El Volkswagen Tiguan Allspace se trata de la versión de siete plazas del modelo que lleva más de una década en el mercado. El Volkswagen Tiguan ya supuso una revolución dentro de la marca alemana y cumplía a la perfección su función de conseguir buenos niveles de ventas en el reñido segmento de los SUV compactos. Sin embargo, todavía había un escalón que Volkswagen no había ocupado y eso le hacía perder oportunidades.

En la parte más alta sigue estando el mastodóntico Volkswagen Touareg. Para la parte baja ya tenía planes y acaba de completarse con los Volkswagen T-Cross y Volkswagen T-Roc. Y para la parte intermedia se ha completado con el Tiguan Allspace, una opción muy inteligente para entrar en el segmento de los SUV-D. Cuenta con el añadido de las tres filas de asientos y de ofrecer siete plazas, una cualidad que es buscada por muchos usuarios en la actualidad.

Y decimos que se trata de una opción inteligente porque tampoco ha supuesto una enorme inversión o un prolongado desarrollo para Volkswagen. La segunda generación del Tiguan ya se asienta sobre la plataforma modular MQB, que ha aceptado una serie de cambios para mutar en el Tiguan Allspace conservando toda la esencia y las cualidades del producto.

Exterior

A simple vista ya se aprecia que el Volkswagen Tiguan Allspace tiene unas dimensiones aumentadas. Su longitud se extiende hasta los 4,70 metros, su anchura se queda en 1,84 metros y su altura es de 1,67 metros. La distancia entre ejes alcanza los 2,79 metros. De esta forma nos encontramos con que la principal diferencia respecto al Tiguan de cinco plazas es que se ha extendido sus voladizos 21,5 centímetros más y la batalla ha crecido en 10,6 centímetros.

En cuanto al apartado estético, hay pocas diferencias respecto al Tiguan compacto. Quitando los evidentes cambios en sus dimensiones, se aplica la misma fórmula, probablemente al ojo inexperto podrían pasar por el mismo coche. En el frontal destaca la horizontalidad que le aportan las tres barras cromadas que surcan su parrilla y que se integran en los faros por su parte superior e inferior. El capó también tiene una forma muy marcada por sus nervaduras.

Los elementos cromados serán la tónica en nuestro Tiguan Allspace, además de en la parrilla los encontramos dividiendo la rejilla inferior, en las barras del techo, marcos de las ventanillas, moldura lateral y en el reborde del paragolpes trasero. Desde el perfil se puede apreciar una marcada nervadura que atraviesa los tiradores de las puertas y también las considerables llantas de 19 pulgadas que son opcionales en este modelo.

La zaga es ya prácticamente inconfundible desde que miramos el rectilíneo pilar C (que ha inspirado a otros modelos de la competencia). En la parte superior quedan la generosa luneta trasera y el discreto spoiler de techo. Los pilotos traseros LED en forma de ‘L’ tumbada se llevan el protagonismo en la zona del portón. En la parte inferior hay un pequeño difusor que integra dos salidas de escape cromadas que, lamentablemente, son falsas.

Interior

Cuando probamos el Volkswagen Tiguan de cinco plazas ya alabamos su tecnología y en este caso solo podemos reiterar lo dicho. La principal novedad del Allspace es que ya monta la nueva pantalla táctil de 8 pulgadas, cuyo funcionamiento ha sido mejorado. Es más fina que la anterior, con un tacto más parecido al de un smartphone y con una interfaz más rápida. Desde ella se podrán tocar todos los parámetros del sistema multimedia (Discover Media en nuestro caso).

La consola central se completa en la parte baja con los controles de la climatización, que son las típicas ruletas circulares precisas y bien resueltas. La zona de la palanca de cambios cuenta con otros botones para funciones como el aparcamiento o los modos de conducción. Desde el asiento del conductor queda a mano el típico volante multifunción y tras él se monta el Volkswagen Digital Cockpit, la pantalla de 12,3 pulgadas que sustituye a la instrumentación tradicional con una vista más precisa y personalizable.

Por todos es sabido que Volkswagen suele cuidar sus acabados interiores y en este caso no podía ser menos. La calidad percibida del Tiguan Allspace es bastante elevada si lo comparamos con otros rivales de su segmento. Lo consigue gracias a la tapicería de cuero o al plástico blando que recubre el salpicadero, ambos con un tacto muy agradable. En este caso tenemos una moldura gris que imita ligeramente a la fibra de carbono y que no desentona en el conjunto. Los plásticos duros aunque no destacan por calidad, están bien rematados.

