones son seguras en todo momento y da una gran sensación de control. El tacto de este SUV es en general muy agradable y, aunque sus prestaciones no abruman, sus 313 CV permite afrontar con garantías cualquier imprevisto en la carretera.

No encontrarás en el mercado SUV híbridos premium con siete plazas más allá de este. Presume de etiqueta ECO (hay que irse a otras tecnologías, como los híbridos enchufables para encontrar algo similar). ¿Contras? Pues el funcionamiento del sistema multimedia o el cuadro de instrumentos tan convencional, algo que no cuesta perdonar en un coche cuando estás pagando tanto dinero.

Por lo demás, el interior ofrece un espacio soberbio (con dos plazas extra para apuros) y con un cuidado extraordinario para sus ocupantes. Todo está cuidado con esmero, para moverse con suavidad (que no lento) en viajes, su gran especialidad.

Lexus RX 450h L Executive Tecno
8.3 Nota
Lo mejor
  • Espacio y acabados interiores, gran cuidado por el detalle
  • Confort de marcha superlativo en vías rápidas
  • Equipamiento de serie muy bueno
Lo peor
  • Sistema de infoentretenimiento poco actual
  • Cuadro de instrumentos poco acorde con su estatus
  • Modos de conducción poco diferenciados
Diseño8.5
Habitabilidad9
Acabados9
Maletero8.5
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8
Calidad Precio7

Galería de fotos:

Ver galeria (79 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta