El Volkswagen Passat es una berlina con nada menos que ocho generaciones a sus espaldas, 40 años en la carretera y más de 30 millones de unidades vendidas. La última de sus evoluciones llegó al mercado en 2019, poniendo al día a la generación lanzada en 2015.

Su variante más práctica es el Passat Variant, con una clara orientación familiar. Y ojo, que como el sedán puede contar con una mecánica híbrida enchufable como la que hoy te presentamos, el Volkswagen Passat Variant GTE ¿Puede ser interesante para algunos? La hemos conducido durante una semana para conocer sus puntos fuertes y débiles.

Son muchos ya los familiares híbridos enchufables que hay en el mercado, pero en estos momentos pocos todavía de marcas generalistas. Puede parecer un sinsentido equipar una mecánica de estas características, que se amortiza más si se realizan muchos kilómetros en ciudad con cargas intermedias, en un coche pensado en principio para viajar, pero puede que haya que ir quitándose esa idea de la cabeza, pues aporta otros beneficios.

Ya nos habíamos puesto al volante del Passat Variant 2019, en concreto de la versión más potente y deportiva de la gama. La variante híbrida está situada, como ella, en el punto más alto del catálogo… y si bien no es barata, sí puede ser  aconsejable si buscas un familiar con un presupuesto generoso.

Exterior

La verdad es que el modelo se parece mucho al lanzado en 2014. Pocos cambios de un diseño serio pero con una buena imagen. En el frontal contamos con nueva parrilla, que en el acabado GTE es menos abierta y nuevos faros, con tecnología LED.

Si nos vamos por el lateral, vemos que se trata de un modelo bastante grande, pues se va a los 4.767 mm de longitud. No obstante, no hay diferencias con el sedán, si eso es lo que te puede hacer dudar. Contamos en esta versión con el emblema GTE, llantas de 18 pulgadas (que igual no casan demasiado con el cariz medioambiental del modelo) o las pinzas de freno en azul.

Detrás, la gran novedad es el emblema Passat en el centro del portón. Muy discreta la chapa GTE y en la parte baja un par de cromados que imitan la forma de salidas de escape… pero que no tienen esa función. En esta versión es un detalle perdonable.

Interior

La distancia entre ejes es de 2,79 metros. Eso nos da un espacio interior soberbio. Lo podemos ver delante, con espacio más que suficiente para adultos de cualquier talla. ¿Novedades de la última puesta al día? Pues la nueva tapicería, los puertos USB de tipo C, iluminación ambiental con 30 colores y mejores materiales de recubrimiento. No podemos hablar de lujos, pero sí de terminaciones por encima de la media.

En cuanto al diseño, mucha línea horizontal, para enfatizar la anchura, algo que vemos en la continuación de la línea de los aireadores, que sólo rompe el reloj. No, perdón, que el reloj “de toda la vida” desaparece y han optado por poner este plástico con el nombre del modelo.

Algo más abajo, la pantalla del sistema de infoentretenimiento. Se ve bastante bien, aunque no está tan arriba como en otros modelos y que en este acabado tiene la superior, de 9,2 pulgadas. Su manejo es sencillo, puedes pasar entre menús con gestos y también gana un control por voz que responde a “Hola Volkswagen”.

Nos gusta que conserve mandos físicos para el climatizador. Eso sí, la modernidad se deja ver en elementos como la instrumentación Volkswagen Digital Cockpit, digital y configurable, que presenta mayor brillo y resolución.  Volante redondo, con muchos mandos pero bien organizados, logo GTE y tonos azules.

Y en el apartado práctico, desde un cargador inalmábrico para el móvil, un par de reposabebidas, guantera o un cofre entre los asientos. Para la siguiente generación, el reposabrazos puede que a algunos les quede algo retrasado.

También en las plazas traseras, donde hay una gran distancia para las piernas de los ocupantes e, incluso, el asiento central resulta razonablemente utilizable, si bien lo peor es tener que lidiar con que la consola sale demasiado (contamos ahí con salidas de aire acondicionado) y el túnel de transmisión.

Maletero

Si en el habitáculo no hay cambios de habitabilidad respecto a modelos con motor de combustión, otra cosa es el maletero. Se reduce de unos apabullantes 650 litros a 483. Pueden parecer mucha pérdida, pero no es tanto si tenemos en cuenta que sus formas son totalmente regulares y cuenta con un par de huecos a los lados donde poder guardar más cosas.

Otros detalles prácticos son la toma de 12 V en el lateral derecho, perchas para colgar bolsas o los anclajes para sujetar la carga. Si necesitas más espacio puedes abatir el asiento central, para cargar algún objeto largo y estrecho o, simplemente tirando de unas palancas en los laterales, abatir los asientos y conseguir un espacio de 1.613 litros, totalmente plano.

¿Y dónde se produce la merma del maletero? Pues bajo el piso. Queda un doble fondo, pero reducido comparado con as variantes con motores no electrificados, ya que ahí se aloja la batería. También es un hueco donde tendrás que llevar el cable de recarga.

Equipamiento

El Volkswagen Passat GTE cuenta con una línea de equipamiento independiente del resto de la gama. Está muy bien equipado de serie, con faros LED (para las luces cortas y largas), los detalles de diseño diferenciadores, llantas de 18 pulgadas, barras longitudinales de techo (exclusivas de esta carrocería), asientos delanteros ajustables en altura y con respaldo de ajustes eléctricos, pomo de la palanca de cambios en cuero…

No falta tampoco el volante deportivo multifunción de cuero, múltiples airbags, sensores de aparcamiento delantero y trasero, climatizador, el Volkswagen Digital Cockpit, acceso y arranque sin llave, el navegador Discover Pro o el sistema We Connect Plus que mejora la conectividad con una tarjeta SIM.

Destacable el gran nivel de ayudas a la conducción. Aunque los sistemas que ofrece están disponibles en otras versiones, ninguna cuenta con tantos detalles tecnológicos sin sobreprecio, por lo que estamos ante el referente absoluto de la gama en este sentido. Encontramos desde el detector de fatiga, sistema de frenado anticolisión, tecnología de observación del entorno Front Assist con asistente de frenada de emergencia automática en ciudad, control de crucero adaptativo ACC, ParkPilot en el frontal y en la zaga…

Sí, todo esto (y otros elementos más habituales), totalmente de serie. Eso ayuda en parte a justificar su precio base de 49.845 euros. Ojo, se trata de un precio sin promociones ni descuentos, y es fácil encontrar ofertas del Volkswagen Variant híbrido en nuestra sección de coches nuevos, donde concesionarios oficiales de la marca de toda España publican sus ofertas.

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Motor

En la parte frontal contamos con el punto de carga de la batería. Esa pila de iones de litio anuncia 13 kWh de capacidad y 37 Ah (más que el modelo precedente con 9,9 kWh y 26 Ah). Son útiles 10,4 (antes 8,7) ya que nunca se descarga por completo para alargar su vida.

Esa energía almacenada anuncia 54 km de autonomía eléctrica. Para recargarla, has de enchufar 6 horas el coche en una toma doméstica (230 V y 2,3 kW). Si usas un punto de carga rápida, en 30 minutos tienes el 80% de carga.

La electricidad mueve el motor eléctrico de 116 CV (85 kW) que se combina en este caso con un motor 1.4 TSI de gasolina sobrealimentado con 156 CV de potencia. La potencia total del sistema es de 218 CV y un par máximo de 400 Nm, que se envía a las ruedas delanteras mediante una transmisión automática de doble embrague DSG, con seis relaciones.

Las prestaciones son buenas, pues alcanza 222 km/h de velocidad máxima y completa en apenas 7,6 segundos la aceleración de 0 a 100 km/h. Le bastan sólo 4,4 segundos para pasar de 80 a 120 km/h, un dato que es equiparable al de algunos deportivos.

¿El consumo? Homologa 1,5 l/100 km en ciclo WLTP y apenas 35 g/km de emisiones. Pero en los híbridos enchufables, mejor no quedarse con esa cifra.

Comportamiento

Tras una semana con el coche he de decir algo que suena a perogrullada: estamos ante un Volskwagen Passat. Es cómodo y estable, da gusto hacer viajes con él y si bien la puesta a punto se ha pensado más hacia el confort, no se arruga cuando vienen curvas.

Ojo, que es ahí, en las carreteras con curvas, donde vemos más claramente su naturaleza híbrida. Y es que el coche pesa lo suyo, pues marca en la báscula 1.760 kg. Son casi 300 más que un Passat Variant TSI de 150 CV (1.465 kg) y 160 más que un Variant TDI con 190 CV (1.600 kg).

No tanto por capacidad, pues incluso con la batería descargada el coche funciona como un híbrido y siempre tiene una pequeña ayuda eléctrica, sino por sensaciones al volante, con inercias en curvas. Son detalles que no percibirás en absoluto si conduces de manera tranquila, créeme. De hecho, posiblemente valores si es tu caso el mayor aplomo que sientes al volante. A nivel de una berlina superior.

Otra pega es el tacto del pedal de freno. Como cuenta con frenada regenerativa, tarda un poco en actuar el sistema hidráulico convencional, pero no es difícil acostumbrarse. Es algo propio de los vehículos de esta naturaleza.

¿Y cuando contamos con carga de batería? En ciudad es un coche muy agradable de usar, salvo por las limitaciones de su tamaño. Ahí es donde más se puede aprovechar la  energía eléctrica. Ojo, que no es un consumo bajo, pues se nos fue a más de 26 kW/h de gasto. Pudimos recorrer 46 km en modo 100% eléctrico, llevando el coche con tino.

Lo que más me gustó del coche es su capacidad de aceleración. Tanto desde parado como en aceleraciones, pues es como contar con dos turbos: Por un lado el motor eléctrico y por otro el del motor, que empieza a soplar para que entrege el par máximo a apenas 1.500 rpm.

Si te gustan estas aceleraciones son mayores usando el modo GTE. En ella el el motor eléctrico actúa como una función boost que aviva las reacciones al acelerar. Además tiene dos modos, habituales en los híbridos enchufables:

  • e-Mode: Sólo se activa el motor eléctrico (si hay carga de batería suficiente),
  • Hybrid Ccombina ambos propulsores para lograr la máxima eficiencia. Con él puedes activar las funciones Battery Hold (conserva el nivel de carga para usar la electricidad más tarde) y Battery Charge (recarga la batería con el motor de gasolina, pero merma el rendimiento del coche).

La gestión en modo híbrido, aún con cargas de batería muy bajas me ha parecido notable y, sabiendo llevar el coche puedes conseguir consumos aceptables incluso con la batería descargada. Es factible moverse en cifras de 7 l/100 km a poco que seas moderado con el acelerador (que no lento). Realizamos un recorrido de 94 km. Primero con la batería cargada casi por completo, logrando 4,9 l/ 100 km de consumo. En la vuelta, con la batería sin carga gastamos 6,0 l/10 km, si bien la cifra no es del todo representativa pues la orografía ayudaba.

El consumo medio de la prueba, en la que recorrimos 600 km, se quedó en 6,4 l/100 km, que es una cifra muy buena. Tenemos en cuenta el tamaño del coche, que hicimos uso del generador de electricidad durante unos km (recuperamos en torno a 20 km en 60 recorridos, pero en esa función sí notas al coche más pesado, no es recomendable salvo para usos puntuales).

Opinión coches.com

¿Qué le pides a un coche familiar? Buen espacio interior, en lo que este Passat es sobresaliente, un amplio maletero (que si bien no es tan grande como en variantes con motor de combustión, podemos darle más que un aprobado) y buenas capacidades para viajar. Aquí se demuestra solvente, si bien no puede ocultar que es un coche algo más pesado que otras mecánicas.

¿Ventajas? Las habituales de los coches con esta tecnología. Frente a un eléctrico puro, con un híbrido enchufable no tienes limitaciones de uso y tienes los beneficios de contar con la etiqueta CERO. Polivalencia de uso máxima. Cuantas más veces puedas cargarlo, más plácidamente harás tus desplazamientos.. y más barato.

¿Problemas? El precio. Esta es la versión más cara de la gama del Volkswagen Passat Variant. Cuesta casi 50.000 euros, 6.000 euros más que un TDI con 190 CV, por buscar una alternativa en su nivel de potencia. Una cantidad que amortizarás sólo en caso de realizar muchos desplazamientos de menos de 50 km… y quizá no es la carrocería más adecuada para ello.

Entre los peros que pudieran ponerse a esta nueva berlina híbrida enchufable no están el equipamiento, ni los sistemas de seguridad —ampliables opcionalmente hasta llegar a una conducción semi autónoma— ni el funcionamiento cotidiano, pero sí el precio del Volkswagen Passat Variant GTE, pues por ahí surgen adversarios temibles —berlinas familiares y SUV entre ellos—… alguno incluso también con la preciada etiqueta cero emisiones.

Volkswagen Passat variant GTE
8.1 Nota
Lo mejor
  • Confort de marcha en cualquier situación
  • Gestión de la energía eléctrica
  • Amplitud interior y acabados
Lo peor
  • Precio elevado
  • No contar con este motor en una versión menos equipada
  • Inercias en curvas debido al peso
Diseño8
Habitabilidad8.5
Acabados8
Maletero7
Equipamiento9
Motor8.5
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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