El SUV más vendido de Mercedes este año. Cuando la marca nos convocó a conocer todas las novedades que había lanzado a lo largo de este ejercicio (y no fueron pocos) tuvimos claro cuál era el coche en el que debíamos detenernos: el nuevo Mercedes GLC 2019.

El GLC sustituyó al GLK en 2015, coincidiendo con la llegada de la nueva nomenclatura de la marca, que establecía la G inicial para SUV y todoterrenos (recogiendo la herencia del Clase G) y remata en otra letra que la emparenta mejor con la gama de turismos. Así pues, estamos ante el Mercedes Clase C en formato todocamino, para entendernos.

Algo después la gama se completó con el GLC Coupé 2017 y este año ambos se han renovado en bastantes frentes. Desde la oferta mecánica (salvo las versiones deportivas AMG), a los cambios estéticos habituales a mitad de ciclo de vida comercial, así como un equipamiento más convincente.

Esta puesta al día le hará competir con mejores armas en el complicado segmento de los SUV familiares. Hay un sinfín de opciones en el mercado, desde los germanos Audi Q5 o BMW X3 a los Volvo XC60, Alfa Romeo Stelvio o DS 7 Crossback, por citar solamente algunos de los que buscan al cliente más acaudalado. Está disponible en los concesionarios desde este verano y vamos a conocer algo más en profundidad todo lo que trae de nuevo.

Exterior

Claridad sensual. Así se denomina la filosofía de diseño de la marca, que busca líneas curvas que en un todocamino como este resaltan el músculo habitual de los todoterrenos.

No hay variaciones en las medidas respecto al modelo que habíamos probado hace tiempo. Se trata de un SUV con 4.669 mm de longitud, con 1.890 mm de anchura y 1.644 mm de alto. La distancia entre ejes es bastante generosa, con 2.873 mm. Pero sí hay pequeñas variaciones de diseño.

El más notorio es en el frontal, que tras la puesta al día está más cercana a los últimos lanzamientos de la marca. De este modo, la calandra del radiador tiene contornos acentuados y lama doble, elementos de adorno cromados con orificios. Es diferente en el nuevo GLC Coupé 2019.

La forma y tramado de esta parrilla cambia en función del paquete estético que escojas. Si es el AMG-Line, como en la unidad que hemos conducido, la parrilla de efecto diamante tiene una lama y pasadores cromados. En esa zona también son diferentes al modelo que sustituyó los raros LED High Performance de serie, en posición más baja (cuentas con los Multibeam LED como opción). Y hay una protección estética de bajos especifica en el parachoques frontal, con tres aberturas adicionales.

En la parte trasera nos encontremos con un paragolpes rediseñado, que integra en sus extremos la salida de escape, con embellecedores cromados. Con la línea AMG-Line integra el difusor Es diferente también la configuración de las luces traseras, para que sea igual al de otros SUV de la marca.

Hay también nuevas llantas de aleación, en medidas que van desde las 18 a las 20 pulgadas, el paquete cromado forma parte del equipamiento de serie y se ofrece un nuevo color para la carrocería (un gris grafito metalizado, no el blanco de esta unidad). Pocos cambios, pero efectivos, en un modelo que ya funcionaba muy bien en ventas.

Interior

En un SUV de este tamaño esperamos encontrar un interior amplio. Lo es. Al ser un Mercedes, también buenos acabados. Los tiene. Además, estrena nuevos elementos de recubriiento, como la madera de roble antracita de poros abiertos y madera de nogal marrón de poros abiertos, con combinaciones de color novedosas como esta, con rojo cranberry/negro y marrón ecuestre en los asientos deportivos con sujeción mejorada (en la línea AMG Line Interior).

Hay más novedades, como el volante multifunción, que ahora incluye los botones Touch Control que te permiten moverte por los menús y opciones de las dos pantallas digitales. Por un lado tenemos el cuadro de instrumentos, formado por dos relojes indicadores en forma de tubo y visualizador de 5,5 pulgadas, pero puede ser totalmente digital, con una pantalla de 12,3 pulgadas. Por otro la pantalla central, que puede ser de hasta 10,25 pulgadas, como en esta unidad.

Hasta ahora el coche no disfrutaba del excepcional sistema de infoentretenimiento MBUX. Se controla directamente desde la pantalla táctil o desde un trackpad en la consola. En esa zona encontramos también una bandeja de carga inalámbrica (opcional) para el teléfono móvil, un puerto USB-C y algunos otros botones como el de los modos de conducción.

Bajo la pantalla, son nuevos los difusores de ventilación, que pueden ser en plata Nürburg y en cromo plateado en combinación con elementos de adorno de madera.

Las plazas traseras son buenas para dos y el acceso a las mismas es también bueno. Hay espacio en todas las cotas y un tercero no irá tan cómodo porque tiene un asiento más duro y con la banqueta más corta y un prominente túnel de transmisión a sus pies. Eso sí, puede controlarse el caudal y la temperatura del aire desde ahí y hay una toma de 12V y dos puertos USB-C.

Maletero

El espacio de carga del Mercedes GLC está en la media de lo que ofrecen sus rivales. Cuenta con 550 litros de capacidad, una cifra que incluye el espacio que encontramos bajo el piso, compartimentado.

Si precisas más capacidad es posible abatir los respaldos de la fila trasera de asientos, divididos en tres partes (en proporción 40:20:40) para conseguir un espacio de 1.600 litros de capacidad (1.150 hasta la línea de las ventanillas).

Destacar sobre todo las formas tan aprovechables que tiene, lo bien rematado que está y algunos detalles más prácticos para usarlo, como las perchas y sujeciones para mantener la carga controlada, el espacio con una red en el lateral izquierdo par llevar objetos más pequeños. Tiene iluminación en ambos lados y una toma de 12V también. El portón tiene accionamiento eléctrico y, como opción, puedes elegir que se abra simplemente pasando el pie bajo el parachoques.

Equipamiento

Cuesta detenerse a explicar todo el equipamiento de un coche de alta gama. De serie en España el GLC ya viene bastante completo, con elementos como las llantas de 18 pulgadas, el portón del maletero eléctrico o la cámara de visión trasera (de una calidad excepcional).

De serie cuenta también con arranque sin llave (Keyless-Go) o la pantalla de 7 pulgadas, si bien el sistema multimedia de inteligencia artifical MBUX luce mucho más en la de 10,25. Ya comentamos que puede controlarse pulsando la pantalla o desde el mando, pero también  con gestos o por voz. Y funciona muy bien. De lo mejor, por no decir el mejor, del mercado. Destacable también el sistema de navegación, que puede mostrar incluso las indicaciones sobreimperesionándolo en las imágenes que va tomando en directo.

El apartado de la seguridad activa también se ha enriquecido, con asistentes de conducción mejorados, tales como los asistentes activos de dirección, distancia y frenado, o el limitador automático de velocidad han mejorado su funcionamiento.

El equipamiento opcional es apabullante. Lo mejor es entrar en el configurador del Mercedes GLC… y tener claro el presupuesto con el que cuentas, pues es muy sencillo superar el precio de partida por mucho. El precio de esta unidad, con la mecánica que te describimos a continuación, supera los 52.000 euros, pero te recomendamos visitar nuestra sección de coches nuevos, donde los concesionarios oficiales de la marca publican sus ofertas, para localizar los mejores descuentos.

Recuerda que esas tarifas publicadas pueden incluir financiar el coche con la marca. También que en nuestro comparador de seguros es muy sencillo dar con la póliza que mejor se ajusta a tus necesidades y presupuesto.

Motor

También hay bajo el capó novedades. Sobre todo en la gama de gasolina, que cuenta con mecánicas Mild Hybrid. Es el caso de nuestra unidad de prueba hoy, el GLC 200 4Matic (197 CV de potencia y, 320 Nm de par) y el GLC 300 4Matic (258 CV, 370 Nm), ambas con el sistema de hibridación ligero EQ Boost de 48 V, con 10 kW de potencia y 150 Nm de par motor, con el que además ganan la etiqueta ECO.

Si lo que prefieres es diésel ahora cuentas con tres variantes, el GLC 200 d 4Matic (163 CV, 360 Nm), GLC 220 d 4Matic (194 CV, 400 Nm), y GLC 300 d 4Matic (245 CV, 500 Nm).

Todas estas mecánicas son de cuatro cilindros y tienen 2 litros de cilindrada. Se asocian al cambio automático 9G-Tronic y el sistema de tracción total 4Matic. Se salen de esta tendencia los Mercedes-AMG GLC 63 y GLC 63 S, que cuentan con el bloque V8 biturbo de 4,0 litros y entregan 473 y 510 CV de potencia respectivamente. Y el AMG GLC 43, con el V6 y 390 CV.

A lo largo del año que viene esperamos la llegada el GLC 300 e, un SUV híbrido enchufable con 320 CV de potencia conjunta y hasta 43 km de autonomía eléctrica… y no debería faltar esta tecnología pero combinada con un bloque diésel, como el que probamos en el Mercedes Clase E 300 de.

Volviendo al coche que tenemos entre manos, la tecnología Mild Hybrid ha hecho que sean más caros que los diésel. Tampoco es exagerada la diferencia a igualdad de potencia. Un GLC 200 4MATIC de 197 CV tiene un precio recomendado de 52.875 euros, mientras que el GLC 220 d 4MATIC con 194 CV parte de los 52.475 euros. Si lo quieres con carrocería coupé, prepara 3.600 euros más.

Comportamiento

Si en nuestro anterior contacto ya destacaba por lo equilibrado de su propuesta al volante, con un compromiso excelente entre dinamismo y comodidad, sigue siendo igual de bueno. Aplomado en la carretera, si bien ha sido un contacto de pocos kilómetros, da la sensación de poder recorrer al volante o de pasajero largas distancias sin temor a notar el paso del tiempo.

No es que sea esta versión la más enfocada a tomar curvas, pero en un tramo con giros enlazados el coche no se nota remolón ni a disgusto, sobre todo cuando activas el modo Sport, que aporta unas reacciones más vivas y endurece un poco la dirección, que en el modo Normal sí es algo más blanda.

La unidad contaba con la suspensión neumática Air Body Control con la que puedes subir o bajar 15 mm la altura del coche en función de lo que precises y que ayudarán sin duda a quienes circulen por el campo (más si sumas el paquete Offroad). Ojo, que cuesta lo suyo, de ahí que haya una variable intermedia entre las de serie y estas, unas suspensiones con amortiguación regulable.

En cuanto a este motor de gasolina, el sistema de microhibridación suave de 48 voltios ofrece un extra de potencia en las aceleraciones y reduce los consumos con un modo de planeo que apaga el motor de combustión cuando levantas el pedal del gas en las vías rápidas. No se trató de una prueba al uso, así que no pudimos medir consumos de manera razonable. Homologa 7,4 l/100 km en el ciclo mixto, una cifra quizá bastante optimista ya que estamos ante un SUV de 1.800 kg de peso en orden de marcha.

Opinión coches.com

Un SUV más redondo. Que ofrece calidad de marcha con un chasis pensado para viajar de manera relajada. Con variantes AMG si quieres sobresalir en el asfalto y suspensiones neumáticas y paquetes offroad si quieres sobresalir fuera de él. Que sorprende por lo fácil que resulta conducirlo y lo pronto que te habitúas a él y a toda su tecnología, que no es poca.

La puesta al día le ha sentado de fábula en lo estético y en lo tecnológico. Suma, además, mecánicas como la que hemos probado que le otorgan la etiqueta ECO, algo que buscará sin duda mucha gente que busque un coche polivalente, con el que entrar también a la ciudad.

Obviamente, si quieres imagen, calidad de acabados, un motor a la última… has de pagarlo. No es que el precio de partida sea descabellado en comparación con otros rivales, pero cuando empiezas a equiparlo, el precio comienza a no ser tan digerible para la mayoría de los mortales.

Mercedes GLC 200 AMG Line
8 Nota
Lo mejor
  • Confort de marcha excepcional, versatilidad
  • Tecnología de infoentretenimiento sobresaliente
  • Etiqueta ECO de esta mecánica
Lo peor
  • Precio con opciones muy elevado
  • Plaza central trasera
  • Tracción total obligatoria
Diseño8
Habitabilidad8
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7.5

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