Y llegamos a uno de los puntos fuertes que se presuponen de un modelo como este: la habitabilidad. En las plazas delanteras no hay cambios y se mantienen las buenas cotas de altura y la comodidad. Las plazas traseras son bastante destacadas por anchura y por espacio para las piernas. La banqueta central, aunque carece de forma y tiene el túnel de transmisión, no es demasiado incómoda y puede acoger a un adulto para trayectos cortos.

Aunque la principal ventaja de la segunda fila es que sus tres asientos son totalmente independientes y que se pueden desplazar tanto hacia delante como en la inclinación del respaldo. Viene bien para acceder a la tercera fila, aunque con las lógicas limitaciones. De estas dos plazas tenemos que decir que serán bastante justas, más recomendables para niños debido a su escueto espacio para las piernas (incluso con la segunda fila echada para delante).

Maletero

El maletero del Volkswagen Tiguan Allspace merece mención aparte debido a la cantidad de posibilidades que alberga. Cuando se utilizan las cinco plazas en su máximo esplendor tiene una capacidad de 685 litros, pero siempre se tiene la opción de moverlas hacia delante y obtener hasta 745 litros. Cuando desplegados la sexta y séptima plazas (una maniobra muy sencilla) se queda en unos nada despreciables 215 litros, bastante para un tres filas.

En general contamos con una boca de carga bastante ancha y con la ayuda del portón de apertura eléctrica. Las formas dentro son bastante aprovechables y rectas, algo que lo ayudan a posicionarse como referente en el segmento (con permiso del Skoda Kodiaq). En el caso de necesitar todo el espacio disponible en el habitáculo, se pueden abatir las dos filas traseras para dejar una superficie totalmente plana con una capacidad de hasta 1.755 litros.

Equipamiento

El Volkswagen Tiguan Allspace solamente se ofrece con dos líneas de equipamiento en nuestro país (el de cinco plazas tiene un acabado más básico). De esta forma nos encontramos con el acabado Advance de acceso, que ya tiene una dotación considerable gracias a elementos como las llantas de 17 pulgadas, el climatizador de tres zonas, el portón de maletero eléctrico, la pantalla multifuncional en color, el asistente de mantenimiento de carril o el asistente de luz de carretera.

El equipamiento completa en el acabado Sport, que añade a lo anterior cosas interesantes como las llantas de 18 pulgadas, los faros Full LED, los pilotos traseros también LED, asientos confort con ajustes eléctricos o sistema de cierre y arranque sin llaves. Quien quiera un aspecto más deportivo puede sumar el paquete R-Line, que tiene unas serie de elementos específicos que mejoran su imagen tanto en el exterior como en el interior.

Nuestra unidad contaba con un generoso equipamiento opcional, que incorporaba las llantas de 19 pulgadas o la tapicería de cuero. De forma temporal en nuestro país, hay una oferta exclusiva de lanzamiento que recibe el nombre de paquete Sport y que suma el asistente de aparcamiento, la visión de entorno 360 º, el techo panorámico eléctrico o la pantalla táctil de 8 pulgadas con el sistema ‘Discover Media’ con navegación.

Motor

La gama de motores del Volkswagen Tiguan presumía de ser muy completa de inicio. Sin embargo, con el reciente cambio de homologación a WLTP hay algunas mecánicas que han desaparecido temporalmente, como es el caso del 2.0 TSI 180 CV que tenemos entre manos. Actualmente si se quiere optar por un bloque de gasolina la única opción es el 1.5 TSI de 150 CV, que se ofrece con el cambios manual de seis velocidades o con la transmisión automática DSG.

Por la parte del diésel toda la oferta se centran en el popular 2.0 TDI de cuatro cilindros. También ha perdido sus niveles superiores de potencia (estaba tanto con 190 como con 240 CV) y solo está disponible el de acceso con 150 CV. También se puede configurar con el cambio manual o con el automático. En este momento se trata de la única opción que puede ir con la tracción total 4Motion. Anteriormente el motor de gasolina también podía llevarla, como se aprecia en nuestra unidad.

Tenemos entre manos un Volkswagen Tiguan Allspace 2.0 TSI 180 CV DSG 4Motion, el bloque de gasolina ligado a cambio automático y tracción a las cuatro ruedas. El bloque turboalimentado de cuatro cilindros desarrolla 180 CV y 320 Nm de par, lo que le hace tener unas prestaciones interesantes. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y alcanza una punta de 208 km/h. Nada mal para un coche que alcanza los 1.660 kg de peso.

