Esta misma semana hemos publicado la prueba del Mercedes CLS, la mítica berlina de cuatro puertas con aspecto de coupé, que ocupa una posición en el segmento destacada. De hecho, este modelo se está convirtiendo en todo un precursor, sirviendo de inspiración para otros ejemplares de distintos fabricantes (incluso a su rival más directo, el Audi A7 Sportback). Pero, además de eso, el CLS tiene otras muchas bondades que ofrecer al usuario.

Con sus 4.996 mm de largo, se trata de una berlina grande que por poco no puede ascender al olimpo de las berlinas de representación (solo puede haber una y ya está el Mercedes Clase S). Y muchos pensarán: si ya encontramos al Clase E ocupando una buena posición dentro de ese segmento, ¿tiene sentido esa convivencia con el CLS? Hemos analizado esa y otras cuestiones en este vídeo, en el que explicamos todas sus características.

Estética de coupé y practicidad de berlina

Lo primero que destaca del Mercedes CLS es lo bien que entra por la vista. Muchos se giran a su paso y es algo lógico si tenemos en cuenta esas líneas tan dinámicas. Entre ellas destaca la dramática caída del techo, precisamente la característica que le hace ganarse el calificativo de coupé. También aparecen unas puertas sin marco, esa parrilla amplia y flanqueada por unos estrechos faros o los horizontales pilotos traseros.

Y a pesar de esas líneas deportivas, lo cierto es que la habitabilidad no se ve tan mermada como podríamos pensar. Las plazas traseras sí que serán algo más justas, pero el acceso es bastante cómodo. Por no hablar de ese maletero de 520 litros que puede ampliarse abatiendo la segunda fila desde la parte posterior.

Calidad en su interior y en su dinámica

Otro de los aspectos que destaca en el Mercedes CLS y que lo diferencia respecto al Clase E, con el que comparte plataforma, es la calidad del habitáculo. Los acabados son sobresalientes y los materiales entre los que se puede elegir presentan un tacto más que agradable. No pasan desapercibidos el cuero de su tapicería o la madera que recubre salpicadero, consola central y puertas. También cuenta con una iluminación ambiental que ayuda a redondear esa atmósfera interior.

Y la distinción no solo se logra en el habitáculo, pues también hemos de hablar de calidad de rodadura. El Mercedes CLS 350d 4Matic destaca por un comportamiento muy equilibrado y un refinamiento por encima de la media. Invita a recorrer cientos de kilómetros con comodidad gracias a la insonorización o al tarado de la suspensión. Por si fuera poco, el diésel de seis cilindros presenta unos consumos bastante cabales.

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