Comportamiento

Y dejamos atrás la teoría para pasar a la práctica, para comprobar de qué es capaz este Volkswagen Tiguan Allspace. Si comenzamos arrancando su motor nos daremos cuenta del refinamiento del bloque de gasolina, del que apenas nos llegan ruidos ni vibraciones. Además del silencio, en los primeros kilómetros ya nos regala una elasticidad envidiable. La potencia se entrega de forma muy lineal y a lo largo de casi todo el rango de revoluciones.

Llama la atención como empuja desde bien abajo casi como si de un diésel se tratara. Sin embargo, en este caso las marchas se pueden estirar hasta por encima de las 6.000 revoluciones. Hemos encontrado una tercera marcha muy larga y aprovechable, siendo adecuada para hacer adelantamientos e incorporaciones. Al conjunto le ayuda bastante la transmisión DSG de siete velocidades. La caja de doble embrague es rápida y eficaz, a la altura de lo que nos tiene acostumbrados la marca alemana.

Para adaptar un poco su funcionamiento contamos con cuatro modos de conducción. El Eco es el más adecuado para ahorrar combustible (hemos llegado a igualar el consumo homologado) gracias a virtudes como el ‘modo vela’. La mayoría del tiempo nos moveremos en el modo Normal y para personalizar tendremos el Individual. El otro modo interesante es el Sport, que apura más las marchas y endurece la suspensión, aunque en ningún caso llega a ser deportivo de verdad.

Y si seguimos hablando de modos tenemos que nombrar los que vienen asociados a la tracción total. Este sistema se llama 4Motion Active Control y permite ir cambiando entre los modos Nieve, Carretera, Off Road e Individual en función a las necesidades del momento. Cabe destacar que gracias a ello y a sus destacadas cotas (altura libre al suelo y ángulos todoterreno), al Volkswagen Tiguan Allspace no le da miedo salir del asfalto y afrontará con facilidad la mayoría de pistas y caminos.

Una de las claves para lograr ese comportamiento dinámico tan equilibrado es su suspensión. Ya lo comentamos con el Tiguan de cinco puertas y ahora solo podemos repetir el hecho de que tenga un tarado óptimo, cómodo para la ciudad y lo suficientemente firme para las vías secundarias. Apenas hay oscilaciones ni balanceos en su carrocería y eso es de agradecer en un coche de estas características. La dirección no comunica tanto como nos gustaría, pero su tacto no es desagradable.

Terminamos la prueba pensando que hace cinco años sería casi inconcebible estar probando un SUV de este tamaño con un motor de gasolina de 180 CV. Pero lo cierto es que la tendencia diésel está en decadencia y que este ejemplar no sería tan descabellado si no se recorren demasiados kilómetros al año. El contrapunto está en el consumo, pues hemos logrado una media alrededor de los 10 litros en nuestra semana de pruebas. Se nota que las dimensiones y la tracción total han jugado un poco en su contra.

Opinión coches.com

Para los que busquen un vehículo de siete plazas, el Volkswagen Tiguan Allspace tendrá que ser una opción a tener en cuenta de forma obligada. Partiendo de un modelo con un éxito más que probado, se modifican sus dimensiones para poder albergar una tercera fila. Eso hace que mejore la habitabilidad, destacando por la modularidad del habitáculo y del maletero. Si hablamos del diseño exterior y del equipamiento no podremos destacar novedades respecto al cinco plazas, porque no las hay.

Si nos centramos en la versión 2.0 TSI 180 CV DSG 4Motion que hemos puesto a prueba, tenemos que decir que destaca por refinamiento y equilibrio. Aunque haya desaparecido temporalmente por el cambio a WLTP, parece que podría tener sentido este SUV grande con motor de gasolina. A un comportamiento dinámico notable hay que sumar la capacidad de salir fuera del asfalto en las versiones con tracción total como esta que nos ocupa. La parte negativa es que su precio sigue estando por encima del de otros rivales.

Volkswagen Tiguan Allspace 2.0 TSI 180 CV DSG 4Motion
7.7 Nota
Lo mejor
  • Calidad y acabados interiores
  • Modularidad de sus plazas y maletero
  • Comportamiento dinámico notable
Lo peor
  • Pocas opciones de personalización
  • Tercera fila bastante limitada
  • Precio elevado comparado con otros rivales
Diseño8
Habitabilidad8
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento7
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio7

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